Cillian Murphy asegura que se han quedado desfasadas las entrevistas con periodistas para promocionar las películas.
El actor opina que "es un modelo roto". "Todo el mundo está muy aburrido de las entrevistas". Cillian Murphy admitió que se sintió un poco aliviado cuando la huelga del Sindicato de Actores (SAG-AFTRA) le impidió conceder entrevistas para promocionar Oppenheimer. "Que haya tenido éxito junto con Barbie indica que la prensa ya no es necesaria", afirma.
"Lo mismo ocurrió con Peaky Blinders", continuó Cillian Murphy. “Las tres primeras temporadas no hubo publicidad, una serie menor en BBC Two; simplemente se puso de moda porque la gente hablaba entre sí sobre ella”.
"Es como dijo Joanne Woodward", añadió. “'Actuar es como el sexo: hazlo, no hables de ello, hazlo' ”. Por otro lado, Cillian Murphy aclaró que no tiene nada contra la prensa, pero sí contra la monotonía superficial en la que se han convertido las entrevistas. "La gente siempre pensaba que yo era reservado y difícil de entrevistar. En realidad no. Me encanta hablar de trabajo y de arte. Lo que me cuesta y considero inútil es que me hagan hablar de mí".
Además, Cillian Murphy declara que ha dejado de hacerse fotos con los fans en la calle. "Cuando empecé a decir que no cambió mi vida. Simplemente creo que es mejor saludar y tener una pequeña conversación. Se lo digo a mucha gente, ya sabes, amigos míos actores, y me dicen: Me siento muy mal. Pero no necesitas un registro fotográfico de todos los lugares en los que has estado en un día”.
Cillian Murphy añadió que no le gusta mucho verse a sí mismo en la pantalla. "Muchas de mis películas no las he visto, sobre todo aquéllas que según la gente no son buenas. No he visto por ejemplo Vuelo nocturno. Amo a Rachel McAdams, con quien trabajé en esa película y nos divertimos haciéndola. No creo que sea una buena película. En cualquier caso, un buen título de serie B".
