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Biografía

Samuel L. Jackson

Samuel L. Jackson

71 años

Samuel L. Jackson

Nació el 21 de Diciembre de 1948 en Washington, District of Columbia, EE.UU.

Premios: 1 Festival de Berlín

El más taquillero

02 Noviembre 2011

Se le dan de miedo los villanos y es capaz de destacar en cualquier película por pequeño que sea su papel. Trabajador como pocos, según un estudio la suma de la recaudación de sus películas le convierte en el actor más taquillero de la historia.

Nacido el 21 de diciembre de 1948 en la capital estadounidense, Samuel Leroy Jackson sufrió de pequeño el divorcio de sus padres. Creció al lado de su madre en Chattanooga (Tennessee) donde aprendió a tocar la trompeta en la escuela. Se licenció en Arte Dramático en el Morehouse College, de Atlanta (Georgia), en donde conoció a Spike Lee. Además, cofundó el grupo de teatro "Just Us Theater", con el que hizo sus primeros pinitos interpretativos.

Debutó en la pantalla con un papel mínimo en el olvidado drama Together for Days. Poco a poco se prodigó en pequeños papeles en cintas de éxito como Ragtime, El príncipe de Zamunda, Melodía de seducción, Uno de los nuestros, Parque Jurásico, Amor a quemarropa y diversas películas de su viejo conocido Spike Lee, como Haz lo que debas, Cuanto más, mejor o Fiebre salvaje, con las que se le empezó a conocer. Desde el principio de su carrera, Samuel L. Jackson se distingue por ser un actor muy prolífico, que siempre se trabaja sus papeles, por pequeños que sean.

En 1980 se casó con LaTanya Richardson, con la que tuvo una hija, Zoe, nacida en 1982. Ni se ha divorciado ni aparece demasiado en revistas del corazón, lo que no suele ser muy habitual en las grandes estrellas de Hollywood.

Del principio de la carrera de Jackson destaca su trabajo en Fresh, donde era el padre del niño protagonista, que le da lecciones de vida a través del ajedrez. Ya era entonces un gran actor con potencial para triunfar. Se consagró definitivamente muy poquito después, como el pistolero Jules Winnfield, que acudía con su compañero Vincent Vega (John Travolta) a liquidar a tres tipos en Pulp Fiction. El momento en el que le pregunta a una de sus víctimas si lee la Biblia y le recita un pasaje del Libro de Ezequiel, quedó para la historia del cine.

Catapultado a lo más alto, Samuel L. Jackson fue un memorable acompañante de Bruce Willis en Jungla de cristal 3. La venganza, e intervino en cintas como Tiempo de matar, Esfera, Negociador, Deep Blue Sea, Reglas de compromiso, Giro inesperado, S.W.A.T.: Los hombres de Harrelson, Coach Carter, Jumper, The Spirit, Basic, Shaft, Serpientes en el avión. Puede hacer cuatro o cinco películas en un año bueno. Destaca su trabajo como el frágil profeta Elijah, en El protegido, de nuevo (casualidades de la vida) con Willis.

Apasionado de La guerra de las galaxias, él mismo pidió un papel en la nueva trilogía, y George Lucas le convirtió en el jedi Mace Windu, en La amenaza fantasma, El ataque de los clones y La venganza de los Sith, aunque sus apariciones son mínimas.

Es también el actor fetiche de su gran descubridor, Tarantino, que le dio un papel destacado, el mafioso para el que realiza contrabando de divisas la azafata protagonista, en Jackie Brown. Además, en Kill Bill Volumen 2 hizo un pequeño cameo, y rueda a sus órdenes Django Unchained, donde tendrá un rol secundario.

Samuel L. Jackson es además el rostro de Nick Furia, emblemático personaje de Marvel que recluta a superhéroes para formar el supergrupo Los Vengadores. Antes de la cinta que dirige Joss Whedon, Jackson ha aparecido fugazmente como Furia en las cintas Iron Man, Iron Man 2, Thor y Capitán América, y se rumorea que podría protagonizar su propia película.

Ganador de 1 premio

Filmografía
El banquero

2020 | The Banker

Películas basada en hechos reales. Sigue a Bernard Garrett, un afroamericano texano muy espabilado, que siendo niño trabaja como limpiabotas pero aprende algunas claves del negocio inmobiliario y bancario escuchando a los empresarios blancos a los que lustra el calzado. Ya adulto, y tras la conveniente preparación, está listo en los años 60 para introducirse en el negocio de las fincas urbanas, y hasta se hace con la propiedad del edificio que alberga la sede de varios bancos de Los Ángeles. Aunque su sueño es ser propietario de un banco en su tierra natal, meta en la que consigue la colaboración de Joe Morris, negro como él, y dueño de algunos garitos nocturnos. De todos modos el color de la piel es un problema, de modo que para operar y poder conceder préstamos y alquileres a ciudadanos afroamericanos, acuden al blanco Max Steiner, para que sea su fachada cara al exterior; aunque desconoce el negocio, Max aprende rápido. Como guionista, George Nolfi ha destacado en el género del thriller, con Destino oculto, Ocean's Twelve y La sombra de la sospecha. En cambio a la hora de dirigir, se ha atrevido con la vida del legendario Bruce Lee en Dragón, nace la leyenda, y ahora con El banquero, una cinta que tiene el mérito de mostrar las dificultades de una persona muy cualificada profesionalmente, para ejercer su oficio, debido a los prejuicios y el uso torticero de los organismos reguladores financieros. El film, uno de los primeros de ficción distribuidos por Apple TV+, tiene el mérito de atrapar la atención, con un estupendo trabajo de Anthony Mackie como el “caballero sin espada” banquero, bien secundado por Samuel L. Jackson, con su risa y sano escepticismo pragmático impagables, y Nicholas Hoult, como el hombre de paja buen tipo, que aprende deprisa y tiene sus propias ambiciones. Están respaldados por un puñado de secundarios poco conocidos pero tremendamente eficaces. La principal pega estriba en la abundancia de tecnicismos del negocio inmobiliario y bancario, donde la rapidez de los diálogos, que hablan de capitalización, intereses, valoración y demás jerga económica, resulta excesiva, el espectador no conocedor se perderá sin remedio.

6/10
El otro guardaespaldas 2

2020 | The Hitman's Wife's Bodyguard

Michael Bryce (Ryan Reynolds) intenta llevar una vida pacífica, pero no puede evitar unirse a Darius (Samuel L. Jackson) y su esposa Sonia (Salma Hayek) en una misión a lo largo de la costa de Amalfi.

Spiral: Saw

2020 | Spiral: From the Book of Saw

Un sádico psicópata lleva a cabo su retorcida idea de justicia en el nuevo capítulo de la popular saga de terror. Trabajando a la sombra de un policía ya retirado (Samuel L. Jackson), el detective Ezekiel “Zeke” Banks (Chris Rock) y su compañero novato (Max Minghella) toman las riendas de una investigación espeluznante sobre unos asesinatos que recuerdan a los terribles crímenes que asolaron la ciudad en el pasado. Absorbido por la investigación, Zeke acabará en el centro del macabro juego del asesino.

Glass (Cristal)

2019 | Glass

David Dunn, Kevin Wendell Crumb, Elijah Price. También conocidos como "El Protector", "La Bestia" y "El señor Cristal". Van a coincidir como inquilinos de un centro psiquiátrico donde les evalúa la doctora Ellie Staple, desea que se curen de su dolencia, creerse especiales, auténticos superhéroes. Fuera, sus seres queridos –Joseph, el hijo de David, Casey, antigua víctima de Crumb, y la madre de Elijah– siguen inquietos su evolución. En el final de Múltiple, M. Night Shyamalan dejaba la puerta a unir el universo de esta película con el de El protegido. Y en efecto, han pasado los años, y David sigue usando sus talentos de superhéroe, encapuchado con su impermeable, tratando de dar caza a la Bestia, que sigue con sus numerosas personalidades dando guerra, y últimamente ha secuestrado a unas cheerleadres. Shyamalan prepara el terreno con estos prolegómenos para centrar la acción en el manicomio, donde Elijah sigue maquinando ideas por ser algo más que una simple némesis de David, como recuerdan bien los admiradores de El protegido. En su momento denominé a Shyamalan como "el nuevo mago del suspense". Sigo convencido de su enorme talento. Pero también de que ha perdido el norte. Sus mejores filmes siguen siendo El sexto sentido y El protegido. Poco conocido del gran público, me pareció fantástico su primer trabajo de entidad, Los primeros amigos. Tras entregar unas logradas El bosque y Señales, empezó a hacer agua con La joven del "ídem", y tocó fondo con Airbender: el último guerrero, simplemente fallida por infantiloide. Desde ahí ha ido remontando, pero nunca al nivel de antaño. Con Múltiple y ahora Glass (Cristal) procura reverdecer sus laureles, pero aún le queda camino. Y es que la sensación es que aún le queda espacio a Shyamalan para madurar, se diría que se encuentra encantado con la idea de crear su propia franquicia de superhéroes, aunque me temo que Marvel y DC quedan todavía un poquito por delante. De acuerdo, la película está bien armada, y la trama nos depara alguna sorpresa, pero de algún modo, en los temas de fondo se limita a revisitar con cerebral frialdad ideas de los otros filmes de los que es deudora. Cuesta empatizar con los personajes, aunque estén encarnados por un buen plantel de 7 magníficos actores, Bruce Willis, Samuel L. Jackson, James McAvoy, Sarah Paulson, Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark y Charlayne Woodard.

6/10
The Last Full Measure

2019 | The Last Full Measure

Capitana Marvel

2019 | Captain Marvel

Karell, valiosa combatiente del ejército de los Kree, raza alienígena enfrentada a los skrull, seres que pueden cambiar de forma. Tras recibir entrenamiento por parte de Yon-Rogg, líder de su escuadrón, acaba en una escaramuza que no acaba bien, y como consecuencia se estrella en la Tierra, perseguida por el enemigo. En nuestro planeta encontrará pistas que le ayuden a esclarecer los fogonazos que le sobrevienen de un pasado que no recuerda, y recibirá la ayuda de un humano, Nick Furia, agente de la organización SHIELD, que no entiende muy bien qué está pasando. Puesto que Elektra, de 2005, fracasó en las taquillas, más por falta de calidad que por ninguna otra razón, han tenido que pasar catorce años para que otra superheroína de Marvel tenga su propio largometraje en solitario. A rebufo del éxito de Wonder Woman, de la competencia, DC, llegan a la pantalla las peripecias del personaje, creado por el guionista Roy Thomas y el artista Gene Colan, en 1968. Supone la primera cinta de la casa que tiene al frente a una mujer, Anna Boden, que la ha codirigido y coescrito con su pareja profesional, Ryan Fleck, con quien por ejemplo había elaborado el guión del film de profesor desorientado Half Nelson, dirigida por el segundo. Geneva Robertson-Dworet (Tomb Raider) ha retocado su libreto para darle agilidad y algo de humor. Se consigue imprimir algo de frescura a lo que no deja de ser una convencional historia del género, sobre todo porque no se muestra cronológicamente el origen de la protagonista, el espectador descubre su origen al mismo tiempo que ella, que sufre de amnesia. También se ha incluido algún giro eficaz, y se le da un aire nostálgico al relato, que transcurre en los 90, con referencias a elementos de entonces como los videoclubs, cibercafés, canciones de Nirvana, etc. Por supuesto, los sofisticados efectos especiales de rigor garantizan la suficiente espectacularidad. Tiene de fondo un mensaje positivo, que ensalza el valor de la perseverancia, lo importante sería seguir adelante, levantándose después de cada caída. Su principal acierto reside en que no carga las tintas en el discurso feminista, se limita a presentar a una mujer independiente, a la que Brie Larson dota sin despeinarse de cierta humanidad, estando a su altura Samuel L. Jackson, como la versión rejuvenecida de Nick Furia, presentado con más humor del habitual, aunque parte de las carcajadas las desata Goose, el gato. Se disculpa que el ritmo sea un poco irregular, y que le falte algo de tensión, porque la Capitana Marvel resulta tan poderosa que no parece que sus adversarios estén a la altura, ni que tenga un tendón de Aquiles.

6/10
Spider-Man: Lejos de casa

2019 | Spider-Man: Far From Home

Para olvidar los trágicos acontecimientos vistos en Vengadores: Endgame, Peter Parker tratará de disfrutar, como un adolescente más, del viaje de fin de curso con sus compañeros de instituto, por varios países de Europa, durante el que tratará de conquistar a MJ, la chica que le hace tilín. Por esta razón, el muchacho se resiste a atender la llamada de Nick Furia, que debe darle unas tecnológicas gafas legadas por Tony Stark. Aunque al principio le fastidia que su tía May le haya puesto a escondidas en la maleta el uniforme arácnido que pretendía dejar en casa, le vendrá de perlas cuando en Venecia una bestia formada por agua siembre la destrucción en los puntos más turísticos. Durante el enfrentamiento, Spider-Man descubre que un desconocido con poderes, Mysterio, está plantando cara con éxito al supervillano. Pese a que hasta entonces sólo había rodado dos largos ‘indies’ poco conocidos, Clown y Coche policial, Jon Watts consiguió lo que parecía imposible, darle frescura a la sobreexplotada franquicia del Hombre Araña, en Spider-Man Homecoming. Ahora retoma al personaje, de nuevo encarnado por Tom Holland, pero no llega a la misma altura, ni a la de la imaginativa Spider-Man: Un nuevo universo, ganadora con toda justicia del Oscar a la mejor película de animación. Pese a que están compuestas con sofisticados efectos visuales, quizás resulten un tanto rutinarias sus escenas de acción en distintas localizaciones mundiales, al estilo de James Bond, con destrucciones de lugares emblemáticos, como en los filmes de Roland Emmerich. Por otro lado, el principal giro argumental resulta evidente desde el primer momento para cualquiera que haya ojeado alguna vez un cómic del Trepamuros. Funciona mejor su parte de comedia romántica para adolescentes, muy al estilo del cine ochentero de John Hughes, que logra diferenciar a esta entrega de los numerosos estrenos superheroicos del año. Por una vez dejan más poso secuencias como la de Ned –interpretado por el inspirado joven Jacob Batalon– tratando de conseguir que su amigo Peter se siente en el avión al lado de MJ –la vivaracha Zendaya–, con resultados distintos a lo esperado, que la habitual exhibición de efectos visuales, y es que el citado Tom Holland parece sentirse como pez en el agua en ese terreno adolescente. Como en el film anterior, para la banda sonora se recurre bastante bien a clásicos del rock (pese a que el personaje central se hace un pequeño lío al identificar alguno de ellos). En general el resto del reparto no falla, por ejemplo Jake Gyllenhaal parece haberlo pasado en grande en su primera incursión en el género, Jon Favreau, Samuel L. Jackson y Cobie Smulders sacan partido a sus personajes, los ya conocidos Happy Hogan, Nick Furia y Maria Hill, y Martin Starr, conocido por Silicon Valley, desata algunas risas como el profesor Harrington. Quizás se eche de menos esta vez una mayor presencia de Marisa Tomei, como la tía May. Merece la pena esperar a ver las dos escenas de los títulos de crédito (una de ellas al final del todo, tras seis minutos de rotación de nombres), pues aportan sustanciosas novedades de cara al futuro del personaje, y a la anunciada fase 4 del universo Marvel, que comienza a partir de ahora.

6/10
Shaft

2019 | Shaft

En los 70 se popularizó entre la población afroamericana el subgénero del blaxploitation, que dio pie entre otras películas a una trilogía de cintas detectivescas menores, protagonizadas por Richard Roundtree, que daba vida a un detective negro que ejercía en el neoyorquino barrio de Harlem. Casi tres décadas después de estrenarse Las noches rojas de Harlem, Shaft vuelve a Harlem y Shaft en África, se recuperaba la saga con gran presupuesto y un actor de caché, Samuel L. Jackson, quedando reducida la presencia de Roundtree a la de secundario; la cinta no llamó demasiado la atención. Pero, rizando el rizo, la saga se retoma dos décadas después, con los actores mayorcitos, Roundtree cuenta 76 años, y Jackson 60. Eso sí no hay problema para el recambio generacional, porque ahí está Junior, o JJ, hijo de John Shaft –interpretado por Jessie T. Usher–, al que su padre dejó en manos de su madre cuando era un bebé, tras un tiroteo en que bien pudo haberle alcanzado alguna bala mortal. Ahora el chico trabaja en ciberseguridad para el FBI, que investiga la posible conexión con terroristas del imán de una mezquita. Y queda impactado por la muerte de su amigo de la infancia Karim, que frecuentaba ese lugar de culto, teóricamente de sobredosis, aunque él y la chica que le gusta, Sasha, sabían de sobra que había superado su adicción. Para averiguar lo ocurrido, Junior decide pedir ayuda a su padre, que ejerce de detective privado, y con quien nunca ha mantenido contacto, su madre lo ha evitado con todas sus fuerzas. La trama ideada por Kenya Barris y Alex Barnow, que convierte en película Tim Story, homenajea a las cintas originales, con los temas musicales, la estética y el modo de rodar las escenas de acción. Y juega al contraste con las personalidades de padre e hijo, en principio muy diferentes, aunque por supuesto los polos diferentes se atraen, y el primero no puede dejar de admirar al mocetón inteligente en que se ha convertido su retoño, y al otro le ocurre otro tanto con los métodos directos y algo toscos pero eficaces, con que resuelve las situaciones peligrosas. Asumiendo que es pura serie B, sin grandes pretensiones se puede disfrutar sin más. Es una lástima que sus responsables no sean más ambiciosos en su propuesta, y se plieguen a lo que cabe esperar, perezosamente.

5/10
Como la vida misma

2018 | Life Itself

Tras perder a su mujer, Will lucha por mantenerse a flote y acude a terapia. Su trágica historia irá entrelazándose en el futuro con personas de otros continentes. El norteamericano Dan Fogelman se ha labrado poco a poco una sólida carrera. Sus historias tocan a menudo el ámbito familiar de modo positivo, cosa que ha demostrado con los guiones de películas como Enredados o Crazy, Stupid, Love y en series como ¡Vaya vecinos! o la exitosa This Is Us. Ahora se pone también detrás de las cámaras por segunda vez (tras Nunca es tarde) para ofrecer un emotivo drama familiar, de amplio arco temporal, que nos traslada a distintas familias a ambos lados del atlántico para hablar de la tragedias de la vida, del amor y de las paradojas del destino. Fogelman estructura su narración en cuatro capítulos, cada uno de ellos centrado en las vicisitudes, a menudo dramáticas, vividas por personajes distintos. Al principio, esta opción narrativa sorprende un poco, también por el abrupto e inesperado final del primer tramo protagonizado por Oscar Isaac y Olivia Wilde, cuando el espectador todavía no se hace una idea general del film. Luego, poco a poco, se despliega el modo de proceder de Fogelman y nos vamos habituando a la visión de conjunto, al dar paso a la siguiente generación y trasladar la historia de Nueva York a tierras de Andalucía, etc. Como la vida misma resalta una idea clara y original (tomada de la tesis literaria que prepara uno de los personajes), la de que la vida es un narrador poco fiable. Esta afirmación tiene vertientes diferentes, como la de que, obviamente, lo que va a acontecer en el futuro es una incógnita; pero también la de que a menudo calificamos demasiado a la ligera a los héroes y a los villanos, percepciones subjetivas las más de las veces; o la de que la historia de cada individuo (su amor, su felicidad) es fruto de una larga cadena de sucesos anteriores, que pueden ser muy trágicos e incomprensibles pero que alcanzan sentido una vez contemplamos el conjunto. Aunque el metraje de más de dos horas quizá resulte excesivo, el film va claramente de menos a más, en cuanto a emotividad y riqueza de contenido, y el director y guionista apunta claramente a superar los traumas del pasado por medio del amor, de levantarse siempre cuando llegan inexorables los reveses de la vida. Producida por Estados Unidos y España, Como la vida misma reúne a una platea de intérpretes de renombre internacional, tanto americanos, como españoles. Todos están bien en sus roles, pero quizá destaquen, también por su peso en la trama, Oscar Isaac, Olivia Cooke y los españoles Laia Costa y Antonio Banderas.

6/10
Kong: La Isla Calavera

2017 | Kong: Skull Island

1971, cuando Nixon anuncia que las tropas estadounidenses se repliegan de Vietnam. El científico Bill Randa convence a un senador con el que mantiene amistad de que le financie una expedición a una isla inexplorada del Pacífico, donde han desaparecido aviones y barcos. Contará con el respaldo del coronel Preston Packard, al mando de un pelotón del ejército. Al grupo también se unen James Conrad, ex militar británico reconvertido en rastreador, y Mason Waer, fotógrafa pacifista. Reinicio de la franquicia del monstruo gigante más popular. El proyecto nació como una precuela de King Kong, pero no se sabe muy bien de cuál; no puede serlo del film de 1933, ni de la versión de Peter Jackson, que también transcurre en los años 30. En todo caso, de la versión rodada por John Guillermin en 1976. En busca de frescura, las productoras Warner y Legendary, han puesto al frente de este proyecto a Jordan Vogt-Roberts, que debutó en 2013 con The Kings of Summer, sobre adolescentes que huyen de casa. Logra un montaje dinámico, momentos memorables, como la contraposición entre las figuras de Kong y Packard a contraluz, y utiliza con inteligencia los efectos especiales, que dan pie a secuencias de acción no demasiado convencionales, entre las que destaca el enfrentamiento final. Hasta llama la atención sobre la importancia del equilibrio de los ecosistemas. Gracias a todo esto el espectador pasará por alto los numerosos defectos de Kong: La isla calavera, por ejemplo que no se sabe a dónde quiere ir. En su arranque abundan los homenajes a Apocalypse Now, con helicópteros equipados de altavoces, pues todo indica que se busca la denuncia de la violencia de este film, y de la novela en la que se inspira, El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, hasta el punto de que uno de los protagonistas se llama Conrad. Luego se convierte en un film de aventuras de monstruos prehistóricos en la línea de La tierra olvidada por el tiempo y Parque Jurásico. El guión ha sido revisado por cuatro profesionales, entre ellos Dan Gilroy (Nightcrawler). Pero tras la llegada a la isla, se estanca por completo, mientras que las motivaciones de los personajes dejan de estar claras, por lo que se acaba metiendo con calzador una historia de obsesión por la venganza a lo Moby Dick. Lo peor, su indefinición de los personajes, que no pasan de arquetipos. De ahí que se desaproveche a dos actores de primera, Tom Hiddleston, y Brie Larson, sobre todo a esta última, mera comparsa. Tampoco acaba de convencer Samuel L. Jackson, que imprime a su militar un aire de cómic, propio de film de Quentin Tarantino. En todo caso, se salva John C. Reilly, que se lleva a su personaje, un náufrago, al terreno del humor.

6/10
xXx: Reactivated

2017 | xXx: Reactivated

El deportista extremo convertido en agente encubierto del gobierno Xander Cage ha fingido su muerte para garantizarse un exilio tranquilo. Tras el asesinato de su mentor, Augustus Gibbons, por unos tipos que han robado un sofisticado artilugio conocido como la Caja de Pandora, decide volver al servicio activo con el fin de recuperarla. Para ello recluta a un grupete de variopintos colaboradores. En su momento de mayor popularidad, Vin Diesel se permitía el lujo de rechazar secuelas de sus grandes éxitos, por lo que no estuvo en A todo gas 2, ni en xXx, estado de emergencia. Una vez que se quedó sin posibilidades de elegir, retomó la saga automovilística en la tercera, y no ha parado de protagonizar nuevas secuelas. Ahora prueba la misma jugada con esta otra franquicia, en cuya segunda parte tuvo como sustituto a Ice Cube. Curiosamente, este regreso de un Xander Cage al que pocos esperaban de nuevo tiene al frente a un director de oficio, D.J. Caruso, responsable de La conspiración del pánico. Pero éste, consciente de que maneja un guión tan estereotipado como poco creíble, ha decidido tomarse el proyecto a guasa, con secuencias cercanas al surrealismo, como las apariciones del futbolista brasileño Neymar, que demuestra que no se va a ganar el dinero como actor cuando deje el balón. Tampoco parecen estar trabajando en serio ilustres secundarios, como Toni Collette, o Samuel L. Jackson, único actor que ha estado presente en las tres entregas. Los que estén dispuestos a seguir la broma, así como los fans incondicionales pasarán el rato más o menos, a base de artificiosas secuencias de acción, que podrían haber sido un poco más novedosas. Pero aporta muy poco a sus predecesoras.

4/10
El otro guardaespaldas

2017 | The Hitman's Bodyguard

Michael Bryce, guardaespaldas venido a menos tras el asesinato de uno de sus clientes, acepta un encargo de su ex novia con el que podría recuperar su reputación. Deberá trasladar de Londres a La Haya a Darius Kincaid, asesino a sueldo que ha pactado declarar contra Vladislav Dukhovich, sangriento dictador bielorruso, a cambio de la libertad de su novia. Pero un ejército interminable de sicarios tratará de pararles los pies. El especialista en acción Patrick Hughes, responsable de Los mercenarios 3, rinde tributo a ‘buddy movies’ de los 80 y 90, como El último boy scout, que combinaban acción con humor, sobre todo en los diálogos entre los protagonistas. El holgado presupuesto permite tirar la casa por la ventana en secuencias de acción, rodadas de manera efectiva, como la que tiene lugar en los canales de Amsterdam. No se pretende ni mucho menos resultar realista, en la violencia a veces se trata de imitar el estilo de cómic de Quentin Tarantino. Pero todo resulta bastante insustancial, sobre todo por un guión decepcionante, más aún si se tiene en cuenta que formó parte de la Lista Negra de los mejores trabajos no producidos, lo que suele ser garantía de cierta calidad. La pobreza de los diálogos diluye la fuerza del carisma de Ryan Reynolds y Samuel L. Jackson. Por su parte, Salma Hayek tiene cierta gracia en sus apariciones esporádicas como presidiaria tan dura como malhablada, pero Gary Oldman está bastante desaprovechado.

5/10
Tienda de unicornios

2017 | Unicorn Store

Bizarra película con la que la actriz Brie Larson, que es también protagonista, debuta en la dirección. Tremendamente popular gracias a Capitana Marvel, ha embarcado en la aventura nada menos que a Nick Furia, o sea, a Samuel L. Jackson. El film cuenta con un guión original de la desconocida Samantha McIntyre. Desde que era niña, Kit ha soñado con ser artista. Pero en la escuela de Bellas Artes, tras realizar una obra en vivo y en directo ante un trío de exigentes profesores, ha recibido la más baja calificación. Desilusionada, vuelve a casa con sus padres, y deprimida pasa el día en un sofá, mientras sus padres le atosigan tratando de animarla. Para huir de ellos, acepta un trabajo temporal en el mundo publicitario, donde se diría que un extraño jefe la estimula. Al mismo tiempo, un día recibe una misteriosa tarjeta invitándola a conocer la Tienda, donde su excéntrico propietario le asegura que estar en su mano encargarle un... ¡unicornio! La producción está muy cuidada, y resulta indudable que Brie Larson le ha puesto mucho cariño. Pero su planteamiento de reivindicar los sueños e inocencia de la infancia, que nunca deberían perderse, no llega a buen puerto. En los primeros compases lo aceptas, piensas que puedes estar ante una atrevida propuesta al estilo de la valiosa e infravalorada Toys, pero pronto se impone el desequilibrio y la falta de rumbo, y los pasajes que se suponen que deberían ser delirantemente surrealistas, como el de la presentación de una campaña de aspiradoras, dan, sencillamente, vergüenza ajena.

4/10
Cell

2016 | Cell

La leyenda de Tarzán

2016 | The Legend of Tarzan

Hace mucho tiempo desde la llegada de Tarzán a la civilización y ahora vive una vida feliz en Londres junto a su esposa Jane. Pero aunque actualmente es Lord John Clayton III, uno más entre los ceremoniosos aristócratas ingleses, su pasado como “Rey de los monos” sigue muy vivo entre la sociedad. Por eso, su presencia en el Congo será solicitada por el rey belga como aliado para hacer prosperar el país. En realidad, se trata de un ardid con el que el lugarteniente del rey, el capitán Rom, pretende hacerse con unos valiosos diamantes a cambio de entregar a Tarzán a un antiguo enemigo. Tarzán es uno de esos personajes a los que el cine siempre recurre cada poco tiempo. Creado por Edgar Rice Burroughs ha contado con interpretaciones ya legendarias, la más recordada la de Johnny Weissmuller. Ahora, La leyenda de Tarzán vuelve a confirmar el tirón que tiene este personaje, criado entre los monos, capaz de entenderse con los animales y, sobre todo, dueño de un corazón íntegro que no ha sido corrompido por la civilización. Elementos, quizá, que nos remueven porque retrotraen al Jardín de Edén y tienen algo de una vida más auténtica y sencilla que ya sólo podemos anhelar. El guión de Adam Cozad y Craig Brewer acierta al ofrecer una historia novedosa, que imagina una especie de segunda parte de Greystoke, consistente en el retorno del héroe al hogar, la odisea a la selva –su Ítaca particular– de un hombre que en el mundo civilizado lo ha tenido todo: dinero, casa, relaciones y prestigio social. Y en su periplo, gracias a cuidados flashbacks, conocemos los hitos más relevantes de su pasado: su relación con los primates, su encuentro con Jane –luego convertida en esposa–, su amistad con los kubas y su rivalidad con la tribu del líder Mbonga. Por otra parte, se ha hablado de que el director David Yates salpica el film con detalles antirreligiosos. Es verdad. Ese rosario del que no se separa el indeseable Rom –“me lo regaló mi párroco”, dice– protagoniza burdas pero claras metáforas anticatólicas, como si fuera el arma secreta para someter a los pueblos, cual malvado amuleto del esclavismo. En todo caso, queda suficientemente claro que sería la cadena que ahoga a los inocentes y de la que habría que liberarse. Son muestras de la visión indigenista y simplona de un film, que por ende reivindica (aunque sin insistir, es cierto), la visión idílica de la vida natural –sexo y apareamiento son lo mismo–, que ve en el progreso de occidente el origen de todos los males que hay que combatir. Pero no todo lo ocupan estas cuestiones, porque La leyenda de Tarzán, hay que decirlo claramente, es ante todo una película de aventuras y una espectacular producción, visualmente asombrosa, con efectos especiales muy logrados, sobre todo en las imágenes con animales. Lo suyo es entretener, y vaya si lo hace, con escenas de gran impacto, como la de la lucha contra el hermano primate, o la de la brutal estampida final. No faltan momentos de humor y, claro está, guiños típicamente tarzanescos, como uso de las dianas como frenético medio de desplazarse, el clásico grito a voz en cuello o la presencia de elefantes y cocodrilos. Una vez metidos en harina, el ritmo no decae, pero la narración es ágil, no se aturulla, y como ya se ha comentado se insertan bien las imágenes del pasado para enriquecer el contenido. Ayuda también la resonante banda sonora de Rupert Gregson-Williams y el tema final interpretado por Hozier. Entre las interpretaciones quienes mejores funcionan son sin duda una guapísima Margot Robbie en su papel de Jane, que no tiene nada de damisela, y el carismático Samuel L. Jackson, cuyo personaje sirve para dar la visión norteamericana de los abusos del poder esclavista y además ofrece un contrapunto magnífico de hombre con los pies en la tierra (nunca mejor dicho) con respecto al poco expresivo Alexander Skarsgård, cuyo correcto Tarzán no dejará mucha huella. Tampoco lo hace esta vez Christoph Waltz, no porque no haga un eficaz trabajo, sino porque repite otra vez un personaje que ya le hemos visto encarnar demasiadas veces. Hasta la escena de la comida recuerda a su odioso Hans Landa de Malditos bastardos.

5/10
El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

2016 | Miss Peregrine's Home for Peculiar Children

Vuelve el mejor Tim Burton, el director entrega un cuento de calidad con una maestría que no se le veía desde Big Fish y La novia cadáver, de 2003 y 2005 respectivamente. Se trata de la adaptación de la novela juvenil homónima de Ransom Riggs, que en su estructura de un adolescente que viaja a un mundo fantástico, todo un proceso de maduración, tiene mucho en común con Alicia en el País de las Maravillas, pero aquí los logros de Burton son mayores, consigue cierto realismo en el mundo mágico que nos pinta, nos creemos lo que vemos. Jake es hijo único, en el colegio le toman el pelo, su padre tiene la cabeza literalmente llena de pájaros (es ornitólogo, o eso pretende) y no le hace mucho caso. En cambio tiene una conexión especial con su abuelo Abe, que de pequeño le contaba apasionantes cuentos. Una noche le llama por teléfono alarmado, necesita su ayuda, está siendo atacado por alguien, y le da unas pistas sobre un lugar en el que habría estado en 1943, la casa de Miss Peregrine para niños peculiares, una suerte de, nunca mejor dicho, "peculiar" orfanato. Cuando llega lo encuentra muerto, y la versión oficial es que algún animal le atacó. Pero Jake queda afectado hasta el punto de que acuden a una psicoterapeuta, que acepta la sugerencia del chico de viajar a Gales, donde estuvo ese orfanato que fue bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial. Allí encontrará una puerta que le lleva a un mundo fantástico, de niños peculiares, o sea, con un don, custodiados por miss Peregrine; el mismo Jake va a enterarse de que es un niño peculiar; y que sus nuevos amigos viven en un bucle, en una especie de "día de la marmota", donde en cada jornada toca protegerse de terribles enemigos, Barron, los Huecos y diversos monsturos. Lo mejor que puede decirse de la película es que nunca deja de sorprender. Llama la atención el guión sin fisuras ni caídas de ritmo urdido por Jane Goldman, acostumbrada a las lides de las tramas fantásticas y acción, pues escribió los libretos de títulos como Stardust y La mujer de negro, Kingsman y su secuela, y dos entregas de X-Men. Su alianza con Burton resulta perfecta, pues el director se encuentra muy a gusto con una amplísima galería de personajes estrambóticos e inadaptados, buenos y malos, y puede dar rienda suelta también a su sentido del humor, esos ojos que anhelan tener los Huecos, o el Barron compuesto por un delirante Samuel L. Jackson, verdaderamente genial. Además de que la narración es agilísima, visualmente el film es muy original, en decorados y diseño del aspecto de los personajes y su vestuario, con magníficos efectos especiales, donde destaca la batalla de los gigantes y los esqueletos, todo un deslumbrante homenaje nada disimulado a Ray Harryhausen.

8/10
Vengadores. La era de Ultrón

2015 | Avengers: Age of Ultron

Reunir a un grupo de superhéroes de cómic (Iron Man, Thor, Capitán América, Viuda Negra, Hulk, Ojo de Halcón) interpretados por actores carismáticos (Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Chris Evans, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Jeremy Renner), que sumando fuerzas como Los Vengadores lograban enfrentarse con éxito a tremendas amenazas de dimensión planetaria y más allá, se reveló como jugada cinematográfica perfecta, la película Marvel Los Vengadores arrasó en taquilla, a la trama mínima para la espectacular acción se sumaba un tejido de relaciones entre superhéroes, con sus pequeños dramas personales y las necesarias dosis de humor. Ahora nuevamente Joss Whedon, director y guionista, insiste en la idea, que sigue siendo resultona, aunque menos novedosa. Una misión del grupo de superhéroes para encontrar cierto cetro que retiene la archienemiga organización Hydra, lleva a un viejo programa de armamentos desarrollado por Tony Stark, y a las terribles amenazas del malvado Ultrón y sus planes para soldados "mejorados", a partir de logros en el campo biológico de tejidos humanos, y donde también tienen cierta importancia cierto par de gemelos milagrosos, Quicksilver y Bruja Escarlata. Todo esto es desarrollado narrativamente con ritmo vertiginoso, entregando escenas de acción visualmente asombrosas, con el listón del "más difícil todavía", típico del espectáculo circense, cada vez en posición superior, la destrucción de edificios y ciudades enteras de una república de Europa del Este, resulta muy llamativa. Al tiempo se desarrollan un poco más los personajes, con ese amor imposible a lo Bella y Bestia que apuntan Viuda y Hulk, más el remanso de paz hogareño de Ojo de Halcón, y los hechizos de la gemela que despiertan diversos fantasmas de nuestros superhéroes. La película es un castillo de fuegos artificiales que disfrutarán sobre todo los más entregados a la causa Marvel. Muy entretenida y espectacular, también cabe decir que es algo más apabullante y confusa que su predecesora, por no decir, sencillamente, cansina. Por fortuna no faltan cierto golpes humorísticos, ese martillo de Thor que arrancará la sonrisa incluso del espectador más estólido.

6/10
Los odiosos ocho

2015 | The Hateful Eight

Largo spaguetti-western, más de tres horas, a cargo de Quentin Tarantino, con su toque especial de largos y estudiados diálogos, y para el cual ha contado por fin con una banda sonora original de Ennio Morricone, que hizo la música para los filmes del género de Sergio Leone. Está estructurado en seis capítulos, dos en la diligencia, dos en la casa de postas de la "Mercería de Minnie" a la que arriban los viajeros de la diligencia, un quinto, flash-back, que explica ciertos acontecimientos mientras viajaba la diligencia, más uno último climático. Y aunque es un film dinámico y con formidables exteriores, bien podría concebirse como una obra de teatro, tan importantes son los intercambios dialécticos. Situada la narración en los años posteriores de la guerra de secesión, arranca con el encuentro de dos cazarrecompensas: John Kurz, que lleva consigo a una prisionera para la horca, Daisy Domergue, y el mayor negro Marquis Warren, que prefiere entregar cadáveres para evitarse problemas y combatió por el norte. En medio de una terrible ventisca en los nevados parajes de Wyoming, van camino de Red Rock y se topan con Chris Mannix, el futuro sheriff de la localidad, sureño. No desean otra cosa que poder refugiarse de las inclemencias del tiempo en la "Mercería de Minnie", pero en dicho lugar aguardan bastantes sorpresas. Con su octava película Tarantino confirma lo que todos sabemos: es un gran contador de historias y un gran director, que sabe imprimir ritmo a la narración, sin temor a agotar con las largas parrafadas que sueltan sus personajes, o con sus gamberradas violentas, de modo especial el último tramo del film, un festival casi gore, no faltan disparos a la cabeza y desparrame de sesos. El plano de apertura, que arranca en un crucificado de piedra para abrirse y mostrar cómo se acerca la diligencia, demuestra su maestría. Y sabe definir a sus personajes, concediendo a cada unos los rasgos precisos –la película es un regalo para los actores, por supuesto para el más protagonista Samuel L. Jackson, pero también para Kurt Russell, Walton Goggins, Tim Roth, Jennifer Jason Leigh, etc–, y contraataca de algún modo a los que le tachan de racista porque repita hasta la saciedad la palabra despectiva "nigger", de modo especial con el obsceno relato ligado al hijo de un general sudista, acudiendo a la ironía de ida y vuelta, una especie de curioso juego de ping-pong que le funciona. El antiguo empleado de videoclub supura cinefilia por todos los fotogramas de este film rodado en celuloide en 70 milímetros. Y se entrega a un ejercicio donde, el título lo deja claro, los personajes son odiosos: inmorales y con escasos escrúpulos, cada uno busca su propio beneficio, buscando para ello los necesarios aliados y manteniendo las lealtades mínimas que aconseja el instinto de supervivencia. Quizá el que al final sea todo un cínico juego de "niño travieso" es lo que pesa a un cineasta que con un poco más de peso específico en sus propuestas podría ser genial.

7/10
Chi-Raq

2015 | Chi-Raq

Barely Lethal

2015 | Barely Lethal

RoboCop

2014 | RoboCop

José Padilha, brasileño que se prodiga en el documental, se ha labrado un sólido prestigio internacional con sus dos únicos filmes de ficción, Tropa de elite, y su secuela, estrenada directamente en DVD en España, a pesar de las buenas críticas cosechadas. Hollywood se ha fijado en él, contratándole para ocuparse del remake de RoboCop, el exitoso film de ciencia ficción de Paul Verhoeven. El argumento de RoboCop parte del mismo esquema que su predecesor. 2028. Estados Unidos provee a todos los países de robots capaces de reemplazar a soldados y policías. Pero éstos están prohibidos en el interior del país. La corporación que los diseña, presidida por Raymond Sellars, tratará de influir en el Senado mediante el último trabajo del doctor Norton, que ha construído un híbrido de máquina y humano, para devolverle la vida a Alex Murphy, policía y padre de familia gravemente herido en un atentado. Padilha ha sido una elección acertada, pues imprime a las secuencias de acción un aire cercano al documental que las dota de enorme realismo. Su integración naturalista de los logrados e impactantes efectos especiales recuerda a District 9 y Elysium, del sudafricano Neill Blomkamp. Imprime además un ritmo ágil, sólo roto por alguna caída de ritmo, y logra la necesaria espectacularidad, A diferencia de otros directores que pretenden exhibir demasiado la sofisticada técnica de que disponen, el cineasta la pone al servicio de la narración, y logra resultados impactantes, especialmente en la secuencia –posiblemente la mejor del film– en la que el protagonista se enfrenta a lo que queda de humano en él, después de que le retiren la parte robótica. El guionista Josh Zetumer, debutante aunque ha colaborado sin aparecer en los créditos en Quantum of Solace y La hora más oscura, introduce numerosas diferencias menores con el original (se desplaza en moto, tiene un compañero masculino, etc.), y algunas significativas como una mayor presencia de la esposa y el hijo del protagonista, lo que contribuye a humanizarle. Pero el mayor acierto del libreto de este RoboCop consiste en actualizar la trama, aportando elementos para la reflexión de temas candentes, por ejemplo con los paralelismos de la trama con el uso militar de drones y máquinas. También reabre el debate de la renuncia a la libertad en beneficio de la seguridad, habla de la esencia del ser humano, y reivindica la necesidad de que sean las personas las que tomen las decisiones. Además, mantiene cuestiones ya presentes en el original, como la corrupción, y la avaricia que puede llevar por el mal camino a las grandes corporaciones. El sueco Joel Kinnaman, conocido por The Killing, realiza un notable trabajo en el rol principal. No es el único acierto total del reparto, que cuenta como inventor de RoboCop con un eficaz Gary Oldman que en los últimos tiempos se ha propuesto demostrar que también puede interpretar a personajes honestos, el siempre inquietante Jackie Earle Haley en el papel de uno de los villanos, una Abbie Cornish estupenda como desconsolada esposa, y unos exagerados pero bien elegidos Samuel L. Jackson –un locutor televisivo– y Michael Keaton –el CEO de la megacorporación–.

6/10
Kingsman: Servicio secreto

2014 | Kingsman: The Secret Service

Sorprendente cinta de acción, que sabe dar una vuelta de tuerca a las típicas tramas de espías al estilo James Bond, que en sus versiones de agentes juveniles suelen tener un aire excesivamente naïf. Aquí la base argumental, un cómic de Mark Millar y Dave Gibbons, sirve para entregar un film ágil y vigoroso, con una violencia paródica e intenciones transgresoras, deudoras de Quentin Tarantino, no podemos olvidar que dirige el film el británico Matthew Vaughn, productor de Snatch. Cerdos y diamantes y Lock & Stock. Como en los referentes citados, el film arranca con una vistosa escena de apertura, una operación contra mujaidines llevada a cabo por los hombres de Kingsman, un servicio secreto, muy, pero que muy secreto. En la operación muere uno de los hombres, por salvar al resto, y al jefe, Harry Hart le toca comunicar la noticia a la viuda y a su hijo Eggsy. Pasados los años, Eggsy es un jovenzuelo problemático, al que Harry decide dar la oportunidad de suceder a su padre en Kingsman, será uno de los candidatos a ingresar en este exclusivo servicio secreto, superando difíciles pruebas. Entretanto, los jefes de Kingsman, presididos como en un moderno Camelot por Arthur, y con una mesa... rectangular, donde virtualmente se sientan Galahad y otros caballeros, detectan una amenaza para el mundo mundial: tiene la cara de Valentine, un multimillonario tecnológico estilo Steve Jobs, muy preocupado por el cambio climático, que ofrece gratis una tarjeta SIM a todo el que la solicite para acceder gratis a servicios de telefonía e internet... aunque, ya se sabe, nadie da nada gratis. Verdaderamente Vaughn ofrece elevadas e imaginativas dosis de acción, jugando con algunas ideas como la de que cualquiera puede morir a lo largo del metraje, nadie tiene la supervivencia asegurada. Se puede reír descaradamente del "product placement" con el que a veces se financian en parte las películas –véanse las hamburguesas de McDonald's–, pero usarlo, claro está, incluir a una letal asesina con prótesis en las piernas que dan mil vueltas a las del atleta Oscar Pistorius, hacer cecear a Samuel L. Jackson y reírse de los villanos de películas e incluir referencias cinéfilas de muy diverso porte. Algunos tópicos muy "british" –los pubs, la elegancia en el vestir...– se caricaturizan con inteligencia, y aun algún elemento decididamente zafio –Vaughn es el director también de Kick Ass. Listo para machacar–, tiene su punto ocurrente, la princesa sueca. Hay mucha ironía en el adrenalítico metraje, no se deja títere con cabeza, literalmente, en el clímax en que la complicidad de poderosos de todo tipo con el villano queda al descubierto de un modo sorprendente. Aunque la capacidad de riesgo tiene sus límites, y al concebir una escena clave de agresividad, en un espacio de oración, no se escoge, por supuesto, una mezquita o una sinagoga, sino una iglesia de "terribles" fundamentalistas cristianos... de los que no se teme una reacción violenta o quejas excesivas, por la película. Hay violencia, sí, hasta con su punto de gore, y a la vez un intento de contención, no ahuyentar al público más sensible parece importante para los responsables del film, que sin duda aspiran a romper la taquilla ofreciendo algo que no sigue cauces hipertrillados, lo que es de agradecer. El reparto cuenta con veteranos excelentes, como Colin Firth, Mark Strong y Michael Caine, y el jovenzuelo Taron Egerton supone todo un acierto. Todo apunta a que ha nacido una nueva franquicia de espías, y que ha nacido para quedarse.

6/10
Capitán América: El soldado de invierno

2014 | Captain America: The Winter Soldier

Tras haber permanecido hibernado varias décadas, Steve Rogers, más conocido como el Capitán América, no lo tiene fácil para adaptarse al siglo XXI. Además de echar de menos a sus coetáneos, y verse obligado a aprender tantas cosas nuevas, su código de honor como soldado choca con el pragmatismo actual y las nuevas tecnologías: le preocupa cómo se introducen en la vida de las personas, con la excusa de combatir a un peligroso y anónimo enemigo, y ahí tiene mucha importancia la agencia S.H.I.E.L.D. con la que colabora. Un nuevo y sofisticado sistema apadrinado por el secretario de defensa, Alexander Pierce, podría tener algunos agujeros según Nick Fury, quien va a sufrir un terrible atentado. Para aclarar las cosas el Capitán América sólo podrá confiar en la Viuda Negra y en un veterano de la guerra de Irak, Sam Wilson. Pero enfrente tienen poderosos enemigos, entre ellos el letal soldado de invierno. Agradabilísima sorpresa con esta nueva película del universo Marvel que tiene al Capitán América como protagonista, tras Capitán América: El primer Vengador. El hecho de que tras la cámara estuvieran los hermanos Anthony y Joe Russo no era a priori la mejor garantía de un buen resultado, pues en su haber no tienen gran cosa, los largometrajes Bienvenidos a Collinwood y Tú, yo y ahora... Dupree, más mucha televisión, sobre todo Community, donde sin duda han ganado en experiencia. El caso es que aquí siguen la estela de acción trepidante y sentido del humor de Marvel Los Vengadores, a lo que suman una trama intrigante bastante sólida, con mucha, muchas sorpresas. El libreto es de Christopher Markus y Stephen McFeely–ya con una sólida experiencia guionística en películas Marvel, más su contribución a toda la saga de Las crónicas de Narnia–, que saben dar con el equilibrio perfecto para no apabullar por un lado o por otro. El film basado en los populares cómics se beneficia argumentalmente de los miedos de hoy en día al terrorismo, que pueden convertirse en coartada perfecta para el recorte de libertades y los abusos de poder, para entregar una narración que atrapa. A la vez hay un cuidado dibujo de los personajes, sobre todo de Steve Rogers, interpretado por Chris Evans, que se enfrenta al conflicto de encontrar su sitio en una época que no es la suya, y en que los conocidos del pasado asoman con nuevo e inesperado rostro. Tiene, además, buena química con la Viuda Negra Scarlett Johansson, o con ese jefe que compartimenta la información, Samuel L. Jackson. La incorporación a la función de un veterano de la talla de Robert Redford es todo un acierto, aparte de que da la impresión de que el actor se lo ha pasado de lo lindo haciendo la película. Los efectos visuales son de primera división, esa inmensa nave industrial que alberga un supersecreto proyecto de defensa resulta apabullante, de nuevo da la sensación de que con las nuevas tecnologías cualquier cosa en la actualidad es susceptible de ser representada con éxito en la pantalla. Las escenas de acción, ya sea entre las cuatro paredes de un ascensor, a bordo de un inmenso barco, o en medio de una autopista, son un alarde del dicho circense 'más difícil todavía' y se encuentran bien integradas en la narración.

7/10
Duda razonable

2014 | Reasonable Doubt

Mich Brockden, es un joven fiscal de distrito. Una noche en que ha bebido unas copas de más atropella a un hombre y tras avisar a una ambulancia se da a la fuga. Otro hombre, Clinton Davis, será acusado de asesinato y Mitch tendrá que tomar parte en el juicio. El director Peter Howitt, responsables de correctos filmes como Conspiración en la red, dirige este thriller inquietante, que pese a algunas coincidencias y una narración no demasiado atractiva, tiene un guión que evita más o menos caer en lugares comunes. Así, en un principio parece que estamos ante lo que será un drama judicial para, poco a poco, convertirse después en un thriller criminal en toda regla y en donde la narración sabe abrirse camino con cierta originalidad. Los actores Dominic Cooper y Samuel L. Jackson están bien, aunque la naturaleza de la historia no les permita hacer demasiados alardes interpretativos.

4/10
Big Game (Caza mayor)

2014 | Big Game

Curioso y entretenido producto familiar de aventuras, coproducción europea con grandes figuras internacionales, en especial Samuel L. Jackson. La historia cuenta el valor de un adolescente, cuando el presidente de los Estados Unidos cae en un bosque al ser derribado el Air Force One. El joven le ayudará a ser rescatado.

4/10
Kite

2014 | Kite

Agentes de S.H.I.E.L.D.

2013 | Agents of S.H.I.E.L.D. | Serie TV

Joss Whedon, creador de diversas series, se coronó como gran gurú de los apasionados del fantástico y los superhéroes como director de Marvel Los Vengadores. Su regreso a la televisión, Agentes de S.H.I.E.L.D., viene a ser una especie de spin-off del espectacular film que reunía a los principales superhéroes de la editorial especializada en cómics. Tiene como protagonista a Clark Gregg, de nuevo como el agente Philip Coulson, que apareció en varias adaptaciones de personajes de Marvel, desde Iron Man, y cuya supuesta muerte en Marvel Los Vengadores, tenía gran importancia en la trama, pues Nick Furia (Samuel L. Jackson) enseñaba a los protagonistas sus cromos ensangrentados, lo que les motivaba para trabajar unidos cuando parecía que no lo tenían muy claro. Pero en Agentes de S.H.I.E.L.D. se desvela que el fallecimiento de Coulson fue un ardid tramado con Furia para dar a los superhéroes el estímulo que necesitaban. Así que éste en realidad sigue vivo y se hace cargo de un grupo de superespías, compuesto por la agente experta en artes marciales Melinda May, el asocial Grant Ward, la hacker Skye, el experto en tecnología Leo Fitz y la científica Jemma Simmons. Juntos tendrán que hacer frente a la aparición de sujetos incontrolados con poderes, y a otras amenazas inesperadas. Si se compara con el espectacular film rodado por Whedon para la gran pantalla, sabe a poco. Además, carece de originalidad y recuerda entre otros modelos a su serie más conocida, Buffy, la cazavampiros, también en torno a un grupo de variopintos personajes con líder carismático que perseguían a personajes sobrenaturales. En un momento de saturación de propuestas para la pequeña pantalla, carece de esa chispa distintiva que por otra parte cada vez escasea más. Sus personajes, al menos en un principio, resultan un tanto esquemáticos y hasta pueriles. Pero se agradecen los golpes de humor, muy distintivos de Whedon, que escribió y dirigió el episodio piloto. Además, se apoya la táctica propia de Marvel de relacionar estrechamente todos sus productos, lo que acaba enganchando a los espectadores. Y la riqueza del universo de la editorial podría dar pie a historias lo suficientemente convincentes. También sorprenden ocasionalmente cameos de actores como Samuel L. Jackson (Nick Furia) o Cobie Smulders (Maria Hill).

5/10
Oldboy, de Spike Lee

2013 | Oldboy

Hollywood ha intentado cuidar el remake de uno de los mayores éxitos surcoreanos de todos los tiempos, Oldboy, de Park Chan-wook, a su vez inspirado libremente en el manga de Garon Tsuchiya y Nobuaki Mineghishi, y ganador del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes. El film original, de 2003, formaba parte de la denominada Trilogía de la venganza, precedido de Sympathy for Mr. Vengeance y seguido de Simpathy for Lady Vengeance. La trama del Oldboy, de Spike Lee comienza a mediados de los 90. Joe Doucett, publicista totalmente a la deriva, divorciado con una hija, se despierta tras una de sus habituales borracheras en lo que parece la habitación de un motel. Descubre que no puede salir de ahí, y permanece encerrado mucho tiempo, asistido por un 'carcelero' que le pasa regularmente comida oriental, y con la compañía de un televisor, mediante el que puede ver en las noticias que su ex mujer ha sido asesinada, y que le consideran culpable. Hasta que vuelva a ver la luz del sol pasaran unos 20 años, en los que sólo puede pensar en vengarse de su captor. Básicamente, Oldboy, de Spike Lee sigue el esquema del film original, aunque el guión de Mark Protosevich (Thor, Soy leyenda) cambia bastantes cosas, sobre todo en lo relativo al personaje central, que en el punto de partida de la anterior cinta, era un hombre centrado y afable, cuando aquí Josh Brolin interpreta a un bala perdida, desagradable, que descubre la importancia de la familia tras la brutal experiencia sufrida. Lo cierto es que el actor de No es país para viejos realiza un gran trabajo, con ayuda del maquillaje que ayuda a reflejar el paso del tiempo. También el resto del reparto cumple, sobre todo el sudafricano Sharlto Copley, nuevamente en un registro de villano sádico, como en Elysium, mientras que la joven Elizabeth Olsen (Amor y letras) se esfuerza. También se muestra eficaz en un pequeño papel el antaño habitual del cine del realizador Samuel L. Jackson, que tras distanciarse de él, no había vuelto a ponerse a sus órdenes desde Fiebre salvaje, de 1991 (ambos se han reconciliado gracias a la intervención de sus respectivas esposas). Los giros de la trama mantienen el suspense, y Spike Lee vuelve a demostrar que en los últimos tiempos se muestra más solvente si se aleja de sus sobreexplotados temas raciales. Aún así, algún detalle recuerda a esta etapa, como en la falta de consideración del protagonista hacia una pareja negra al principio del film, o el retrato racista estereotipado de un negro servil en la estancia donde le encierran, que remite a su película Bamboozled. Pero Oldboy acaba no resultando del todo creíble, por ejemplo en las secuencias en los que el personaje central acaba con numerosos enemigos, y en la evolución de su relación con su joven ayudante. Por otro lado, sus excesos violentos y sexuales parecen más forzados que los del film original, y aleja a la cinta de parte del público. Y desde luego, los que hayan visto el original echarán de menos su frescura.

5/10
The Samaritan

2012 | The Samaritan

Marvel Los Vengadores

2012 | The Avengers

Loki, el acomplejado hermano de Thor, aprovecha la apertura de un portal de acceso a la Tierra, en el contexto de un experimento militar, para apoderarse del Teseract, un artilugio cúbico que le puede dar la clave para adueñarse del planeta con un poderoso ejército alienígena. Enormemente preocupado, Nick Furia pone en marcha con discreción desde S.H.I.E.L.D., una misteriosa organización, el proyecto de “Los Vengadores”, una reunión de superhéroes que, unidos, pueden constituirse en los guardianes de la Tierra. Ellos son Iron Man (el famoso magnate Tony Stark), Hulk (el doctor Bruce Banner), el capitán América (Steve Rogers), Thor, la Viuda Negra (la agente Natasha Romanoff) y Ojo de Halcón (Clint Barton), y deben dejar a un lado sus egos, correr el riesgo de ser manipulados por los que mandan, y soportar con paciencia las provocaciones del petulante Loki, para cumplir sus objetivos. Furia cuenta con la competente colaboración de sus ayudantes Hill y Coulson. Marvel Los Vengadores es la película con mayor densidad de superhéroes Marvel por fotograma de la historia del cine. Tras irlos presentando uno a uno en anteriores filmes, los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby tienen al fin una historia que los reúne a todos, igual que ocurrió en el cómic desde 1963. Se pone tras la cámara Joss Whedon, bien conocido por ser el creador de la popular serie televisiva Buffy, la cazavampiros, además de haber participado en guiones de filmes tan importantes como Toy Story. Y hay que reconocerle el mérito de un libreto sólido y coherente, donde el argumento “salvar la Tierra” es mera excusa para construir razonablemente a los personajes y sus relaciones, con un divertido sentido del humor que descubre el matiz que define la personalidad de cada uno y da pie a determinados roces. Sirva de botón de muestra de sus gags el relativo a las malas relaciones fraternales de Loki y Thor, definidas con guasa como Shakespeare en malo, una divertida alusión a la dirección de Thor por parte del shakespeareano Kenneth Branagh. Incluir tanto personaje, y que ningún actor pueda quejarse de que no se le han dado un puñado de escenas interesantes, es un logro indudable de Whedon. Incluso los no-superhéroes tienen presencia, incluida Potts, la eficaz secretaria de Stark, o el científico Selvig. El estelar reparto parece encontrarse, definitivamente, muy a gusto, no parece que se hayan pegado para robar plano. El capítulo de los efectos especiales brilla por su espectacularidad en Marvel Los Vengadores. A estas alturas parece que queda poco por inventar, pero ver a Hulk arremetiendo contra un caza, o darse de bofetadas con Thor, el camuflaje de la fortaleza espacial y Iron Man tratando de solucionar ciertos desperfectos, más la espectacular invasión y destrozos de Nueva York por una especie de escorpiones gigantes, constituyen momentos que son un regalo para los sentidos, especialmente en una gran pantalla de cine. Sobre el uso del 3D, puede ayudar a hacer más vistosos algunos pasajes, pero la verdad, no aporta gran cosa, una vez más, aparte de justificar el sobreprecio de una entrada para sufragar los gastos del costoso juguete en que consiste el film.

6/10
Conociendo el mal

2012 | Meeting Evil

Thriller pelín disparatado, aunque a Luke Wilson le pega hacer de pringado que se mete en problemas y a Samuel L. Jackson de villano retorcido. La idea es que la vida de John va mal, tanto profesional como familiarmente. Para colmo de males un tipo llama a su puerta pidiendo que le ayude a arrancar su coche, y resulta ser un psicópata de tomo y lomo.

4/10
Django desencadenado

2012 | Django Unchained

1859, tiempos de esclavitud en Estados Unidos. El supuesto dentista y doctor King Schultz ejerce de cazador de recompensas, y compra la libertad de Django con la exclusiva intención de que le sirva para identificar a sus antiguos amos, perseguidos por la ley, y cuya muerte le proporcionará pingües beneficios. Pero surgirá la amistad, y Django se convierte en socio de Schultz a la hora de liquidar a forajidos y cobrar sustancias recompensas. Hasta el punto de que cuando Django le habla de su mujer Broomhilda, que aprendió alemán de su ama en una plantación, eso toca su corazoncito, de modo que acepta ayudarle para lograr la libertad de ella, aunque suponga meterse en la boca del lobo, tratar con el imprevisible Calvin Candie, experto en peleas a muerte entre esclavos negros, los llamados Mandingos. Quentin Tarantino se siente como pez en el agua buceando en la serie B, tocando los palos de todos los subgéneros, ya sea el criminal, la acción de karatekas, el terror, la blaxploitation o el cine de nazis. Ahora con Django desencadenado le toca el turno al spaghetti-western, sus muy queridos Sergio Leone, el Clint Eastwood de antaño o Sergio Corbucci, de quien toma aquí hasta el título, el tema musical y hasta un cameo, Franco Nero. Y si en Malditos bastardos podía permitirse criticar el racismo nazi, ahora convierte en objeto de su ironía y violencia paródica al esclavismo; pero que nadie espere consideraciones sesudas del guionista y director sobre el comercio con seres humanos, el eterno “chico grande” Tarantino, gamberrete donde los haya, entrega, ni más ni menos, un formidable ejercicio de estilo, aparentemente simple en su guión, aunque el libreto tenga su complejidad en el engranaje y la escritura de los diálogos, la creación de la grandilocuencia y el enfatismo, personajes operísticos conscientemente exagerados y que funcionan, entre ellos la pareja protagonista, Jamie Foxx y Christoph Waltz. Toda la parte que implica la presencia del gran villano Leonardo DiCaprio, de tensión creciente, se mueve en el filo de la navaja, y demuestra lo buen director que es Quentin Tarantino, que domina la narrativa fílmica y sabe tensar la cuerda hasta extremos insospechados, también con la curiosísima composición de Samuel L. Jackson, un personaje odioso. De modo que el espectáculo de casi tres horas en que consiste Django desencadenado se pasa en un santiamén, con pasajes surrealistas, su ensalada de violencia, sanguinolenta hasta el paroxismo, sus paradojas de negros negreros y blancos buenas personas, el romanticismo de la chica y esposa nunca olvidada, y los guiños, guiños continuos, en los títulos de crédito, en la banda sonora, en los zooms sesenteros y setenteros, en la violencia seca y cortante. ¿Madurará algún día Quentin Tarantino, como han hecho a su manera y con sus estilos, un Steven Spielberg -allí está su reflexión sobre la esclavitud en Lincoln- o los hermanos Coen? Tal vez, pero decididamente, no hoy, no con Django desencadenado.

8/10
Combate mortal

2011 | Arena

¿Cómo se gana una fortuna con la sed de sangre de millones de personas? Un astuto y sádico empresario (Samuel L. Jackson) ha creado un imperio con su brutal página web de lucha a muerte de gladiadores. Su nuevo guerrero es David Lord (Kellan Lutz), un bombero secuestrado, prisionero y obligado a luchar por su vida. Para comprar su libertad, Lord accede a participar en una serie de justas mortales. Pero cuando la cantidad de muertes empieza a aumentar, Lord se lanza en una carnicería sangrienta y revela un secreto que amenaza con destruir toda la empresa. 

Thor

2011 | Thor

El reino mítico de Asgard, un planeta donde moran los dioses de la mitología nórdica. Allí reina Odín, que con su sabiduría se esfuerza en mantener la paz con sus belicosos vecinos de Jotunheim, los gigantes de hielo. No es fácil, pues el mismo día en que debía ser coronado rey su hijo Thor, sufren un ataque que es repelido. Pero el impulsivo Thor, desoyendo las órdenes paternas, arrastra a sus amigos guerreros y a su envidioso hermano Loki a pergeñar una venganza por su cuenta. El resultado será el destierro, y Thor va a parar a la Tierra, en el desierto de Nuevo México, donde la astrofísica Jane estudia los cuerpos celestes en una concienzuda investigación que corre peligro por culpa de agentes del gobierno. Adaptación del cómic de Marvel creado en 1962 por Stan Lee y Jack Kirby. Ante el goteo cansino que no cesa, de superhéroes que saltan de la viñeta a la pantalla, la duda en este caso, teniendo tras la cámara al shakespereano Kenneth Branagh, residía en si el cineasta sería capaz de insuflar resonancias de gran drama a las rencillas familiares y de poder de los dioses nórdicos, Thor y compañía. Pues bien, conviene no llevarse a engaño. Aquí tenemos un film pasablemente entretenido, pero las diferencias paternofiliales o fraternales no dan para mucho, por mucha frase grandilocuente que se haya preparado para la ocasión, o el selecto reparto con dos actores oscarizados, Anthony Hopkins y Natalie Portman. En realidad lo más logrado en relación a la trama es la parte que podríamos denominar “de comedia”, en que se juega con la clásica situación de “pez fuera del agua”, o sea, “dios fuera de su Olimpo”, donde ciertamente hay algún gag divertido, en que las andanzas de Chris Hemsworth pueden recordar también a las de otro superhéroe de Lee y Kirby, el increíble Hulk, o a Tarzán paseándose por la ciudad de los rascacielos en Tarzán en Nueva York. También parece haber un guiño a E.T., el extraterrestre, con el despliegue de siniestros agentes del gobierno alrededor del meteorito-martillo de Thor, caído en medio del desierto. No faltan, como es habitual, las referencias que sólo los más fans del universo Marvel sabrán captar para su goce personal, y que preparan el terreno a la próxima llegada fílmica de “Los vengadores”. Por lo demás hay un gran esfuerzo en el apartado visual, con el puente que une mundos diversos, o los planetas míticos de Asgard, con su peculiar arquitectura, o los hielos de Jotynheim. Pero la parafernalia digital puede agotar, y es que a estas alturas, entre videojuegos y pelis de efectos especiales, empieza a haber una cierta saturación.

5/10
Capitán América: El primer Vengador

2011 | Captain America: The First Avenger

Creado en 1941 por Joe Simon y Jack Kirby, no es la primera vez que el Capitán América –uno de los personajes emblemáticos de la editorial Marvel– visita las pantallas, pues tuvo su propio serial a manos de la productora Republic, en los años 40. En 1990, mucho antes de la actual moda del cine de superhéroes, fue objeto de una infame adaptación, con Matt Sallinger interpretando al protagonista, que tras su fracaso en EE.UU. en algunos países como España se editó directamente en vídeo. Steve Rogers es un joven escuchimizado, que logra entrar en el ejército, a pesar de su deficiente forma física. Durante los entrenamientos suple sus carencias atléticas a base de buena voluntad, determinación y arrojo. Un profesor responsable de un programa científico que tiene como objetivo crear un supersoldado mediante avances químicos, está convencido de que Rogers es ideal para someterse a la primera prueba, pues cree que lo importante es que el candidato sea alguien de nobles ideales, capaz de sacrificarse por los demás. El experimento sale bien, pero Rogers tendrá que enfrentarse a Cráneo Rojo, un agente nazi con planes siniestros. Veinte años después de Rocketeer, basada en un cómic sobre otro superhéroe que combatía a los nazis, Joe Johnston se encarga de la adaptación al cine de las aventuras de uno de los más famosos personajes de las viñetas estadounidenses. Este nuevo film tiene puntos en común, pues también se desarrolla en tiempos de los nazis y el protagonista se convierte en superhéroe con ayuda de la ciencia. Como en aquélla, Johnston aprovecha el encanto de mezclar la estética "retro" de la época con elementos de fantasía y cachivaches de ciencia ficción irreales. Como es habitual, el director de Jumanji y Parque Jurásico III toma como modelo el cine de Steven Spielberg, y sus peleas con nazis se inspiran en En busca del arca perdida, al tiempo que la banda sonora es de Alan Silvestri, notable discípulo de John Williams, el compositor habitual del Rey Midas. Se quita Johnston la espina de El hombre lobo, su anterior trabajo, uno de los más decepcionantes de su carrera. A pesar de su asumida ligereza, y de que resulta imposible destacar frente a tanta competencia superheroica, se trata de un film correcto, con la suficiente espectacularidad, en cuyo reparto destaca un camelónico Hugo Weaving, como el malvado Cráneo Rojo. Introduce algún acertado golpe de humor y como era de esperar, el final entronca con la próxima película de "Los Vengadores", supergrupo del que forma parte el personaje.

6/10
Al borde del suicidio

2011 | The Sunset Limited

Un hombre evita en el último momento que otro se suicide tirándose a las vías del metro. Desde ese instante ambos inician una intensa y profunda relación basada principalmente en numerosas discusiones de carácter ideológico.  La película, estrenada en televisión, cuenta con dos únicos actores, Samuel L. Jackson (El protegido) y Tommy Lee Jones (No es país para viejos), y ambos realizan excelentes trabajos interpretativos. Dirigida por el segundo, el film narra el encuentro entre dos hombres totalmente distintos: uno cree en Dios, el otro no, lo cual viene a marcar toda su existencia. Cada uno expone sus ideas acerca del sentido o el sinsentido de la vida, lo que merece la pena y lo que no, etc., en una interesantísima conversación dialéctica que va "in crescendo" en intensidad. El guión está escrito por el popular novelista Cormac McCarthy, autor de El consejero y las novelas en las que se basaron The Road y No es país para viejos.

6/10
Amenazados

2010 | Unthinkable

Un estupendo reparto, encabezado por los pesos pesados de Samuel L. Jackson (Pulp Fiction), Michael Sheen (La reina) y Carrie-Anne Moss (Matrix), entregan un film de intriga con guión buscadamente actual. Se trata de un sólido y adrenalítico thriller psicológico, que también incluye escenas muy violentas de tortura, que gira en torno al interrogatorio por parte de un agente del FBI a un sospechoso de terrorismo para que les confiese la ubicación de tres núcleos de armas nucleares preparadas para ser detonadas en los Estados Unidos. Detrás de las cámaras se sitúa Gregor Jordan (Buffalo Soldiers).

5/10
Los otros dos

2010 | The Other Guys

Comedia cortada a la medida de Will Ferrell, que vuelve a ponerse a las órdenes de Adam McKay, responsable de varias de sus cintas, como El reportero, Pasado de vueltas y Hermanos por pelotas. Esta vez, Ferrell está acompañado por Mark Wahlberg, que aunque no se prodigaba mucho en la comedia interpretó un papel importante en la cinta de humor Noche loca justo antes de rodar esta cinta. Fue noticia en cierta medida por desbancar a la película del verano, Origen, como número uno en las listas de recaudación. Las películas de policías por regla general suelen centrarse en heroicos tipos que salen airosos de los tiroteos, se ven inmersos en persecuciones y detienen a temibles delincuentes. En esta cinta también aparecen dos héroes de ese tipo, P.K: Highsmith (Samuel L. Jackson) y Christopher Danson (Dwayne Johnson), que a pesar de que causan grandes destrozos con sus cinematográficas intervenciones, son considerados grandes héroes. Sin embargo, los protagonistas del film son otros dos personajes, Allen Gamble (Will Ferrell) y Terry Hoitz (Mark Wahlberg), dos segundones del cuerpo que se ocupan del trabajo de oficina y de rellenar el papeleo. Cuando los grandiosos Highsmith y Danson mueren inesperadamente en acto de servicio, Gamble y Hoitz tratan de posicionarse como sustitutos resolviendo un caso relacionado con un financiero lleno de deudas. El film cuenta con muchos secundarios de renombre, como Dwayne Johnson y Samuel L. Jackson (los “polis” duros), Eva Mendes (la esposa deslumbrante del personaje de Ferrell), y Michael Keaton, divertido como capitán de policía pluriempleado. También cuenta con cameos de estrellas como Brooke Shields, Rosie Perez y Anne Heche que se quedan en meramente anecdóticos. El repertorio de gestos de Will Ferrell, y los esfuerzos de Wahlberg proporcionan algún momento de cierta gracia. Pero el guión es surrealista y los gags no aspiran ni mucho menos a ser considerados de ‘humor inteligente’. Por desgracia, en el terreno de la comedia, Hollywood sigue eligiendo el camino facilón.

4/10
Iron Man 2

2010 | Iron Man 2

Puesto que Iron Man superó las previsiones más optimistas de recaudación (se embolsó más de 572 millones en todo el mundo), la secuela era inevitable. Repite como director Jon Favreu, que como en la primera parte también interpreta a un personaje secundario, el guardaespaldas de Tony Stark, que aquí tiene más peso. Como se vio al final de la primera entrega, el industrial Tony Stark ha declarado públicamente en rueda de prensa que él es Iron Man, cuando se pone una sofisticada armadura de combate de alta tecnología. Poco después de inaugurar Expo Stark, donde muestra las innovaciones tecnológicas realizadas en su empresa, y sus aplicaciones humanitarias, los políticos pretenden que el empresario revele los secretos de su revolucionaria armadura al ejército, para salvaguardar la seguridad nacional. Además, el ruso Ivan Vanko, que culpa al padre de Stark de la desgracia de su familia, se ha propuesto vengarse enfrentándose a él con ayuda de sus propios inventos. El film ofrece lo que se supone que los espectadores esperan de una secuela como ésta: más efectos, más villanos y más explosiones que la primera parte. Además, cuenta con actores carismáticos que permiten pasar por alto que sus personajes sean esquemáticos, sobre todo en el caso de Robert Downey Jr., que ha pasado de ser un intérprete de películas un tanto minoritarias a una estrella que sabe captar la atención del espectador. Se luce especialmente Mickey Rourke, cuyo personaje es el típico villano caricaturesco muy desdibujado, pero que el protagonista de El luchador se empeña en interpretar como si estuviera sacado de una tragedia de Shakespeare. Sam Rockwell logra imprimirle cierto humor a su personaje, Justin Hammer, rival de Stark. El militar James ‘Rhodey’ ya no está interpretado por Terrence Howard, que ha debido ser despedido, sino por Don Cheadle, que cumple con su trabajo. Otras estrellas sin embargo, parecen un poco desaprovechadas, como Gwyneth Paltrow, cuyo personaje pasa a dirigir la empresa, pero no se le saca punta a esta subtrama. Scarlett Johansson es la Viuda Negra, sobradamente conocida por los seguidores de los cómics, pero se limita a componer a una mujer rusa tan fría como excepcional luchadora, que resulta un tanto plana. Especialmente decepcionante es la inclusión de Samuel L. Jackson, el duro Nick Furia, pues su presencia en un par de escenas sólo se justifica como promoción de la inminente película de Los vengadores, pero si se suprimieran sus apariciones, los espectadores no se darían cuenta. El guión de Justin Theroux (Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!) funciona más o menos, aunque es un tanto plano y previsible y parece pasar de largo por algunas cuestiones que plantea, sobre todo el problema del alcoholismo, sacado de una de las sagas más famosas de los cómics: “El demonio en una botella”. Pero aquí no se profundiza en el tema, ni tampoco en la relación paternofilial del protagonista con su padre fallecido, otro de los asuntos que se supone que son fundamentales en la trama. Como era de esperar, los reyes de la función son los efectos especiales. Es cierto que se echa de menos alguna escenita más, pero las que hay resultan lo suficientemente espectaculares como para justificar el dinero de la entrada, sobre todo la aparición de Iron Man en la Expo Stark, el combate en el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, y sobre todo la gran confrontación final. Todas ellas a ritmo de música de rock duro, con grupos como AC/DC.

5/10
Madres & hijas

2009 | Mother and Child

La película arranca con una joven de catorce años que se queda embarazada y entrega a su bebé, Elizabeth, en adopción. Treinta y siete años después, nunca ha conocido a sus padres biológicos, y una serie de avatares le desligaron de los adoptivos, por lo que se ha convertido en una persona egoísta, que va a lo suyo, abogada de prestigio, y 'devorahombres' que se hizo una ligadura de trompas renunciando así a la maternidad. Por otro lado una mujer mayor, Karen, enfermera, cuida a su madre, enferma de cáncer; está amargada, y parece envidiar la relación que tiene la muchacha que ayuda en casa con su hija; además está un matrimonio negro, con deseos de adoptar, y que deben entrevistarse con una jovencita negra soltera, que vive con su madre, dispuesta a dar su bebé en adopción, aunque antes ha de dar su aprobación a los potenciales padres. El colombiano Rodrigo García se ha aficionado a las historias corales -Cosas que diría con sólo mirarla, Nueve vidas- donde hay entre los personajes, predominantemente femeninos, ciertos nexos de unión, que se van descubriendo a medida que transcurre el metraje. Aquí liga las historias a través del centro de adopción regentado con enorme caridad por unas religiosas católicas, y las subtramas, muy humanas a pesar de ciertos aspectos miserables, tienen que ver con la maternidad, relaciones de madre e hija: generosidad, perdón, saber pasar página, y por supuesto amor, son los mimbres necesarios para alcanzar en tales tesituras la felicidad, superando así mil adversidades y debilidades que nunca faltan. Se le puede reprochar alguna 'trampa', un azar demasiado caprichoso para atar cabos sueltos del guión, pero el conjunto es poderoso, sirve para ver lo mejor y lo peor del ser humano, con una propuesta nítida por lo primero, una mirada esperanzada. Como suele, García cuenta con un espléndido reparto, donde mandan las mujeres -Naomi Watts, Annette Bening, Kerry Washington hacen grandes trabajos-, pero donde también hay tajo para sus compañeros masculinos, especialmente Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, éste estupendo aguantando el carácter imposible del personaje de Benning.

6/10
Jumper

2008 | Jumper

David Rice es un jovenzuelo con un increíble don: puede teletransportarse a donde quiera... dentro de ciertos límites. El descubrimiento de tal habilidad, justo en el preciso instante en que le está humillando un matón de instituto delante de Millie, la chiquita que le hace tilín, le permite tomar una insólita decisión: desaparecer. Y es que su vida siempre ha sido bastante desgraciada: su madre le abandonó cuando era un crío de cinco años, y su padre desde entonces no levanta cabeza, es un cafre siempre pegado a su "birra". De modo que, una vez dominado su "talento", deja su hogar y se dedica a robar bancos para tener capital, y básicamente vive de un modo frívolo e insustancial, logrando todo lo que el dinero pone a su alcance, y ligando con las chicas guapas que se ponen a tiro. Pero claro, esto no le llena, y acabará intentando volver a los lugares de su infancia que echa de menos, incluida la mujer de sus sueños. Lo que no sabe es que por el universo mundo hay más "jumpers" (saltadores) como él, y que hay unos tipos muy malotes, los "paladines", que hacen todo lo que está en su mano para liquidarlos. Los lidera un tal Roland, el más letal de todos. Entretenido título juvenil, basado en una novela de Steven Gould. Entre el equipo de guionistas figura un especialista en el fantástico, David S. Goyer, y tras la cámara está Doug Liman, que mostró cierta maña en el cine de acción con el primer film de la saga Bourne. Hay que subrayar en el haber de la película su ritmo endiablado, y los espectaculares efectos especiales de "salto", que conducen al espectador de un punto exótico a otro del planeta con frenética celeridad. Quizá no haya que buscar tres pies al gato, ante un film cuyo propósito principal, a semejanza de la reciente Transformers, es la pura diversión, proporcionada con muchas dosis de acción y abundante sentido del humor, con bromas a costa de los cómics de superhéroes. Pero siempre tiene interés rascar un poco en un film de este tipo, que a veces es un interesante espejo de elementos dominantes en la sociedad contemporánea. El enfoque del superhéroe con poderes especiales encaja con una mentalidad actual, caracterizada por la cortedad de miras. Frente a superhéroes de fuerte clasicismo, como Supermán o Spiderman, que parecían tener muy claro que "todo gran don conlleva una gran responsabilidad", y que frente a tentaciones de diverso género de utilizar sus habilidades en propio provecho, acababan sirviendo a sus semejantes abnegadamente, el David de este film se caracteriza por su individualismo y su soledad, que le conducen a pensar poco en los que tiene cerca, por ejemplo en su padre; resulta a este respecto muy significativa la breve escena en que David ve en televisión las inundaciones de Nueva Orléans, con gente sufriendo porque ha perdido su hogar, mientras él prefiere salir de marcha haciendo una "escapadita" a Londres. Tan es así que podríamos decir que Hayden Christensen parece haberse convertido en referente del héroe de nuevo cuño, bastante más voluble que los de antaño. Le pasaba a su Anakin Skywalker de la segunda trilogía de La guerra de las galaxias, en que su personaje se dejaba llevar por sus impulsos inmediatos, su amor por Amidala; y le pasa aquí, donde lo único que le salir de sí mismo es su amor por Millie. También es sintomático de superficialidad la explicación de por qué los paladines están tan empeñados en eliminar a los jumpers. La cosa se identifica con el fanatismo religioso; de modo bastante elemental se equipara a los paladines con la inquisición y las cazas de brujas, que considerarían herético que los jumpers puedan estar "en todas partes", una prerrogativa divina. Resulta un poquito risible que tal sea su motivación, máxime cuando ellos, en su implacable persecución, acaban también apropiándose del herético don. En un film como el que nos ocupa nadie debería esperar interpretaciones "a lo Shakespeare". Samuel L. Jackson parece pasárselo en grande con nuevo peinado y otro personaje friqui que añadir a su amplia galería. Sorprende gratamente Jamie Bell con su marcado acento británico y su "jumper" ya muy pasado de rosca. La presencia de Diane Lane resulta anecdótica, mientras que Hayden Christensen y Rachel Bilson dan el tipo deseable de parejita guaperas.

6/10
The Spirit

2008 | The Spirit

The Spirit es un tipo que siempre quiso ser policía. Regresó misteriosamente de la muerte, y trabaja al servicio de las fuerzas del orden en Central City, tocado siempre con su sombrero y su antifaz. Todas las chicas están locas por él, y se enfrenta a tremendos villanos como Octopus, que quiere conseguir una antigua pieza griega que podría ser la clave de una vida inmortal. Además, se va a reencontrar con su inolvidable amor de juventud, Sand Saref, rota cuando mataron a su padre policía, y que al otro lado de la ley, le vuelven loca los diamantes. Adaptación de uno de los clásicos del cómic estadounidense, creado por el mítico Will Eisner. La ejecuta otro nombre clave del cómic, pero del actual: Frank Miller. Se trata de su primera película como director en solitario, pues antes había firmado a cuatro manos junto a Robert Rodríguez Sin City (Ciudad del pecado), basada en su propia novela gráfica. Como ya hizo antes en historieta –“Batman”, el millonario justiciero de la noche en Gotham City– y en cómic llevado al cine por otros –“300” y la batalla de las Termópilas–, Miller lleva The Spirit a su terreno, en un ejercicio de equilibrio entre la fidelidad a un maestro y el deseo de imprimir su huella a la versión fílmica. Lo que en este caso significa seguir la senda deudora del cine negro de The Spirit, pero dotando al personaje de cierta oscuridad existencialista muy actual, un espectro en la noche que no deja de preguntarse “¿quién soy yo?”. A la vez, la paleta de colores y estilo del cómic engancha más con Sin City que con el cómic original, de aspecto mucho más clásico, y que puede disgustar a los fans incondicionales de Eisner; habría sido más inteligente andar un camino del estilo del emprendido por Warren Beatty en su Dick Tracy, un colorido más vivo, pero Miller se decanta por seguir en su mundo estético oscuro, una opción legítima en la medida en que intenta no traicionar el “espíritu”, nunca mejor dicho, de la obra de Eisner. La trama que ofrece Miller es bastante simple, en realidad una excusa para un despliegue estético deslumbrante. Acierta al escoger un actor desconocido, Gabriel Macht, para encarnar al protagonista, dejando los nombres que suenan para el villano (Samuel L. Jackson) y para la pléyade de guapas chicas Spirit (Eva Mendes, Scarlett Johansson, Paz Vega, Sarah Paulson, Stana Katic).

6/10
Protegidos por su enemigo

2008 | Lakeview Terrace

Chris y Lisa son un joven matrimonio, él blanco, ella negra, que se acaban de mudar a Los Ángeles, a una bonita casa en una zona residencial. Tienen como vecino a un policía negro viudo, Abel, padre de dos chicos. Enseguida les sorprende este personaje, que combina aires chulescos y resueltos, con los modos de padre preocupado con que afea su exhibicionismo amoroso en la piscina, por la mirada curiosa con que sus hijos les han observado. El caso es que Abel parece perpetuamente cabreado, se diría el típico vecino dispuesto a hacer la vida imposible a los recién llegados, al estilo del interpretado por Michael Keaton en De repente, un extraño. ¿Será tan rarito por el estrés del trabajo policial? ¿Estamos ante un psicópata? ¿O se trata de una mirada racista, Abel no aguanta que un blanquito esté con una linda “hermana”? Hasta puede que sea todo eso más algún secreto en la muerte de la esposa de Abel. Y mientras, los incendios que vienen azotando a California se aproximan, con sus peligrosas llamas, al barrio... Pena. Pena, penita, pena. Porque quien rueda este convencional thriller, es nada menos que Neil LaBute, antaño autor de películas duritas, pero con algo de chicha, como En compañía de hombres y Amigos & vecinos, y responsable de ese gran film que dio a conocer a Renée Zellweger llamado Persiguiendo a Betty. Pero ya en Wicker Man sorprendió desagradablemente, demostrando que las pelis de miedo no son lo suyo. Y aquí sigue con su rumbo errático, al entregar una historia que podía haber filmado cualquier director de medio pelo, donde lo mejor es Samuel L. Jackson, que compone su atormentado personaje con la misma facilidad con que se pela una mandarina.

4/10
Cleaner

2007 | Cleaner

El especialista en acción Renny Harlin (La isla de las cabezas cortadas, Máximo riesgo, La Jungla 2. Alerta roja) cambia notablemente de registro en esta cinta de intriga de ritmo mucho más tranquilo al del resto de su filmografía. Y el experimento le sale notablemente bien, pues supera la calidad de las películas que ha rodado en el nuevo milenio (Driven, Cazadores de mentes, El exorcista: El comienzo, La alianza del mal), cada vez más decepcionantes. Cuando la policía ha retirado los cadáveres de una escena del crimen, y se han recopilado todas las pruebas, los habitantes del inmueble carecen de ayuda para limpiar las manchas de sangre y eliminar el olor de los cadáveres. Decidido a sacar tajada profesional de este problema, el ex policía Tom Cutler se establece como autónomo, y se dedica a limpiar los lugares donde han ocurrido sucesos violentos. Un día, Cutler realiza su cometido en una lujosa casa donde ha muerto alguien. Pero cuando ya ha terminado su trabajo, se da cuenta de que Ann Norcut, la dueña de la casa, ignora que en su hogar ha ocurrido un crimen. Poco después, Ann acude en busca de Cutler, pues su marido ha desaparecido. Éste investiga el caso pues se da cuenta de que ha limpiado las pruebas de una carnicería sin que la policía haya podido realizar sus pesquisas, y de que le han utilizado a él para eliminar evidencias. Harlin vuelve a recurrir como protagonista a Samuel L. Jackson –es su tercera película juntos, tras Deep Blue Sea y Memoria letal–, que saca mucho jugo a los matices dramáticos de su papel. Le acompañan actores tan solventes como el veterano Ed Harris, una Eva Mendes muy bien aprovechada y Keke Palmer, una jovencísima actriz que dará que hablar. El guión es bastante convencional, y un poco predecible, pero está bien construido, y presenta personajes creíbles. Además, introduce elementos de interés, como los problemas de comunicación entre el personaje de Jackson y su hija en la ficción, o los problemas de relación que tenía la mujer que interpreta Eva Mendes con su marido. Con este título Harlin demuestra que aún le queda carrete, y que sabe rodar un film que no se compone únicamente de una explosión tras otra y persecuciones.

5/10
1408

2007 | 1408

El sueco Mikael Håfström (Drowning Ghost, Sin control) ha paladeado las mieles del éxito en Estados Unidos con esta adaptación del relato homónimo de Stephen King, incluido en el libro ‘Todo es eventual’. Al parecer, el famoso escritor ha avalado el film, dando el visto bueno al montaje final. Mike Enslin, escritor especializado en divulgar temas sobrenaturales, está elaborando un libro sobre hoteles embrujados. Su periplo le lleva a la habitación 1408 del Hotel Dolphin, un lugar donde se suicidaron cuatro inquilinos. El director del establecimiento insiste en que Enslin no pase la noche en la 1408, porque en su interior ocurren sucesos inexplicables, y teme por su vida. Enslin insiste y acaba obteniendo las llaves... A pesar de su asumida intrascendencia, introduce algún elemento de entidad, como el conflicto del personaje central, traumatizado por la muerte de su hija, suceso que provocó el distanciamiento con su esposa. Esto permite que el espectador sienta simpatía por él, lo que se ve subrayado porque esté interpretado por John Cusack, un actor que siempre resulta muy cercano. El protagonista de Alta fidelidad sostiene casi toda la película, en la que está solo y encerrado la mayor parte del tiempo. No desentonan en papeles mucho más secundarios Samuel L. Jackson –el dueño del hotel– y Mary McCormack –la esposa separada–. Aunque abusa de los sustos fáciles para dar miedo al espectador, Hâfström acierta al prescindir de elementos excesivamente truculentos y tomar el camino del terror más psicológico. Aunque toda la película transcurre en la misma habitación, contiene los suficientes elementos de suspense para mantener la intriga.

5/10
El último asalto

2007 | Resurrecting the Champ

Erik Kernan es un joven y ambicioso periodista deportivo del Denver Times, que lleva un apellido mítico en su gremio, pues su padre fue un popular locutor radiofónico del mundo del deporte. A sus treinta y pico años se encuentra en una encrucijada. Por un lado no está satisfecho en el trabajo, pues le encargan crónicas de muy escaso interés. Por otro lado está separado de su esposa, que trabaja en el mismo diario, y tiene un hijo pequeño que le idolatra, pero al que mantiene engañado acerca de la verdadera importancia de su tarea. Este panorama podría cambiar cuando conoce en la calle a un “sin techo”, antiguo boxeador, al que todo el mundo llama “Campeón”. Pues el tipo resulta ser Robert Satterfield, un púgil que estuvo en un tris de convertirse en alguien importante, y que combatió con nombres míticos como Rocky Marciano o Jake La Motta. Se trata del tema perfecto para un artículo que podría ayudar a rencauzar la vida profesional y familiar de Erik. Interesante y emotivo drama basado en hechos reales, con muchos puntos de interés, rodado con pulso firme por Rod Lurie (Candidata al poder, Sra. Presidenta)… Ojalá se pudiera decir esto de más películas. Porque no diremos que éste sea un film que reinvente el Séptimo Arte o aporte grandes novedades en modos de narrar… Pero sin embargo su trama atrapa, porque está desarrollada con oficio, y presenta personajes muy humanos, y problemas entendibles por cualquier hijo de vecino. Por un lado se plantea la cuestión de la tarea periodística, con la ética que obliga a comprobar todos los extremos de una historia, y a no olvidar nunca que cualquier artículo trata de personas de carne y hueso, no de papel. También se bucea en la ambición profesional, que puede nublar y llevar directamente al abismo. Sin hacer sangre, pero con contundencia, resulta muy interesante la mirada a los distintos profesionales del periodismo: por supuesto Josh Harnett, como el protagonista, pero también su veterano editor, un magnífico Alan Alda, o la productora televisiva de Showtime, la “mujer desesesperada” Teri Hatcher, que atrapa la frivolidad de la pequeña pantalla y el tratamiento efímero de la noticia. Una habilidad del guión de Michael Bortman y Allison Burnett, que adaptan un artículo de J.R. Moehringer, es su cohesión interna, que relaciona las subtramas porque comparten los “grandes temas”. Así, tenemos la gloria perdida del Campeón –genial Samuel L. Jackson, en uno de los mejores papeles de su carrera, el actor está de Oscar–, mientras Erik trata de conquistar la suya. Y está toda la cuestión familiar, el fracaso matrimonial y la relación padre-hijo, que resuena a varios niveles.

7/10
El jefe

2006 | The Man

Enésima repetición del esquema de Límite: 48 horas, aunque esta vez el negro es el policía duro (Samuel L. Jackson), y el blanco es el testigo charlatán y graciosete que colabora con él (Eugene Levy), para detener a un grupo de traficantes de armas. Es fácil adivinar qué va a pasar a cada minuto, abusa de los chistes escatológicos, tan de moda en el cine actual, y Eugene Levy (American Pie) puede resultar bastante cargante. Sólo resulta recomendable para espectadores estresados con ganas de que les hagan pensar poco.

4/10
Black Snake Moan

2006 | Black Snake Moan

Después del éxito logrado por Hustle & Flow, el director Craig Brewer vuelve a ofrecer un film que podríamos calificar de estridente y pasado de vueltas. Igual que en la película anteriormente mencionada, aquí nos mete de lleno en una historia sórdida, de dolor y redención, ambientada en un innombrado pueblo sureño de Tennessee, en donde el sufrimiento de sus habitantes parece encontrar perfecta expresión por medio del blues. Tres personajes, tres dramas. Lazarus es un antiguo guitarrista que ha perdido la esperanza y la alegría tras el abandono de su mujer, que para más señas se ha marchado con su hermano. Rae y Ronnie están enamorados y son una verdadera tabla de salvación mutua. Él tiene un serio problema de ansiedad que le impide progresar en la vida y ella padece una enfermiza ninfomanía, derivada al parecer de los abusos que sufrió de niña. Cuando Ronnie marcha al ejército, Rae se desmorona y reemprende su vida viciosa y disoluta. Un día aparece medio muerta en una cuneta cercana a la casa de Lazarus. Es una pena que Brewer sea tan, digamos, excesivo. Cuenta las cosas con demasiada desvergüenza, sin ninguna contención al mostrar comportamientos inmorales, y el tono del film recuerda en ciertos aspectos al cine de Tarantino, por su lenguaje procaz y la rara mezcla de drama, violencia, los personajes marginales y las situaciones esperpénticas. Así, en este film lo mismo se habla con tino y buen juicio de hacer el bien al prójimo o de pedir perdón a Dios por los pecados, como se muestra hasta qué extremos de bajeza humana y desprecio personal puede llegarse. Hay en la película un sentido positivo de fondo, con un marcada frontera entre el bien y el mal –ejemplar cuando se habla del aborto–, aunque esto no evite para nada la falta de contención en otros aspectos. Destacan igualmente algunas ideas argumentales con gran sentido metafórico, como esas cadenas que sujetan la lujuria de Rae, y que en algún momento dan la ocasión al director para ofrecer planos visualmente muy impactantes. Samuel L. Jackson está en su salsa, con un personaje que recuerda al recitador de la Biblia de Pulp Fiction, y Christina Ricci hace un trabajo colosal, aunque es una pena que elija papeles tan estrafalarios, desagradables y poco ejemplares.

4/10
Serpientes en el avión

2006 | Snakes on a Plane

Mientras disfruta de sus vacaciones en Honolulú, el joven Sean es testigo accidental del asesinato de un importante fiscal de Los Ángeles a manos de un sanguinario mafioso y narcotraficante llamado Eddie Kim. Cuando los criminales están a punto de echarle el guante, Sean es rescatado por el agente federal Flynn. El joven se encontrará entonces en una encrucijada: por una parte, Kim le busca para matarle; por otra, él es el único que puede testificar contra el asesino y hacer que pase el resto de su vida entre rejas, aunque si falla lo que le espera será algo peor que la muerte. Finalmente decide viajar a Los Ángeles y presentar declaración. Para despistar toman un avión comercial, pero Kim les tiene preparada una sorpresita: cientos de serpientes venenosas les esperan para “comérselos” vivos. Los que hayan disfrutado de Destino final 2 y de Cellular saben ya del buen hacer tras las cámaras de David R. Ellis. Aquí vuelve a ofrecer su talento visual para mejorar una película de planteamiento simple y trama ciertamente previsible. Entre los pasajeros del avión hay lo que se puede esperar: la pareja de recién casados, la azafatas heroicas y bellas, dos chavalines, la joven madre (correcta Elsa Pataky), los jóvenes en celo, el artista presumido y su hermano apocado… Todos tendrán su trocito de historia. Al margen de algún tópico ridículo –lo del sexo en el servicio es surrealista–, Ellis hace lo que él sabe: crear sorpresas, imprimir un ritmo eficaz, ofrecer sustos de los buenos y dar una fina capa de humor al film. Eso sí, los que odien las serpientes, mejor que se queden en casa.

4/10
Regreso al infierno

2006 | Home of the Brave

Irwin Winkler es un veterano productor de Hollywood, conocido sobre todo por sus películas con Martin Scorsese, como Toro Salvaje y Uno de los nuestros. A él le correspondió recoger, con su compañero Robert Chartoff, el Oscar a la mejor película de Rocky, pues se trata de un premio a la producción. Como director su trayectoria no ha sido tan brillante, pues ha sacado adelante títulos tan irregulares como Caza de brujas, La noche y la ciudad, A primera vista y De-Lovely. También decepciona ligeramente esta cinta sobre la guerra de Irak. Sigue los pasos de un grupo de soldados estadounidenses, a punto de terminar su misión en Irak. Justo antes de que la unidad sea repatriada, debe llevar a cabo una misión humanitaria en principio sencilla: llevar unos medicamentos a un pueblecito. Pero el pelotón cae en una sangrienta emboscada, casi todos sus componentes mueren en combate y los supervivientes son torturados. Will Marsh, uno de los soldados, saldrá con vida junto a unos pocos compañeros. Pero su regreso a Estados Unidos no será fácil, pues han sufrido un trauma que parece irreversible. El film aplica al reciente conflicto la fórmula de cintas como Los mejores años de nuestra vida, El regreso, El cazador o Capitán Conan, sobre la reinserción en la vida civil de militares que han sufrido experiencias extremas. El relato tiene demasiados altibajos, y se queda lejos de los modelos citados. Pero se agradece que Winkler difunda una realidad poco tratada por los medios de comunicación estadounidenses.

4/10
El color del crimen

2005 | Freedomland

Se diría que Julianne Moore se está aficionando a interpretar a madres cuyo retoño desaparece. Le ocurría en Misteriosa obsesión, y aquí la cosa es que le han robado el coche, donde dormía en la parte de atrás su niño de cuatro años. Ensangrentada e histérica, narra los sucesos acaecidos en una comisaría, y señala como responsable a un hombre de raza negra; a medida que transcurre el relato, los elementos turbios y la tensión racial se desatan. Richard Price adapta su propia novela, labor difícil por su densidad, que incide casi más en los aspectos dramáticos que en la intriga; maneja la cámara el antaño productor Joe Roth. Moore hace un gran trabajo, combinando bien confusión y sufrimiento.

4/10
xXx, estado de emergencia

2005 | xXx: State of the Union

Ése es Darius Stone, el perfecto sustituto del anterior y tristemente asesinado agente xXx, según comenta su antiguo mentor Augustus Gibbons. Darius es rápido, despiadado, amante de las emociones fuertes y con amplio historial criminal. Y Gibbons le requiere para hacer frente a una grave conspiración nacional, cuyo epicentro puede estar en las altas esferas de la Casa Blanca. Esta secuela no esconde en ningún momento sus limitadas intenciones (poco más que acción a mansalva, explosiones y luchas), pero el trabajo del virtuoso especialista Lee Tamahori (Muere otro día) es elogiable, especialmente en un par de vibrantes secuencias (la evasión de la cárcel y el espectacular desenlace en el tren). Y el reparto está plagado de caras conocidas.

2/10
Entrenador Carter

2005 | Coach Carter

Historia real de Ken Carter. Este hombre negro, dueño de una tienda de deportes, acepta el trabajo de entrenar al equipo de baloncesto de su antiguo instituto, sito en un barrio deprimido de Richmond. Como suele ocurrir en este tipo de relatos, al principio los chicos son un desastre, pero a base de tesón, disciplina y motivación, Carter logra magníficos resultados en la cancha. Lo que diferencia este film de otros de corte deportivo, es que Carter no se conforma con que sus pupilos sean buenos encestando. Él lo que quiere, por encima de todo, son resultados académicos, que los chicos estudien y se labren un futuro. Hasta el punto de interrumpir la larga cadena de éxitos de sus chicos: el entrenador les prohíbe jugar, mientras no superen sus exámenes. Se trata, como puede verse, de un film sembrado de buenas intenciones, que se sigue con interés por su dibujo de los dramas individuales de los muchachos. No en vano, Thomas Carter (Rebeldes del swing, Espera al último baile) es un especialista en historias de superación personal. Cuenta además, al frente del reparto, con Samuel L. Jackson, el inflexible entrenador.

6/10
La venganza de los Sith

2005 | Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith

En 1977, una siniestra presencia abrumaba a los cinéfilos desde la pantalla, acompañada del fuerte sonido de su respiración, en La guerra de las galaxias. Casi tres décadas después, por fin se desvela cómo alguien tan prometedor como Anakin Skywalker, cuya infancia y adolescencia se han contado en los episodios I y II, se transforma en el malvado Darth Vader. La acción comienza tres años después de las Guerras Clon, cuyo inicio se narró en El ataque de los clones. Resulta que un miembro del senado, el canciller Palpatine, ha sido aparentemente secuestrado por el Conde Dooku y el general Grievous, líderes del ejército de androides separatista que se enfrenta a los caballeros jedi. Pero Obi-Wan y su fiel discípulo Anakin acuden al rescate. Agradecido, Palpatine se hace amigo del joven Anakin, con quien mantiene profundas conversaciones sobre las supuestas ventajas del lado oscuro de la fuerza. Finalmente, Palpatine nombra a Anakin representante del senado galáctico en el Consejo de los Jedi. A éstos, Anakin no les ha contado que su adorada Padme Amidala, por quien haría cualquier cosa, está a punto de dar a luz. El joven jedi ignora que se ha convertido en una pieza fundamental en los planes de Palpatine, que ha puesto en marcha una conjura para acabar con la democracia galáctica. Un puente entre dos mundos, que ata los filmes originales con los nuevos, última pieza del rompecabezas galáctico que aunque no depara ninguna sorpresa, aclara por fin las dudas que han quedado en el aire hasta el momento. Si los dos episodios anteriores, aunque vistosos, decepcionaron a los apasionados de la saga, George Lucas recupera el equilibrio de la fuerza y se reconcilia finalmente con ellos en un episodio que restablece el nivel, ofrece grandes dosis de espectacularidad acompañada de un ritmo trepidante y ata con mayor o menor habilidad todos los cabos sueltos de las películas anteriores. Entre los numerosos hallazgos de esta entrega, destaca el vistoso arranque, con una batalla de naves que deja muy atrás a las de las películas clásicas por la complejidad de los modernos efectos especiales. El enfrentamiento entre Anakin y Grievous es una de las mejores secuencias de acción de la serie. Sin duda, la tensión dramática ha ido "in crescendo", y estamos ante el episodio más oscuro de la nueva trilogía, y el único de toda la serie calificado para mayores de 13 años en Estados Unidos. Como bien saben los seguidores, se trata de una tragedia que narra el triste destino final de Anakin. “Estamos ante la primera película verdaderamente adulta de toda la saga”, ha llegado a decir el productor Rick McCallum, que asegura que “todos los que han tenido la paciencia suficiente para llegar hasta aquí se darán cuenta de que ha valido la pena”. Pocas incorporaciones en el reparto, salvo en el caso de Keisha Castle-Hughes, en su breve interpretación de Apailana, la nueva reina de Naboo. Los ya conocidos, como Natalie Portman, Hayden Christensen, Ewan McGregor o Samuel L. Jackson cumplen, aunque el punto fuerte del film no son las grandes interpretaciones actorales ni los diálogos, sino las vistosas secuencias de acción y efectos especiales. Todos los planos cuentan con algún que otro retoque, y existen personajes creados digitalmente, como el citado general Grievous. De hecho, todo el rodaje con los actores concluyo en 53 días, pero hubo que esperar más de año y medio para que terminara la compleja postproducción, con el añadido de efectos.

7/10
In My Country

2004 | Country Of My Skull

Anna Malan es una mujer blanca, hija de ‘afrikaners’, cargada de buena voluntad, que desea cubrir para una emisora de radio las ‘comisiones de la verdad’ establecidas en Sudáfrica tras el final del ‘apatheid’. Lo cual le vale la incomprensión de su familia, que cree que está traicionando a su gente, y la de Langston Whitfield, un periodista blanco del Washington Post. A medida que escuchan testimonios de la gente que ha padecido tantos desmanes, se comprende lo difícil que es lograr la necesaria reconciliación nacional. En este film del británico John Boorman, lo mejor son los dramáticos relatos de tanta atrocidad ante los tribunales, en la que se conculcan los derechos humanos más elementales. Algunos te ponen el corazón en un puño, sobre todo cuando los que permitieron tales horrores se escudan en la obediencia debida. En cambio es más tópica la relación entre los dos periodistas, ella ingenua, él un tipo duro, y el previsible romance. Lo cual es una lástima, pues los encarnan dos actores de probada solvencia, Juliette Binoche y Samuel L. Jackson.

4/10
Kill Bill Volumen 2

2004 | Kill Bill Volume 2

Continúa la venganza de la novia. Como recordarán los espectadores de la primera parte, se trata de una asesina profesional que tras quedarse embarazada y renunciar a su macabra ocupación, intentó iniciar una nueva vida, contrayendo matrimonio con un apuesto muchacho en una capilla de El Paso. Pero su antiguo jefe y amante, Bill, envió a sus secuaces, ex compañeros de la novia, que irrumpieron durante la ceremonia, acabando con los presentes, y dejándola a ella en coma. Cuatro años después de esta sangrienta acción, la novia despertó y acabó con dos de los miembros de la banda. Ahora, quedan tres personas en su lista. Budd, un cowboy que intenta cambiar de profesión, Elle Driver, una maquiavélica mujer tuerta que sigue siendo una asesina, y el propio Bill. Además, la novia se ha enterado de que la hija que llevaba en sus entrañas sobrevivió, y nació durante su coma. Tras el aluvión de sangre de la primera parte, sin que se supiera a cuento de qué venía, todo cobra sentido por fin en esta segunda entrega. ¡Hasta conocemos por fin el nombre de la novia! Y todo sin renunciar al humor negro, a la violencia, y a la estética de la primera parte, que mezcla elementos de spaguetti-western, manga japonés y películas de artes marciales de Hong-kong. Pero sobre todo, esta segunda parte se centra más en los diálogos, que explican y justifican las posturas de los distintos personajes; algunos son sencillamente excepcionales, como el monólogo de los superhéroes de David Carradine. También vuelve Tarantino a hacer gala de su buen oído a la hora de elegir temas musicales que quedan que ni pintados para sus secuencias. Esta vez ha contado incluso con los españoles Lole y Manuel, lo que demuestra una afición a la música inusitada. Que nadie se lleve a engaño. Como las películas que homenajea, se trata sobre todo de una cinta de acción. Pero subyace de fondo el tema del heroísmo cotidiano, del paso a la madurez, sacrificando parte de la forma de vida de la juventud en aras de formar una familia. Algo que según Bill, tiene más mérito que ser el propio Superman.

8/10
Giro inesperado

2004 | Twisted

A Jessica Shepard le va muy bien en el terreno profesional, pues recientemente ha sido ascendida a inspectora de policía. Desgraciadamente, no puede decir lo mismo del campo personal, pues lleva una existencia desnortada, entregada por las noches al alcohol y a la búsqueda de diversos amantes. Incluso ha tenido que recurrir a la ayuda de un psiquiatra, para recuperarse del trauma causado por el suicidio de su padre, también policía, de quien heredó su amor a la profesión. Su vida dará un “giro inesperado” cuando le toca investigar de una serie de asesinatos. Todas las víctimas resultan ser sus amantes, con los que ha mantenido relaciones sexuales recientemente: lo que la convierte en sospechosa principal. El veterano cineasta y guionista Philip Kaufman, responsable de Elegidos para la gloria, se embarca en un thriller de lo más convencional, protagonizado por Ashley Judd, toda una especialista en el género. Y si bien el guión no tiene tantos giros inesperados como promete el título, cuenta con sólidos actores, como Samuel L. Jackson, comisario y mentor de la protagonista, que en cierta forma ha sido el sustituto de su padre fallecido, y Andy García, en el personaje del típico compañero del que ella se está enamorando.

5/10
Basic

2003 | Basic

Unas maniobras de un grupo de fuerzas especiales del ejército americano. En la jungla panameña, azotada por vientos huracanados. Aunque las condiciones climatológicas eran duras, parecían unos ejercicios más o menos rutinarios. Pero algo muy raro ha ocurrido. El sargento Nathan West (Samuel L. Jackson), que estaba al mando del grupo, y varios de sus hombres, han muerto en circuntancias aún por esclarecer. Al parecer sólo hay dos supervivientes, uno de ellos hijo de un militar de alta graduación. El coronel al mando de la base militar pide a su viejo amigo Tom Hardy (John Travolta), ex ranger y en la actualidad agente antidroga, que le eche un cable con el interrogatorio. Lo que no agrada demasiado a la capitana Julia Osborne (Connie Nielsen), que ve cómo le pisan un terreno que es suyo. John McTiernan, responsable de excelentes títulos de acción como Depredador, Jungla de cristal, La caza del octubre rojo y El último gran héroe, parecía hundido en la mediocridad, con fiascos del calibre de El guerrero nº 13 o el prescindible remake de Rollerball. Aquí, por fin, recupera la habilidad de antaño, con un thriller intenso, que proporciona más de un giro sorprendente. Las escenas de los interrogatorios con sus flash-backs contradictorios, tienen fuerza, así como la rivalidad y posterior entendimiento entre los personajes de Travolta y Nielsen.

6/10
S.W.A.T.: Los hombres de Harrelson

2003 | S.W.A.T.

Por desobedecer órdenes en una operación de rescate de rehenes, Jim Street y Brian Gamble, dos miembros de los S.W.A.T., son expulsados del equipo y degradados. Gamble abandona de malas maneras el cuerpo policial, mientras que Street acepta un puesto inferior en espera de una nueva oportunidad. Ésta llegará con Dan “Hondo” Harrelson, comandante al que asignan el reclutamiento de cinco agentes para formar un nuevo equipo de S.W.A.T. La primera misión del grupo será escoltar a un recluso fuera de Los Ángeles. Se trata de Alex Montel, un peligroso narcotraficante que ofrece una desorbitada recompensa a quien pueda liberarle de la policía, lo que atrae la atención de numerosos mercenarios. Otra adaptación al cine de una serie. Le ha tocado esta vez a Los hombres de Harrelson, aquella serie de los 70 sobre los S.W.A.T., siglas de Special Weapons And Tactics (Armas y tácticas especiales), una unidad de la policía de Los Ángeles especializada en operaciones especiales. El todoterreno Samuel L. Jackson y el cada vez más consagrado Colin Farrell protagonizan esta típica pero amena cinta de policías, con personajes estilo cómic, que ofrece básicamente lo que promete: mucha acción. Las resultonas explosiones y las secuencias de tiros permiten que el espectador disculpe la tardanza en arrancar, y que los policías rebeldes que desafían las normas estén bastante gastados.

6/10
Al límite de la verdad

2002 | Changing Lanes

Viernes Santo en Nueva York. Gavin, abogado en un bufete de postín, tiene un importante caso ante los tribunales: muchos dólares están en juego. Doyle, perdedor nato, ex alcohólico: separado de su familia, aspira a a reunirse con ellos algún día; todo depende de una cita con el juez. Los destinos de los dos hombres, nunca mejor dicho, chocan: sus automóviles colisionan, por lo cual el primero pierde unos importantes documentos, y el otro llega tarde a su decisiva reunión. Comienzan 24 horas de auténtico calvario: los papeles extraviados obran en poder de Doyle, que culpabiliza a Gavin de su mala suerte y los retiene. La pregunta que se plantea es: ¿llegará tras la pasión y muerte, la resurrección? Cambio de tercio del director de Persuasión y Notting Hill. Roger Michell ofrece una historia urbana, que al abordar el creciente estrés de los protagonistas recuerda a Un día de furia: las desgracias se acumulan una tras otra conformando una enorme bola de nieve que aplasta y conduce a decisiones terribles. Un aspecto interesante abordado en el film es la necesidad de orientación que todo ser humano tiene a la hora de tomar decisiones: casi todos los personajes que giran alrededor de Gavin y Doyle otorgan su consejo, ejercen de guías, para bien o para mal: las esposas de ambos, la ex amante y compañera de despacho, los socios del bufete, el sacerdote confesor, el asesor del banco, el gurú de alcohólicos anónimos…

6/10
xXx

2002 | xXx

La escena con que arranca el film, un agente secreto vestido con pulcro smoking, masacrado por una violenta jauría humana, es todo un aviso para navegantes. No estamos ante un film donde el protagonista va a ser un agente secreto sofisticado y muy “british”, elegante e impoluto. xXX no es 007. Xander es un tipo más bien antisocial, con el cráneo rapado al cero, al que le gusta la vida anárquica y sin compromisos. El tipo flipa con los deportes de alto riesgo, y le encanta jugarse la vida sin motivos aparentes, rodando vídeos publicitarios increíbles. Augustus, un agente de los servicios secretos americanos, se ha fijado en él. Y le considera un fichaje ideal para enfrentarse a una mafia, producto de la extinción de la antigua URSS: unos tipos muy raritos, con los que Xander podría congeniar. Rob Cohen y Vin Diesel vuelven a colaborar en un producto de pura acción, como lo era el exitoso A todo gas. El actor de la calva lironda demuestra ser perfecto para el papel de Xavier: en buena forma física, destaca su carácter socarrón y algo pasota, que recuerda un poco al Bruce Willis de títulos como La jungla de cristal. El film es una auténtica montaña rusa, donde la descarga de adrenalina es continua. Pero puestos a destacar algún pasaje del film, la palma se la lleva el de la avalancha de nieve, donde hay un cúmulo de deportes de acción, incluido el snowboard.

5/10
Sin motivo aparente

2002 | No Good Deed

Mientras investiga un secuestro, un detective es retenido en una casa contra su voluntad y con la compañía de una atractiva y enigmática mujer. Tras adaptar a los clásicos de la novela negra Raymond Chandler (Poodle Springs) y James M. Cain (El cartero siempre llama dos veces), esta vez Bob Rafelson se basa en un relato corto de Dashiell Hammett, el maestro del género que le faltaba.

5/10
El ataque de los clones

2002 | Star Wars: Episode II - Attack of the Clones

Anakin Skywalker está ya crecidito. Diez años han pasado desde que corriera la célebre carrera de vainas, período durante el cual ha sido adiestrado en el manejo de la fuerza por su maestro, el caballero jedi Obi-Wan Kenobi. La fuerza es poderosa en el joven Anakin, pero a la vez se nota en él una buena dosis de rebeldía. Esto se hace patente cuando debe perseguir a un misterioso personaje que atenta contra Padmé Amidala, momento en el que arriesga con valor, pero alocadamente, su vida. Para colmo, su reencuentro con Padmé toca su corazoncito. El chico se enamora perdidamente, a pesar de que los caballeros jedi deben permanecer célibes, para servir mejor al lado luminoso de la fuerza. Las amenazas de grupos separatistas están poniendo a la galaxia y su república al borde del colapso. Intrigas en el Senado, donde Padmé defiende la causa de la paz, parecen hacer inevitable la confrontación. Mientras Obi-Wan investiga una oscura trama, que está llevando a la creación de un poderoso ejército de clones, Anakin se convierte en guardaespaldas (y en algo más, el muy pillín) de Amidala. La amenaza fantasma fue uno de los filmes más esperados de los últimos tiempos. No en vano, se trataba de retomar una de las sagas míticas de la historia del cine. Por ello, por las expectativas, aunque el resultado no fue perfecto, a George Lucas se le perdonó la cosa. Pero no podía fallar una segunda vez. El cineasta lo sabía, y por ello se ha esforzado con un film más movidito y complejo, con muchísimos guiños a los incondicionales de La guerra de las galaxias. Donde vemos a Anakin deslizarse poco a poco por las oscuridades de la fuerza, conocemos un poco más del emblemático Boba Fett, y vemos a Jar Jar Binks retirado a un discreto segundo, e incluso tercer plano. Lucas hasta se arriesga con una historia de amor, a la que sólo se puede reprochar el despiste del consejo jedi, incapaces de darse cuenta de que Anakin bebe los vientos por Amidala. Y vemos en acción a los moradores de las arenas, en una escena de destrucción que tendrá su imagen reflejada en el conocido Episodio IV, ahora rebautizado como Una nueva esperanza. Por cierto que la entrada en un bareto también retrotrae a la escena del saloon de la primera película de la saga.

6/10
Muerte de un ángel

2001 | The Caveman's Valentine

Antaño, Romulus fue un pianista genial, que se movía en los sofisticados círculos intelectuales neoyorquinos. Ahora, es un mendigo que vive en una cueva cercana al río Hudson, que escucha voces interiores y sufre extrañas alucinaciones. Más cerca del delirio que de la cordura, Romulus, que tiene una hija policía, debe enfrentarse a la realidad del asesinato de un joven, cerca de su “casa”. Éste fue modelo de algunas sesiones fotográficas de un artista moderno, miembro de uno de esos grupos de gente decadente, aunque supuestamente culta. Romulus volverá a vestirse como una persona en busca de la verdad… y del buen juicio. Extraño thriller a cargo de la directora y actriz Kasi Lemmons, que sorprendió tras las cámaras hace unos años con la interesante Eve’s Bayou. Quien ya abordara en una ocasión el realismo mágico, repite colaboración con Samuel L. Jackson en una historia algo abstrusa, que requiere un punto de complicidad en el espectador. No falta una sorpresa final en el desenlace, que no es cuestión de desvelar aquí.

4/10
Negocios sucios

2001 | The 51st State

Un químico muy colgado da con la fórmula de la nueva droga de diseño. Y espera sacar una buena tajada de su "invento". Comedia de acción servida por un especialista, el cineasta de Hong Kong: Ronny Yu. El resultado es entretenido, gracias también al conocido reparto.

5/10
Reglas de compromiso

2000 | Rules of Engagement

Embajada de Estados Unidos en Yemen. Una multitud enardecida se manifiesta ante la sede diplomática. El ambiente se caldea progresivamente, hasta el punto de que un equipo de marines procede a evacuar al embajador y a su familia. En un momento de máxima tensión el coronel Childers toma una dura decisión: ordena abrir fuego sobre los manifestantes, lo que provoca decenas de muertos. Como consecuencia, se convoca un consejo de guerra para juzgar si Childers violó las reglas de compromiso al disparar a civiles desarmados. Un viejo amigo le defiende, y ambos se topan con una tupida red de intereses políticos, poco interesados en descubrir la verdad. William Friedkin, que ganó el Oscar con French Connection (Contra el imperio de la droga) y asustó a medio mundo con El exorcista, dirige este film con firme pulso. El veterano director comenta que habla de "amistad y leatad, y sobre el papel que le toca jugar al militar moderno". Las escenas de acción son impecables, y el pulso interpretativo que mantienen Tommy Lee Jones y Samuel L. Jackson merece ser visto.

5/10
El protegido

2000 | Unbreakable

David es el único superviviente de un trágico accidente de tren. Lo que cabe calificar de milagroso, quizá lo sea, por qué no. ¿Tiene David un don, como los superhéroes de los cómics? ¿Es Elijah el “profeta” que le ha reconocido tras vislumbrar varias “señales”? Son interrogantes que asaltan a un David sumido en una profunda crisis personal. Sobre él planean la posible separación de su mujer, y la mirada perpleja de su hijo adolescente, que necesita el apoyo sólido de un padre, creer en él. Tras El sexto sentido el director M. Night Shyamalan nos conduce a otra historia de ribetes sobrenaturales, repleta de sorpresas. Contar lo normal entreverado con lo extraordinario, ése es el don como narrador de Shyamalan. Eduardo Serra, el director de la fotografía, asegura que Shyamalan le subrayó que “la película habla sobre todo de personas, de la relación entre un hombre, una mujer, y su hijo”. Se nos puede mostrar algo tan peculiar como un presunto chiflado (estupendo Samuel L. Jackson), empeñado en que David (un no menos estupendo Bruce Willis) es un superhéroe. Puede estar sembrado el film de momentos inquietantes (¡qué gran creador de atmósferas es Shyamalan!), como los del accidente, la caída por la escalera del metro, la irrupción en la casa asaltada por un criminal, la caída a la piscina. Pero todo ello está atravesado por una corriente eléctrica de normalidad que humaniza la historia, hasta hacer creíble lo increíble. ¿Quién no conoce una familia con problemas? O mejor aún, ¿quién no ha pasado personalmente por alguna dificultad? Shyamalan aborda el tema de la comunicación de uno con los suyos de un modo atractivo. Por ser algo que a cualquier espectador atañe, en mayor o menor medida, la cuestión podía abordarse de modo anodino, sin conseguir despertar el interés. Al unirla el director con un tema más amplio –David tratando de encontrar su sitio en el mundo, de conocerse tal y como es–, lo ordinario pasa a convertirse en algo extraordinario, que merece la pena ser observado.

8/10
Shaft

2000 | Shaft

El detective Shaft tiene lo que hay que tener. Sus métodos son algo heterodoxos, pero en un ambiente de violencia y corrupción policial hay que echar a los casos un par de narices. Es lo que hace cuando Walter, un joven rico “hijo de papá”, se carga a un negro sin ningún motivo. Mientras trata de reunir pruebas, el tipo se larga a otro país. Al cabo de dos años vuelve y Shaft le echa el guante. Pero el caso se las trae, pues la principal testigo del caso se encuentra en paradero desconocido. La película retoma el personaje del detective Shaft, un clásico del cine denominado “blackexplotation”, que dio un film innovador de Gordon Parks en 1971. Con un guión donde ha intervenido el célebre Richard Price, seguimos la investigación de un hombre sin complejos a la hora de buscar hacer justicia. Es de justicia destacar la ambientación (debida a esa gran directora artística llamada Patrizia Von Brandenstein) y el look del personaje (con ropa elegantísima de Armani).

6/10
Deep Blue Sea

1999 | Deep Blue Sea

La doctora Susan McAlester dirige una investigación que puede abrir la puerta a la esperanza a miles de enfermos aquejados de Alzheimer. Estudiando el cerebro de unos tiburones “mako”, unos increíbles depredadores marinos, cree estar a punto de descubrir las causas de la degeneración del cerebro humano. Pero los inversores que respaldan el estudio científico no están demasiados satisfechos con los resultados obtenidos hasta el momento. Cuando uno de sus ejecutivos acude a la plataforma Aquatica para ver cómo van las cosas, estalla una situación límite. Los animales, que han sido manipulados genéticamente, se rebelan. Comienza la lucha por sobrevivir. Entretenidísima película de acción, digna sucesora del Tiburón de Steven Spielberg. Renny Harlin (La jungla de cristal 2. Alerta Roja, Máximo riesgo) plantea bien las premisas de su historia, para servir un espectáculo lleno de sustos, intriga y buenos efectos especiales. Hasta sabe tomarse las cosas con humor, como en el momento en que Samuel L. Jackson lanza un discurso grandilocuente, uno de los mejores momentos del film. Dentro del asumido aire de serie B, Harlin sabe jugar bien sus bazas, confundiendo al espectador acerca de los derroteros que va a seguir la película.

7/10
La amenaza fantasma

1999 | Star Wars: Episode I - The Phantom Menace

El caos impera en la República Galáctica. Hay serias disputas para controlar las lucrativas rutas comerciales, y la Federación está sometiendo a un férreo bloqueo al pequeño planeta Naboo. La reina de ese planeta, Amidala, encarga al maestro jedi Qui-Gon Jinn y a su aprendiz Obi Wan Kenobi la negociación con el virrey de la Federación. Pero la cosa resulta ser una emboscada, por lo que deben huir y contactar de nuevo con la reina. En una de sus numerosas aventuras recalan en el planeta Tatooine, donde conocen a un niño, el joven Anakin Skywalker, y a su madre. El misterioso nacimiento del crío, y la poderosa presencia de la fuerza en él, ponen a Qui-Gon con la mosca detrás de la oreja. Hasta el punto de que decide llevar al muchacho ante el Consejo Jedi, con la intención de solicitar su permiso para adiestrarle en los secretos de la fuerza. Al fin. Eso dijeron los aficionados que han durante más de 15 años esperado nuevas aventuras galácticas. La duda que existía era: ¿estará George Lucas a la altura de las enormes expectativas? La película es la tranquilizadora respuesta. Un espectáculo lleno de aventuras y efectos especiales, que nos devuelve la capacidad de soñar.

6/10
Esfera

1998 | Sphere

Un equipo de expertos acude a investigar los restos de una nave extraterrestre, en el fondo del mar desde hace más de 200 años. Adaptación de una inquietante novela de Michael Crichton, tiene un reparto de lujo formado por los estimulantes Dustin Hoffman, Sharon Stone, Samuel L. Jackson y Peter Coyote. Dirige Barry Levinson– responsable de la excelente La cortina de humo, entre otras–, que ya estaba familiarizado con Crichton pues en su día también adaptó su best-seller Acoso.

4/10
Negociador

1998 | The Negotiator

Danny Roman es negociador de la policía en casos de toma de rehenes. Gran profesional pero amante de asumir riesgos, a sus compañeros no les agrada tal actitud en un trabajo en que se hallan en juego vidas humanas. Esto sale a la superficie cuando Roman es incriminado en un asesinato. Todas las pruebas apuntan hacia él, y su equipo le deja en la estacada. De modo que, desesperado, toma varios rehenes en un edificio federal. En el tiempo que dure esta situación límite tratará de demostrar su inocencia y descubrir quién le ha traicionado. Sólo se fía de Chris Sabian, negociador de otra comisaría, partidario de la violencia sólo como último recurso, y al que conoce sólo de oídas . Podía ser una película de acción más. Con un poquito de suspense, traidor inesperado, etc. Sin embargo F. Gary Gray logra un apasionante thriller, sin lugares comunes. El secreto: un buen guión, de personajes bien perfilados, donde cada escena lleva a la siguiente, con buena dosificación de enfrentamientos dialécticos, sorpresas y acción. La dirección es destacable. Con una fotografía casi siempre nocturna, mantiene una tensión y atmósfera claustrofóbica durante casi todo el relato, dando sólo los respiros, pocos, que considera oportunos. Muy efectivo se muestra en la resolución del film, de eficaz sobriedad, donde no falta –y no es la primera vez en el film– la sorpresa.

6/10
El violín rojo

1998 | The Red Violin

Montreal. Se procede a la subasta de un valioso violín. Entre puja y puja asistimos a las andanzas del instrumento musical a lo largo de la historia: desde su fabricación en el siglo XVII por un hábil maestro italiano, pasando por su llegada a un monasterio, el violín llegará a Inglaterra, y hasta la China que está a las puertas de la revolución cultural. Original película que nos permite viajar por exóticos escenarios para ver qué es de un violín rojo, que parece teñido de sangre. En el eficaz reparto se pueden ver los rostros conocidos de Greta Scacchi y Samuel L. Jackson. La música, como es de suponer, es magnífica.

6/10
187

1997 | One Eight Seven

Trevor, inclinado vocacionalmente a la enseñanza, da clases en un conflictivo instituto de Brooklyn. Un mensaje anónimo con tres cifras –187, el código policial de homicidio–, le inquieta. No sin motivo pues el salvaje apuñalamiento de un alumno, disconforme con un suspenso, cambia su vida por completo. Trata de rehacerla en un nuevo destino, en la otra punta del país: Los Ángeles. Pero el nuevo instituto que le contrata también tiene en sus filas alumnos conflictivos. Scott Yagemann, el guionista, ha dedicado varios años de su vida en la enseñanza pública, y trata de alertar sobre la degradación del sistema educativo americano, que puede acabar con la ilusión del profesor más dotado. La película se adentra en el conflicto de un profesor que, pese a sus fantasmas, trata de ayudar a los alumnos que se esfuerzan, apoyándose en la oración y en la seguridad de que lo suyo es enseñar. Pero algo se ha roto en su interior, y los enfrentamientos con los jóvenes difíciles dan a la película un giro inesperado. Es quizá esta parte, en que el film se convierte en un thriller, la más artificial. Ello a pesar del vigoroso clímax, que toma prestada, citándola, la célebre secuencia de la ruleta rusa de El cazador de Michael Cimino. Kevin Reynolds (Robin Hood, príncipe de los ladrones, Waterworld), apoyado por Icon –productora de Mel Gibson–, acomete un film algo alejado de su estilo, profundamente pesimista. Aunque no salga del todo airoso, hay que reconocerle el mérito de ofrecer una película de maestros que se aleja de algunos convencionalismos. Hay algunas buenas ideas –el profesor en el aula enfocado, y los alumnos fuera de foco, modo visual de mostrar sus distancias insalvables después del suceso traumático que inicia el film–, y un gran trabajo interpretativo de Samuel L. Jackson.

4/10
Eve's Bayou

1997 | Eve's Bayou

Una voz en off afirma “el verano en que maté a mi padre tenía 10 años”: imposible encontrar modo mejor de captar la atención durante el resto de la película. Bayou es una zona pantanosa del estado de Louisiana, metáfora de la historia que cuenta la directora y guionista Kasi Lemmons. Allí viven los Batiste, familia negra acomodada. A lo largo de un verano Eve, la hija pequeña, descubre que su padre, un conocido médico, engaña a su esposa con la mujer de un amigo. Esta súbita revelación le introduce en una espiral de sentimientos algo traumáticos (incredulidad, desprecio, deseo de venganza...), que aceleran su desembarco en la adolescencia. Película intimista y multipremiada, se aleja de films que describen problemas de afroamericanos en grandes urbes, con el crack y la violencia callejera como telón de fondo. Ni siquiera se aborda el racismo. Lemmons evita las estridencias en este emotivo drama sureño sobre la pérdida de la inocencia de una chiquilla. Cuenta para ello con sólidos actores, entre los que destaca Samuel L. Jackson. En los relatos sureños no es infrecuente la presencia de la magia. Eve's Bayou muestra las habilidades como vidente de Mozelle, mujer como tocada por una maldición, a la que se le han muerto 3 maridos (el relato de cómo murió uno, tiene una fuerza narrativa asombrosa). Y en los deseos de castigar a su padre, Eve recurre al vudú. Hay una presencia religiosa a través de estos elementos, tratada de modo original: se adivina la actuación de Dios, más allá de la superstición; y se señala la responsabilidad de las personas en sus actuaciones: las desgracias que uno vive se las suele labrar uno mismo. Así se suaviza el fatalismo del film.

6/10
Jackie Brown

1997 | Jackie Brown

Jackie Brown es una azafata que para subir sus ingresos realiza contrabando de divisas para Ordell, un violento traficante. Un día, es detenida en el aeropuerto por un policía y un agente de aduanas. Éstos le proponen un trato de favor si les ayuda a llegar hasta Ordell. Jackie finge que acepta el trato, pero en realidad planea engañar tanto a Ordell como a la policía y huir con la pasta. Tarantino adapta "Rum Punch (Un cóctel explosivo)", una novela de Elmore Leonard, en esta película, que visualmente recuerda a las 'Blaxploitation Movies', films de serie B de los 70, protagonizados por actores afromericanos, con argumentos similares a las grandes películas de éxito. Por esta razón, reclutó como protagonista a Pam Grier, una de las grandes estrellas del subgénero. Sin embargo, la interpretación de esta actriz no se puede comparar, ni de lejos, con la genial resurrección de John Travolta, en Pulp Fiction, pues Grier parece estar poco convencida de que aún tiene edad para hacer de dura heroina. Tampoco resulta demasiado convincente Michael Keaton, como inspector de policía de pocas luces. Mucho más divertida es la interpretación de Samuel L. Jackson, como implacable villano, de Robert De Niro, en un papel de ex convicto, y Bridget Fonda, interpretando a una drogadicta. El guión también es menos compacto que el de otras películas del cineasta, pues acumula secuencias interesantes, que sin embargo no aportan nada al núcleo central de la historia. Por ejemplo, al principio le dedica mucho tiempo a describir el personaje de Samuel L. Jackson. A pesar de todo, y sin ser lo mejor del director de Reservoir Dogs, funciona por sus divertidos diálogos y memorables secuencias.

6/10
Hard Eight

1996 | Hard Eight

Primer largometraje como director de Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición), donde ya se veían sus buenas maneras tras la cámara y su gran capacidad para narrar historias intensas, con un "tempo" preciso, imágenes y encuadres poderosos y cuidados, y una gran dirección de actores. Sidney (Philip Baker Hall) es un hombre mayor de ademanes resueltos, elegante, de pocas palabras y gran seguridad en sí mismo. Por eso, cuando recoge a John (John C. Reilly), un joven sin un céntimo y un poco perdido, y le propone ayudarle a salir adelante, John acepta. Irán a Reno a ganar dinero en el casino. Con el tiempo ambos hombres se hacen íntimos, como padre e hijo, y conocerán a una empleada de un casino, Clementine (Gwyneth Paltrow), de la que John se enamorará. Durante muchos minutos el espectador asiste a lo que parece ser una relación de "pobre y buen samaritano". Pero bajo ese envoltorio se esconde una rara sensación de que algo raro ocurre. El film irá desarrollándose como un drama hasta que evolucione a un sorprendente thriller. Los cuatro actores principales están soberbios, sobre todo Philip Baker Hall en el papel de Sidney.

6/10
Una última copa

1996 | Trees Lounge

Debut en la dirección del actor Steve Buscemi. La historia gira alrededor del "Trees Lounge", bar donde se reúnen varios personajes a matar el tiempo: beben, juegan, filosofan... Uno de ellos es un "colgado" encarnado por Buscemi. Sin trabajo, hereda un puesto de helados, cuando fallece su anterior dueño. Film sencillo y costumbrista, con algunos tipos humanos que, sin ser un dechado de virtudes, se dejan querer.

6/10
Memoria letal

1996 | The Long Kiss Goodnight

La asociación artística de Geena Davis con su entonces marido, el director Renny Harlin, no ha dado muchos frutos. Tanto Memoria letal como La isla de las cabezas cortadas son productos de acción demasiados convencionales, que no están siendo bien acogidos por el gran público al que van destinados. En esta ocasión Davis encarna a Samantha, una encantadora ama de casa, feliz con su marido y una hijita, pero que debido a una amnesia ha olvidado la mayor parte de su pasado. Una fugaz aparición en televisión de Samantha, vista casualmente por un peligroso presidiario, desvela que esta mujer fue tiempo atrás una asesina a sueldo del gobierno. El guión del film lo ha escrito Shane Black, el responsable de las historias de Arma letal o El último boy scout. Junto a una idea que remite a Nikita de Luc Besson, y al vertiginoso ritmo narrativo, una persecución sin fin, ha querido dotar a la película de unos diálogos chispeantes entre Samantha y un detective de medio pelo, encarnado por Samuel L. Jackson, en la tradición de las llamadas ‘buddy movies’ o ‘películas de colegas’. Lo malo es que casi siempre son chistes picantes, no demasiado ingeniosos, basados en la recién descubierta faceta dura y seductora de Samantha. Algunas escenas de acción tienen un indudable mérito, pero en general todo suena a conocido. El clímax es decididamente tópico y sensiblero.

3/10
Tiempo de matar

1996 | A Time To Kill

El escritor John Grisham es un filón. Sus novelas de ambiente judicial han encandilado a tantos lectores que su paso al cine, asegurado un mínimo de calidad, tiene asegurada la rentabilidad. En Hollywood, lo saben; véanse, si no, El informe Pelícano, La tapadera, El cliente, etc. Grisham, consciente de su creciente poder en la industria fílmica, se reservó el visto bueno a director, guionista y reparto de Tiempo de matar, adaptación de su primera novela, muy querida por él, con recuerdos del Sur donde se crió y de los años en que ejerció la abogacía. Una niña negra es brutalmente violada y maltratada por dos blancos cargados de alcohol. Cuando van a juicio, Carl Lee, el padre de la pequeña, dispara a bocajarro sobre ellos ante numerosos testigos. Aunque todo apunta a que le ha movido la venganza –la hija ha quedado estéril, los culpables podrían recibir un castigo benigno–, Jake Brigance, un joven abogado blanco, tratará de probar enajenación mental. El caso despierta enseguida los conflictos raciales: organización de un grupo del Ku Kux Klan, entrada en liza de la NAACP –asociación pro derechos de los afroamericanos–, selección de un jurado integrado sólo por blancos. Joel Schumacher y Akiva Goldsman adaptan de nuevo novela de Grisham tras El cliente. Ambos presentan un caso donde sitúan, frente a frente, las fallas de un sistema legal y el deseo de tomarse uno la justicia por su mano; y se coloca al espectador en situación de juzgarlo, haciendo notar el posible peso del color de la piel del acusado, a la hora de tomar postura. Aunque no se justifica la venganza, sí que se disculpa; y se obvia la posibilidad de perdonar. Una visión que se puede tachar de simplista –la vida es más compleja de lo que allí aparece–, pero que produce resultados vistosos, en la mejor tradición del thriller de letrados. Hay momentos vibrantes y el interés por la narración se mantiene siempre. El reparto es envidiable, de esos que ponen los dientes largos: Sandra Bullock, Donald y Kiefer Sutherland, Samuel L. Jackson, Kevin Spacey, Brenda Fricker, Oliver Platt, Patrick McGoohan... Muchos son pequeños papeles, pero de fuerte presencia. Destaca sin duda el entonces desconocido Matthew McConaughey, que logra una magnífica composición en su primer papel principal para el cine. La fotografía de Peter Menzies está muy cuidada. Los tonos dorados, con imágenes casi quemadas, ayudan a recrear el calor asfixiante del verano sureño en que transcurre la acción. La opción de rodar gran parte del film con steadycam, arriesgada, ayuda a hacer presente aún más el ambiente tenso y crispado que rodea al juicio. Bien resuelta está la secuencia inicial de la violación de la niña. Sin caer en el morbo de mostrarla, se sugiere de modo impactante con planos de las cuerdas que atan a la chiquilla y una cámara subjetiva, a ras de suelo, que “ve” a los dos hombres, bestias salvajes, que la atacan.

6/10
Jungla de cristal 3. La venganza

1995 | Die Hard: With A Vengeance

Para muchos el bueno de Willis siempre será el detective John McClaine de la primera entre de la Jungla de cristal, el personaje que le hizo famoso, después de pasar por la televisión en la divertida serie "Luz de luna". En esta película un sanguinario terrorista (Jeremy Irons) hace explotar una bomba en un concurrido centro comercial de Nueva York. Tras el estallido, el terrorista anuncia la existencia de varias bombas más que amenazan con destruir la ciudad. Con la ayuda de un simpático y singular héroe (Samuel L. Jackson), McClaine comenzará una carrera frenética para descubrir los artefactos antes de que explosionen. Se trata de una película de acción como pocas se han realizado, toda una verdadera demostración de hasta dónde se puede llegar en efectos especiales. El especialista John McTiernan ha contado además con la colaboración de uno de los actores más oscuros e inquietantes del panorama actual, como es Jeremy Irons (La misión, El misterio de Von Bullow) y la colaboración de un magnífico actor en alza, Samuel L. Jackson (Pulp Fiction, Negociador). Para amantes de la acción sin límites.

5/10
El sabor de la muerte

1995 | Kiss of Death

Jimmy Kilmartin (David Caruso) es un hombre con un pasado turbulento que, tras salir de la cárcel, intenta rehacer su vida. Sin embargo, todos sus objetivos se desmoronan cuando un viejo amigo le pide saldar una cuenta, trasportando coches robados. En su camino son interceptados por la policía. La ley le propone que les ayude a cambio de inmunidad, mientras que la mafia le perseguirá para asegurarse su silencio. Excelente remake de El beso de la muerte de Henry Hathaway a cargo del reputado Barbet Schroeder (El misterio Von Bullow, Mujer blanca soltera busca). Del reparto destaca una de las mejores interpretaciones de Nicolas Cage (Leaving Las Vegas) como el malvado de la historia.

4/10
Instinto maternal

1995 | Losing Isaiah

Khaila Richards (Halle Berry) es una joven drogadicta con muchos problemas. Debido a la vida que lleva, se ve obligada a abandonar a su hijo recién nacido, dando por perdida su vida. Pero el bebé es encontrado y se recupera en un hospital, donde la asistente social Margaret Lewin (Jessica Lange) le coge cariño y decide adoptarlo. Khaila continúa con una forma de vida que le está llevando a la perdición. Desesperada y sin ninguna salida, es arrestada durante un atraco y enviada a la cárcel. Allí entra en un programa de rehabilitación de toxicómanos, recupera la salud, las ganas de vivir, y, por supuesto, la ilusión por recuperar a su hijo. Pero han pasado más de tres años, y Margaret Lewin no está dispuesta a deshacerse de su pequeño. Se plantean entonces una serie de problemas legales y de complicadas cuestiones éticas y morales. Una película emotiva y muy poderosa, que provoca en el espectador un montón de sentimientos. La interpretación de Jessica Lange como Margaret es magnífica. El tema de la adopción que plantea la película está tratado con profundidad, con criterio, y con buen sentido.

5/10
Hail Caesar

1994 | Hail Caesar

Caesar es un joven con aspiraciones de rockero que toca en una banda en sus ratos libres. Trabaja en una fábrica de lapiceros y está enamorado de Buffer, la guapa hija de su jefe. Para conseguirla, el padre de la chica le apuesta que si en seis meses consigue hacer prosperar el negocio económicamente, Caesar podrá conquistar a Buffer, de lo contrario, no la verá jamás. Primera experiencia como director del intérprete Anthony Michael Hall. El resultado es una alocada comedia bastante tontaina protagonizada por una panda de descerebrados. Robert Downey Jr. aparece entre el reparto y Samuel L. Jackson también se dejó engañar para este proyecto.

3/10
Contra el muro

1994 | Against the Wall

John Frankenheimer, un director conocido por sus títulos de política-ficción (El mensajero del miedo, El tren, El hombre de Alcatraz), se enfrenta a un relato basado en hechos reales: el motín acaecido en la cárcel de Attica en 1971. Antes de abordar el meollo de su historia, Frankenheimer enseña imágenes de documentales que informan de los asesinatos de Robert Kennedy y Martin Luther King. Quiere así mostrar un clima insano en la sociedad norteamericana, casi de guerra civil no declarada, que explicaría los sucesos de Attica. Michael Smith es un joven que, siguiendo los pasos de su padre, comienza a trabajar como funcionario de prisiones. Su primer destino es Attica, el mismo lugar donde sirvió su padre. Allí será testigo del trato inhumano que se da a los prisioneros; un trato que explica el posterior motín. Michael pasa de una inicial actitud de repulsa a una tácita aceptación de que la violencia es la única forma de tratar a esa gente. Quizá lo más interesante del film sea mostrar el punto de vista del novato Michael. Como todavía no está encallecido por la brutalidad que impera en Attica, será capaz de adoptar una actitud digna cuando, tras producirse la rebelión, los carceleros sean tomados como rehenes. Pues los demás funcionarios aceptan ser tratados como bestias: al fin y al cabo, es el mismo trato que ellos daban a los presos. El film se sigue con interés, dentro de lo que son los cauces habituales de un drama carcelario. Habría sido interesante una mejor definición de la relación entre Michael y el presidiario Jamaal X, y de los personajes en general: se contaba con un buen reparto para ello. Pues los aspectos humanos de la historia se diluyen un tanto en las aparatosas y violentas escenas de los malos tratos y el motín; éstas, aunque bien rodadas, se imponen demasiado.

6/10
Pulp Fiction

1994 | Pulp Fiction

Dos años después de su hiperviolento debut tras las cámaras con Reservoir Dogs, Quentin Tarantino sorprendió a la crítica y al público de todo el mundo con un magnífico ejercicio de estilo. El título hace referencia a los 'pulp', tal como se llamaban unas novelillas baratas que narraban historias criminales, con humor negro y secuencias violentas. Es el mismo tono que predomina en los relatos de este film, que transcurren en Los Ángeles. Vincent Vega, un matón de la mafia, debe acompañar a la novia de su jefe. Al boxeador Butch Coolidge le persigue un mafioso, por no cumplir con un combate amañado. Tarantino introduce numerosas referencias a la cultura pop, homenajeando a películas de artes marciales, a los cómics, y a la música rock, mediante una modélica utilización de la banda sonora. Tarantino también se luce en el guión, con ingeniosos diálogos, eso sí, groseros e irreverentes. Los pasajes violentos y sórdidos están filmados de forma irreal, y con sentido del humor y un enfoque ‘kitsch’. Lo cautivador de este peculiar producto es lo inverosímil de unas situaciones que parecen concebidas por la mente violenta de un Peckinpah mezclada con la de los hermanos Marx. El film supuso la resurrección cinematográfica de John Travolta, quien tras Grease y Fiebre del sábado noche se había perdido entre subproductos de difícil digestión. Sólo el bailecito con Uma Thurman le convirtió de nuevo en estrella. Tarantino da muestras de su extraordinario talento para narrar con imágenes y con ritmo trepidante. Pero... nada de realidad, aquí todo es puro cine. Y la música es tan original y ecléctica como todo lo demás. Estuvo nominada para 7 Oscar y ganó merecidamente la estatuilla al mejor guión original.

8/10
Fresh

1994 | Fresh

Fresh, un inteligente niño negro de doce años, sobrevive en un mundo particularmente hostil. Trabaja para los traficantes de droga de su barrio, y gracias a ello ha amasado, poco a poco, una pequeña fortuna. Vive con su tía, una buena mujer que ha acogido en su casa a los hijos de varios parientes, para impedir que acaben en un orfanato. Las preocupaciones infantiles de Fresh se entrelazan con un mundo desagradable y violento, en el que ocupan lugar principal su hermana Nichole, convertida en prostituta, y su padre Sam, con quien disputa partidas de ajedrez rápido en Washington Square Park. Era difícil prever que el guionista de El principiante, una de las películas menos interesantes de Clint Eastwood, escribiera y dirigiera un film tan intenso como Fresh. Boaz Yakin bucea en las aguas más turbulentas del neoyorkino barrio de Brooklin para narrar la definitiva muerte de la infancia de Fresh, un protagonista al que la cámara no quita el ojo. El director debutante controla muy bien sus elementos: narra bien, con una excelente fotografía –es espléndida la secuencia de la cancha de baloncesto–, y utiliza muy bien la música de Stewart Copeland. Están perfectos todos los actores, y entre ellos el niño Sean Nelson, elocuente tanto cuando habla como en sus silencios, en los que sus ojos lo dicen todo: miedo, inteligencia, reserva, venganza, amor... Yakin describe con excelente ritmo, en ocasiones de un modo brutal, el mundillo marginal del barrio, con su absurda violencia. A Fresh le faltan un padre y una madre, unos amigos con los que poder hablar: toma sus decisiones siempre en solitario. Su idea es prosperar como sea ahí donde le ha tocado vivir, y por ello los métodos que acaba utilizando no son tan diferentes de los de sus adversarios; demuestra que es el más inteligente, que es capaz de jugar la difícil partida de su vida varias jugadas por delante, pero el precio que ha de pagar es la pérdida de su inocencia, lo cual Yakin muestra en un final espléndido por su sobriedad y elocuencia.

6/10
Con el arma a punto

1993 | Loaded Weapon 1

Parodia del género policiaco y de películas de éxito como Arma letal, El silencio de los corderos e Instinto básico. Sigue al detective Jack Colt, harto de luchar contra la burocracia del departamento policial de Los Ángeles, lo que no le impide investigar con ahínco el asesinato de la chica de las Galletas del Páramo. La acumulación de gracias -de alguna forma habrá que llamarlas- de este film resultan tan burdas que sólo provocan vergüenza ajena.

1/10
¡Atrapen al ladrón! ¿Al blanco o al negro?

1993 | Amos & Andrew

Andrew Sterling es un escritor de color que llega a Nueva York. Un día, durante una reyerta, la policía le detiene pensando que es un ladrón, pero ante el error y por miedo a poner en entredicho el honor de la policía, ésta propone un plan. Promete liberar al delincuente Amos Odell, el cual lleva mucho tiempo entre rejas, si simula un secuestro en casa de Sterling y luego se entrega. Pero Amos tiene un plan alternativo y contará con Sterling para llevarlo a cabo. Entretenida cinta de acción con una pareja magnífica: Samuel L. Jackson y Nicolas Cage. Buenos momentos de persecuciones y tiros bien intercalados con toques de humor. Única película hasta el momento del guionista E. Max Frye (Donde esté el dinero).

4/10
Amor a quemarropa

1993 | True Romance

Clarence es un joven solitario que, como regalo de cumpleaños, tiene una noche pasional con una joven prostituta llamada Alabama. Los dos se enamoran y deciden pasar el resto de su vida juntos. Pero los problemas no tardan en llegar cuando aparece Drexl, el anterior protector de la chica, al cual le han robado un maletín lleno de cocaína. Los jóvenes ven aquí la oportunidad de vender la droga y empezar una nueva vida. Comienza entonces una persecución atroz por la policía y la mafia, en medio de una espiral de mentiras, violencia y muerte de la que será difícil salir. La puesta en escena es trepidante y toda la película está plagada de rostros conocidos. El guión y el tono sórdido-humorístico del film lleva claramente escrito el nombre de Quentin Tarantino, lo cual pesa mucho más que el hecho de que esté dirigido con soltura por Tony Scott (Spy Game). La película es romántica y violenta, con momentos muy logrados. Se llevan la palma las escenas del diálogo entre Walken y Hopper, y la de la ensalada de tiros, sangre y muerte en la habitación del hotel.

6/10
Parque Jurásico

1993 | Jurassic Park

Obra maestra del suspense, la aventura y la ciencia ficción de un especialista como Steven Spielberg. Un rico empresario (Richard Attenborough) ha llevado a cabo uno de su sueños: convertir una remota isla del Pacífico en un paraíso natural donde se dan cita todo tipo de animales prehistóricos. Esta isla, llamada Parque Jurásico, ha sido posible gracias a las más avanzadas técnicas de manipulación genética, de modo que se han podido gestar especies extinguidas hacía millones de años. Cuando un grupo de científicos visita el parque comienzan sin embargo a tener pequeños contratiempos, que con los días se convierten en una pesadilla. Entre los animales hay verdaderos asesinos, como los "velocirraptores", una especie de agilidad y agresividad increíbles. Lo que parecía una visita de placer se convierte en una carrera hacia la supervivencia. Aventura y acción sin respiro nos ofrece esta impresionante superproducción, que cuenta con tres Oscar en su haber y una música fantástica a cargo de John Williams.

6/10
Un asesino amenaza

1992 | Fathers & Sons

Extraño y mediocre thriller criminal escrito y dirigido por Paul Mones, especialista en escribir libretos para Jean-Claude Van Damme. Aquí la historia trata de la difícil relación entre un padre y un hijo problemático, por lo que el progenitor intentará tomarse un descanso en su trabajo. Los verdaderos problemas vendrán cuando una médium le comunica que pronto se toparán con un asesino en serie que está atemorizando la zona. Lo único relevante es ver el nutrido reparto de caras conocidas, con Rosanna Arquette (Jo, ¡qué noche!) y Jeff Goldblum (Parque Jurásico) como protagonistas.

4/10
Juego de patriotas

1992 | Patriot Games

Sin responder a un motivo claro, Jack Ryan (Harrison Ford), su esposa, interpretada por Anne Archer, y su hija pequeña, son víctimas de un atentado. Milagrosamente consiguen salvarse, pero Jack Ryan no consigue elaborar una explicación a esta violencia. La familia Ryan pasa unos días de vacaciones en Inglaterra, que se convertirán en una angustiosa lucha por la supervivencia. A la vez que Jack Ryan trata de poner a salvo a su esposa y a su hija, deberá enfrentarse a los terroristas y a los oscuros motivos de sus acciones. Un thriller apasionante protagonizado por un especialista en situaciones desesperadas, Harrison Ford. Basado en el segundo best-seller del exitoso Tom Clancy, también escritor de La caza del octubre rojo. Una compleja trama que pone a un hombre honrado contra la pared, en una lucha solitaria contra un grupo de terroristas radicales. Emocionante, llena de tensión, y por momentos angustiosa.

6/10
Arenas blancas

1992 | White Sands

Una película que engancha, donde el sheriff de un pueblecillo encuentra un maletín que contiene una gran cantidad de dinero, junto al cadáver de un hombre. Para destapar el caso de corrupción que oculta, adopta la identidad del difunto. Dirige el australiano Roger Donaldson a actores de perfil duro, Willem Dafoe, Samuel L. Jackson y Mickey Rourke, que hacen buenos trabajos.

Johnny Suede

1991 | Johnny Suede

Película pelín gris, destacable por ser el debut en la dirección del "independiente" Tom DiCillo, y por ser el primer papel protagonista del luego estrella Brad Pitt. Con atmósfera irreal urbana, y asumido tono ligero, cuenta las evoluciones del Johnny Suede del título, un aspirante a cantante de medio pelo, que luce un increíble tupé, y está encantado con sus zapatos de gamuza negra. El film describe básicamente el encuentro de Johnny con tres mujeres: Darlette, la jovencita hija de una productora discográfica, Yvonne, una profesora a la que conoce en el metro y que podría ser la mujer de su vida, y una rubia que da pie a una relación fugaz; también tienen presencia otros variopintos personajes, como Deke, el mejor amigo y colega de Johnny, o Freak Storm, un cantante más o menos popular. Parece que el guión de DiCillo parte de un monólogo que escribió para ser representado en salas de teatro alternativas. El film permite ver a Pitt de un modo bastante extrafalario, cantando y paseándose en mugrientos calzoncillos, pero la cosa no da mucho más de sí.

5/10
Fiebre salvaje

1991 | Jungle Fever

Fliper Purify, arquitecto negro casado, inicia una relación extraconyugal con su secretaria blanca, una chica de origen italiano que debe cuidar de su padre. Ambos deciden contar la verdad con funestas consecuencias, ya que la mujer de Flipper le echa de casa, y el padre de ella, un hombre racista, acaba golpeándola. Tras Haz lo que debas, Spike Lee reincide en la cuestión racial en uno de sus mejores trabajos del inicio de su carrera. Excelente reparto encabezado por Wesley Snipes, en uno de sus papeles más logrados.

6/10
Ejecutivo ejecutor

1990 | A Shock to the System

Graham, un ejecutivo del mundo de la promoción, está convencido de que al fin va a lograr el ansiado ascenso. Pero es elegido un odioso colega. Es la gota que colma el vaso de su paciencia: humillado, va a vengarse de todos los que han contribuido a hacer desgraciada su vida. Michael Caine resulta perfecto como el "mosquita muerta" que afila sus garras, después de haber tragado "carros y carretas". Buena muestra de humor negro.

5/10
Boda pasada por agua

1990 | Betsy's Wedding

La joven Betsy acaba de anunciar su compromiso con Dylan. Ante la inminente boda, el padre de Betsy decide tirar la casa por la ventana. Eddie quiere impresionar a la futura y rica familia política de su hija, para lo cual acabará involucrado con la gente de la peor calaña. Hasta la mafia tiene su presencia en esta disparatada historia sobre los preparativos de una boda. Destaca de manera especial el reparto, plagado de nombres de prestigio. Encabezándolo, el genial Alan Alda, quien además ha ejercido de director y guionista. El veterano actor no se ha vuelto a poner tras la cámara desde que rodara esta película en una lejano ya 1990.

4/10
Cuanto más, mejor

1990 | Mo' Better Blues

Inmersión de Spike Lee en el mundo del jazz, a través del trompetista Bleek, y su amistosa rivalidad con el saxofonista Shadow. En el film, con guión del propio director, intervienen su padre Bill (compositor de la banda sonora) y su hermana Joie (actriz). Además es la primera película en la que Lee colaboró con su actor fetiche, Denzel Washington.

6/10
Uno de los nuestros

1990 | Goodfellas

Implacable cuadro del tortuoso e inmoral mundo de la mafia, pasado por el tamiz cínico de Ray Liotta, un inolvidable narrador. “Que yo recuerde, siempre quise ser un gángster”. Ésta es la frase evocadora con que arranca la crónica de Henry Hill, que expone con voz en off su fascinación por el mundo gangsteril, desde su adolescencia, en que es un espectador pasivo, hasta que se involucra en dudosas actividades. Martin Scorsese nunca logró dibujar mejor el mundo de la mafia, aprovechando el toque cínico del protagonista, que no duda en venderse para asegurar su supervivencia. El film se basa en el libro de Nicholas Pileggi, que él mismo convirtió en guión, y que cuenta el caso real de Henry Hill (quien, por cierto, acompaña a Scorsese en el audiocomentario del DVD). Joe Pesci se llevó un Oscar por su personaje de sádico asesino, que marcó su carrera posterior. El virtuosismo de Scorsese puede verse en el largo travelling del restaurante.

7/10
Haz lo que debas

1989 | Do the Right Thing

En el barrio neoyorquino de Bed-Stuy se dan cita todas las culturas; sin embargo no se llevan demasiado bien unas con otras. Los negros odian a los italianos, éstos a los puertoriqueños, éstos a su vez a los coreanos, que odian a los americanos y a los judíos. Sal (Danny Aiello) es el dueño de una pizzería. Pese a los problemas que tiene con la vecindad se resiste a abandonar el barrio. Como empleado tiene a un joven negro llamado Mookie (Spike Lee), que se dedica a repartir las pizzas por el barrio, lo que aprovecha para visitar a los amigos, charlar con su hermana o tener romances con su novia portoriqueña. Sin embargo, un día de un verano particularmente caluroso un detalle insignificante, da como fruto una desproporcionada reacción de violencia, destrucción y muerte en la que todo el barrio saldrá perjudicado. Spike Lee, un director comprometido con la vida de los marginados, firma una película nada convencional, con un reparto eficaz, que ofrece una valiente y conseguida reflexión acerca de la convivencia y el racismo, quizá algo pesimista.

6/10
El príncipe de Zamunda (Buscando a la mujer ideal)

1988 | Coming to America

Akeem de Zamunda (Eddie Murphy) es un príncipe africano que viene de un país muy rico. En un viaje de verano por Estados Unidos, descubre Nueva York y le gusta tanto que pretende encontrar allí la esposa que comparta con él su trono. Pero la cosa no va a resultar tan fácil. Él es elegante, simpático, divertido, y está rodeado de glamour. Pero Nueva York es una ciudad muy grande, y la vida no funciona como en Zamunda. Para pasar desapercibido, Akeem se disfraza de una persona normal y corriente que busca trabajo. Los problemas no tardarán en llegar. Una de las comedias más entretenidas de Eddie Murphy, que se descubrió para el cine en 1984 con Superdetective en Hollywood. Llena de situaciones que provocan irremediablemente la risa. La divertida presencia de Murphy y sus chisposas ocurrencias, aseguran un rato agradable.

4/10

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