El proyecto más ambicioso de Michael Mann en décadas, “Heat 2”, ya tiene luz verde.
Amazon/MGM (a través de United Artists) ha rescatado la producción después de que Warner Bros. se retirara tras meses de negociaciones infructuosas por el presupuesto. El director de Collateral y El dilema llevaba años intentando poner en marcha esta continuación de su clásico de 1995, pero su escala monumental asustó a los estudios. Michael Mann llegó a solicitar 230 millones de dólares antes de rebajar la cifra a 170, mientras Warner se negaba a pasar de 150 e incluso ofrecía financiar una hipotética Heat 3 si el cineasta aceptaba recortar costes. Mann, fiel a su estilo, se negó.
Con el respaldo económico de Amazon y el poder de producción de Jerry Bruckheimer y Scott Stuber, la película parece finalmente encaminada. Leonardo DiCaprio estaría en conversaciones para interpretar a Chris Shiherlis, el personaje que encarnó Val Kilmer en la cinta original. Otros nombres como Austin Butler, Adam Driver o Bradley Cooper han sonado en las quinielas, pero ninguno ha recibido oferta formal. Basada en la novela homónima escrita por el propio Mann junto a Meg Gardiner, “Heat 2” funcionará como precuela y secuela a la vez, siguiendo las vidas de Neil McCauley y Chris Shiherlis a lo largo de varias décadas y localizaciones —de Chicago y Los Ángeles a Las Vegas y Sudamérica— e introduciendo un nuevo villano descrito como más despiadado que cualquier otro visto antes. El proyecto promete una escala épica, lo que explica las reticencias iniciales de Warner.
A sus 81 años, Michael Mann sigue persiguiendo la perfección visual y narrativa con la misma obsesión que en 1995. Su anterior trabajo, Ferrari, demostró que conserva intacta su precisión formal, aunque dividió a la crítica. Si Heat 2 logra materializarse, podría convertirse en la despedida cinematográfica del director: una última declaración de principios sobre el cine adulto, meticuloso y sin concesiones que Hollywood apenas financia ya. Claro que, con 170 millones de presupuesto y un realizador conocido por sobrepasar los límites, también podría ser la apuesta más arriesgada —y cara— de los últimos años. En cualquier caso, es Michael Mann, y eso basta para que el mundo del cine mire con atención.
