El iraní Asghar Farhadi, cuyo último trabajo, “El viajante”, ha sido nominado al Oscar a mejor película de habla no inglesa, no podría acudir a la gala de entrega de los premios en Los Ángeles el 26 de febrero si le aplican sin hacer una excepción las nuevas normativas sobre inmigración aprobadas por Estados Unidos.
“Humillar a una nación bajo el pretexto de proteger la seguridad de otra no es un fenómeno nuevo en la historia y siempre ha sentado las bases para la creación futura de división y enemistad”, señaló el propio Farhadi, que ya obtuvo el Oscar por Nader y Simin, una separación, en una nota de prensa en la que aclaraba que ni siquiera va a intentar estar en la ceremonia.
“Como defensores de los cineastas y de los derechos humanos de todas las personas alrededor del mundo, pensamos que es muy preocupante que a Asghar Farhadi, junto con todo el equipo del film nominado este año, se les niegue la entrada en el país por motivos religiosos o debido a su país de origen”, ha señalado un portavoz de la Academia de Hollywood.
La orden ejecutiva firmada por el presidente, Donald Trump, prohíbe la entrada a inmigrantes de siete naciones de mayoría musulmana, entre ellas Irán, por un periodo de al menos 90 días, hasta que se revise el proceso de escrutinio para que los que proceden de las mismas puedan pisar suelo estadounidense. La actriz protagonista, Taraneh Alidoosti, ya anunció su intención de boicotear la gala de los Oscar sin viajar por su parte a Estados Unidos, pues calificó el cierre de fronteras como “racista”.
