Reportajes
Los superhéroes ya no tienen el poder de enamorarse, y las princesas galácticas van a su aire
Malos tiempos para el amor en las superproducciones de Hollywood
Hace unos años, ningún superhéroe que se preciara acababa su película sin retirarse la máscara y darle un beso a la protagonista femenina, a veces colgado con sus redes arácnidas boca abajo.
Pero en los últimos años, el amor ya no está en el aire por el que volaba Superman, transportando a Lois Lane, al ritmo del “Love Theme”, de John Williams. Algunos sectores del feminismo han criticado duramente los romances en el cine, dando a entender que daban mal ejemplo a la sociedad… ¡las chicas podrían enamorarse en la vida real, y perpetuar la sociedad patriarcal! Celebrar San Valentín cada día está peor visto… y a este paso lo acabarán prohibiendo. “Los mitos del amor romántico pueden fomentar relaciones en las que se perpetúa la dominación, el sometimiento y, en última instancia, la violencia”, señalan exaltadas algunas asociaciones.
En cualquier caso, en su afán de ofrecer al público lo que éste demande (y seguir llenando los cines, que al fin y al cabo es de lo que comen) los ejecutivos de las principales productoras están quitando progresivamente las historias de amor, sobre todo en las películas de aventuras y entretenimiento masivo. Por ejemplo, en las de supertipos con pijama, como Capitana Marvel, estrenada precisamente el 8 de marzo, Día de la Mujer, cuya protagonista aprende a pelear con Jude Law, se asocia con Samuel L. Jackson, y se hace amiga de un gato, pero no encuentra el amor de su vida. Algunos críticos han señalado que esa ausencia de ‘interés amoroso’ es un tanto que la superheroína de Marvel le metía a Wonder Woman, su competidora de DC, que sí vivía un bonito idilio.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.