James Cameron ha hablado sin filtros sobre el futuro de su saga Avatar, su nueva película, "Avatar: Fuego y ceniza", un guion secreto de "Terminator", y su postura frente a la inteligencia artificial en el cine.
En una entrevista con The Hollywood Reporter, James Cameron confiesa que tras décadas dedicadas a Avatar, por primera vez siente que está listo para explorar otros proyectos. “Tengo otras historias que contar, y también dentro de Avatar”, explicó. Aclaró que no abandonará por completo la dirección, pero sí reducirá su implicación en cada detalle del proceso creativo, permitiendo que otros equipos puedan asumir más responsabilidades en futuras entregas.
James Cameron defiende la complejidad y el esfuerzo detrás de su última película: “Se nos ha comparado con el tema de la IA reemplazando actores. Cualquiera que vea nuestro proceso se sorprende de lo centrado que está en la interpretación”. La actriz Sigourney Weaver, que interpreta a Kiri, calificó el proceso de captura de movimiento como “la forma más liberadora de trabajar”.
Avatar: Fuego y ceniza, que cuenta con los personajes Jake Sully, Neytiri y sus hijos huyendo del brutal Col. Miles Quaritch, incluye a la nueva villana Varang (Oona Chaplin), líder de los Ash People. Cameron se inspiró en sus viajes por Papúa Nueva Guinea para crear este clan, inspirado en rituales de fuego y paisajes volcánicos que presenció durante sus exploraciones.
Sobre el futuro de la saga, James Cameron señala que la continuación dependerá del éxito de Avatar: Fuego y ceniza. “Esta puede ser la última. Sólo queda una pregunta sin responder en la historia. Puede que el estreno de Avatar 3 demuestre lo disminuida que está la experiencia cinematográfica hoy en día, o puede que confirme que sigue siendo fuerte —pero solo para cierto tipo de películas”.
El director también recordó su icónica filmación de Titanic, señalando que su toma favorita de toda su filmografía no pertenece a Avatar, sino al beso al atardecer de Jack y Rose. Con humor y nostalgia, rememoró cómo, entre nubes y luz casi insuficiente, logró una de las escenas más memorables del cine.
James Cameron deja claro que, aunque Avatar sigue siendo un proyecto monumental, está listo para mirar hacia nuevas historias, equilibrando su pasión por el detalle con la posibilidad de dejar que otros compartan la creación de su universo cinematográfico.
