Aina Clotet ha sido galardonada con el premio a Mejor Interpretación en la sección Semaine de la Critique del Festival de Cannes 2026 por su trabajo en “VIVA”, un reconocimiento que confirma el excelente momento creativo de la actriz y su salto firme a la dirección cinematográfica.
La película, que supone su debut en el largometraje como directora, ha destacado en una de las secciones paralelas más prestigiosas del certamen francés, conocida por descubrir nuevas voces del cine europeo e internacional. En este caso, el jurado ha premiado una interpretación que sostiene una historia íntima centrada en la transformación vital de su protagonista tras una enfermedad y el consiguiente replanteamiento de su deseo de vivir.
VIVA se articula en torno a Nora, una mujer de cuarenta y pocos años que, tras superar un episodio médico grave, entra en una especie de estado de urgencia emocional: vivir más, sentir más, arriesgar más. En ese proceso se ve atrapada entre la estabilidad de una relación de largo recorrido y la irrupción de un nuevo vínculo que desordena su vida y sus certezas.
El proyecto, producido por Ikiru Films y Funicular Films, cuenta además con el apoyo de instituciones como el ICAA, el ICEC y la participación de cadenas como RTVE y Movistar Plus+, lo que refuerza su perfil como una de las óperas primas españolas con mayor respaldo industrial del año.
Más allá del premio, el reconocimiento en Cannes sitúa a Aina Clotet en un lugar especialmente interesante dentro del audiovisual español reciente: el de intérprete que amplía su campo hacia la creación y la dirección con una propuesta autoral que ya ha conseguido visibilidad internacional. Su trayectoria previa, tanto en cine como en televisión, y el éxito de proyectos anteriores como Esto no es Suecia, refuerzan esa transición natural hacia una firma propia detrás de la cámara.
El estreno en salas está previsto para el 19 de junio, momento en el que podrá comprobarse si el entusiasmo de la crítica en Cannes se traduce también en recepción del público. Por ahora, el premio funciona como una carta de presentación potente: una confirmación de que VIVA ha encontrado en su protagonista —y en su directora— una voz capaz de sostener la emoción sin necesidad de grandes artificios.
