La tormenta se desató hace un mes, cuando Mia Farrow cargó tintas contra Steven Spielberg, al que llamó “el
La tormenta se desató hace un mes, cuando Mia Farrow cargó tintas contra Steven Spielberg, al que llamó “el Leni Riefenstal –principal directora de cine del nazismo- de los Juegos de Pekín”. Acusación que basa en el documental de promoción del evento deportivo que va a hacer el director norteamericano. La embajadora de buena voluntad de la ONU ha protagonizado una ardua campaña en contra de los juegos chinos, a los que bautizó como “Genocidio Olímpico”. Ha criticado a todo aquel que se haya prestado a apoyarlos, ya que considera inaceptable el apoyo que el gobierno chino da a Sudán y más en concreto en Darfur, donde han muerto más de 200.000 personas y hay más de dos millones de refugiados.
Las palabras de Farrow parece que hicieron mella en Spielberg, que mandó una carta al presidente chino condenado la situación en Sudán y animándole a que utilizara su influencia en la zona para que el gobierno sudanés acepte la presencia de las fuerzas de pacificación de la ONU en el lugar. The New York Times informa que tras estos hechos un alto cargo del gobierno chino ha viajado a Sudán para interceder a favor de la presencia de esas fuerzas de pacificación. El diario norteamericano se plantea la influencia que ha podido tener Hollywood en la decisión, después de que años de contactos diplomáticos no lograran nada. Más allá del peso que tenga la meca del cine, Farrow lo tiene claro, “no me importa cuál haya sido el detonante que ha impulsado a China a tomar esta decisión, estoy encantada con ese viaje del mandatario chino”. En cuanto a Spielberg, su representante ha afirmado que escribió la carta porque hasta entonces desconocía el papel de China en Sudán.
