"El caso Alcàsser", de Netflix, analiza con seriedad la frivolidad con la que actuaron los medios de comunicación en el trágico asesinato que conmovió a los españoles.
Sin embargo, no todo el mundo ha tomado nota de la lección de periodismo que ofrece el documental dirigido por Elías León Siminiani. El sensacionalista Iker Jiménez abrió la nueva temporada de "Cuarto milenio", el 15 de septiembre, con un programa monográfico dedicado al espantosos suceso, al que acudió Fernando García, padre de Miriam, una de las víctimas, condenado a un año y tres meses de prisión por calumnias, y al que la serie deja en evidencia con pruebas contundentes de que se apropió de dinero donado para la investigación de lo sucedido, y de casos similares.
"Me preguntaron una y otra vez sobre el dinero que me dio la gente, con la cámara oculta y se lo conté todo, como que me llamó el juez tras la denuncia del Fiscal General de Valencia por apropiación indebida", comentó García en su reciente comparecencia televisiva. "Pasaron tres o cuatro meses. Su señoría nos dijo que no había delito ninguno. Pero, con muy malas artes, los de Netflix lo omiten y dejan que la gente piense que soy un sinvergüenza".
Tras estas palabras, Ramón Campos, productor, se ha defendido en una entrevista con El Confidencial. "Él va a decir siempre que no hay estafa, pero la hay", declara el fundador de Bambú Producciones. "La gente les daba cientos y cientos de sobres con billetes de 5.000 y 10.000 pesetas para que investigaran el caso de las niñas, una supuesta conspiración, y no lo hicieron. Este señor recibía dinero que nunca declaró. No puedo decir a ciencia cierta qué ha pasado con ese dinero, pero se supone que fue para su disfrute personal. No lo usa para investigar porque no hay nada que investigar". Lógicamente, también le parece surrealista que el programa volviera a asegurar que existe una cinta snuff que prueba la teoría de la conspiración. "A nosotros, en el documental, nos asegura que jamás ha visto la supuesta cinta que lo probaría todo, y ahora dice que la tuvo físicamente en sus manos", comenta el productor. "No existe ni nunca ha existido. Se la inventaron para ganar dinero, para seguir tirando del carro".
Aprovechó la ocasión para criticar duramente a Iker Jiménez y Carmen Porter, responsables de "Cuarto milenio". "Lo que han hecho es una irresponsabilidad", argumenta. "Condenamos la televisión que se hacía en los 90, pero el programa del domingo fue una desvergüenza absoluta".
