La crisis desatada en la última edición del festival ha terminado, al menos por ahora, con un respaldo institucional. La dirección del Festival Internacional de Cine de Berlín, conocido como la Berlinale, confirmó que Tricia Tuttle seguirá al frente del certamen tras la reunión de su consejo supervisor celebrada el miércoles.
En un comunicado oficial, el Festival de Berlín subraya “la importancia de la independencia de nuestro trabajo”, negando las informaciones aparecidas en la prensa alemana según las cuales la continuidad de Tricia Tuttle estaría condicionada a la adopción de un nuevo código de conducta contra el antisemitismo para futuras ediciones.
Las versiones habían sido difundidas principalmente por el tabloide alemán Bild, que en los últimos días había liderado una campaña para exigir el relevo de la directora. Según el festival, el consejo supervisor no impuso condiciones, sino únicamente “recomendaciones”, cuya posible aplicación corresponderá decidir a la propia organización.
La controversia estalló durante la ceremonia de premios del pasado 21 de febrero, cuando varios cineastas aprovecharon el escenario para pronunciar discursos de apoyo a Palestina. El director sirio-palestino Abdallah Al-Khatib, premiado en la sección Perspectives por Chronicles From the Siege, acusó al Gobierno alemán de “ser cómplice del genocidio en Gaza por parte de Israel”.
Las palabras provocaron la reacción inmediata del ministro alemán de Medio Ambiente, Carsten Schneider, que abandonó la sala en señal de protesta. La polémica se intensificó cuando Bild difundió una fotografía del estreno de la película en la que Tricia Tuttle posaba junto al equipo del film, algunos de ellos con kufiyas y banderas palestinas.
Apoyo internacional del sector
Lejos de quedarse aislada, la directora ha recibido un amplio respaldo dentro de la industria cinematográfica. Más de 2.500 profesionales del cine firmaron una carta abierta apoyando su continuidad, entre ellos figuras como Sean Baker, Nancy Spielberg, Kleber Mendonça Filho y Tilda Swinton.
Además, 32 directores de festivales internacionales —entre ellos Thierry Frémaux (Cannes), Cameron Bailey (Toronto), José Luis Rebordinos (San Sebastián), Vanja Kaludjercic (Rotterdam) y Giona A. Nazzaro (Locarno)— firmaron otra carta defendiendo que Tricia Tuttle continúe como directora “con plena confianza e independencia institucional”.
En la misma línea, la presidencia de la Academia Alemana de Cine calificó la decisión de mantenerla en el cargo como “una señal importante para el festival, la industria y el público”, subrayando que la autonomía de las instituciones culturales es un requisito fundamental para la libertad artística y la democracia.
En definitiva, la tormenta política que amenazó con descabezar la Berlinale se salda —de momento— con una declaración de principios: el festival defiende su independencia y mantiene a su directora. Falta ver si las “recomendaciones” del consejo se traducen en cambios concretos en futuras ediciones.
