La vanidad ha podido ser el talón de Aquiles del narcotraficante más buscado. El Chapo, que siempre había soñado con que Hollywood ruede una película sobre su vida, mantuvo un encuentro con el celebérrimo actor Sean Penn que ha podido ser clave para que las fuerzas de seguridad mexicanas le capturasen.
Al parecer la intermediaria del encuentro fue la actriz Kate del Castillo, conocida por su trabajo en La reina del sur, que propició que el líder del cártel de Sinaloa accediera a encontrarse con la estrella de la pantalla. Los tres se reunieron en octubre en un lugar "montañoso y selvático", único detalle que da Sean Penn en su texto, publicado por Rolling Stone con el título "El Chapo Speaks.
Mientras la policía y el ejército organizaba una operación masiva para arrestar al capo, el protagonista de Pena de muerte mantuvo conversaciones con él por Blackphone (teléfono que encripta las llamadas), y correos electrónicos desde cuentas anónimas. Estos mensajes han podido ser interceptados por los representantes de la ley, que han podido utilizarlos para dar con el paradero del fugitivo, que resultó estar por aquel entonces en las montañas de Durango.
En ese momento, la policía fue a por él, pero logró escapar, lo que frustró el previsto segundo encuentro con Penn, que tenía previsto formularle más preguntas. Finalmente, logró enviárselas y El Chapo le envió un vídeo con las respuestas.
Éstas podrían servir como una declaración de culpabilidad en el juicio. "No quiero aparecer retratado como una monja. Suministro más heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana que nadie en el mundo. Tengo flotas de submarinos, aviones, barcos y camiones", confesó el narco.
Al menos, Guzmán Loera, verdadero nombre del chapo, admite la peligrosidad de la mercancía con la que comercia. "Las drogas destruyen. Desgraciadamente donde yo me crié, no había otra manera de sobrevivir", explica. Pero no se considera responsable de las elevadas cifras del consumo de estupefacientes. "El día en que yo no exista, no mermará el tráfico de droga".
No se siente culpable por las numerosas matanzas que ha ordenado. "Mire, yo me defiendo a mí mismo, nada más. ¿Pero que yo ande buscando problemas? Jamás".
