Fred y George Weasley, o para ser más exactos, los actores gemelos James y Oliver Phelps han actuado como anfitriones de lujo en la presentación de una exposición que ya desatado pasiones antes de su inauguración.
En la rueda de prensa previa al recorrido de la exposición organizado para la prensa, James y Oliver Phelps contaron muchas anécdotas acerca de cómo les ha marcado el hecho de formar parte del universo Potter dando vida a los gemelos Fred y George Weasley. Por motivos como la necesidad de tener teñirse el pelo de rojo durante años para poder hacer las películas. Además, confesaron que el objeto que siempre desearon llevarse a casa, y que no pudo ser, son sus respectivas varitas, que por otra parte forman parte de la exposición.
No es habitual que se presente una exposición señalando que se ha prorrogado su duración antes siquiera de abrir las puertas. Pero el hechizo de la saga Harry Potter lo explica todo, y España no es diferente al resto del mundo, si acaso nos excedemos un poco más que el resto. Según confesaba unos de los organizadores del evento, Rafael Giménez, ya se ha batido un récord de preventa de entradas, 150.000 nada menos, así que no parece que Madrid vaya a ir a la zaga de las otraas ciudades por donde ya ha circulado la exposición, que incluyen Chicago, Nueva York, Boston, Seattle, Sidney, Singapur, Tokio, Shanghai y Bruselas.
Del próximo 18 de noviembre, y hasta el 2 de abril de 2018, podrá visitarse en IFEMA, Feria de Madrid “Harry Potter: The Exhibition”, una inmersión total en el universo del niño mago, que ocupa 1.400 metros cuadrados del recinto.
Ponerse el sombrero seleccionador de Gryffindor, oír a las gritonas mandrágoras cuando las extraes de una maceta, o sentarse en el sillón de Hadrid son algunas de las experiencias interactivas que ofrece la muestra.
Los fans podrán poner a prueba su capacidad de reconocimiento de los muchos elementos de vestuario y atrezzo, lo que incluye la piedra filosofal, una escoba Nimbus 2000 imprescible para jugar al quidditch, varitas de múltiples personajes, la túnica de Voldemort, uniformes de los distintos personajes de Gryffindor… Resulta llamativa la caja de sorpresas del profesor Lupin o los contenidos de los baúles de Harry, Ron y Hermione.
Por supuesto, los distintos ambientes harán las delicias de los fans, ya sea la sala común del cole de magos, lugares dominados por las fuerzas oscuras o el gran comedor.
La actividad promete ser un negocio redondo para los organizadores, pues aparte de los ingresos por las entradas, será difícil que niños y no tan niños se resistan a la compra del abundante y variado merchandising que ofrece la tienda situada al final del recorrido de la exposición.
