El terror nacido en Internet sigue conquistando Hollywood. Tras el éxito de “Backrooms”, Warner Bros. ha ganado una multimillonaria guerra de ofertas para hacerse con los derechos de “Siren Head”, inquietante fenómeno viral creado por el ilustrador canadiense Trevor Henderson.
El proyecto llega además respaldado por dos de los nombres más cotizados del cine de terror actual. Zach Cregger, responsable de Weapons y de la aclamada Barbarian, escribirá el guion junto a Brian Duffield (No One Will Save You), que además tiene previsto dirigir la película.
La noticia demuestra hasta qué punto Hollywood busca desesperadamente el próximo fenómeno entre la Generación Z. Cinco grandes estudios —entre ellos Sony, Universal, Paramount y 20th Century Studios— compitieron por hacerse con los derechos, aunque finalmente fue Warner Bros. Pictures quien salió victoriosa con un acuerdo valorado en varios millones de dólares.
Creado en 2018, Siren Head comenzó siendo una simple ilustración de Trevor Henderson: una criatura esquelética de más de diez metros de altura con dos sirenas en lugar de cabeza, capaz de emitir mensajes, voces y sonidos inquietantes para atraer a sus víctimas en bosques y zonas rurales.
Lo que parecía una imagen aislada acabó convirtiéndose en un fenómeno de Internet. El monstruo inspiró cortometrajes, videojuegos, teorías de fans y millones de publicaciones en redes sociales, acumulando, según diversas estimaciones, más de 3.000 millones de visualizaciones en TikTok, más de 1.000 millones en YouTube y millones de partidas en Roblox.
Según informa The Hollywood Reporter, el interés de Zach Cregger y Brian Duffield no reside únicamente en adaptar un meme viral, sino en desarrollar toda la mitología que se ha construido alrededor de la criatura durante los últimos años.
La operación llega en un momento especialmente dulce para este tipo de proyectos. El reciente éxito en taquilla de Backrooms, también basada en un fenómeno nacido en Internet, ha convencido a los grandes estudios de que los terrores virales pueden convertirse en rentables franquicias cinematográficas.
