El Padre Edward J. Flanagan, sacerdote irlandés que se hizo célebre por su enfoque revolucionario en el cuidado de niños pobres y sin hogar en Estados Unidos, ha sido declarado “Venerable” por el Papa León XIV, un paso importante en su camino hacia la beatificación.
El padre Edward J. Flanagan, que afirmaba que “no existen niños malos, sólo ambientes, modelos y enseñanzas malas”, fundó en Omaha, Nebraska, el famoso hogar para niños conocido como "La ciudad de los muchachos", donde revolucionó la atención infantil en el siglo XX.
Su vida fue inmortalizada en Hollywood gracias a Spencer Tracy, que interpretó al sacerdote en dos películas: Forja de hombres (1938), que le valió un Oscar, y su secuela La ciudad de los muchachos (1941). Le acompañaba en ambos títulos, Mickey Rooney, que interpretaba a Whitey Marsh, uno de los chicos del hogar para niños problemáticos. Era un joven rebelde y travieso, pero con buen corazón, cuya historia y transformación ejemplificaban el impacto positivo de la educación y el cuidado del hogar en los muchachos desfavorecidos.
Gracias a su labor, el padre Edward J. Flanagan fue invitado a revisar las condiciones de bienestar infantil en Japón y Corea en 1947, y al año siguiente en Austria y Alemania, donde falleció a causa de un ataque al corazón el 15 de mayo de 1948. Sus restos descansan en la Capilla Conmemorativa Dowd de la Inmaculada Concepción, en Boys Town (la Ciudad de los Muchachos), Nebraska.
El Papa ha declarado la “virtud heroica” del Padre Edward J. Flanagan junto a otros cuatro hombres y mujeres destacados, incluyendo al cardenal italiano Ludovico Altieri y la religiosa española Maria Dolores Romero Algarín (Madre Belén).
