Tras el éxito de "Barbie", se ha vuelto a poner de moda sobre todo en Estados Unidos bromear con todos aquellos que se llaman Ken, igual que el muñeco interpretado por Ryan Gosling.
El film ha resucitado un nombre masculino que fue popular en los años 60. "Soy Solo Ken", el himno de rock-opera interpretado por Ryan Gosling en la banda sonora de la película, entró en la lista Hot 100 de Billboard la semana pasada con 5.2 millones de reproducciones en Estados Unidos, y los productos temáticos de Ken están volando de los estantes. Los críticos afirman que el novio de Barbie es la estrella destacada de la película.
Según un artículo de The Wall Street Journal, los hombres llamados Ken están escuchando sus nombres mucho más, casi siempre porque dan lugar a bromas relacionadas con el muñeco y la película. Les ha ocurrido igual que a las Eva María, cuando en España se puso de moda la canción "Eva María se fue", pues constantemente les preguntaban qué tal se estaba en la playa. La publicación recoge las declaraciones de Kenny Braasch, manager de talentos musicales y exconcursante de "Bachelor in Paradise", afirma que están acostumbrados a ser parte de una pequeña hermandad. "Es como si fuéramos nuestra propia gente", dijo. "Realmente no somos muchos, así que nos saludamos cuando nos encontramos por ahí".
Según datos de la Administración del Seguro Social, el nombre Ken (no Kenneth) alcanzó su cima en 1960, año anterior a la creación de la muñeca Ken. Desde entonces, el nombre ha experimentado un constante declive en su uso, saliendo oficialmente de los 1000 nombres más populares en 1995. Según expertos en nombres, sólo 49 bebés estadounidenses nacidos el año pasado recibieron el nombre Ken.
La rareza relativa del nombre ha puesto a muchos hombres llamados Ken bajo los focos tras el estreno de Barbie. "De vez en cuando, escucho el 'Él es solo un Ken'", explica Ken Yee, ingeniero de 54 años del norte de California. "Por lo general, es un amigo bromeando conmigo".
"Hace unos días, un amigo mío me dijo, 'Hola Ken, ¿dónde está Barbie?'", cuenta Kenneth Johnson, residente de Dallas de 67 años. Es una reacción conocida por muchos con nombres famosos en pareja, como Bonnie y Clyde o Romeo y Julieta.
En la película, se retrata a Ken como el compañero de Barbie, amante de los caballos, que ansía un propósito más elevado en la vida. En la preparación para el lanzamiento de la película, los carteles jugaron con la idea de "Ken" como un tipo menospreciado, "él es solo Ken", mientras enumeraban los logros de Barbie. Ken también comienza la película como el lacayo de Barbie, incapaz de liderar o cuidar de sí mismo.
Para Kenneth Azortibah, un artista independiente de 23 años en Accra, Ghana, ser Ken en la noche de estreno de Barbie significó varias horas de incomodidad. A medida que todos se reunían en el exterior del cine después de que terminara la película, no dejaba de escuchar a gente que gritaba "¡Hola Ken!". No ayudó que sus amigos lo hubieran estado bombardeando con juegos de palabras de Ken en las semanas previas a la película. Incluso después de la película, continuaron lanzándole frases como "He tenido suficiente Ken". "No puedo con todos esos juegos de palabras", concluye Azortibah.
