La sección “In Memoriam” de los Oscars se ha convertido tristemente en motivo de burla debido a sus reiteradas y evidentes omisiones. La Academia, encargada de rendir homenaje a las figuras más relevantes de la industria cinematográfica, parece haber fallado en mantener un registro exhaustivo de las pérdidas del año.
El caso más llamativo de la pasada ceremonia es la exclusión de Alain Delon, ícono cultural en Europa, que falleció el pasado mes de agosto. Considerado en la misma liga que leyendas como Robert Redford, James Dean, Marlon Brando y Paul Newman, Delon dejó una huella imborrable en el séptimo arte.
Delon alcanzó la fama en la década de los 60 gracias a películas que marcaron época, como Rocco y sus hermanos, El Eclipse, El Leopardo, La Piscina, El Círculo Rojo y El silencio de un hombre. Resulta sorprendente que, tras una carrera tan prolífica, su nombre no apareciera en el homenaje de los Oscars.
Lejos de atribuir esta omisión a sus supuestas posturas políticas de derechas —a diferencia de lo sugerido por otros casos—, la ausencia de Alain Delon evidencia, más bien, una clara incompetencia por parte de la Academia en la gestión de este segmento. No es el único nombre olvidado, ya que también se omitieron otros fallecidos, entre ellos Jim Abrams, Tony Todd, Shannen Doherty, Michelle Trachtenberg, George Armitage Morgan Spurlock, Olivia Hussey y Tony Roberts.
La polémica continúa en el seno del mundo del espectáculo, pues se exige a la Academia una revisión de sus procedimientos para que en futuros homenajes no se repitan estas lamentables omisiones.
