Oliver Stone siempre ha tenido un ojo puesto en el sur de la frontera de Estados Unidos.
Dirigió Salvador, sobre la mortífera guerra civil que azotó a El Salvador en la década de los 80. Más recientemente ha rodado varios documentales sobre líderes latinoamericanos, dos de ellos protagonizados por Fidel Castro y otro con figuras izquierdistas como Hugo Chávez y Evo Morales. Ahora ha decidido narrar el ascenso, la caída y la resurrección del actual presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en Lula, un film que se acaba de proyectar en Cannes, fuera de competición.
Codirigida por Oliver Stone y Rob Wilson, Lula utiliza material de archivo. El propio Oliver Stone explica todo a través de una voz en off, y después entrevista al político durante su campaña para la reelección en 2022. La primera mitad del documental sigue el notable ascenso de Lula desde un niño empobrecido en el campo, donde fue criado junto con otros seis hermanos por una madre soltera, hasta su etapa como trabajador siderúrgico, durante el cual perdió su meñique en un accidente. Después explora su ascenso a poderoso líder sindical y fundador del Partido de los Trabajadores. En 2002 dirigió una campaña popular que unió a la nación y lo llevó a ser elegido presidente, uniéndose a un círculo de líderes latinoamericanos, incluidos Chávez y Morales, provenientes de orígenes indígenas o familias de clase trabajadora que ascendieron a los cargos más altos en sus tierras.
También se repasa el caso Lava Jato, la operación judicial y policial centrada en Petrobras que acabó en una condena par Lula y avanza con ritmo de suspense a las elecciones presidenciales donde Lula derrotó finalmente a Bolsonaro por un estrecho margen.
“Esta película es acerca de una persona muy especial”, declaró Oliver Stone en la sala antes del inicio de la película. “Stone es alguien para quien filmar, montar una cámara, son armas y una manera de reescribir, de visitar la historia contemporánea”, explicó por su parte Thierry Frémaux, delegado general del Festival, que recordó la atención que el realizador "ha prestado durante décadas a América Latina".
