Warner Bros. se despertó ayer con un golpe bajo y fuera de tiempo.
El portal estadounidense The Daily Beast rompió accidentalmente el embargo de críticas de Superman, la nueva apuesta de James Gunn para reiniciar el universo de superhéroes DC. Pero no fue solo una cuestión de fechas: fue el contenido.
“La terrible nueva película de Superman es la puntilla para el género de superhéroes”, rezaba el titular. Brutal, directo y letal. En cinco minutos, la crítica desapareció de la web, pero Internet ya había hecho su magia. Capturas, comentarios, memes. El daño está hecho y Warner, según fuentes cercanas, ha entrado en modo control de daños.
De embargo roto a caos desatado
El embargo oficial para reseñas de Superman no se levanta hasta el 8 de julio a las 21:00 (hora española), pero las proyecciones privadas para prensa ya han comenzado en Los Ángeles y Nueva York. Warner confiaba en una recepción positiva para apuntalar su ambicioso estreno, previsto para recaudar más de 100 millones de dólares en su primer fin de semana.
Pero la filtración ha encendido todas las alarmas. No sólo se ha roto el silencio antes de tiempo, sino que el primer gran veredicto ha sido una bomba. Una crítica filtrada no es novedad. Una crítica filtrada que sepulta una película que aún no ha salido, eso sí que es kryptonita pura para una campaña de marketing.
Voces que ya han visto el filme coinciden en que el guion es caótico, con el sello clásico de James Gunn intentando abarcar demasiado. Aun así, algunos consideran que es una mejora respecto a las versiones de Zack Snyder y Bryan Singer. Con eso, que cada uno saque sus conclusiones.
Por ahora, Warner mantiene silencio oficial. Pero si esta es la “esperanza” que el estudio quería devolver al universo DC, lo cierto es que ha empezado con turbulencias. Y si el primer vuelo de este nuevo Hombre de Acero se estrella antes de despegar, será difícil levantar otro.
