Kristen Stewart ha salido al rescate de una sala histórica de Los Ángeles. La actriz y realizadora nominada al Oscar ha adquirido el Highland Theatre, cine centenario situado en el barrio de Highland Park que cerró sus puertas en la primavera de 2024.
La intérprete confirmó la operación a Architectural Digest, revista que le dedica un reportaje acompañado de una sesión fotográfica en la que Kristen Stewart posa sobre la marquesina del edificio. “No me di cuenta de que estaba buscando un cine hasta que este lugar apareció en mi radar. Entonces fue como un disparo: empezó la carrera y fui a por él con todo lo que tenía”, explicó. “Me fascinan los viejos cines abandonados. Siempre quiero saber qué misterios esconden”.
Inaugurado en 1925 y diseñado por el arquitecto Lewis Arthur Smith —responsable también del Vista Theatre de Los Feliz, El Portal de North Hollywood y el Rialto de Pasadena—, el Highland Theatre fue una de las víctimas del difícil panorama posterior a la pandemia. Su propietario, Dan Akarakian, confirmó en marzo de 2024 al Los Angeles Times que el triplex nunca logró recuperar el nivel de negocio previo a 2020. Las últimas películas proyectadas fueron Madame Web, el biopic One Love, sobre Bob Marley, y el filme de terror Lisa Frankenstein.
Para Kristen Stewart, la compra y la futura rehabilitación del cine suponen una oportunidad de crear “un espacio para reunirse, conspirar y soñar juntos” como comunidad. “Queremos que sea algo familiar, para el barrio. No es solo para cinéfilos pretenciosos de Hollywood”, subrayó. La actriz lo define como “un antídoto contra todo el ‘bullshit’ corporativo”, un lugar que devuelva la cultura cinematográfica a algo más que la lógica de comprar y vender.
Nacida en Los Ángeles y criada en el valle de San Fernando en una familia vinculada al sector audiovisual, Kristen Stewart pretende restaurar los elementos originales del edificio. “Hay muchos detalles preciosos que necesitan ser recuperados. Se puede devolver la vida al cine respetando su historia y, al mismo tiempo, aportar algo nuevo al vecindario y a toda la comunidad cinematográfica de Los Ángeles”, señaló.
La iniciativa conecta con el discurso que la cineasta ha defendido durante la promoción de su debut como directora, The Chronology of Water.
