Los vecinos de un edificio del centro de Los Ángeles llevaban un tiempo quejándose de mal olor. Un
Los vecinos de un edificio del centro de Los Ángeles llevaban un tiempo quejándose de mal olor. Un empleado del lugar, relacionó este hecho con la desaparición de uno de los inquilinos. No había pagado el alquiler mensual y llevaba un tiempo sin verlo. Sólo hay una opción, acudir a su casa para comprobar que todo esté en orden. Pero no lo está. El hombre estaba muerto. Sería conveniente llamar a los CSI, porque esto huele al comienzo de uno de sus exitosos capítulos. Es el momento de que pasen a escena Gary Sinise –Mac Taylor– y Melina Kanakaredes –Stella Bonaera–. A fin de cuentas les queda cerca, sólo hay que bajar dos plantas…
Y es que ese céntrico edificio de Los Ángeles, usado en varios rodajes, había sido elegido para rodar parte de la serie de televisión CSI Nueva York. Y casualmente, en una de las plantas de dicho edificio fue donde apareció el cadáver real de un vecino. A pesar de que las estrellas de la serie no estaban rodando, el hecho ha despertado aún más si cabe la curiosidad de la gente. La casualidad ha hecho que los auténticos CSI coincidieran con los ficticios en su lugar de trabajo. Pero esto no es la televisión, y los auténticos CSI han certificado que las circunstancias en las que ha aparecido el sujeto no son sospechosas, aunque habrá que esperar a la autopsia. Así que parece improbable que esta historia siga con un sin fin de recogida de pruebas, análisis, comparativas, interrogatorios y alguna que otra persecución. Pero sería curioso que los responsables de la serie decidieran filmar un capítulo basado en esta macabra anécdota.
