Chris Columbus dirigió a Robin Williams en la recordada "Sra. Doubtfire, papá de por vida".
El realizador y guionista asegura que tiene 972 cajas de metraje listas para usar en un documental sobre el actor. En su mayoría se trata de escenas del rodaje del film protagonizado por Robin Williams.
"Estamos hablando de ello y tratando de hacerlo", asegura Chris Columbus, en una entrevista publicada por Insider para conmemorar el 30 aniversario del film. "Hay aproximadamente 972 cajas de metraje de Sra. Doubtfire (metraje que usamos en la película, tomas descartadas, metraje detrás de escena) en un almacén en algún lugar y nos gustaría contratar a un editor para que entre y mire todo eso".
Según Chris Columbus, la motivación del documental es resaltar y celebrar el proceso creativo de Robin Williams. "Hay algo especial y mágico en cómo hacía su trabajo, y creo que sería divertido profundizar en ello", explica el cineasta. "Quiero decir, hay 2 millones de pies de película en ese almacén, así que podríamos hacer algo con todo eso". Señala que se acumuló el material debido a la inclinación del difunto actor por la improvisación, y que a pesar de la cantidad de película que usaron, a los ejecutivos del estudio “les encantaba lo que estaban viendo”. “Si fuera hoy, nunca terminaríamos. Pero en aquel entonces, estábamos filmando película, así que una vez que nos quedábamos sin rollo en la cámara, le decíamos a Robin que tenía que parar. Eso sucedió en varias ocasiones”, recuerda Columbus. “Llegó el punto en que tuve que filmar toda la película con cuatro cámaras para seguirle el ritmo. Ninguno de nosotros sabía lo que iba a decir cuando comenzara, por lo que quería una cámara enfocando a los otros actores para captar sus reacciones. Lo siento por el pobre supervisor de guion”, dijo en otro momento de la entrevista. “Robin cambiaba cada toma".
El director señala dos escenas que ponen de manifiesto las habilidades de improvisación de Robin Williams: la señora Doubtfire perdiendo los dientes mientras tomaba una copa en el restaurante y la secuencia del pastel en la cara". "Cuando Robin Williams está en el dormitorio poniéndose el disfraz de Doubtfire, ése probablemente fue su trabajo más duro en la película", explica Columbus. “Verbal y físicamente. Estaba físicamente agotado después de hacer eso. Creo que hicimos 18 tomas de esa secuencia”.
