La carrera hacia los Oscar de efectos visuales de 2026 ya tiene 20 finalistas.
Disney, Warner Bros., Universal, Paramount y Netflix dominan la lista. En la misma se encuentra Una película de Minecraft, de Warner Bros., que traslada el universo de bloques del popular videojuego a la gran pantalla con un despliegue de efectos digitales que combina lo virtual y lo real. También sorprende Laberinto en llamas, de Apple Original Films, un thriller de supervivencia protagonizado por Matthew McConaughey donde un autobús extraviado se convierte en el escenario de peligros imposibles.
Como cabía esperar también está presente Superman, nueva versión de las peripecias del Hombre de Acero. Pecadores, de Warner Bros., presenta un drama gótico de vampiros con una estética oscura y surrealista, mientras que Depredador: Tierras Baldías, séptima entrega de la saga, promete criaturas digitales más intimidantes que nunca. Otros títulos llamativos son Tron: Ares y Vengadores: Rayos de Trueno, donde mundos virtuales y superhéroes desafían la física y la lógica cinematográfica, y por supuesto Superman, que mezcla acción clásica con efectos visuales de última generación.
Entre las propuestas más convencionales se encuentran Avatar: Fuego y Ceniza, tercera entrega de la saga de James Cameron; Frankenstein, de Guillermo del Toro para Netflix; y adaptaciones exitosas como Jurassic World: Renacimiento o Cómo Entrenar a tu Dragón, que combinan efectos espectaculares con narrativas ya conocidas. También figuran títulos de acción y ciencia ficción como Misión Imposible: Sentencia Final o The Running Man, que destacan por sus secuencias de persecución y explosiones con efectos visuales de última generación.
El proceso de selección continúa con la votación preliminar del 8 al 12 de diciembre, y las shortlists finales en 12 categorías se anunciarán el 16 de diciembre, mientras que la ceremonia de los Oscar 2026 está programada para el 15 de marzo. Entre monstruos digitales, autobuses imposibles y mundos de bloques, la lista de finalistas demuestra que la creatividad en efectos visuales puede ser tan sorprendente como divertida.
