No deja de ser irónico que el primer gran festival que abre sus puertas en tiempos de pandemia sea el de Venecia, ciudad que se asocia a los bailes de máscaras. En esta ocasión, todos los participantes deben llevar mascarilla sí o sí, lo que sin duda va a quitar glamour a un evento clave para recuperar la normalidad cinematográfica.
La 77 edición del Festival de Cine de Venecia no es una edición más. Durante los meses más álgidos de pandemia y confinamiento las salas de cine han estado cerradas, y las plataformas de streaming se han convertido en la forma habitual de ver películas. Los que apuesta por la pantalla grande y la experiencia colectiva están preocupados por lo que pueda ocurrir a continuación. Lo que fue escenificado en la ciudad de los canales con un comunicado conjunto de los directores de los festivales más prestigiosos de Europa: Alberto Barbera por Venecia, Carlo Chatrian por Berlín, Thierry Fremaux por Cannes, Lili Hinstin por Locarno, Vanja Kaludjercic por Rotterdam, Karel Och por Karlovy Vary, José Luis Rebordinos por San Sebastián y Tricia Tuttle por Londres.
Ahí se aseveraba: “Hoy, las salas de cine están volviendo a abrir sus puertas, aunque, al igual que los festivales, con cierto grado de incertidumbre y ansiedad. Pero también lo están haciendo con ilusión y convencimiento, porque saben que ahora, más que nunca, nadie puede vivir sin cine. Nadie puede vivir sin películas que se ven en una sala de cine, en una pantalla grande, con público, con los comentarios que suscitan y el silencio. Deseamos firmemente repetir esta noche: debemos cuidar nuestras salas de cine. Y todos juntos, ellos y nosotros, los exhibidores y los festivales, nos comprometemos a cuidar a las películas, los artistas, los profesionales, los críticos, a todos los que dan vida al cine”.
Impresiona ver las imágenes de la Sala Grande del Palazzo del Cinema, con los asistentes de rigurosa etiqueta pero con sus mascarillas y las butacas vacías para guardar la distancia de seguridad. La actriz Tilda Swinton recibió emocionada el León de Oro a toda su carrera, y su intervención concluyó con un “Wakanda Forever” en alusión al actor recientemente fallecido Chadwick Boseman. Entregó la estatuilla su colega y presidenta del jurado de esta edición Cate Blanchett.
