IMG-LOGO

Biografía

Tom Hardy

Tom Hardy

43 años

Tom Hardy

Nació el 15 de Septiembre de 1977 en Hammersmith, Londres, Reino Unido

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Firmado camaleón

24 Mayo 2011

¿Quién será, será? Puede ser... cualquiera. Tom Hardy ha demostrado una capacidad increíble para transformarse en cualquier personaje, de modo que no es fácil quedarse con su aspecto físico natural. Su amplia energía creativa parece inagotable, Hardy, trabaja duro, muy duro.

Edward Thomas Hardy, más conocido como Tom Hardy, nació en Hammersmith, Londres, Inglaterra, el 15 de septiembre de 1977. Hijo único de un padre escritor y publicista, y una madre artista, su juventud no fue exactamente ejemplar, se movió en ambientes próximos a la delincuencia, y jugueteó peligrosamente con las drogas y el alcohol. Tras hacer probatinas en mundo de los modelos, y estudiar en la Escuela Dramática Richmond y el Centro Dramático londinense, se fue a la guerra, por así decir. A la guerra de la pequeña pantalla, pues fue reclutado para la miniserie de Tom Hanks y Steven Spielberg Hermanos de sangre (2001), que también coproducía la BBC, que reproduce el desembarco de Normandía. Algo belicoso debía haber en este jovenzuelo, que sería requerido igualmente para Black Hawk derribado (Ridley Scott, 2001), con los americanos pasándolas canutas en Somalia, y para una entrega de una saga con enfrentamientos planetarios, Star Trek: Némesis (2002).

Y de la confrontación bélica pasó Hardy en 2003 al thriller, con El punto sobre la i, mediocre coproducción hispanobritánica, y El misterio de Wells, fallido título de época. Era la época en que el actor trataba de levantar cabeza de sus problemas adictivos, lo que no impidió su fracaso matrimonial, su unión con Sarah Ward, iniciada en 1999, se terminaba cinco años después. Sí encontró una especie de terapia en el teatro, pues creó su propia compañía underground, Shotgun, llegando a dirigir una obra escrita por su progenitor, “Blue on Blue”. Nunca ha dejado su actividad en los escenarios, que le produce grandes satisfacciones y donde ha desarrollado su capacidad camaleónica, que tanto se ha destacado en las películas y series televisivas en las que ha trabajado.

Ha llamado la atención en la pequeña pantalla en su país, donde hizo el papel de Bill Sikes en una versión de “Oliver Twist”, y sobre todo encarnando a Stuart Shorter en Stuart: A Life Backwards (2007), un personaje con distrofia muscular y autor de fechorías criminales, con diversas adicciones, lo supuso para el actor explorar en sus propios problemas para entregar una estupenda interpretación, que fue nominada al BAFTA.

Sin duda que este papel hizo pensar a muchos cineastas que Tom Hardy era el actor ideal para componer cualquier personaje, pues su capacidad de transformación era increíble; eso sí, en roles secundarios. Así lo entendió Guy Ritchie, que contó con él en la película de mafias criminales Rocknrolla (2008). Aunque curiosamente, ahora estaría presente en varias películas con el común elemento criminal, ahí están The Code (Mimi Leder, 2008), junto a Antonio Banderas, la peli de presidiarios Bronson (Nicolas Winding Refn, 2008) y la asombrosa, visual y narrativamente, Origen (2008), donde le dirigió Christopher Nolan. Éste le ha reclamado de nuevo para su tercera entrega de Batman, El caballero oscuro: La leyenda renace.

Hardy ha seguido trabajando en televisión, ya sea en una revisión del clásico “Cumbres Borrascosas”, o en la serie de corte criminal The Take (2009). Entre sus trabajos por venir, destaca uno con protagonismo absoluto, Warrior, donde es un boxeador entrenado por su alcohólico padre, un antiguo púgil que va a entrenarle. Además le ha dirigido McG, junto a Reese Witherspoon en la peli de espías This Means War, y tiene presencia en una nueva versión de la novela de John le Carré “Calderero, sastre, soldado, espía”. Se ve que ahora tocan títulos de espionaje. Y Hardy, haciendo honor a su apellido, trabaja duro, siempre anda metido en mil y un proyectos. Y duro deberá ser si acaba interpretando a Mad Max, el guerrero del futuro de cuya vuelta a las pantallas siempre se habla y nunca se concreta nada.

Actualmente Hardy está comprometida con la actriz Charlotte Riley, compañera de reparto en la mentada Cumbre borrascosas. Y tiene un hijo, Louis, de su anterior relación con Rachael Speed.

Oscar
2016

Nominado a 1 premio

Filmografía
Venom: Habrá matanza

2021 | Venom: Let There Be Carnage

Fonzo

2020 | Fonzo

Venom

2018 | Venom

San Francisco. Al reportero Eddie Brock le despiden por tratar de sacar los trapos sucios de Elon Musk-ian, megalómano magnate que en teoría investiga el remedio contra el cáncer y las peores enfermedades humanas con la Fundación Vida, corporación farmacéutica que preside. En realidad, este individuo sin escrúpulos ha enviado unas cápsulas al espacio que han recogido unos terroríficos simbiontes alienígenas, que utiliza en sus terribles experimentos para que se fusionen con vagabundos a los que ha engañado. Uno de ellos acabará invadiendo el cuerpo de Brock… Creado como villano para los comics de Spider-Man, Venom aparecía en Spider-Man 3, de Sam Raimi, donde Topher Grace interpretaba a Brock, el humano que lo albergaba. El siempre resultón Ruben Fleischer (Bienvenidos a Zombieland) redefine al personaje, dándole una historia propia desvinculada del superhéroe lanzarredes, y distinta a la de los comics. Aunque no hace gala de ideas revolucionarias, y el desarrollo resulta un tanto convencional, el realizador acierta por su falta de pretensiones, y aunque al principio parece que va a ir en la línea del cine de terror, mezclando la saga de Alien con David Cronenberg, acaba derivando hacia un tono desenfadado, añadiendo mucho sentido del humor, para contar una historia muy clásica, en torno al peligro de la falta de ética en la innovación científica, al estilo de “Frankenstein”. Sus efectos visuales no hacen historia pero convencen, y no falta entre las escenas de acción una persecución que aprovecha las calles en cuesta de la ciudad en la que transcurre la ficción, en la línea de Bullitt. Sorprende para bien el trabajo del reparto, pues aunque algunos pensarán en Tom Hardy como demasiado actor para tan poca película, el protagonista de Mad Max: Furia en la carretera se ha entregado al personaje, y brilla en los momentos más cómicos, pues sus diálogos con el ente que tiene en su interior son con mucho lo mejor del film. Por su parte, Michelle Williams logra más o menos remontar el inconviente de que su personaje tiene poca presencia y resulta un poco tópico, al igual que Riz Ahmed (qué bien estaba en Nightcrawler), que logra salvarse pese a que su villano sea sobre el papel un mero estereotipo. Como es habitual en las películas de Marvel, conviene quedarse hasta el final de los larguísimos títulos de crédito, por un avance de la producción animada Spider-Man: Un nuevo universo que promete.

6/10
Taboo

2017 | Taboo | Serie TV

Una historia siniestra e insana, ambientada en 1814, época de disputas fronterizas entre Reino Unido y los independizados Estados Unidos a cuento de Canadá. James Keziah Delaney es un extraño personaje que tras viajar a remotos lugares y cultivar, tal vez, la brujería, vuelve a Londres, enterado de la muerte de su padre, un tipo bastante odiado, pero que tenía en propiedad un territorio en Canadá. Mientras se resuelve si es él el heredero o su hermanastra, los capitostes de la todopoderosa Compañía de las Indias Orientales, al servicio de su británica majestad, hace todo lo posible por hacerse con esas tierras. Tras la producción, hay nombres de prestigio, como el de Ridley Scott. El protagonista, Tom Hardy, se estrena como cocreador de una serie, con su padre, el desconocido Chips, en compañía de nombres como el del afamado guionista Steven Knight, que en tele ha pergeñado Peaky Blinders. La producción es lujosa y presenta empaque. Y sin embargo... Sin embargo, estamos ante una narración que se hace antipática, brutal, como de tiempos salvajes, imposible conectar con el protagonista ni con los secundarios, en parte por su comportamiento extraño y aberrante, como si ocultaran secretos, esos tabús que en algún momento conoceremos y, tal vez, sólo, tal vez, nos iluminarán. Los flashes como de visiones de brujería descolocan, el criado hipercínico no tiene maldita la gracia, la fulana del burdel nos importa un pimiento... Casi lo más humano que se puede detectar es la corrupción de los jefes de la Compañía de las Indias Orientales, tan bajo es el nivel. Asegura Chips Hardy que el protagonista, por su carácter hosco y cínico, viene a ser una mezcla de personajes literarios, Bill Sykes, Sherlock Holmes, Hannibal Lecter y Heathcliff, pero tal pretensión no da a alguien de una pieza, como mucho, el monstruo de Frankenstein. Todo se reduce a atmósfera, o por si no queda claro, humo que se lleva el viento, vacuidad en estado puro que no puede disimular la aberración.

4/10
Dunkerque

2017 | Dunkirk

Primera película de corte histórico de Christopher Nolan, guionista, director y productor, respaldado en la producción por su esposa Emma Thomas. Aborda la evacuación de soldados británicos atrapados en las playas francesas de Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial, en lo que se conoció como Operación Dinamo, que permitió el traslado de más de 300.000 hombres al Reino Unido en mayo de 1940, cruzando el canal de la Mancha. Los hechos han sido tratados en el cine con más o menos detalle, vienen al cabeza filmes como La Sra. Miniver, Fin de semana en Dunkerque o, casi contemporánea, a Dunkerque, Su mejor historia. Pero aquí la idea es recrear lo ocurrido con enorme realismo en las escenas de acción bélica, en línea con algunos de los mejores momentos de Salvar al soldado Ryan de Steven Spielberg, o Hasta el último hombre, de Mel Gibson, aunque claramente con una carga menor de violencia. Se trata pues de una verdadera y apabullante experiencia sensorial, rodada en 65 mm e IMAX en localizaciones auténticas de la playa de Dunkerque y evitando todo lo posible los efectos digitales, como a Nolan le gusta hacer. Lo que sumerge al espectador en lo allí acontecido, a través de tres hilos narrativos principales, por tierra, mar y aire, donde los protagonistas en las acciones descritas habrían estado implicados una semana, un día, una hora. Los pasajes en cada uno de estos terrenos se combinan y solapan en un dinámico montaje, que da al conjunto un aspecto, paradójicamente, de compleja simplicidad, ya se sabe que a Nolan le encanta explorar en la estructura narrativa. Verdaderamente Nolan vuelve a dar muestras de su poderío a la hora de contar historias, y esta vez lo hace con los diálogos justos, se evitan muy conscientemente las grandes parrafadas, y un reparto muy coral, donde conocemos de los distintos personajes, soldados y civiles, algunos rasgos básicos, pero de gran magnetismo emocional, sus conflictos y retos despiertan interés. De modo que el instinto de supervivencia, con manifestaciones a veces brutales, convive con el sentido del deber y las acciones heroicas, pero también con el miedo y los traumas paralizantes, nadie es perfecto. Están pues muy bien los conocidos Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, pero también el resto, Fionn Whitehead, Aneurin Barnard, Barry Keoghan, Jack Lowden… En lo visual y lo sonoro los logros son sencillamente sobresalientes. La composición de los planos en la playa, el espigón, las embarcaciones, bajo el agua, nadando, en el aire, tiene una fuerza tremenda, con los movimientos de los soldados, los aviones atacando, etcétera. Ello es posible también gracias a una arriesgada banda sonora de Hans Zimmer que integra una versión del tema "Nimrod" de Edward Elgar y convive con los ruidos de los disparos, explosiones y motores, fundiéndose con ellos, y proporcionando con tal combinación una atmósfera desasosegante, en que se diría que se escucha literalmente pasar el tiempo, tic-tac,-tic-tac, tic-tac, una sensación existencial de que la vida es un regalo, pero que puede ser breve, irse en un suspiro.

9/10
El niño 44

2015 | Child 44

Año 1953. El agente secreto de la policía soviética Leo Demidov investiga la muerte de su ahijado, arrojado a las vías del tren. Todo apunta a que el culpable está también relacionado con los asesinatos de otros niños, pero en su departamento nadie quiere que continúe indagando, la idea es cerrar pronto el caso buscando una explicación peregrina. Además, Demidov tendrá que defender a su esposa, Raisa, acusada de traidora, lo que provoca que ambos sean exiliados a provincias, sin posibilidad de volver a Moscú. Juntos no cejarán en su empeño por capturar al psicópata. El sueco Daniel Espinosa triunfó a nivel internacional con Dinero fácil, lo que le dio la oportunidad de demostrar ampliamente su talento para rodar en inglés con El invitado. El británico Ridley Scott le produce El niño 44, adaptación de la primera novela de Tom Rob Smith, que alcanzó el éxito internacional cuando se publicó en 2008. A su vez, se basaba libremente en la historia real del asesino en serie ruso Andréi Chikatilo, que entre los 70 y los 90 asesinó a 52 personas, la mayoría niños. Aquí la acción ha sido trasladada dos décadas atrás, para hablar del estalinismo más duro. Sus horribles crímenes dieron lugar al notable film Citizen X, con Stephen Rea, Donald Sutherland y Max von Sydow. Cuenta como guionista con Richard Price, autor de títulos como El color del dinero, y varios de los mejores episodios de The Wire (Bajo escucha), que desarrolla con corrección la historia, mientras que el citado Espinosa logra una ambientación tan oscura e inquietante como efectiva. El niño 44 recuerda en cierto sentido a La noche de los generales, que también trataba sobre la búsqueda de justicia en medio del horror totalitarista. Pero pone los pelos de punta al pisar su propio terreno, pues aborda una realidad poco tratada por el cine: en la 'utopía' comunista no podía haber asesinos en serie. Se suponía que eran un producto del decadente sistema capitalista, por lo que cuando ocurrían de verdad se ocultaban. El niño 44 cuenta también el desencanto histórico ante el comunismo. El británico Tom Hardy aporta su habitual brillantez interpretativa a su personaje, un héroe de la Segunda Guerra Mundial que sufrirá en sus carnes la verdadera naturaleza del régimen. Le acompaña una correcta Noomi Rapace, que sin estar a su mejor nivel, resulta convincente, y secundarios de probada eficacia, como Gary Oldman, en la piel de un oficial, Vincent Cassell, un oscuro superior del protagonista, y Joel Kinnaman, su principal rival, que representa lo peor de la idiosincrasia bolchevique.

6/10
London Road

2015 | London Road

Curioso musical antes llevado a la escena londinense, que parte de hechos reales, el asesinato de 5 prostitutas en una pequeña población de Suffolk en 2006, junto al modo en que alteró las tranquilas vidas de los vecinos de London Road, que vieron el barrio ocupado por la policía, con casas precintadas y profusión de periodistas y curiosos. Tiene la peculiaridad de que todas las frases, también las cantadas, forman parte de los testimonios que dieron los habitantes de London Road, o de los noticiarios. Y lejos de incidir en los aspectos morbosos de los crímenes –al estilo sanguinolento de Sweeney Todd, el diabólico barbero de la calle Fleet–, se ha optado por una mirada más o menos amable, acorde con cierto cine social, aunque no estemos hablando, por supuesto de un enfoque tipo Ken Loach, la comparación sería más bien con Full Monty. Aunque se sigue con facilidad, y el film de Rufus Norris cuenta con el reparto original de la obra en los teatros, las canciones con música de Adam Cork no resultan memorables, tampoco las coreografías. A veces se cae en un humor algo burdo, y la buscada emotividad de las prostitutas supervivientes, a modo de pájaros heridos, no logra tocar la fibra sensible. El rostro más conocido del film, el de Tom Hardy, apenas tiene relevancia por su rol de taxista.

5/10
Legend

2015 | Legend

Historia basada en hechos reales, las andanzas de los gángsteres londinenses de baja extracción social y hermanos gemelos Reggie y Ronald Kray, el primero de mente despejada, el otro poco menos que retrasado mental, homosexual pervertido y muy violento, y, desde luego, con innegables problemas psíquicos. Está contada desde el punto de vista de Frances, la esposa de Reggie, un poco artificiosamente, con el recurso puntual de su voz en off. La cinta la escribe y dirige Brian Helgeland, que ganó un Oscar por su guión de L.A. Confidential, lo que a priori era una garantía de que habría cuidado esta nueva trama criminal. Pero algo le pasa a este film, que a pesar del cuidado reparto, y del glamour que suele rodear el subgénero gangsteril, resulta un tanto insulso. Se sigue, tiene un pase, pues este tipo de tramas es agradecido, aunque veamos en el East End de Londres las típicas escenas de siempre de enfrentamiento entra bandas, cobro de comisiones, discusiones sobre el modo de llevar los negocios, acuerdos con los "primos" americanos. Algún momento, no obstante, resulta grotesco, como la foto del policía con los gemelos, para ponerle en evidencia, hay como cierta desgana en su entrega, que no invita al espectador a creer lo que ve. Tom Hardy se desdobla encarnando a los dos gemelos, pero falta fuerza a estos personajes, tanto al cuerdo y supuestamente sensato, como al chiflado niñoide; no pueden describirse, como los que vemos en El padrino, como "bigger than life", a pesar de que podamos verlos un poco marcados por su destino. Hay algo de irreal en la narración, y tampoco resulta atractiva la historia romántica de Frances y Reggie, o los celos de Ronald hacia la novia y luego esposa.

5/10
El renacido

2015 | The Revenant

Alejandro González Iñárritu aplazó el rodaje de El renacido para acometer primero Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), ganadora de cuatro Oscar, en las categorías de película, dirección, guión original y fotografía. Al mexicano no le ha afectado la supuesta maldición de los premios de la Academia, pues demuestra tener cuerda para rato. Aquí adapta la novela "The Revenant: A Novel of Revenge", de Michael Punke, que reconstruye la historia real de Hugh Glass, miembro junto con su hijo de una expedición de tramperos que en 1823 se interna en territorio de los arikara, entre las dos Dakotas, en busca de pieles. Cuando Glass sufre el ataque de un oso pardo queda malherido, y sus compañeros, acosados por los indios, no pueden llevarle consigo. El capitán de la expedición le deja bajo el cuidado de su retoño, otro de los miembros más jóvenes del grupo y el veterano John Fitzgerald. Pero este último resulta no ser de fiar. La veracidad de las imágenes se acentúa gracias a la cámara cercana de Emmanuel Lubezki, alias "El Chivo", colaborador habitual del realizador, tan integrada en cada escena que se vive en primera persona el acecho de los pieles rojas y el padecimiento de los personajes. A veces se nota que se trata del mismo operador de El árbol de la vida, sobre todo en algunas secuencias oníricas donde el protagonista evoca la felicidad de su familia, truncada por la muerte. Salvo algún plano metafórico donde un ave brota de heridas mortales, el grueso del film se aleja bastante de los detalles pretenciosos que daban un poco al traste con los altos vuelos de Birdman. Por primera vez, el autor de Amores perros se adentra en el puro cine de género, sin querer ofender con esta afirmación al cuate, pues esto no quiere decir que estemos ante un relato genérico o convencional ni mucho menos. Pero sí que mira a los westerns sucios de Sam Peckinpah y tiene elementos en común con Las aventuras de Jeremiah Johnson, filmada en 1973 por Sydney Pollack, y sobre todo con El hombre de una tierra salvaje, de Richard C. Sarafian, que reconstruye los mismos hechos históricos. Aunque El renacido resulta más cruda si cabe por el hiperrealismo del cine contemporáneo. El espectador siente la violencia en sus carnes, sobre todo en la impresionante secuencia del ataque del grizzly, que pasará con toda seguridad a la historia del cine, si bien no resulta apta para cardíacos. El conjunto tiene mucho del cine clásico de aventuras, sin que eso suponga una ruptura completa con su filmografía, ni un renacer de Iñárritu, sino más bien una evolución coherente. Aquí también se concibe la vida como un ‘via crucis’, donde los humanos tienen que soportar duras pruebas cada vez peores (como el protagonista de Biutiful), y seguir vivo muchas veces depende del azar. En su retrato de la lucha contra los elementos naturales, parece que el hombre acaba siendo lo más peligroso, pues la traición puede causar más daño que el ataque de una bestia salvaje. Pero la mirada del mexicano se ha vuelto un poco más luminosa, pues en la dura batalla por salir adelante a cada minuto, puede irrumpir un acto de solidaridad humana que devuelve la esperanza. Incluso se lanza una mirada a lo trascendente… "La venganza está en manos de Dios", asegura uno de los personajes. Casi sobrenatural resulta la composición del protagonista realizada por Leonardo DiCaprio, que lejos de acomodarse y vivir del cuento sigue buscando papeles complicados; algunos planos filmados en la nieve sin ropa no han debido resultar nada fáciles para la estrella. Pero sorprende casi más el gran Tom Hardy, que interpreta al barbudo antagonista sobre todo con los ojos, que le permiten mostrar la miseria del lado más oscuro de las personas.

8/10
Mad Max: Furia en la carretera

2015 | Mad Max: Fury Road

Un futuro postapocalíptico y distópico, en que ya nada es lo que era, queda apenas la lucha por la supervivencia y poco más, con un ejército de guerreros que se mueve en motos y vehículos pesados. En un mundo desértico y radioactivo, Inmortan Joe se ha hecho fuerte en La Ciudadela, desde donde gobierna una sociedad decadente, en que la mayoría de la gente vive en la miseria suspirando por un poco de agua, bien que escasea junta a la también preciosa y estimada gasolina. En esta tesitura personas como Max pueden ser valiosas por su grupo sanguíneo. También es el caso de las mujeres a las que guía en su fuga la Imperator Furiosa hacia las Tierras Verdes, y que a modo de cuidado harén, mima Inmortan Joe para que le procuren descendencia. Una persecución implacable posibilita lo que parecía una alianza improbable entre Max y Furiosa. Formidable reinvención de la saga Mad Max, a cargo de su propio creador, George Miller, tres décadas después de que entregara su conocida trilogía. Juega con los mismos elementos, aunque esta vez entrega una cinta de acción verdaderamente modélica, muy coherente narrativamente en su sencillez, con una imaginería y unas acrobacias verdaderamente fabulosas. Viene al pelo aquí aquello tan trillado de que Miller "no deja resuello al espectador en ningún momento". Es como si por fin el australiano tuviera a su disposición todos los medios materiales para hacer lo que ha querido, a la vez que una madurez y experiencia que le conceden sus 70 años recién cumplidos. Los conocedores de la trilogía descubrirán algunos guiños, sutiles, a lo anterior, porque la idea es ofrecer algo nuevo, con el mismo telón de fondo, en que se saca un formidable partido al desierto y a las nubes polvorientas, y a las interminables escenas que implican vehículos, casi todas, con momentos que retrotraen a los westerns clásicos o a Indiana Jones en su trepidación, aunque con los muchos caballos de los motores de esos tremendos camiones, donde no faltan las explosiones a granel y las colisiones, con violencia, sí, pero más contenida que en los salvajes títulos de los 70 y los 80, sobre todo los dos primeros. Verdaderamente el trabajo de los especialistas y el resto de técnicos es sencillamente asombroso, con pasajes y planos de gran belleza, y un uso de armas y maquillaje, que hace pensar a veces en Apocalypto, y una música en vivo en las persecuciones que recuerda a la idea de la cabalgata de las valkirias de Apocalypse Now, ambas cintas con tintes apocalípticos, por cierto. Llama la atención la importancia que se concede aquí a la mujer, en tal sentido se puede decir que Charlize Theron roba la función a Tom Hardy, la idea de que las féminas –y a la postre, las personas– no son cosas, tienen un valor en sí mismas, la encarnan Furiosa y sus chicas perfectamente, hay que reconocer la humildad del actor que encarna a Max, seguramente consciente de que ha pasado aquí veladamente a segundo término, incluso desvelando su nombre sólo en los últimos compases del film. También conviene destacar a Nicholas Hoult, que encarna a Nux, un guerrero que empezará a cuestionarse las sinrazones que han guiado su vida hasta entonces. Estamos ante lo que podríamos denominar un "cómic fílmico", muy bien llevado, y en que unas pocas ideas, de rabiosa actualidad, vertebran bien el relato. El mensaje ecologista está ahí, por supuesto, con una mención al agua y a los necesarios cultivos, las semillas que hay que preservar. En un mundo sin esperanza se entiende la existencia de los jóvenes "cafrekazes", dispuestos a inmolarse por su jefe para alcanzar un pretendido paraíso, alusión nada velada al fanatismo yihadista. Y ante el nihilismo y el autoengaño se presenta el sacrificio que vale verdaderamente la pena, las plegarias que sí vienen al caso, y los caminos –carreteras– de la esperanza y de la redención, que hay que saber transitar sabiamente, aunque a veces domine la furia... y la locura.

8/10
Locke

2014 | Locke

Una de esas "rara avis" que de vez en cuando se estrenan en los cines. El guionista y director Steven Knight (Amazing Grace) lleva a cabo una propuesta increíblemente audaz y sale más o menos bien parado, aunque al tomar tantos riesgos también provoque algunas consecuencias no deseadas. Toda la película está interpretada por un solo actor al volante de un coche que rueda por la autopista de noche; no hay nada que distraiga al espectador fuera de ese habitáculo en donde Ivan Locke, el protagonista, enseña su rostro y sus manos. Todo, por tanto, absolutamente todo, se asienta en los diálogos; la tensión dramática del guión (que la hay a espuertas) se encuentra en las conversaciones telefónicas que mantiene el conductor con unos pocos interlocutores: su mujer Katrina; su hijo Eddie; sus colegas de trabajo Donal y Gareth; un funcionario público; y una mujer que va a dar a luz, Bethan. De modo paulatino, el universo de Locke se va concretando en las entendederas del espectador, hasta que la nitidez es absoluta y podemos hacernos cargo de la violenta situación familiar y laboral que está viviendo el protagonista, hombre normal y corriente, prestigioso en su trabajo, buen padre... Un hombre que un día cometió un error fatal y ahora tiene en sus manos la decisión enfrentarse a él, de apechugar con las consecuencias. Sólo él puede hacerlo, nadie puede entenderle. El film habla así de las responsabilidades morales que acucian al hombre y de cómo su soledad ante esos dilemas es completa. La decisión correcta puede no estar muy clara, y desde luego tomarla seguramente no sea fácil. Pero ante la existencia del bien y el mal, de lo correcto y lo incorrecto, no hay evasiva que valga. Es indudable que el peligro de una "road movie" tan peculiar como Locke es que puede hacerse tediosa por momentos, y eso sucede inevitablemente. Por mucha variedad de encuadres que se busque y por mucha enjundia que se incluya en los diálogos (tan distintos según el interlocutor), es difícil mantener el interés durante una hora y media (la narración por cierto transcurre en tiempo real). Hay pasajes que resultan reiterativos y el aburrimiento se cierne peligrosamente, pero es cierto que Steven Knight intenta minimizar los daños no alargando demasiado cada conversación y por ende el conjunto de la historia, claramente minimalista en su concepción cinematográfica. Por lo demás, hay que mencionar el eficiente papel del magnífico Tom Hardy (Origen), que evita la tentación de sobreinterpretar; la cuidadosa fotografía nocturna de Haris Zambarloukos; y la buena compañía de la serena banda sonora de Dickon Hinchliffe.

6/10
La entrega

2014 | The Drop

Adaptación de un relato corto de Dennis Lehane, cuyas novelas han dado pie a las oscuras Mystic River, Adiós pequeña adiós y Shutter Island, el guión corre a cargo del propio autor. Sigue a Bob y su primo Marv, que llevan un bar de los bajos fondos neoyorquinos, tapadera del blanqueo de dinero de la mafia chechena. Un robo a mano armada en la caja, perpetrado por tipos enmascarados, no hará gracia a los grandes capos, que no se andan por las ramas a la hora de sus expeditivos métodos violentos para dar escarmientos. El film con que debuta en Hollywood el belga Michaël R. Roskam acude a la metáfora de un cachorro de pitbull, de tierna apariencia, para mostrar a toda una galería de personajes –los dos primos, uno dicharachero, el otro callado y simplón, una sencilla camarera, su ex novio matón, un policía irónico y perspicaz...– de los que podemos hacernos de entrada una idea equivocada, nunca hay que fiarse de las primeras impresiones, nos viene a decir Roskam. La narración es ágil, y el tono decididamente oscuro. El director sabe crear en La entrega una atmósfera desasosegante, aunque cargan la violencia y el tono pesimista y desesperanzado, donde los principios morales están reducidos a la mínima expresión, y en que se nos viene a decir que todos andamos un poco “grillados”. Están muy bien los actores, Tom Hardy, el fallecido James Gandolfini y Noomi Rapace.

6/10
Peaky Blinders ( 2ª temporada )

2014 | Peaky Blinders ( Season 2 ) | Serie TV

Continuación de la exitosa serie de gánsteres que deslumbró en su primera entrega y que en este caso mejora lo existente. En esta nueva hornada de capítulos la familia Shelby continúa con sus trapicheos pero ahora su meta es expandirse a otras grandes ciudades. Líos amorosos, peleas, nuevos enemigos y mucho más promete este segunda temporada cargada de suspense y momentos memorables. Los primeros episodios dejaros atisbar una prometedora producción que se ha consagrado en esta nueva edición. La elaborada ambientación, esa atmósfera inglesa y pobre de los perores barrios, un vestuario cuidado hasta el más minimo detalle vuelven a estar presentes. La historia evoluciona y no se estanca, se enreda y da giros de ciento ochenta grados espectaculares que harán las delicidas de sus seguidores. Además en esta ocasión cuentan con varias incorporaciones de nivel como la de Tom Hardy y Noah Taylor, que junto con el buen hacer de los ya conocidos protagonistas consiguen una actuación grupal que no decepcionará.  

8/10
Peaky Blinders

2013 | Peaky Blinders | Serie TV

Ambientada en la Birmingham de posguerra (1914-1918), cuenta la historia de la familia Shelby. Con Thomas (Cillian Murphy) a la cabeza, regentan un local de apuestas deportivas además de otros trapicheos. Pronto las autoridades envían a Chester Campbell, un duro inspector de la policía  (Sam Neill) para terminar con ellos y todas las ilegalidades de la ciudad, que rinde cuentas al mismísimo Winston Churchill. Alabada producción de la BBC, creada por Steven Knight, que ya había descrito ambientes criminales en sus guiones de Negocios ocultos y Promesas del Este. Cuenta con todos los ingredientes para enganchar a los espectadores. A la trama gangsteril, donde la familia al estilo El padrino es lo primero, suma elementos propios como los traumas arrastrados por la reciente Primera Guerra Mundial, y las rivalidades y encontronazos con facciones del IRA, grupos de comunistas, la comunidad gitana, y otro grupo de apuestas. Además tiene gran importancia una agente encubierta que logra aproximarse a Thomas, cuyo corazón hasta ese momento parecía hecho de piedra. Acción aderezada con violencia, un guión elaborado, buena música, una fotografía exquisita y una ambientación totalmente realista son las bazas con las que juega esta serie inglesa. Mención especial merece el grupo de actores que logran darle mayor credibilidad a la historia –no sólo los más conocidos, Cillian Murphy y Sam Neill, también el resto– y al rítmico montaje que mantiene al público pegado al asiento a la espera del próximo episodio. 

8/10
Lawless (Sin ley)

2012 | Lawless

Los años de la Ley Seca. Los hermanos Bondurant, Forrest, Howard y Jack, trafican con alcohol en el condado de Franklin, en Virginia, y no están dispuestos a pagar "peaje" al recién llegado y corrupto fiscal del distrito, como el resto de sus vecinos. Charlie Rakes, violentísimo agente especial a las órdenes del fiscal, utilizará métodos nada sofisticados para hacer entrar en razón a los hermanos, empezando por su líder, el hermano mayor, Forrest, al que sus sicarios dan por muerto tras rebanarle el pescuezo. Comenzará una espiral de violencia en progresión creciente, mientras el hermano pequeño, Jack, fascinado por la riqueza que genera el alcohol, trata de demostrar a Forrest que tiene madera de contrabandista; lo que trata de hacer compatible con cortejar a la hija del pastor de la iglesia local. John Hillcoat no brilla a la misma altura que en La carretera, con esta historia basada en hechos reales. Maneja un guión de Nick Cave, que se basa en los recuerdos recogidos por Matt Bondurant, descendiente de la familia retratada en el film. Entrega un film exageradamente violento, muy gráfico sin que venga demasiado a cuento; no parece valer la excusa de que está desmitificando con el despojo de toda gloria en las acciones violentas. Los hermanos aparecen más bien deshumanizados, empezando por el Forrest de Tom Hardy. Más comprensible es Jack, una suerte de niño grande, que encaja con el aspecto imberbe de Shia LaBeouf. Y desde luego el sádico personaje de Guy Pearce se acerca a la caricatura, a su lado hasta el Al Capone de Robert De Niro en Los intocables parece humano. También las actrices parecen algo descolocadas en el film, aportan su buen hacer, pero los personajes de Jessica Chastain y Mia Wasikowska son demasiado limitados, sólo en un par de escenas logran brillar. Queda la estupenda recreación de época, el buen sentido del ritmo y la gran fotografía de Benoît Delhomme, por ejemplo los encuadres de la escena final en el túnel.

5/10
Esto es la guerra

2012 | This Means War

Joseph McGinty, conocido como McG, se supone que era la gran esperanza blanca de Hollywood -o una de ellas- cuando cambió los videoclips por el cine con Los ángeles de Charlie, que a pesar de su ligereza recaudó una millonada. Pero luego McG se ha ido desinflando, pues la secuela no tuvo tanto éxito, mientras que Terminator Salvation no estuvo a la altura de lo que se esperaba. Mientras produce numerosas series, ahora se ha decantado en cine por una comedia romántica de presupuesto ínfimo en comparación con su entrega de la saga de los cyborgs asesinos. En Esto es la guerra, Lauren Scott, una soltera que trabaja en una revista de defensa de los consumidores, ha triunfado como profesional, pero se siente sola. Su amiga Trish le inscribe en una web de búsqueda de parejas, gracias a cual conoce a Tuck, un joven aparentemente ideal. Poco después, en un videoclub, entabla una conversación con un hombre atractivo que se llama Franklin Delano Roosevelt, aunque todos le conocen como FDR. Lauren se siente incapaz de decidirse, aunque ignora que ambos son muy amigos y que trabajan juntos como intrépidos agentes de la CIA. No resulta fácil mezclar acción y comedia romántica en la línea de Sr. y Sra. Smith, que no acababa de funcionar en ninguno de los dos géneros. En Esto es la guerra ocurre lo mismo, además de que todo parece irreal. Además, el guión es una sucesión de lugares comunes que aporta poco. Por suerte, se apoya en el trabajo de Reese Witherspoon, Chris Pine y Tom Hardy, que aunque no se esfuercen mucho, sí que logran darle cierta simpatía a sus personajes. Además, carece de pretensiones, y algún momento tiene su gracia.

4/10
El caballero oscuro: La leyenda renace

2012 | The Dark Knight Rises

Han pasado ocho años desde los acontecimientos narrados en El caballero oscuro. Ahora Batman ha desaparecido de las calles de Gotham. Es un proscrito, culpable de haber llevado la criminalidad de la ciudad hasta el límite. El inspector Gordon, sabedor de la verdad, calla. Bruce Wayne vive recluido en su mansión, prácticamente arruinado, incapaz de superar el pasado. Alfred intenta persuadirle: ha de comenzar de nuevo, olvidarlo todo, vivir como un hombre libre. Pero Bruce no tiene fuerzas para escuchar a su viejo amigo y mayordomo, y más cuando mediante un singular robo llevado a cabo en su casa se han llevado sus huellas dactilares. Es el primer paso para hacerse con el control de un reactor nuclear todavía en propiedad de industrias Wayne. Quizá sea el momento de que Batman regrese. Lo ha vuelto a repetir. Con El caballero oscuro el director Christopher Nolan dejó el listón de las películas de superhéroes a un nivel de calidad casi imposible de alcanzar por el común de los mortales. Ahora, cuatro años después, tras el 'descanso' de Origen, este genio británico ha cerrado su personal trilogía sobre Batman de modo absolutamente brillante. Es inenarrable lo que ha hecho este tipo con el superhéroe de DC Comics creado por Bob Kane. El nivel de la producción asusta; el guión (donde otra vez ha contado con la ayuda de su hermano Jonathan) es de esos que no olvida cabo sueltos, que se esmera en los mínimos detalles, intrincado pero claro, muy realista; la acción es asombrosa; y los villanos tienen la fuerza poderosa que ya mostraban los malvados anteriores: Ra's Al Ghul, Scarecrow o el inolvidable Joker de Heath Ledger (a decir verdad, seguramente el mejor malvado de los últimos tiempos). Y además en El caballero oscuro: La leyenda renace Nolan vuelve a no limitarse a ofrecer simplemente a unos comparsas que rodean la lucha del malo contra el bueno, sino que reparte un puñado de nuevos caracteres rebosantes de atractivo, nada planos, y casi siempre sorprendentes, desde la hiperfamosa Catwoman (se acabó el reinado de la Pfeiffer), hasta el implacable Bane, el poli Blake o la bella Miranda Tate. La intensidad de la trama va de más a… más. Es ésta una de las cualidades de las películas de Christopher Nolan, que nunca decaen –lo viene haciendo desde Memento–, no pierden pie porque cada secuencia, cada escena, cada plano tiene su lugar preciso en la narración, nada es simple capricho para la galería. Todo capta la atención. Y eso que en este caso Nolan se toma su tiempo. Es la película más larga de la saga: más de dos horas y media de pura intensidad. Pero, ojo, la potencia de Nolan va mucho más allá de lo visual, de coches ardiendo, persecuciones de infarto y brutales enfrentamientos cuerpo a cuerpo. Porque lo grande de El caballero oscuro: La leyenda renace es que el espectáculo no lo basa en esos fuegos artificiales, sino en las personas y sus profusos mundos interiores: dudas, sufrimientos, emociones, desesperación, amor, odio, responsabilidad, crueldad, valentía, honor, venganza, sacrificio, etc. Personajes finamente trabajados y maravillosamente transformados en carne y hueso por unos actores de primera fila. La labor metamorfoseante de Christian Bale ya la conocemos de sobra, así como la de Gary Oldman, que vuelve a bordar al poli Jim Gordon, o de Michael Caine en su leve papel de Alfred, pero aquí el director británico reúne además a las grandes actrices Marion Cotillard y Anne Hathaway y a ese enorme actor que siempre está a punto de explotar y no acaba de dar el campanazo, Joseph Gordon-Levitt. Todos están sobresalientes, hasta el irreconocible Tom Hardy, de enorme presencia. Como en las dos películas anteriores, El caballero oscuro: La leyenda renace tiene una atmósfera muy sombría. La maldad tiene trazas brutales, hasta poco peliculeras, y se masca la tensión y la desesperación más que en los otros filmes. El aire tenebroso y casi apocalíptico, como dice Bane, viene agravado por una fotografía oscura, fiel reflejo del siniestro destino que le espera a Gotham y de la lóbrega situación anímica de los personajes, todos sumidos en un mar de dudas, desde Bruce Wayne, hasta Jim Gordon, pasando por Selina Kyle o el agente John Blake. El colofón lo pone la rotunda, grave y resonante banda sonora de Hans Zimmer, capaz de estremecer al respetable cuando empieza a descargar sus decibelios. Estamos, en fin, ante una película donde el elemento fantástico es apabullante, la trama poderosa, los personajes brillantes y el enfoque antropológico muy, muy realista. Sólo queda esperar larga vida a Christopher Nolan. El mundo del cine necesita a hombres como él.

9/10
Warrior

2011 | Warrior

El topo

2011 | Tinker, Tailor, Soldier, Spy

Años 70. Los servicios de espionaje británicos están en entredicho tras el fiasco de una operación encubierta en Budapest, Hungría. Son los años de la guerra fría, y todo apunta a que la Unión Soviética tiene infiltrado un topo en la cúpula del MI6. Para descubrir su identidad, el gobierno acude a uno de sus mejores agentes, George Smiley, que fue obligado a jubilarse unos meses atrás. Se diría que Smiley y otros veteranos espías han sido retirados de la actividad gracias a las jugadas maestras de Karla, uno de los jefes de los espías soviéticos, que mueve con extrema habilidad la pieza de su topo en el gran tablero ajedrecístico del espionaje. Intensa y lograda adaptación de la que seguramente es la mejor novela de espías de John le Carré. No era una tarea sencilla armar en dos horas esta tupida tela de araña argumental, ya que existe una excelente miniserie televisiva de 1979 de más de cinco horas, Calderero, sastre, soldado, espía, basada en la misma obra, con un reparto fantástico encabezado por Alec Guinness. Aquí toma el relevo en el rol de inteligentísimo espía gris Gary Oldman, y le acompaña un elenco de actores maravilloso, estamos ante la clásica película que merecería un Oscar al mejor reparto si tal categoría existiera en los premios de la Academia. Tiene gran mérito el guión trabado por Bridget O'Connor y Peter Straughan, hay una sabia labor de condensación de la novela y disposición de los saltos temporales, agil e intrigante, que conserva la emoción del original junto a esa presentación del mundo de los espías como un mundo gris y burocrático, en que las hojas impiden ver el bosque, con el peligro de olvidar en qué y para qué está uno trabajando. Si en Déjame entrar el sueco Tomas Alfredson tenía el mérito de mostrar vampiros en un entorno realista, quizá aquí su gran aportación es presentar a los espías como almas en penas que arrastran sus existencias hacia no se sabe dónde. De algún modo estaríamos ante la otra cara de la misma moneda, hay algo etéreo e inconsistente en ese mundo de duplicidades y traiciones, donde conceptos como lealtad y patriotismo se desdibujan, y el amor de una esposa o unos hijos es sacrificado, ahí está la “fantasmal” Anne, la eternamente nombrada y apenas vislumbrada mujer de Smiley, que tanto le hace sufrir. Logra el director decir mucho sin palabras, lo que tiene gran mérito en una película donde los diálogos con nombres e información importantes no escasean. Las miradas entre los “camaradas de armas”, los silencios que siguen a frases significativas, el espejo que resulta ser un niño para uno de ellos, todo tiene importancia, y Alfredson sabe sacarle valioso partido para dotar a su película de la misma densidad que presentaba la novela de Le Carré, y mostrar con pudor, como pidiendo perdón, las heridas que los personajes presentan en sus almas.

8/10
Origen

2010 | Inception

Un futuro no muy lejano, en que se ha desarrollado una técnica que permite introducirse en los sueños ajenos. Y en su subconsciente la persona “asaltada” puede desvelar a sus “asaltantes” secretos ocultos, de valor lucrativo o que permiten su manipulación. Cobb lidera un grupo de “ladrones de sueños”, que desea dejar tal actividad. Pero acusado del asesinato de su mujer Mal, y alejado de sus dos hijitos en Estados Unidos, recibe de Saito, un hombre poderoso, una oferta que no puede rechazar: deberá sumergirse en la cabeza de Robert Fischer, heredero de un gran imperio económico, e implantar en su mente, como si fuera una idea propia -“origen”, o en inglés “inception”-, la liquidación del conglomerado que creó su padre; a cambio podrá reunirse con los suyos e iniciar una vida nueva. Con su equipo y la “arquitecta” de escenarios para los sueños Ariadne intentará una operación muy compleja, que podría dejar a todos en una especie de limbo.Christopher Nolan, guionista y director del film, prueba de nuevo -recuérdese que es el responsable de Memento, Insomnio (2002), El truco final y El caballero oscuro- que es uno de los cineastas más creativos de la actualidad. No necesita acudir al 3D -pero sí a los efectos visuales- para entregar una historia imaginativa, de increíbles cualidades hipnóticas, sólida en su compleja arquitectura narrativa, y, para qué negarlo, difícil de seguir. En tal sentido el mérito es lograr que el espectador no se pierda demasiado, entienda el meollo de la cuestión -la tentación de evitar la realidad entreteniéndose en otros mundos más atractivos pero no verdaderos, al estilo Matrix- y vibre con la inmersión en el mundo de los sueños en tres niveles, donde el riesgo de no despertar, y las soluciones improvisadas a los obstáculos que surgen, proporcionan muchas emociones. De modo que hasta los pasajes oscuros, más que indignar, animan debates sobre el significado de tal o cual pasaje, e invitan a revisar la cinta. O sea, hay decir que Nolan apela a la inteligencia del espectador, no subestima su capacidad de esforzarse por entender, algo muy agradecible en el mundo de filmes planos que habitualmente entrega Hollywood. Las imágenes son de gran belleza, los mundos que se pueden crear dentro de un sueño sencillamente deslumbran, verdaderamente se puede innovar y crear con los efectos especiales, véanse los momentos de no-gravedad, pura magia. Pero además Nolan acierta en la definición de personajes y conflictos, y en el atinadísimo reparto. El drama familiar de Cobb -Leonardo DiCaprio, en otra historia “mental” tras Shutter Island, con su trastornada esposa, Marion Cotillard, a la que no puede olvidar- se despliega con gran habilidad gracias al personaje de Ellen Page, una universitaria brillante que sabe adivinar lo que oculta a sus “compañeros de sueños”, o de su compañero de equipo interpretado por Joseph Gordon-Levitt. Hay espacio para la sorpresa, y el modo en que discurre el plan de “sembrar” en la cabeza de Fischer -bien, Cillian Murphy- conduce a un clímax espléndido, de inesperada poesía.

9/10
The Take (serie)

2009 | The Take | Serie TV

Freddie acaba de salir de la cárcel. Criminal con tendencias psicópatas, aunque depende de Ozzie, que continúa en prisión, siempre toma decisiones propias completamente impredecibles, que implican el recurso a la violencia y la desobediencia a sus superiores. Casado y con hijos, aunque impenitente mujeriego, iniciará en su mundo fuera de la ley a su primo Jimmy, que apunta maneras, aunque a diferencia de él es más sensato y equilibrado. De modo que vemos la evolución de los primos a lo largo de más de una década. Brutal miniserie, que podría describirse como la respuesta británica a Los Soprano, salvando todas las distancias que se quieran. Adapta una novela de Martina Cole, y describe de modo minucioso la vida personal y criminal de Freddie y Jimmy. Resulta especialmente escalofriante la composición que Tom Hardy hace de Freddie, un personaje repulsivo, violento al acabar con sus enemigos, pero también sexualmente, en un pasaje que conjuga violación e incesto de un modo casi insoportable. A Hardy parece que le gustan estas composiciones, pues también ha interpretado a un psicópata muy desagradable en Bronson. Bien llevada técnicamente, con buenos actores, el visionado de la serie requiere no obstante un estómago a prueba de bombas, las imágenes puede fácilmente herir incluso al espectador más avisado. Cierto que no hay una glorificación de la conducta de los protagonistas, pero tampoco una condena explícita, a no ser que se entienda por tal la exposición indirecta de las consecuencias negativas que tiene la vida gangsteril en dos inocentes niños, que llegarán a saber lo que es la envidia y el no sentirse querido de un modo absolutamente horrible. Como cualquier obra de este tipo, la serie es deudora de la saga de El padrino, en la idea de conjugar el relato de fechorías criminales con la vida familiar más o menos normal, incluidas reuniones festivas, o en los montajes paralelos entre ajustes de cuentas y momentos tales como un parto.

6/10
RocknRolla

2008 | RocknRolla

El británico Guy Ritchie continúa fiel a su moderno estilo cinematográfico, tras sufrir las consecuencias del fiasco romántico de Barridos por la marea y dirigir seguidamente proyectos de poco renombre, como Revolver o el telefilm Suspect. Ahora regresa con fuerza gracias un producto genuinamente 'Ritchie', en la línea de los trabajos que le han dado fama, como Lock & Stock y sobre todo Snatch. Cerdos y diamantes. La cosa vuelve a ir de mafias, criminales, rateros de poca monta, mujeres de armas tomar, ajustes de cuentas, asesinos violentos, malentendidos y coincidencias. Todo ello regado con buenas dosis de violencia y humor negro, y ambientado en el Londres de la actualidad. Junto a su lugarteniente Archie (Mark Strong), el capo Jenny Cole (Tom Wilkinson) ha controlado desde hace tiempo los negocios en la City, los negocios criminales se entiende: trapicheos con la justicia, sobornos a los concejales, pelotazos inmobiliarios, asesinatos y extorsión, etc. Sin embargo, últimamente le ha salido un competidor más duro de lo previsto, el empresario ruso Uri Omovich (la comparación con un famoso magnate del fútbol es obligada). Con motivo de la cesión de unas licencias de obra entrarán en contacto, pero el pago de 7 millones de libras del ruso será 'interceptado' sin que él lo sepa por su bella contable Stella (Thandie Newton), quien, por su parte, para llevar a cabo su plan se vale de One Two (Gerard Butler), cabecilla de una banda de los barrios bajos denominada 'Grupo salvaje', que a su vez debe dinero a Jenny. Contar más del argumento no serviría de mucho y además no haría sino enrevesar todavía más la historia, porque la verdad es que Ritchie se pasa esta vez un poquito a la hora de liar las cosas, entrecruzar hilos narrativos y establecer relaciones entre los múltiples personajes. Durante los primeros minutos el espectador queda apresado por el frenético ritmo impuesto por el director, con profusos diálogos, explicaciones con voz en off, música estridente, variedad de personajes y continuos saltos de plano, tanto que pueden dejarle a uno demasiado aturdido. Lo mejor, por tanto, es dejarse llevar sin preguntarse demasiado "¿quién es éste?", "¿qué están buscando esos?" o "¿de qué se conocen esos otros?". Aquí sólo importa la acción, la rapidez, la tensión. Menos mal que atrapan las imágenes creadas por Ritchie, visualmente virtuosas, con gran profusión de recursos técnicos. Todo un antídoto contra el aburrimiento. Dicho esto, se le puede achacar al la película su absoluta falta de seriedad, y la consecuencia es que el olvido de la película puede llegar demasiado pronto. La hondura de la historia es mínima y en realidad todo es como un gran castillo de fuegos artificiales. Los gags humorísticos son frecuentes y no faltan los momentos de violencia, aunque en general se busca con sabiduría el fuera de campo. Destaca sobremanera la larga secuencia del segundo robo, con la persecución de los matones rusos, un verdadero alarde de dirección y montaje, con brutalidad y humor excelentes. También resulta muy ocurrente el recurso al 'macguffin' del cuadro, que acaba por resultar divertidamente misterioso. El reparto coral hace un buen trabajo, especialmente el trío formado por Tom Wilkinson, Gerard Butler y Mark Strong.

6/10
The Code

2008 | Thick as Thieves

Gaby Martín es un ladrón hábil pero de poca monta. El experto en robos de arte Ripley se fija en él cuando opera en el metro de Nueva York, y le recluta para robar unas valiosas joyas, los famosos huevos Fabergé, propiedad del Museo Romanoff. Al principio rehúsa el “trabajo”, pero cuando conoce a Alex, la guapa ahijada de origen ruso de Ripley, se lo piensa. Y eso que Ripley no quiere que se “líen”, pues el padre de Alex y socio en los robos murió de un disparo, y cree que ya ha hecho a la joven suficiente daño. Una de ladrones sofisticados, con directora y actores en horas bajas. Mimi Leder ya no es la cineasta que destaba en Urgencias, y que Steven Spielberg fichó para el primer proyecto de DreamWorks, El pacificador. La máscara del Zorro de Antonio Banderas es casi historia, aunque hay que reconocer que el actor es un currante nato, lo que no obsta para que sus tics gestuales cansen; y Radha Mitchell no ha rentabilizado su papel protagonista con Woody Allen en Melinda y Melinda, de hecho su presencia en la película parece justificada sola para insertar un par de tórridas escenas de sexo, y cierto chantaje sin demasiado interés. Total, que lo mejor de este rutinario film es el suspense en las escenas del robo –aunque no se inventa la pólvora– y Morgan Freeman, más activo que nunca, en 2008 hizo la friolera de cinco películas, y eso que tuvo un accidente. Las “sorpresas” se antojan trucos de trilero principiante, y las citas cinéfilas de otras películas una broma un poquito tonta.

3/10
Bronson

2008 | Bronson

Singularísima película de Nicolas Winding Refn, que sigue al prisionero más famoso de Reino Unido por su inusitada violencia, y que aunque nació con el nombre de Michael Peterson, responde a un alias tomado del actor Charles Bronson. La historia del personaje en sí no tiene mayor interés más allá de la locura de alguien tremendamente fuerte y aficionado a meterse en violentas broncas con el primero que se le pone por delante, ya sean otros presos, guardianes, celadores, compañeros de psiquiátrico. Condenado por primera vez a siete años de cárcel por atracar una oficina postal, verá ampliada su condena por reiterados episodios violentos. Del film sorprende la estética, en el aspecto visual y de la música que acompaña a las imágenes, y los modos narrativos, en que el protagonista habla a veces desde un escenario a un público al que apenas atisbamos, o directamente a la cámara, hablando o insultando con un sadismo que recuerda al Joker de Heath Ledger para Christopher Nolan en El caballero oscuro, film rodado casi a la vez; Tom Hardy ha hecho un increíble esfuerzo de transformación para encarnar a Bronson, que se nos antoja excesivo. La película ha sido comparada acertadamente con La naranja mecánica por lo irracional que late dentro de Bronson y que le hace deleitarse en la violencia. Aunque estéticamente subyuga, el cineasta danés es desagradable en bastantes pasajes por su violencia y exhibicionismo.

6/10
Waz

2007 | Waz

Un asesino anda suelto. Mata salvajemente a sus víctimas, dejando grabado en sus pechos, a punta de cuchillo, tres letras, las del título: WAZ. Investiga el caso un veterano detective de vuelta de todo, Eddie, a quien han asignado como compañera a una novata, la voluntariosa y espabilada Helen. Su investigación les hace descubrir que las tres letras de marras son en realidad una ecuación, y que la persona a la que buscan está asesinando a las personas relacionadas con una violación y un asesinato, sometiéndolas a una tortura que les obliga a elegir entre salvar su propio pellejo o el de alguien a quien supuestamente aman. Thriller "filosófico" y "existencialista", por así decir, que conecta en parte en títulos como Seven, además de por su estética, por su visión cansada de la vida, por la que, se viene a decir, las personas actúan genéticamente y su instinto de supervivencia vence a cualquier cosa, incluida esa llamada "amor". La idea de usar fórmulas y matemáticas tiene su punto, aunque sea muy poco realista, y los actores están bien. El problema son algunas caídas de ritmo, el querer "sorprender" con la fuerza del "amor homosexual", y la violencia a cuento de las torturas, muy desagradable.

5/10
La leyenda del minotauro

2006 | Minotaur

El joven Theo vive en un pueblecito costero, donde tiene lugar una gran tragedia. Cada cinco años, los soldados del rey Deucalion secuestran a nueve jóvenes del lugar, para ofrecérselos al Minotauro, al que veneran. Theo consigue introducirse en el barco que transporta a los últimos candidatos, entre los que se incluye la joven que ama. Esta cinta de terror es una producción europea que recupera al mítico personaje de la mitología griega, con cabeza de toro y cuerpo de hombre.

2/10
El Proyecto Andrómeda

2006 | A for Andromeda

Un grupo de científicos capta una señal proveniente de la constelación de Andrómeda. El mensaje contiene la información para construir un sistema informático desconocido hasta el momento en la Tierra. Con el tiempo, el sistema se acaba volviendo muy poderoso y el gobierno decide utilizar este poder para crear un robot de carne y hueso que cumpla todos sus deseos. El Proyecto Andrómeda es un telefilm basado en una serie homónima de los años sesenta.

4/10
Sweeney Todd

2006 | Sweeney Todd

Truculenta versión de la historia de Sweeney Todd, el barbero de la calle Fleet que se dedica a asesinar a sus clientes. Se trata de una producción británica rodada para la televisión, pero que cuenta con un reparto sólido y una puesta en escena muy eficaz. Destaca sin duda el trabajo de Ray Winstone (La propuesta).

6/10
Gideon's Daughter

2005 | Gideon's Daughter

Drama ambientado en la Inglaterra de 1997, en la convulsa época recordada por el triunfo Laborista de Tony Blair y por la trágica muerte de Diana de Gales. Bill Nighy (Underworld) interpreta a un hombre de éxito que tendrá que replantearse su modo de vivir cuando su hija intenta suicidarse debido a sus continuas infidelidades. Por su parte, Miranda Richardson (Kansas City) también ha de sobrellevar su futuro con mucha pena y dificultades, después de morir su hijo. Producción televisiva, de estimable calidad, que fue galardonada con dos Globos de Oro para Bill Nighy y la guapa Emily Blunt (El diablo viste de Prada). Dirige con buena mano el inglés Stephen Poliakoff (El príncipe perdido).

6/10
Layer Cake

2004 | Layer Cake

Un tipo sin nombre (Daniel Craig), con aspecto de hombre de negocios en algún área anodina, se dedica realmente al tráfico de estupefacientes, actividad que le ha generado pingües beneficios. Cree que, ahora que está a tiempo, es el momento de desaparecer sin hacer ruido: debe cortar lazos con todos sus contactos sin previo aviso, largarse a algún país exótico, y gozar de su fortuna para el resto de sus días… Pero las cosas no son tan sencillas. Su jefe, ignorante de estos planes, le hace antes dos encarguitos, con idea de promocionarle: localizar a la hija drogadicta de otro criminal, y arreglar una compra de éxtasis. Y las cosas se van a enredar, y mucho, cuando delincuentes de todos los colores, incluido un señor de la guerra serbio, se enfrenten en un violento juego hiperviolento de consecuencias imprevisibles. Matthew Vaughn, productor de Lock & Stock y Snatch. Cerdos y diamantes, debuta en la dirección con un thriller que se mueve en las mismas coordenadas: negocios turbios, abundante violencia, lealtades traicionadas, coincidencias fatales, diálogos más o menos ingeniosos, salpicados de expresiones procaces. De hecho, la idea era que dirigiera Guy Ritchie, quien declinó el ofrecimiento. Escrito por J.J. Connolly, a partir de su novela, el autor simplificó y suprimió personajes para centrarse en el tipo encarnado por Craig. De éste dice Connolly: "Interpretó el papel casi como un personaje sacado de un film de Clint Eastwood. Sin nombre, sin antecedentes, sin pista alguna, sin indicio alguno acerca de su procedencia, y esto exige gran arrojo." "Me pareció", afirma Daniel Craig, "que era un hombre muy normal haciendo un trabajo muy poco común. La vieja idea que se tenía de la forma en que los delincuentes y los comerciantes de drogas hacen negocios ya no es la que era; hacen negocios como se hacen los negocios; tienen el mismo aspecto que los agentes de bolsa, hablan igual. Comercian con cocaína por pura casualidad y, según mi personaje, no es peor que vender acciones y valores en el centro financiero de Londres."

4/10
El misterio de Wells

2003 | The Reckoning

Inglaterra, siglo XIV. Nicholas es un joven sacerdote que, sorprendido en adulterio, decide huir de su pueblo para salvar la vida. Convertido casi en vagabundo, encuentra por casualidad a un grupo de cómicos que se dedican a actuar de pueblo en pueblo. Tras unirse a ellos llegan a una aldea donde se celebra el juicio de una mujer acusada de la violación y el asesinato de un chico llamado Thomas Wells. La mujer es condenada a muerte, pero Nicholas y el resto de los cómicos pronto sospecharán que es inocente. Gris recreación de la vida medieval, con prevalencia de tonos oscuros y sórdidos. El director habla de las torpes miserias de muchos nobles de aquel tiempo, para luego esmerarse en tratar con piedad la debilidad del sacerdote, hombre caído en desgracia que anhela encontrar una posibilidad de redimirse y obtener el perdón de Dios. Paul Bettany y Willem Dafoe cumplen eficazmente con unos papeles poco agradecidos.

4/10
El punto sobre la i

2003 | Dot The I

Tras finalizar una relación turbia en Madrid, Carmen, una bailarina de flamenco, encuentra la estabilidad sentimental cuando conoce en Londres a Barnaby, un joven adinerado. A punto de casarse, en la despedida de soltera comete la imprudencia de besar a un extraño, Kit, un actor brasileño por el que se sentirá atraída. Coproducción hispano-británica que supone el debut del hasta ahora novelista Matthew Parkhill. También autor del guión, Matthew Parkhill mezcla thriller y humor negro, y consigue sorprender a los espectadores.

3/10
Star Trek: Némesis

2002 | Star Trek: Nemesis

Al mando de la nave Enterprise, el capitán Picard se dispone a cumplir una importante misión diplomática, cuyo objetivo es negociar la paz con los Romulanos. Al llegar al planeta de estos alienígenas, Picard es recibido por su líder, el pretor Shinzon. Inexplicablemente, Shinzon es una réplica más joven del propio Picard, que quiere conocer a su antecesor. Pero pronto, Picard se da cuenta de que Shinzon les ha llevado allí para utilizarles en la guerra contra la federación. Star Trek sigue teniendo tantos seguidores que ésta es ya la décima entrega cinematográfica, cuarta desde que los personajes de La nueva generación sustituyeran a la tripulación original. En realidad, ya no tiene nada de nueva, pues hace quince años que los personajes aparecieron por primera vez en su propia serie televisiva. El nuevo episodio refleja continuamente la madurez de los personajes, lo que se nota sobre todo en el inicialmente inexperto oficial William Riker. Al principio del film, Riker se ha convertido ya en un veterano capaz de tomar el mando de su propia nave, y contrae matrimonio con otro de los personajes habituales, Deanna Troi, consejera de la nave.

5/10
Black Hawk derribado

2001 | Black Hawk Down

1993. Somalia es un país deshecho. Los señores de la guerra campan a sus anchas y no hay quien ponga un poquito de orden. Los americanos deciden intervenir. Una operación rápida, que descabece al tirano Mohamed Farrah Aidid de dos de sus lugartenientes. La intención es buena, pero el plan es un desastre. Dos helicópteros Black Hawk caen a tierra, y el rumbo de la operación cambia por completo: ahora de lo que se trata es de rescatar con vida a los soldados americanos atrapados. Los soldados de élite americanos, Ranger y Delta, se aprestan para la difícil papeleta. Durísimo film bélico basado en un libro de Mark Bowden, que sacrifica el retrato detallado de los personajes con la intención de mostrar, sobre todo, cómo las pasa uno en el fragor del combate. Las balas y los misiles silban, nunca hemos escuchado más de cerca las explosiones. Ridley Scott cambia los campos de batalla de Gladiator por unos más modernos pero no menos cruentos. Y en todo momento sabemos qué se cuence, dónde estamos situados en la batalla. Apoya al director inglés el especialista en superproducciones Jerry Bruckheimer, que ya apadrinó otro título bélico, Pearl Harbor. Como fue imposible rodar en Somalia, hubo que buscar otro marco adecuado, y el ideal resultó ser Marruecos.

7/10
Hermanos de sangre

2001 | Band of Brothers | Serie TV

Extraordinaria serie de diez capítulos, que completa la visión de Spielberg en Salvar al soldado Ryan. El director y Tom Hanks producen esta miniserie, que con inusitado realismo centra su visión en la Compañía Easy, perteneciente a la División 101 aerotransportada, la que fue lanzada en paracaídas el Día D sobre Francia, y tuvo un papel decisivo en la II Guerra Mundial. Durante varias horas veremos sus avances y sus batallas con los alemanes, en lugares míticos donde se libraron momentos que cambiaron la historia, como Carentan o Bastogne. La serie se basa en el libro homónimo de Stephen Ambrose, uno de los mayores expertos en la Segunda Guerra Mundial, que se centra a su vez en las propias vivencias de los protagonistas. Quizá uno puede hacerse un poco de lío con tanto soldado, a los que prestan rostros actores poco conocidos, pero la perfección de las imágenes, la cuidada autenticidad de los diálogos, la estudiada tensión de muchos pasajes, y la realista y cercana puesta en escena, nos sumergen de lleno en el horror bélico y en el heroísmo de los combatientes. Poco a poco el espectador va reconociendo sus nombres y pasa a interesarse por su suerte, desde los oficiales Winters, Speirs, Dixon y Lipton, a los soldados Guarnere, Malarkey, Perconte, Webster, etc. Del reparto, únicamente suenan los actores Damian Lewis (El cazador de sueños) y Ron Livingston (Trabajo basura).

8/10
Taboo

2017 | Taboo | Serie TV

Una historia siniestra e insana, ambientada en 1814, época de disputas fronterizas entre Reino Unido y los independizados Estados Unidos a cuento de Canadá. James Keziah Delaney es un extraño personaje que tras viajar a remotos lugares y cultivar, tal vez, la brujería, vuelve a Londres, enterado de la muerte de su padre, un tipo bastante odiado, pero que tenía en propiedad un territorio en Canadá. Mientras se resuelve si es él el heredero o su hermanastra, los capitostes de la todopoderosa Compañía de las Indias Orientales, al servicio de su británica majestad, hace todo lo posible por hacerse con esas tierras. Tras la producción, hay nombres de prestigio, como el de Ridley Scott. El protagonista, Tom Hardy, se estrena como cocreador de una serie, con su padre, el desconocido Chips, en compañía de nombres como el del afamado guionista Steven Knight, que en tele ha pergeñado Peaky Blinders. La producción es lujosa y presenta empaque. Y sin embargo... Sin embargo, estamos ante una narración que se hace antipática, brutal, como de tiempos salvajes, imposible conectar con el protagonista ni con los secundarios, en parte por su comportamiento extraño y aberrante, como si ocultaran secretos, esos tabús que en algún momento conoceremos y, tal vez, sólo, tal vez, nos iluminarán. Los flashes como de visiones de brujería descolocan, el criado hipercínico no tiene maldita la gracia, la fulana del burdel nos importa un pimiento... Casi lo más humano que se puede detectar es la corrupción de los jefes de la Compañía de las Indias Orientales, tan bajo es el nivel. Asegura Chips Hardy que el protagonista, por su carácter hosco y cínico, viene a ser una mezcla de personajes literarios, Bill Sykes, Sherlock Holmes, Hannibal Lecter y Heathcliff, pero tal pretensión no da a alguien de una pieza, como mucho, el monstruo de Frankenstein. Todo se reduce a atmósfera, o por si no queda claro, humo que se lleva el viento, vacuidad en estado puro que no puede disimular la aberración.

4/10
Taboo

2017 | Taboo | Serie TV

Una historia siniestra e insana, ambientada en 1814, época de disputas fronterizas entre Reino Unido y los independizados Estados Unidos a cuento de Canadá. James Keziah Delaney es un extraño personaje que tras viajar a remotos lugares y cultivar, tal vez, la brujería, vuelve a Londres, enterado de la muerte de su padre, un tipo bastante odiado, pero que tenía en propiedad un territorio en Canadá. Mientras se resuelve si es él el heredero o su hermanastra, los capitostes de la todopoderosa Compañía de las Indias Orientales, al servicio de su británica majestad, hace todo lo posible por hacerse con esas tierras. Tras la producción, hay nombres de prestigio, como el de Ridley Scott. El protagonista, Tom Hardy, se estrena como cocreador de una serie, con su padre, el desconocido Chips, en compañía de nombres como el del afamado guionista Steven Knight, que en tele ha pergeñado Peaky Blinders. La producción es lujosa y presenta empaque. Y sin embargo... Sin embargo, estamos ante una narración que se hace antipática, brutal, como de tiempos salvajes, imposible conectar con el protagonista ni con los secundarios, en parte por su comportamiento extraño y aberrante, como si ocultaran secretos, esos tabús que en algún momento conoceremos y, tal vez, sólo, tal vez, nos iluminarán. Los flashes como de visiones de brujería descolocan, el criado hipercínico no tiene maldita la gracia, la fulana del burdel nos importa un pimiento... Casi lo más humano que se puede detectar es la corrupción de los jefes de la Compañía de las Indias Orientales, tan bajo es el nivel. Asegura Chips Hardy que el protagonista, por su carácter hosco y cínico, viene a ser una mezcla de personajes literarios, Bill Sykes, Sherlock Holmes, Hannibal Lecter y Heathcliff, pero tal pretensión no da a alguien de una pieza, como mucho, el monstruo de Frankenstein. Todo se reduce a atmósfera, o por si no queda claro, humo que se lleva el viento, vacuidad en estado puro que no puede disimular la aberración.

4/10

Últimos tráilers y vídeos