Cinco días después de que salieran a la luz los comentarios insensibles de Karla Sofía Gascón en sus redes sociales, Netflix aún no ha emitido ninguna declaración pública sobre la estrella de "Emilia Pérez".
El silencio de la plataforma de streaming sorprende, porque Netflix publicó la frase "Quedarse callado es ser cómplice. Las vidas negras importan", cuando surgió el movimientro contra el racismo Black Lives Matters, en 2020. Por ahora, la compañiá no ha respondido a las solicitudes de diversos medios de comentarios sobre Karla Sofía Gascón, protagonista de Emilia Pérez.
Este silencio ha dejado espacio para especulaciones. A lo largo de los años, la actriz española hizo numerosos comentarios inflamatorios, como llamar al Islam "un foco de infección para la humanidad", referirse a George Floyd como un "estafador drogadicto" y calificar los Oscar de 2021 como un "festival feo" y "Afrocoreano" tras los triunfos de Minari y Judas y el Mesías Negro. También minimizó la Segunda Guerra Mundial, diciendo que no "entendía tanto sobre la guerra contra Hitler" y restó importancia a sus opiniones sobre los judíos. Estas declaraciones parecen contradecir los valores que Netflix promueve públicamente. El hecho de que la empresa facilitara y distribuyera la disculpa original de Karla Sofía Gascón parece respaldar esta contradicción.
Netflix dejó claro que no organizó la entrevista de Karla Sofía Gascón con CNN, en la que minimizó su disculpa y sugirió ser víctima de una campaña de difamación. Al parecer, Netflix y Gascón sólo se comunican a través de su agente, y algunos medios informan de que la compañía no apoya su participación en eventos como los Critics Choice Awards y Producers Guild Awards. Además, usuarios de redes sociales han señalado que fue eliminada de un reciente cartel de For Your Consideration de Netflix.
Entonces, ¿por qué no ha condenado Netflix públicamente sus comentarios? Podría ser que Netflix se haya visto sorprendida por la situación y se encuentra en un terreno desconocido. Es comprensible que los ejecutivos puedan estar preocupados por las posibles repercusiones de lo que se ha convertido en una costosa campaña para los Oscar. Tal vez no deseen poner en peligro el éxito en la entrega de premios de otros involucrados en la película.
Por otro lado, el silencio de Netflix deja espacio para las críticas de que la compañía está priorizando el éxito de Emilia Pérez en los Oscar por encima de abordar el racismo.
Algunos podrían argumentar que Ted Sarandos, co-CEO de Netflix, es un firme defensor de la libertad de expresión, y por eso la empresa apoyó a Dave Chappelle después de que el comediante hiciera bromas ofensivas sobre la comunidad transgénero.
Sin embargo, a diferencia de Chappelle, los comentarios abrasivos de Gascón no se hicieron en el marco de un proyecto humorístico. Netflix también hizo declaraciones aclarando su postura durante el escándalo de Chappelle y expresó públicamente su empatía con los empleados afectados por sus comentarios.
Netflix se enorgullece de su diversidad; cerca del 56% de su fuerza laboral en EE. UU. proviene de grupos étnicos históricamente subrepresentados. La empresa tiene grupos de recursos para empleados de comunidades negras, asiáticas y musulmanas, algunos de los cuales podrían estar esperando una respuesta de la dirección ante los tuits de Gascón.
