El éxito arrollador en taquilla de "The Chainsaw Man - La película: El arco de Reze" ha tenido un efecto inmediato en la industria. La película de animación japonesa, centrada en un joven que convive con el espíritu demoníaco de una motosierra, ha recaudado 43 millones de dólares en Norteamérica y 160 millones a nivel mundial, consolidando definitivamente el anime como un género comercial de alcance masivo. Netflix ha tomado nota.
La plataforma ha anunciado una alianza estratégica ampliada con MAPPA, el prestigioso estudio japonés responsable de Chainsaw Man, Jujutsu Kaisen y otros títulos clave del anime contemporáneo. El acuerdo fue presentado discretamente la semana pasada y detallado este martes durante un evento de contenidos celebrado en Tokio.
Kaata Sakamoto, responsable de contenidos de Netflix en Japón, explica que la colaboración va más allá de la producción tradicional. “Estamos evolucionando nuestras relaciones con los principales creadores y estudios japoneses hacia asociaciones más profundas y colaborativas”, señalóa “Con MAPPA ya hay múltiples proyectos en marcha, que abarcan desde el desarrollo de historias hasta el merchandising, con el objetivo de crear universos que los fans puedan disfrutar más allá de la pantalla”.
Netflix subraya que el anime se ha convertido en uno de los grandes motores de su plataforma: más de la mitad de sus suscriptores consume anime, y la audiencia del género se ha triplicado en los últimos cinco años.
Por su parte, el presidente y CEO de MAPPA, Manabu Otsuka, quiso recalcar que el estudio mantendrá su independencia creativa dentro de la alianza, un mensaje dirigido tanto a la industria como a los seguidores más fieles. Según fuentes cercanas al acuerdo, el pacto se desarrollará al margen del sistema tradicional de comités de producción que domina el anime japonés, lo que permitiría a MAPPA un mayor control creativo y empresarial sobre sus obras, aunque con una mayor implicación estratégica de Netflix.
“Hemos trabajado con Netflix en varios proyectos, pero esta asociación ampliada se basa en la convicción de MAPPA de seguir siendo un estudio independiente, tanto creativa como empresarialmente”, afirmó Otsuka. “Los estudios de animación japoneses deben liderar todas las fases: desde comprender al público global y desarrollar los proyectos hasta su distribución y expansión comercial”.
Entre las colaboraciones previas entre ambas compañías figuran títulos como Ranma 1/2 y Kakegurui Twin. Con varios nuevos proyectos ya en fase de planificación y producción, Netflix y MAPPA apuntan ahora a expandir el anime japonés a escala internacional.
