La industria de Hollywood vuelve a asomarse al precipicio de la inteligencia artificial. Y lo hace con un rostro reconocible: el de Val Kilmer, fallecido en 2025, que “regresa” ahora en el tráiler de “As Deep as the Grave”, una película que plantea más preguntas que entusiasmo.
El adelanto, lanzado esta semana, muestra al actor recreado mediante inteligencia artificial en un papel que, en efecto, iba a interpretar en vida: el del padre Fintan, sacerdote en una historia ambientada en el suroeste estadounidense. El proyecto cuenta con el visto bueno de la familia del intérprete, lo que le otorga una cierta pátina de legitimidad, aunque no despeja la incomodidad que provoca el resultado.
A simple vista, algo no termina de encajar. La mirada de Val Kilmer —uno de los rasgos más expresivos de su carrera— aparece extrañamente vacía, como si la tecnología hubiera logrado reconstruir el rostro pero no la presencia. No es la primera vez que el cine tropieza con este efecto inquietante: ya ocurrió con los rejuvenecimientos digitales de Robert De Niro en El irlandés, donde la técnica imponía una barrera invisible entre el espectador y el personaje.
En el tráiler, el Val Kilmer artificial aparece en distintas etapas de la vida del personaje, incluso con un aire espectral en algunas escenas. “No temas a los muertos ni me temas a mí”, le dice a un niño. La frase parece dirigida también al público, que asiste a esta resurrección digital con una mezcla de fascinación y recelo.
La película está protagonizada por Abigail Lawrie y Tom Felton, acompañados por Wes Studi y Abigail Breslin. La trama sigue a dos arqueólogos que investigan la historia navajo, en una producción que se ha visto retrasada durante cinco años por la pandemia y la enfermedad de Val Kilmer.
El director y guionista, Coerte Voorhees, ha defendido la decisión: el papel fue concebido específicamente para Val Kilmer y vinculado a su herencia y conexión con el suroeste. De hecho, llegó a estar previsto en el plan de rodaje antes de que su estado de salud lo impidiera. La alternativa inicial fue eliminar al personaje, pero finalmente se optó por reconstruirlo digitalmente.
La cuestión ahora no es tanto si la tecnología funciona —que, a juzgar por las imágenes, sigue generando fricción—, sino si debería utilizarse. ¿Debe As Deep as the Grave formar parte de la filmografía de Val Kilmer? La duda no es menor. Entre homenaje y oportunismo hay una línea muy fina, y Hollywood parece decidido a caminar sobre ella sin mirar demasiado hacia abajo.
