El creador de The Chosen ha respondido a la polémica surgida por la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, publicando un primer vistazo a su puesta en escena de La Última Cena en la quinta temporada de la exitosa serie.
Dallas Jenkins ha adelantado la imagen en Instagram, donde escribió: "¿Es esto mejor que las imágenes de los Juegos Olímpicos?", acompañado de una imagen del elenco principal del show reunido alrededor de una mesa, con el actor Jonathan Roumie en el centro interpretando a Jesús. Los apasionados de The Chosen (Los elegidos) respondieron con entusiasmo a la publicación.
El drama bíblico está actualmente filmando su quinta temporada, mientras que la cuarta se puede ver en España en la plataforma de streaming acontra+.
La ceremonia de apertura de cuatro horas de los Juegos Olímpicos de París 2024, celebrada el 24 de julio, inauguró los Juegos de Verano y en un momento presentó a drag queens y bailarines alineados a lo largo de una mesa. Esto provocó una controversia, ya que muchos espectadores de todo el mundo interpretaron la escena como una burla al cristianismo que hacía referencia a la obra maestra de Leonardo da Vinci, La Última Cena, que retrata a Jesús y sus apóstoles. Más tarde, el director artístico de la ceremonia afirmó que la escena no se inspiró en la pintura, pero esto no acabó de calmar las agitadas aguas. Incluso el tenista serbio Novak Djokovic mostró el crucifijo que cuelga de su cuello a modo de reparación en sus partidos olímpicos posteriores, pues siempre ha manifestado su fe cristiana, que pone incluso por delante de su condición deportista.
De modo que la portavoz de los Juegos, Anne Decamps, hizo una declaración pidiendo perdón: "Claramente, nunca hubo intención de faltar al respeto a ningún grupo religioso. Al contrario, creo que [el director artístico] Thomas Jolly realmente intentó celebrar la tolerancia comunitaria. Creemos que esta ambición se logró. Si alguien se ha sentido ofendido, lo lamentamos mucho".
Hace unos días se celebró en Indianápolis el Congreso Eucarístico Nacional de EE.UU, el primero en ochenta años, en el que participaron a lo largo de dos semanas cientos de miles de personas de todo el país. En el marco de este evento, el actor Jonathan Roumie mantuvo un encuentro con el público en el Lucas Oil Stadium de la capital del estado de Indiana, donde habló ante la friolera de 60.000 personas del valor que tiene la Eucaristía para los católicos, y de cómo ésta le ayudó a calmar su ansiedad mientras rodaba la icónica escena de la Última Cena para la quinta temporada de The Chosen. "Dios mío, lo lograste, estás aquí", dijo al principio de su intervención. "Nunca pensé que me pondría aquí delante después de rodar la Última Cena. Siento cierta presión cuando hago esas escenas tan icónicas de la vida de Jesús y de su ministerio, porque la institución de la Eucaristía fue, básicamente, lo que Él nos entregó para la eternidad".
"Pero, tenía fe, y a mi director espiritual cerca, que voló solo para encontrarse conmigo, y para que tuviera la base espiritual que necesitaba para entrar en estas escenas de manera adecuada, con el corazón recto y con una postura santa", continuó Jonathan Roumie. "No importa lo que haga el resto de mi vida, interpretar a Jesucristo trascenderá cualquier cosa y todo lo que haga es el honor más grande, no solo de mi carrera sino de mi vida. Solo puedo dar gracias a Dios por la oportunidad de servirle usando los regalos que me dio para impactar al resto del mundo".
Además, Jonathan Roumie relató algunas otras anécdotas del rodaje de The Chosen. "El segundo día de rodaje estaba sentado en la silla de peluquería y, sin darme cuenta, sentí un peso que comprimía mi pecho, comencé a sentir un dolor que atravesaba mi mandíbula hasta los oídos", comenta el actor. "No sabía lo que me estaba pasando, y pensé que Satanás estaba, otra vez, intentando desanimarme, tratando de entrar en mi cabeza, y de hacerme pensar más en mí humanidad que en la divinidad de nuestro Señor".
"Cada vez que ponemos los ojos en nosotros perdemos de vista todo, pero, cuando ponemos los ojos en Jesús, las cosas se aclaran. Entonces, comencé a rezar, y supe que tenía a un aliado en la habitación de arriba, y resultó que estaba rezando un Rosario por mí, justo en el momento en el que yo estaba pasando por eso", comenta Roumie, sobre su padre espiritual. Por último, el intérprete leyó el texto evangélico de San Juan de "Yo soy el pan de la vida". "Pensé que lo que quizá me estaba estresando, o dando ansiedad, al tener que retratar una de las escenas más importante de nuestra fe, era que, como católico, entiendo el peso, entiendo la realidad de lo que creemos, y lo que representa ese Pan, y que el Espíritu Santo descienda y lo cambie", explicó Jonathan Roumie.
