¿Quién no recuerda las imágenes de "Robin de los bosques" en el bosque de Sherwood, a Scarlett O'Hara jurando que nunca más volverá a pasar hambre y otras ilustres escenas en Technicolor?
Sin embargo, una sombra oscura se cierne sobre la célebre compañía, acusada en Francia, así como su antiguo CEO, Frederic Rose, de fraude y abuso de confianza en relación a la quiebra de Quinta Industries. El tribunal superior de Nanterre ha admitido a trámite una denuncia penal presentada por Quinta Communications, empresa matriz de la anterior, que ha provocado una investigación de siete años por parte de las autoridades francesas.
La corte sospecha que Technicolor ha desempeñado un papel fundamental en su caída, para comprar los activos por 700.000 euros, un precio bastante reducido, pues Quinta Industries estaba valorada en 36 millones.
Frederic Rose, que se había unido a Technicolor en 2008, fue expulsado por este asunto de la compañía el mes pasado, cuando se le reemplazó por Richard Moat.
