En la presentación del libro “El nombre de Dios es Misericordia” del Papa Francisco hubo un invitado inusual, que se deshizo en alabanzas de un modo muy divertido: el oscarizado cineasta italiano Roberto Benigni.
Ayer tuvo lugar en Roma, en el Augustianum, una de las universidades de la Ciudad Eterna, la presentación de “El nombre de Dios es Misericordia”, libro-entrevista del Papa Francisco conducido por el periodista italiano Andrea Tornielli, y que en España ha sido publicado por la editorial Planeta. Uno de los protagonista del acto fue el cineasta italiano Roberto Benigni, que dijo haber leído el libro ya siete veces.
Según Rome Reports, agencia especializada en noticias del Vaticano, Benigni aseguró, provocando las risas del público, que “cuando era pequeño y me preguntaban qué quieres ser de mayor, yo siempre respondía: "Quiero ser Papa”. Y como todos se ponían a reír, comprendí que debía hacerme cómico. Si se hubieran arrodillado me habría hecho Papa”.
Algo más en serio, pero sin perder el sentido del humor, el protagonista, guionista y director de La vida es bella afirmó que Francisco “está llevando a la Iglesia con todas sus fuerzas hacia un lugar del que casi nos habíamos olvidado. No nos acordábamos. La está llevando hacia el cristianismo, hacia Jesucristo, hacia el Evangelio. Está tirando de la Iglesia hacia el cristianismo. Es algo increíble: La religión de la humanidad de Dios, de la divinidad del hombre. La está llevando... ¿Y cómo lo hace? A través de la misericordia”.
