En general, "Alien Romulus" ha logrado la aprobación de críticos y cinéfilos, aunque Fede Álvarez sabe que un par de detalles han sido un poco discutidos. El realizador se ha defendido en ambos casos.
Cuando Fede Álvarez decidió hacer Alien: Romulus, tuvo claro desde el principio que quería rendir homenaje no solo a las películas más populares y aclamadas de la saga, "Alien" y "Aliens", sino a toda la mitología de la franquicia. "Pensé, 'tenemos que abrazarlas todas'", comenta a Variety.
A pesar de ello, una parte crucial de la historia de Alien: Romulus gira en torno a un personaje que murió en la película original: Ash, el androide interpretado por el fallecido Ian Holm, cuya obediencia a los intereses capitalistas de la Corporación Weyland-Yutani resultaba inquietante. Tras la expansión de la historia del androide Bishop (Lance Henriksen) en Alien 3 y Alien vs. Predator, y el protagonismo de David (Michael Fassbender) en las precuelas, Fede Álvarez sintió que era el momento de devolverle el lugar que merecía a Holm, o al menos a su imagen.
Álvarez, que ha priorizado los efectos prácticos en esta película, decidió crear un animatrónico que interactuara con su joven elenco como parte de la trama, en la que un grupo de colonos jóvenes emprenden una misión de rescate en una estación espacial abandonada. La necesidad de una autoridad que explicara cómo la nave quedó a la deriva dio pie a la creación de un androide similar a Ash.
"Hablando con Ridley Scott, ambos pensamos: '¿Qué tal si tiene la apariencia de Ian Holm?' Lo que es distinto a que sea Ian Holm o Ash", aclara Álvarez. "Nunca nos atreveríamos a reproducir su talento, porque ninguna tecnología puede capturar las sutilezas y elecciones de un actor". Así, diseñaron un personaje diferente, pero que compartía la apariencia del legendario actor.
Antes de seguir adelante con la idea, Álvarez contactó a la familia de Holm para obtener su aprobación. "Lo primero que hice fue llamar personalmente a su viuda, a su familia y a sus hijos para asegurarme de que estuvieran de acuerdo". El cineasta, que perdió a su propio padre en 2021, el mismo año en que falleció Holm, comprendía que la familia podría no querer ver su imagen nuevamente en pantalla. Sin embargo, descubrió que, para ellos, la idea de revivir su apariencia podía ayudar a cerrar algunas heridas relacionadas con la industria.
"La viuda de Ian me contó que él sentía que, en sus últimos diez años de vida, Hollywood lo había dejado de lado y que no recibió muchas ofertas", relata Álvarez. "Ella me dijo que le habría encantado volver a Alien, porque adoraba a Ridley y esa franquicia".
Aunque Álvarez disfrutó de la oportunidad de llevar de nuevo la imagen de Holm a la pantalla mediante animatrónicos, reconoce que este tipo de logros son logísticamente complicados y poco probables de repetirse con frecuencia. "Alguien me dijo una vez: 'Esto es todo, nos van a reemplazar a los actores'. Y yo respondí: 'Contratarte a ti cuesta el salario de una persona. Para hacerlo de esta manera, necesitas contratar a 45 personas. ¡Y aún tienes que contratar a un actor para que realice la actuación!'"
Traer de vuelta a Ash o a un personaje similar parece una decisión lógica, dado que la película original de Alien no ha sido el único punto polémico de Alien: Romulus. También ha sido criticado un alemento del climax que conecta la acción con otras entregas menos apreciadas de la saga.
En esta escena (atención: spoiler), el personaje Kay (Isabela Merced) da a luz a un híbrido impío de ADN humano y alienígena. Esta criatura (un tanto denostada por su diseño, poco estético) fue apodada "la descendencia" por los cineastas. No solo se asemeja a los Ingenieros, la raza alienígena que creó a la humanidad, sino que también recuerda al xenomorfo humanoide que nace en Alien Resurrection, dirigida por Jean-Pierre Jeunet en 1997.
Curiosamente, Álvarez admite que no había notado esta conexión hasta que su propio hijo se lo mencionó en el estreno. "Él había visto todas las películas de 'Alien' con un amigo y cuando apareció la descendencia me dijo: 'Es como en 'Resurrection'.' No lo había pensado así, pero es cierto, es una abominación", explica el director. Álvarez estaba más centrado en la mitología de las precuelas de Ridley Scott, Prometheus y Alien: Covenant, que exploran los orígenes genéticos tanto de los humanos como de los xenomorfos.
El "goo negro" introducido en Prometheus es el núcleo de todo, aclara Álvarez. "Es la raíz de toda vida, pero también es de donde provienen los xenomorfos, lo que significa que debe estar dentro de ellos". Así, la mezcla de ADN entre humanos y xenomorfos parecía encajar lógicamente en esta nueva criatura.
Álvarez reconoce que esta nueva forma de vida probablemente genera más preguntas que respuestas, admitiendo que podría tratarse de una nueva especie, ya que esta combinación nunca se había visto antes.
