Daniel Day-Lewis, el actor que se retiró en la cima y dejó al público con sed de más, no rueda desde "El hilo invisible", de 2017.
Ahora por fin regresa. Anemone, su nueva película, llegará a los cines el 3 de octubre en un estreno limitado. Pero lo realmente inesperado no es el regreso de Daniel Day-Lewis, sino con quién lo firma: su propio hijo, Ronan Day-Lewis, debuta como director con esta historia escrita por ambos.
Padre e hijo, dentro y fuera de la pantalla. Anémone promete explorar “los vínculos complejos y profundos entre hermanos, padres e hijos”. Un regreso con raíces, tanto personales como narrativas, que suena a acto de fe familiar y profesional. No se han revelado más detalles del argumento, pero la sola premisa ya huele a Oscar.
Desde El hilo invisible (2017), Daniel Day-Lewis se ha mantenido alejado de los focos, fiel a su fama de actor meticuloso y esquivo, que ha abandonado el cine dos veces: primero tras The Boxer (1996), cuando se fue a hacer zapatos a Italia; y luego tras su última nominación al Oscar.
Ahora, a los 68 años, reaparece en una historia escrita para él. Le acompañan nombres sólidos como Sean Bean, Samantha Morton y Safia Oakley-Green, y la fotografía corre a cargo de Ben Fordesman (Love Lies Bleeding).
El título no es casualidad: Anémona es tanto una flor frágil como un símbolo de resurgimiento. Como el propio Day-Lewis, que vuelve justo a tiempo para la temporada de premios. Martin Scorsese insinuó hace meses la posibilidad de trabajar con él una vez más. ¿Será este el primer paso?
