IMG-LOGO

Biografía

Michelle Williams

Michelle Williams

39 años

Michelle Williams

Nació el 09 de Septiembre de 1980 en Kalispell, Montana, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Las apariencias engañan

26 Enero 2012

Dulce, frágil, poquita cosa. Dura, sufridora, con aguante. La verdad es que Michelle Williams aúna lo que parecen rasgos contradictorios, lo que le ha servido para exhibir una asombrosa versatilidad interpretativa, se acomoda a lo que hace falta.

Michelle Ingrid Williams nació el 9 de septiembre de 1980 en Kalispell, Montana, EE.UU. De ancestros noruegos, pasó su infancia en plena naturaleza, aunque con nueve años la familia se trasladó a San Diego, California. Su padre, hombre de negocios, tenía aspiraciones políticas, dos veces se postuló como candidato al Senado por los republicanos sin éxito. Tiene una hermana pequeña y tres hermanastros del anterior matrimonio de su padre. Siempre fue muy independiente, y desde edad temprana le atrajo ser actriz, aunque su formación a tal respecto es inexistente, más allá de los típicos grupos escolares de teatro. De modo que en plena adolescencia debutó en la pequeña pantalla, se la pudo ver en series tan populares como Un chapuzas en casa y Paso a paso. En cine su estreno fue con una peli perruna, El regreso de Lassie (1994), con el popular can collie.

Emancipada de sus padres con 15 años, parece que en la escuela fue víctima del bullying, hasta el punto de que su mamá haría de tutora a domicilio para completar estudios. Lo que no le impidió encarnar roles nada amistosos, como el de la versión jovencita de Sil –o sea, Natasha Henstridge–, la peligrosa alienígena de aspecto humano seductor en Species.

Desde 1998 permanecerá con personaje principalísimo durante 6 años en la serie televisiva juvenil Dawson crece, donde se hace tan popular como sus compañeros James Van Der Beek y Katie Holmes. En cine se irá consolidando probando de todo un poco, ya sea drama (Heredarás la tierra, 1997) o terror adolescente (Halloween H20, 1998) Con Kirsten Dunst hará la vida imposible al mismísimo presidente Richard Nixon en la comedia Aventuras en la Casa Blanca (1999).

En esta tesitura, quizá lo sencillo para Michelle hubiera sido embarcarse en producciones comerciales, pero la actriz siempre ha tenido un punto “indie”, le gustan los desafíos. En tal sentido no siempre acierta –No soy nadie sin ti o Prozak Nation son completamente olvidables–, pero cuando lo hace, qué maravillas, véanse Vías cruzadas (2003), un canto a la amistad de Thomas McCarthy, y Tierra de abundancia (2004), la personal visión de Wim Wenders de la reacción americana al 11-S.

En cine su apoteosis llega con Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005), su papel de esposa en esta historia de cowboys gays encandila a la Academia, que la reconoce con una nominación al Oscar como actriz de reparto. Además conoce y se enamora de su compañero de reparto Heath Ledger, con el que mantendrá una relación que dura hasta 2007, que le dio una hija, Matilda, nacida en 2005. La desgracia quiso que al iniciarse 2008 muriera Ledger, por una sobredosis de tranquilizantes. "Durante mucho tiempo me sentí como una herida abierta con patas", declaró sobre sus sentimientos por muerte tan inesperada. Después de esto Williams salió unos meses con el director Spike Jonze, pero la cosa no cuajó.

La celebridad mediática no impide que Williams siga comprometida con películas arriesgadas, de tramas nada convencionales. Aparece fugazmente en las variaciones sobre la vida de Bob Dylan de I’m Not There (2007). En 2008 protagoniza la road-movie Wendy and Lucy y hace para el “marciano” Charlie Kaufman Synecdoche, New York. También compartirá pantalla con el mexicano Gael García Bernal en Mamut (2009), un film sobre la globalización.

Tras ponerse a las órdenes de Martin Scorsese en Shutter Island (2009), con un papel secundario, protagoniza Blue Valentine (2010), que le vale ser candidata al Oscar, esta vez como actriz principal. Da la réplica a otro actor en alza y habitual del “indie” –Ryan Gosling, con el que ya había hecho El mundo de Leland– en una historia de amor extrema, nada convencional y algo depresiva. El tema de los altibajos matrimoniales también está presente en Take This Waltz (2011), donde la dirige otra actriz, Sarah Polley.

Lo cierto es que con poco más de treinta años, la carrera de Williams es envidiable por la variedad y el desafío que suponen sus personajes. Tras volver al western y a la directora Kelly Reichardt con Meek’s Cutoff (2010), se ha puesto bajo la piel de la mítica Marilyn Monroe en My Week with Marilyn (2011), desafío del que ha salido muy bien librada, a juzgar por el Globo de Oro conseguido y su tercera nominación al Oscar. Bien puede permitirse ahora una película para todos los públicos que espera volver a despertar la magia de El mago de Oz, Oz: The Great and Powerful, donde le dirige Sam Raimi y le acompañan entre otros James Franco.

Oscar
2017

Nominado a 1 premio

Filmografía
Venom: Habrá matanza

2021 | Venom: Let There Be Carnage

Fosse/Verdon

2019 | Fosse/Verdon | Serie TV

Cuidada miniserie sobre la relación personal y profesional entre Bob Fosse y Gwen Verdon. Se inicia con el salto al cine de Fosse adaptando el musical "Sweet Charity", que en los teatros había sido representado por Gwen como protagonista, pero que en cine, por presión de los estudios, contaría con Shirley MacLaine. El film, titulado en España Noches en la ciudad, sería un rotundo fracaso, pero impulsó a Fosse a pelear por la dirección de Cabaret, cuya puesta en escena oscura y nada edulcorada, revolucionó el musical. Del primer episodio llama la atención el gran esfuerzo de producción, y la gran interpretación de los actores, con un Sam Rockwell apenas reconocible en su rol de Fosse, y una estupenda Michelle Williams dando vida a Gwen. Se pinta una relación de amor con puntos que ponen en peligro la relación, sobre todo por parte de él, que no sabe sobrellevar los momentos en que no están juntos. Para ser casi un recién llegado al mundo de la creación de series, Thomas Kail sorprende gratamente con su puesta en escena, recreando los momentos en que se conciben números musicales, o el modo en que se introduce recuerdos-flash-backs de Fosse en torno a su infancia y juventud. Los actores que interpretan a personajes más populares, como Liza Minnelli, a la que encarna Kelli Barrett, tienen la virtud de entregar trabajos sobrios que ayudan a la credibilidad.

7/10
¡Qué guapa soy!

2018 | I Feel Pretty

Renee no es una belleza y lo sabe, ella se ve como una chica más bien del montón, que al igual que sus amigas lo tienen complicado para triunfar en la vida. Pese a sus inseguridades, tiene más o menos asumida la situación, mientras trabaja en un sótano en cuestiones relativas a internet, de una revista de moda muy sofisticada, no es cuestión de que personal como ella desmienta la imagen de marca de la publicación, pues por los pasillos sólo se pasean personas muy chic y vestidas a la última. Sin embargo, tras sufrir un golpe, recupera el conocimiento creyéndose una mujer guapísima, lo que la convierte en una mujer muy segura de sí misma y capaz de afrontar cualquier reto. Desde conquistar al hombre que le gusta, a ocupar nuevos roles en la empresa. Hasta el punto de que la heredera de la revista, que también tiene sus inseguridades, empieza a confiar en ella a la hora de llegar a la mujer corriente, un público que hasta entonces se les escapaba. La rubia Amy Schumer es una actriz de comedia popular en Estados Unidos, donde tiene su propio show televisivo desde 2013. Aquí explota su imagen de mujer simpática, normal y corriente, con una trama que remeda a Big, película que es citada expresamente por si quedaba alguna duda. Si en aquella un niño se despertaba en el cuerpo de un adulto, Tom Hanks, aquí, variación sobre la misma idea, la protagonista cree haberse convertido en un bellezón, aunque todos los que tiene alrededor la ven exactamente igual que antes. Firman el guión y dirigen la película el dúo formado por Abby Kohn y Marc Silverstein, responsables antes de los libretos de títulos en una línea bastante parecida, como Nunca me han besado, Qué les pasa a los hombres o Todos los días de mi vida. Del reparto destaca también Michelle Williams, con un personaje algo forzado, el de la heredera de la revista, con una vocecilla muy especial.

3/10
Venom

2018 | Venom

San Francisco. Al reportero Eddie Brock le despiden por tratar de sacar los trapos sucios de Elon Musk-ian, megalómano magnate que en teoría investiga el remedio contra el cáncer y las peores enfermedades humanas con la Fundación Vida, corporación farmacéutica que preside. En realidad, este individuo sin escrúpulos ha enviado unas cápsulas al espacio que han recogido unos terroríficos simbiontes alienígenas, que utiliza en sus terribles experimentos para que se fusionen con vagabundos a los que ha engañado. Uno de ellos acabará invadiendo el cuerpo de Brock… Creado como villano para los comics de Spider-Man, Venom aparecía en Spider-Man 3, de Sam Raimi, donde Topher Grace interpretaba a Brock, el humano que lo albergaba. El siempre resultón Ruben Fleischer (Bienvenidos a Zombieland) redefine al personaje, dándole una historia propia desvinculada del superhéroe lanzarredes, y distinta a la de los comics. Aunque no hace gala de ideas revolucionarias, y el desarrollo resulta un tanto convencional, el realizador acierta por su falta de pretensiones, y aunque al principio parece que va a ir en la línea del cine de terror, mezclando la saga de Alien con David Cronenberg, acaba derivando hacia un tono desenfadado, añadiendo mucho sentido del humor, para contar una historia muy clásica, en torno al peligro de la falta de ética en la innovación científica, al estilo de “Frankenstein”. Sus efectos visuales no hacen historia pero convencen, y no falta entre las escenas de acción una persecución que aprovecha las calles en cuesta de la ciudad en la que transcurre la ficción, en la línea de Bullitt. Sorprende para bien el trabajo del reparto, pues aunque algunos pensarán en Tom Hardy como demasiado actor para tan poca película, el protagonista de Mad Max: Furia en la carretera se ha entregado al personaje, y brilla en los momentos más cómicos, pues sus diálogos con el ente que tiene en su interior son con mucho lo mejor del film. Por su parte, Michelle Williams logra más o menos remontar el inconviente de que su personaje tiene poca presencia y resulta un poco tópico, al igual que Riz Ahmed (qué bien estaba en Nightcrawler), que logra salvarse pese a que su villano sea sobre el papel un mero estereotipo. Como es habitual en las películas de Marvel, conviene quedarse hasta el final de los larguísimos títulos de crédito, por un avance de la producción animada Spider-Man: Un nuevo universo que promete.

6/10
After the Wedding

2018 | After the Wedding

Wonderstruck. El museo de las maravillas

2017 | Wonderstruck

Se diría que Todd Haynes, con esta mágica aventura familiar, tan distinta a su anterior cine, sigue las huellas de Martin Scorsese con La invención de Hugo, pues también lleva a la pantalla una obra de Brian Selznick de corte dickensiano y con homenajes al cine mudo, en este caso contando además con el propio novelista para la adaptación. La trama discurre en dos tiempos separados por medio siglo de distancia, y presentados en color y en blanco y negro, donde los saltos de uno a otro hilo narrativo, hasta que quedan claras sus interconexiones, se producen con soltura, con tramos a veces de cierta duración, y en otras ocasiones de sorprendente brevedad, pero que sorprendentemente nunca chirrían. Por un lado tenemos en los años 70 del siglo XX a Ben, un chico del medio Oeste, que nunca ha llegado a saber quién era su padre, y al que un marcapáginas de su fallecida madre, bibliotecaria, le llevará a tratar de resolver el misterio de la identidad de su progenitor en Nueva York. Mientras que en los años 20, una niña, Rose, acude a ver a su madre en las pantallas de cine mudo, pues es actriz de la gran pantalla, que no se deja ver mucho por su hija en el mundo real. La película respira una magia muy especial, donde el mundo de la cultura, de los libros y los museos, de los dioramas y las maquetas, del cine, invita a la curiosidad por el conocimiento que crea lazos con los demás. Y la intuición de que los chicos de una y otra época podrían compartir algo más que cierta sordera –toda una metáfora de una sociedad de "sordos" inmersos en la verborrea insulsa, incapaces de escuchar y amar a los demás como son–, introduce un elemento de intriga que engancha. Además se introducen elementos propios del cine mudo en la narración que funcionan muy bien. El film es un canto a la familia y a la amistad, capaz de sobreponerse a las dificultades que se dan en la vida, donde hay momentos para la aventura, la risa y la emoción genuinas. En el reparto destacan los chicos protagonistas, Oakes Fegley y Millicent Simmonds, más una de las musas de Haynes con doble papel, Julianne Moore.

7/10
Todo el dinero del mundo

2017 | All the Money in the World

Crónica del secuestro de Paul Getty, joven de dieciséis años que fue capturado por la mafia calabresa en julio de 1973. Se exigió un rescate de 17 millones de dólares, cantidad que los secuestradores sabían que era calderilla para el abuelo del muchacho, John Paul Getty, el hombre más rico del mundo. Pero las cosas no sucedieron como se preveía, porque Getty renunció a pagar. Ridley Scott recrea este episodio aportando un sesgo muy realista en la puesta en escena setentera –con una cuidada fotografía de su colaborador habitual Dariusz Wolski– y en la consecución de los hechos, servidos sin ninguna espectacularidad, incluso con escaso gancho. Su procedencia histórica, narrada en el libro de John Pearson, quizá ha supuesto un freno justificable a la creatividad del guionista David Scarpa (La última fortaleza), al menos en cuanto a la concepción de una trama intrincada o a indagaciones detectivescas, que aunque apuntadas en un principio acaban brillando por su ausencia. Porque aquí tenemos sobre todo los hechos desnudos: la angustiosa espera de una madre que no puede recuperar a su hijo y la vida de éste en su reclusión en Calabria. Y entre medias un abuelo multimillonario encastillado en su avaricia. El contexto humano se logra con oficio, gracias a algunos iniciales flash-backs que recogen la vida de los componentes de la familia, sus relaciones y problemas. Revolotea continuamente en Todo el dinero del mundo una clara referencia cinematográfica que lo impregna todo: Ciudadano Kane. John Paul Getty (1892-1976) vendría a ser una suerte de Charles Foster Kane del mundo del petróleo, un hombre ambicioso que al parecer fue capaz de acumular más dinero que nadie en la historia. Recuerda al famoso magnate de la prensa también en su insaciable afán por poseer objetos de arte –“los únicos que siempre dicen la verdad”–, mientras que se va convirtiendo en un hombre solo, sin familia, sin amor. Los efectistas contrapicados que recogen al viejo tambaleándose en su mansión de Guildford mientras grita desesperadamente al vacío pidiendo ayuda muestran con acendrado patetismo al hombre fracasado que lo tiene todo y siente que no tiene absolutamente nada. El film es así una parábola en toda regla sobre el dinero y la codicia. Christopher Plummer encarna con estupenda maestría al todopoderoso multimillonario. Y aunque secundario, su presencia en pantalla es extensa en minutos y potente en intensidad (la película mejora siempre con él), de modo que se puede deducir el enorme esfuerzo extra derivado de la decisión de Ridley Scott de prescindir del trabajo ya rodado por el actor contratado en un principio, Kevin Spacey (los escándalos sexuales tienen la culpa), y volver a filmar todas sus escenas con el veterano actor canadiense. A todas luces fue una buena decisión. El resto del reparto está a la altura de la historia, en especial Michelle Williams, que interpreta con veracidad a la madre, y Romain Duris, un secuestrador que aporta una faceta interesante a la trama. Sorprende, sin embargo, y mucho, la ínfima importancia de Mark Wahlberg en el conjunto. El actor hace un correcto trabajo, pero durante todo el film se espera mucho más de su personaje y finalmente se convierte en alguien totalmente prescindible.

6/10
El gran showman

2017 | The Greatest Showman

Phineas Taylor Barnum, humilde hijo de un sastre, soñaba desde niño con triunfar y cumplir sus sueños de amor con Charity, hija adinerada de unos padres estrictos. Los años los separaron pero su amor perduró y al cabo de los años Phineas y Charity formaron una familia. Pero las facultades económicas para salir adelante parecen obstáculos insalvables. Phineas tendrá entonces una idea estrafalaria: montar un espectáculo de entretenimiento en un teatro, en donde los protagonistas sean personas singulares, hombres y mujeres de apariencia extraña cuyas vergonzosas características corporales les han convertido en seres desfavorecidos, olvidados por la sociedad. El desconocido Michael Gracey, que hasta el momento tan sólo había participado en el departamento de efectos especiales en algunas películas discretas, como Ned Kelly, debuta a lo grande en la dirección con este notable musical inspirado en la vida del empresario P.T. Barnum (1810-1891), cuyas andanzas ya habían dado origen a varios biopics, que ofrecían diversos puntos de vista sobre el personaje, entre ellos El poderoso Barnum (1934), Barnum (1986), con Burt Lancaster, o La vida de P.T. Barnum, protagonizado por Beau Bridges en 1999. Gracey ha contado para dar forma su relato con un peso pesado en el género, Bill Condon (Chicago) quien junto a Jenny Bicks (Sexo en Nueva York) pergeña un guión lustroso, aunque sencillo y muy clásico en sus planteamientos, donde sobresale ante todo el dibujo amable, familiar y honrado que se hace de Barnum. La mano de Condon se nota especialmente en algunos momentos, como en el arranque, una rítmica escena en donde la luz y las sombras contrastan con brillantez y cuyo colofón acaba deslizándose hacia el pasado en una sutil transición. El gran showman ejemplifica el ideal del self-made man norteamericano, el hombre que de la nada logra hacer realidad sus sueños. No por casualidad el principal tema musical del film, “A Millions Dreams”, hace referencia a este aspecto y se repite como un leitmotiv a lo largo de la película, desde su primera interpretación en la preciosa escena familiar del tejado. Pero en su itinerario el protagonista se dará de bruces contra el suelo una y otra vez, y el precio de su ambición serán los peligros y tentaciones que tendrá que sortear o asumir. Siempre habrá dificultades, zancadillas y reveses del destino, pero también la fuerza y el cariño necesario para salir adelante. Es de agradecer que el director Michael Gracey apueste firmemente por el optimismo, la familia y la amistad, alejándose de modernas tragedias o deprimentes visiones de la vida tan alejadas del musical clásico. Es cierto que hay luces y sombras en el resultado. Quizá de fondo falta potencia en los conflictos, que a fuerza de abarcar demasiado se diluyen un poco, también porque se echa de menos una mayor cohesión en las fases de la historia. Asimismo algunos aspectos –la subtrama con la cantante Jenny Lind , la relación con los suegros, la presencia de la esposa– podrían haber dado más juego y probablemente el conjunto hubiera requerido un metraje algo superior para evitar esa ligereza que queda en el aire. Es posible que también sean efectos de introducir algunas canciones muy consecutivas, que por otra parte harán las delicias de los aficionados al musical. Escritas por Justin Paul y Benj Pasek, letristas ambos de los temas de La La Land, ofrecen aquí el necesario lirismo a la historia y algunas de sus creaciones son en verdad fantásticas, como “Never Enough” o la romántica “Rewrite the Star”, además de la ya citada “A Million Dreams”. El protagonismo de Hugh Jackman es todo un acierto. Tiene una apostura impecable, sabe bailar y cantar y posee el carisma necesario llenar la pantalla. Pero está bien acompañado por un reparto adecuado, comenzando por un Zac Efron cantarín y romántico que recupera así sus inicios en High School Musical. Menos protagonismo tiene Michelle Williams aunque demuestra saber cantar como los ángeles interpretando “Tightrope”. Y magnética resulta por su parte Rebecca Ferguson en su papel de la diva Jenny Lind; una verdadera lástima que en su escena clave le doble la voz la cantante Loren Allred.

6/10
Manchester frente al mar

2016 | Manchester by the Sea

Invierno, Massachussets. Arrendado en un pequeño semisótano, Lee Chandler malvive trabajando como fontanero y “arreglalotodo” en varios bloques de pisos. Es hombre trabajador pero de pocas palabras, no muy dado a relacionarse en sociedad. Recibirá una llamada de su pueblo: su hermano Joe acaba de fallecer debido a una enfermedad congénita en el corazón. Le tocará a Lee poner en orden las cosas de su hermano, comunicarle la noticia a su sobrino de dieciséis años, administrar sus propiedades, preparar el entierro, el funeral, etc. Hondísimo y desolador drama familiar entregado con perfección por el guionista y director Kenneth Lonergan, conocido por su estupendo debut tras las cámaras con Puedes contar conmigo. No sale Lonergan de su universo narrativo: los lazos familiares, la muerte, la culpa y las dificultades para reencontrar el rumbo cuando todo se ha hecho añicos. Lo transmite con una película dura, muy dura en su trama argumental, pero ofrecida con una enorme humanidad, con personajes reales, vivísimos, en las antípodas del tópico, a quienes no les cabe más remedio que seguir adelante y afrontar los embates de la vida, a veces verdaderamente trágicos. El sentido del dolor y la desgracia es tan insondable como la inmensidad del océano. Por mucho que lo miremos, que lo contemplemos frente a nosotros, será complicado encontrar las respuestas, tan misterioso es. Visualmente Manchester frente al mar se despliega como un puzle, en donde por medio de un montaje pormenorizado se van intercalando piezas en diferentes tiempos, que responden a las vivencias del pasado del protagonista. Retazos de vida, que surgen como recuerdos, flashes de lo que fue y se evaporó para siempre. Tal cualidad consigue que narrativamente la película sea un prodigio, pues se elude la confusión con maestría, golpea directamente donde quiere y a la vez se logra transmitir la idea de que es imposible intentar abarcar siquiera una gran parte del mundo exterior e interior de las personas. Siempre faltan piezas, pero bastan unos trazos firmes para vislumbrar un retrato. Así, casi es más importante en el film –en presencia y entidad– lo que no se muestra que lo que vemos en pantalla, por ejemplo en la relación entre Lee y su mujer (maravillosa Michelle Williams), sucesos apenas velados pero que sabiamente Lonergan los hace asomar en la prodigiosa escena del encuentro en la calle, de un dramatismo abrumador. Pero también en lo referente a la relación de Lee con su sobrino (estupendo Lucas Hedges) –esa compañía en el dormitorio, esa confesión en la cocina– o con sus amigos, personas buenas que siempre están ahí, con el hombro preparado en el momento malo. En el plano interpretativo, lo que hace Casey Affleck (Adiós pequeña adiós) con Lee Chandler es asombroso, angustiante. Faltan adjetivos para definir una verosimilitud tan perfecta. Pocas veces el Oscar sería un premio tan justo. A la pericia narrativa hay que añadir también la excelente puesta en escena y el acierto en las bellas localizaciones en la costa de Massachussetts, donde parece que las heridas no pueden empezar a cerrar hasta que llega el sol para calentar la tierra. Y funciona la potente inclusión de una reconocible banda sonora de calidad –Händel, Albinoni, Massenet, etc.–, que ayuda a digerir esas bellas imágenes contemplativas cuando acechan los instantes más trágicos y el espectador sólo puede tragar saliva. No estamos lo que se dice ante una película alegre, más bien todo lo contrario. Sencillamente hay cosas que no se pueden superar. Y por eso, es cierto, se le puede achacar al director neoyorquino haber llevado la historia hasta el extremo de la aflicción, dejando muy poco hueco para respirar. Y también que el recurso a la trascendencia, tan humano en ciertos casos, pase de puntillas. Sin embargo, pese a todo, Lonergan no hace una retrato sombrío de la existencia –incluso se permite algún momento cómico (o tragicómico)–, más bien parece subrayar algo que ya es claramente capital en su filmografía: pase lo que pase queda la familia, ella es el cabo fuerte, seguro, al que hay que agarrarse para mantenerse cuerdos. Es un comienzo.

7/10
Certain Women: Vidas de mujer

2016 | Certain Women

Sensible película que adapta tres relatos de la escritora estadounidense Maile Meloy, perfectamente hilados y con el incomparable marco rural de su estado natal, Montana. El protagonismo es fundamentalmente femenino –magnífico trabajo de Laura Dern, Michelle Williams, Kristen Stewart y la desconocida Lily Gladstone–, y el tono con que se describen las cuitas de los personajes recuerda a una de las obras maestras corales de Robert Altman, Vidas cruzadas, que también reunía para la pantalla historias cortas, en ese caso de Raymond Carver. Ya las primeras imágenes del film, un tren atravesando diagonalmente la pantalla, en un paisaje con luz crepuscular, ayudan a dar el tono, nos ofrecen el marco de la América profunda, Montana, donde tienen lugar tres historias, que se sirven consecutivamente, para ser retomadas las tres al final, con lo que viene a ser un breve epílogo. Es una solución elegante para dar cohesión de la directora y guionista indie Kelly Reichardt (Wendy and Lucy, Meek's Cutoff). De modo que seguimos con interés las evoluciones de la abogada Laura (Laura Dern), cuyo cliente no acaba de fiarse de su criterio en cierta demanda, quiere una segunda opinión, que le llevará a un acción desesperada con toma de rehenes; de Gina (Michelle Williams), que pasa el fin de semana en el campo con la familia en una tienda de campaña, lo que provoca el choque con su hija adolescente (Sara Rodier); y de una criadora de caballos (Lily Gladstone) que queda fascinada por la maestra nocturna (Kristen Stewart) que da clases para adultos sobre derecho escolar, atracción no expresada, búsqueda de una amiga o algo más. Reichardt destaca por su delicadeza y sobriedad, hay calma en la película, lo que no significa ausencia de aristas, pero sí una mirada reflexiva y emocionante, para construir personajes que revelan conocimiento hondo de la naturaleza humana, y entregar así verdaderos relatos fílmicos con entidad.

7/10
Suite francesa

2015 | Suite française

1940. En un pueblo de la campiña francesa, Lucile Angelier aguarda noticias de su marido, alistado en el ejército que trata de detener sin éxito a las tropas nazis. Éstas llegan al lugar, por lo que Lucile y su codiciosa suegra se ven obligadas a alojar en su residencia a Bruno, un refinado oficial alemán que toca diariamente una misteriosa melodía en el piano, y por el que la joven comienza a sentir cierta atracción. La novela en la que está basada Suite francesa obtuvo un enorme éxito cuando se publicó en 2004, más de seis décadas después de la muerte de su autora, la judía de origen ucraniano Irène Némirovsky, que habiéndola dejado inconclusa y oculta en una maleta, fue deportada a Pithiviers y después a Auschwitz, de donde ya nunca saldría. Su hija conservó el cuaderno en el que estaba escrita pero durante muchos años se negó a leerlo, pensando que contenía un diario demasiado duro. Hasta los 90 no se dio cuenta de que se trataba de una novela. La adaptación al cine se centra en "Dolce", la segunda de las dos partes del volumen publicado. Los numerosos personajes que huían de París en la primera, "Tempestad en junio", han quedado resumidos en las imágenes que muestran a las masas que han huido de París, cuando comienzan los bombardeos alemanes. También se conserva un esquema de lo que iba a ser la tercera parte literaria, que ha inspirado la dirección que toma el guión del film en su tramo final. Así las cosas, los lectores reconocerán la obra original a ratos. Aún así, el director y coguionista Saul Dibb, responsable de La duquesa, firma un film eficaz, que mantiene más o menos la elegancia del libro, y sobre todo se engrandece por la trabajada interpretación de Michelle Williams, y su suegra en la ficción, la siempre inmensa Kristin Scott Thomas. Sin llegar a la misma altura, no desentonan Matthias Schoenaerts (De óxido y hueso), el nazi, y en papeles más secundarios, Sam Riley o Margot Robbie. El desarrollo de Suite francesa muestra un mosaico de las diferentes posturas que toma la población para salir adelante en circunstancias duras, incluyendo los que inician una relación sexual con el enemigo (el personaje de Robbie), los que tratan de mantener la dignidad iniciando la Resistencia, los que sacan tajada económica de la población... En suma, las virtudes del film compensan su academicismo, sus elementos propios de culebrón y una puesta en escena a ratos un tanto fría.

6/10
Oz, un mundo de fantasía

2013 | Oz: The Great and Powerful

La película que nos ocupa podría considerarse una precuela del clásico de Victor Fleming de 1939 El mago de Oz, al que rinde homenaje con numerosos guiños, pero sin renunciar a tener personalidad propia. Por supuesto, la base argumental la proporciona la obra de fantasía de L. Frank Baum, y hay conexión entre los personajes del mundo real y el fantástico, o imágenes que retrotraen al clásico. Como en el citado film, se arranca en blanco y negro con formato de pantalla 4:3 para mostrar Kansas en 1905, con el recinto ferial donde Oz ejerce de mago. Acostumbrado a ejercer de embaucador, ante el público y las jovencitas a las que encandila, tras una de sus fechorías de ligón empedernido consigue huir in extremis en globo. Pero atrapado por un tornado, acaba estrellado en un mundo fantástico en color y de pantalla ancha, lleno de criaturas fantásticas, y que curiosamente se llama Oz. Allí según la profecía se espera la llegada de un mago que les salvará de la tiranía de una bruja, aunque no está muy claro cuál es la malvada de tres hermanas que comparten el dominio de las artes mágicas. Sam Raimi, responsable de la trilogía original de Spider-Man, entrega nuevamente una parábola sobre la bondad y las ambiciones que albergan el corazón humano. No tiene la fuerza de su adaptación del superhéroe, falta un guión más sólido y sobre metraje. Pero el conjunto es visualmente deslumbrante. Cierto que hay momentos de verdadero empacho digital, pero a cambio hay pasajes brillantes, destaca todo lo relativo a la muñequita de porcelana, y el clímax de Oz embaucador resulta muy poderoso. Los actores son correctos, aunque a las brujas (Rachel Weisz, Michelle Williams, Mila Kunis) se les podía haber sacado más partido.

6/10
Take This Waltz

2011 | Take This Waltz

Margot (Michelle Williams) vive un matrimonio donde la ilusión se ha enfriado, a pesar de sus esfuerzos por alimentar la pasión y las bromas con su marido (Seth Rogen), que escribe libros para cocinar el pollo. En cambio ha conocido en un viaje a un tipo que le hace cierto tilín, y que resulta ser su vecino. ¿Pero basta el aliciente de la novedad para romper un compromiso y lanzarse a una otra aventura? Cinco años después de Lejos de ella, la actriz canadiense Sarah Polley vuelve a entregar un drama algo deprimente en torno a las relaciones de pareja, aunque al menos se le agradece cierta honradez intelectual. Polley maneja bastante subtexto en su film -las novedades que no se detectan, la cocina única y exclusivamente con pollo, el alcoholismo de la cuñada, la letra de las canciones que suenan a lo largo del metraje...- que sirve para poner en sus justas dimensiones el dilema al que se enfrenta Margot. A veces la lucidez viene de quien no se espera, y la borracha que acusa "no se tapa un vacío con otro vacío" puede sonar desesperanzada, pero señala cómo a veces las cosas que se tienen, con lo bueno que hay en ellas, se echan a perder por dejarse guiar por la frivolidad y el puro sentimiento. Choca en la película lo impúdico, cierta escenas de desnudos que no vienen a cuento de nada, a no ser por la idea de querer mostrar a los personajes tal como son, sin tapujos. Curiosamente, los personajes son un poquito unidimensionales, especialmente el marido y el nuevo interés amoroso. La cinta va en la línea del cine independiente americano y de las películas de Isabel Coixet, como las que Polley hizo para la catalana, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras, aunque con un empaque visual más aseadito, y quizá con menos de sustancia, aunque el tema propuesto sea de enorme interés.

5/10
Mi semana con Marilyn

2011 | My Week with Marilyn

El londinense Simon Curtis es un veterano de la televisión de su país. Ahora, debuta en la pantalla grande con esta adaptación de los libros "My Week with Marilyn" y "The Prince, the Showgirl and Me", de Colin Clark –director que se especializó en documentales televisivos sobre arte–, en los que documenta su pequeño romance con Marilyn Monroe durante el rodaje de El príncipe y la corista, dirigida por Laurence Olivier, que también era el protagonista masculino. Según sintetiza muy bien uno de los brillantes diálogos de esta cinta, el encuentro era muy importante tanto para Olivier, "un gran actor que anhelaba convertirse en estrella", como para Monroe, "una gran estrella, que deseaba mejorar como actriz". Reconstruye la época en la que a pesar del poco apoyo de su familia, Clark, joven veinteañero apasionado del cine, decide entrar a trabajar en la productora de sir Laurence Olivier, uno de sus ídolos, justo cuando llega armando mucho ruido la estadounidense Marilyn, acompañada del dramaturgo Arthur Miller, su marido entonces. Pero Olivier pronto empieza a estar muy preocupado, pues la diva ha traído a su profesora de interpretación que manda más que él, es una actriz del método –lo que a él le parece una modernez desconcertante–, se deprime si no se le hace la rosca, y se hace esperar horas en el set. El hecho de que después el trabajo de Marilyn brilla en la pantalla no le apacigua. El único que parece poder comunicarse con ella y captar su atención es curiosamente Clark, el muchacho recién llegado, que aunque ha iniciado un romance con futuro con una buena chica, se verá tentado por la actriz... El realizador de Mi semana con Marilyn aprovecha muy bien un guión de Adrian Hodges (Tom y Viv), de primera, sobre todo por sus frases llenas de sarcasmo británico, elegante pero corrosivo (no se sabe muy bien por qué, arremete con gracia contra el sindicalismo inglés en dos ocasiones). Describe a la perfección a los personajes –desde los protagonistas hasta los más episódicos son humanos y tridimensionales–, pero sobre todo ha sabido captar la esencia de Marilyn, una mujer que aparentemente lo tenía todo, inteligente y deslumbrante en sus películas, pero extremadamente vulnerable e insegura, destinada a su propia autodestrucción. El reparto sin duda se merece un diez. Sobresale Kenneth Branagh en el papel de su vida, ese Laurence Olivier que en el fondo es quien siempre quiso ser, como actor shakespeariano y realizador, que a pesar de su aureola queda desbordado por los acontecimientos. Ha sido nominado al Oscar al mejor secundario, al igual que compite como actriz principal Michelle Williams, quien realiza un notable esfuerzo, y aunque su trabajo no es memorable sale airosa de un reto complicado, ya que le toca definir a una mujer muy compleja. El protagonista es el británico Eddie Redmayne, que fue secundario en El buen pastor, y que mantiene el tipo como jovencísimo aprendiz de los entresijos del cine. En cuanto al resto del elenco, llama la atención Emma Watson, como chica trabajadora que se convierte en el amor ideal, pero también mundano, del personaje central; Judi Dench como la actriz Sybil Thorndike –que daba vida a la reina, madre del príncipe Olivier, en la película que están rodando– eleva al infinito sus ingeniosas frases; a pesar de su poco parecido físico, la poco prolífica Julia Ormond es una gran Vivien Leigh en horas bajas; Zoë Wanamaker es una convincente Paula Strasberg –esposa de Lee– y Toby Jones le da un toque estrafalario estupendo al entonces publicista de Marilyn, después productor, Arthur P. Jacobs. Finalmente, Mi semana con Marilyn se queda en un film anecdótico que sólo pretende documentar el encuentro de los personajes y poco más. Apunta temas profundos, como la iniciación amorosa, y sobre todo la soledad de los modernos famosos mediáticos, a los que nadie quiere por lo que son, sino por cómo les han vendido, lo que puede llevar a consecuencias trágicas. Pero al final no pretende tener mucho calado. En cualquier caso, la disfrutarán especialmente los mitómanos del Séptimo Arte.

7/10
Meek's Cutoff

2010 | Meek's Cutoff

1845. Un grupo de pioneros que viajan hasta Oregón procedentes del estado de Virginia. Son tres matrimonios y el hijo pequeño de uno de éstos, junto con un rudo pero presumido guía que han contratado, el señor Meek, pero del que no acaban de fiarse. Por el camino se quedarán sin agua y tendrán que confiar en llegar a su destino gracias a la ayuda de un indio al que han capturado. Lo más llamativo del film es su austeridad y su retrato de un paisaje hostil e inmanejable por el ser humano, de modo que la directora norteamericana Kelly Reichardt (Old Joy, Wendy and Lucy) recuerda de algún modo el mundo agreste descrito en las novelas de McCarthy. Con su guionista habitual, Jonathan Raymond, recrea Reichardt un episodio dentro del marco histórico real del éxodo a Oregón acontecido a mitad del siglo XIX, la aventura de los pioneros hacia uno de los últimos territorios inexplorados de la parte más occidental Estados Unidos, cuando Oregón ni siquiera era aún un estado del país recientemente creado. Meek's Cutoff (algo así como "el atajo de Meek") se centra en unas pocas personas que han desviado su ruta de la caravana principal, y cómo esa decisión se revela arriesgada ante el vastísimo e ignorado desierto que tienen ante ellos. Western singular, de remarcada identidad “indie”, contemplativo, sin arranque ni desenlace, donde lo que impera es el día a día del viaje sin fin de los protagonistas, a través de un desierto desolador, inhóspito, polvoriento y con la única y obsesiva esperanza de encontrar agua. El film retrata a mujeres y hombres de una fortaleza y determinación enormes, capaces de sobrevivir con lo mínimo en terrenos hostiles, que hacen casi imposible la supervivencia. Es obligado mencionar filmes de referencia, como Caravana de mujeres, Camino de Oregón y, sobre todo, la fordiana Caravana de paz, con la que este film guarda más de una similitud. La fotografía y las localizaciones son muy bellas, pero también tan estables que son reiterativas, porque hay que decir que prácticamente no sucede nada de renombre, todo en la historia es caminar de día y descansar por la noche. Estamos ante el puro realismo de la conquista del oeste en sus primeros años. Cine pausado, sin altibajos, con reparto exquisito, en donde se lleva la palma la actriz Michelle Williams, alma de la película.

5/10
Blue Valentine

2010 | Blue Valentine

Dean y Cindy están casados y tienen una hijita. Son de condición humilde y se quieren, pero su relación es complicada. El encuentro de ella con un antiguo novio disparará las emociones. El título del film lo dice todo, Derek Cianfrance cuenta una triste historia de amor, en el fondo viene a decir que todas las historias de amor son tristes, su condición idílica es pura utopía. La narración transcurre en dos tiempos, donde se alternan la actualidad y el pasado. La idea consiste en que el espectador se vaya impregnando de la atmósfera en que se mueve la relación de los protagonistas, para que finalmente entienda la elección generosa que hizo Dean con su paternidad, pero también su parte de pesada carga. Se trata de una producción independiente, con meritorias interpretaciones de Ryan Gosling y Michelle Williams, ella fue nominada al Oscar. Pero cargan mucho las reiteradas escenas de sexo compulsivo, bastante gráficas, y que en vez de integrarse en un contexto humano de amor, parece un simple modo animal de descargar las frustraciones.

5/10
Mamut

2009 | Mammoth

Drama escrito y dirigido por Lukas Moodysson, considerado uno de los grandes del cine sueco actual, que por primera vez filma en inglés. Mammoth se proyectó en la sección oficial en el Festival de Berlín. Aunque hubo algún abucheo cuando acabó, las críticas no fueron entusiastas y no se hizo con ningún premio, no es un film desdeñable, presenta puntos de interés. Leo Vidales, un apasionado de los videojuegos que se ha enriquecido gracias a la creación de un portal en internet, viaja a Tailandia para firmar un contrato con una empresa de allí. Se separa unos días de su adorada mujer, Ellen, prestigiosa doctora de urgencias en un hospital. La hija de ambos, Jackie, pasa poco tiempo con ellos, está casi todo el día con Gloria, la niñera filipina. La cría muestra un gran interés por el idioma y la cultura de Gloria, que sin embargo ha tenido que dejar a sus dos hijos en su país, bajo el cuidado de su madre, para poder mandarles dinero y asegurar su manutención. Moodyson se ha propuesto ofrecer una ambiciosa ‘foto’ del actual mundo globalizado, donde abundan situaciones como las de la película: los padres se pierden los mejores momentos del crecimiento de sus retoños, mientras éstos están a cargo de otra mujer que les cuida, en lugar de atender a su propia prole. En tal sentido el mensaje es demasiado evidente, además de que Mammoth es una cinta efectista con algunos elementos colocados sólo para impactar al espectador (por ejemplo las crudísimas secuencias de un niño acuchillado, al borde de la muerte). Todo resulta predecible (la infidelidad de Gael García Bernal se ve venir desde que aparece la chica en cuestión). Y se extrae una visión un tanto negativa de la sociedad globalizada, pues Moodysson ve a los desfavorecidos como egoístas que anteponen sus intereses a cualquier cosa, y a los adinerados habitantes del primer mundo como ingenuos y torpes.  Al menos, es un film bien dirigido, con algunos momentos emotivos. Y cuenta con un reparto internacional, encabezado por Michelle Williams y Gael García Bernal, que realizan un gran trabajo.

6/10
Shutter Island

2009 | Shutter Island

Verano de 1954. Teddy y Chuck, agentes del FBI, acuden a Shutter Island, una apartada isla de la bahía de Boston, donde tiene su sede Ashecliffe, un centro psiquiátrico para criminales peligrosos. La paciente-prisionera Rachel se ha fugado del modo más misterioso, y a pesar de que los guardias han rastreado hasta el último rincón de la isla, no han dado con ella. En realidad la presencia de Teddy en la isla no es casual: él mismo, veterano de la Segunda Guerra Mundial, solicitó que le asignaran el caso, pues sospecha que en ese particular manicomio se realizan experimentos comparables a los perpetrados por los criminales nazis. Inteligente adaptación de la novela de Dennis Lehane a cargo de Martin Scorsese, que maneja un buen guión de Laeta Kalogridis. El título de la filmografía de Marty que más se parece al que nos ocupa tal vez sea El cabo del miedo, pero por fortuna Shutter Island es muy superior. El director italoamericano sabe crear desde el primer momento un ambiente opresivo muy adecuado, a lo que ayudan mucho esos cielos encapotados que anuncian tormenta y los sonidos de la partitura musical. De modo que se desarrollan bien, dentro de una atmósfera gótica con elementos de terror y cine negro, las dudas de dónde radican los límites de locura y cordura que proporcionan nuestros traumas y construcciones mentales, del alcance que puede tener una conspiración de proporciones colosales, del tratamiento que necesita una mente enferma. Hay sorpresas narrativas que no es cuestión de desvelar, preparadas sin trampa ni cartón, y los personajes son sólidos, no hay villanos de opereta ni héroes sin fisuras. Aunque puedan venir a la cabeza enseguida títulos inolvidables de manicomios, como Alguien voló sobre el nido del cuco, el cinéfilo Scorsese menciona otras referencias clásicas que le han guiado en su notable film: El gabinete del doctor Caligari, Laura, Retorno al pasado, El proceso... Sin duda que son influencias que están ahí, aunque también se podrían mencionar títulos de Alfred Hitchcock como Recuerda y De entre los muertos (Vértigo). Se trata de la cuarta ocasión en que trabajan juntos Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio. Este último sigue confirmando su estatura interpretativa, su personaje se mueve en un delgadísimo filo de navaja con enorme soltura, su composición está muy matizada. Le apoya un notable reparto, de esos que obligan a quitarse el sombrero.

8/10
Wendy and Lucy

2008 | Wendy and Lucy

La joven Wendy viaja ligera de equipaje –poco dinero, y casi con lo puesto–, en compañía de su perra Lucy, conduciendo un coche destartalado, fines innombrados le llevan hacia Alaska. De paso por Oregón se le acumulan las desgracias en un pueblecito. Su auto no quiere arrancar, la detienen en su supermercado por robar comida para perros, extravía a Lucy. Película de Kelly Reichardt que responde a todos los parámetros del cine “indi” americano, con un minimalismo que la emparenta con cierto cine iraní donde la excusa de la película es casi una anécdota, aunque se cargue de dramatismo, como es aquí el caso. Hay buen ritmo argumental, y Michelle Williams aguanta bien el estar presente en prácticamente cada plano de la película. A lo largo de la narración se muestra el trato de Wendy con distintas personas, algunas muy frías y distantes, otras más humanas como el guardia de seguridad al que encarna Wally Dalton.

6/10
La lista

2008 | Deception

Jonathan McQuarry es un tipo gris, tímido, que lleva una vida sin alicientes. Trabaja auditando empresas, y no hace amigos, porque la gente de los departamentos sometidos a examen le ven como una especie de “cazador”, dispuesto a “pillarles” en algo. Por ello da enseguida la bienvenida a Wyatt Bose, un ejecutivo que vive una vida de lujo y placer, que le hace un poco de caso una noche en que ambos se quedan a trabajar hasta tarde. Comienza una amistad, en que Wyatt introduce a Jonathan en un estilo vital que le deslumbra. Un día, por error, se cambian los teléfonos móviles, y Jonathan atiende una misteriosa llamada. Descubre que su amigo es miembro de un exclusivo club, la lista del título, donde ejecutivos de altísimo nivel se llaman de forma anónima con el único propósito de mantener relaciones sexuales. Hay, eso sí, unas reglas, nadie debe identificarse por su nombre o pretender llevar la relación más allá del sexo. Jonathan es una olla a punto de estallar, y sólo necesitaba el empujoncito de ese teléfono para tratar de emular la vida de Wyatt de sexo sin freno. Pero las cosas se complican cuando Jonathan se enamora de una de sus contactos. Thriller erótico, intriga al principio, pero se desinfla enseguida a pesar del gran esfuerzo de producción -fotografía de Dante Spinotti, dirección artística de Patrizia von Brandenstein...-, en el que se ha implicado uno de los protagonistas, el australiano Hugh Jackman. Las supuestas sorpresas parecen más bien caprichos de un guión bastante disparatado y con más agujeros con un colador, obra de Marc Bomback, quien pierde completamente el norte tras el libreto bastante más entonado de La jungla 4.0. El debutante en la dirección Marcel Langenegger se excede en las escenas de sexo, desaprovecha la ocasión de explorar la soledad de tanto “urbanita” que no tiene una vida más allá del trabajo, y se le va completamente de las manos la subtrama amorosa. La conversión de la historia en la clásica historia de timos discurre por vías muy convencionales, y sólo el esfuerzo de los protagonistas, Hugh Jackman y Ewan McGregor, y de una ilustre secundaria, Charlotte Rampling, le dan un poco de brillo. El exótico desenlace en Madrid, España, es de vergüenza ajena.

3/10
Synecdoche, New York

2008 | Synecdoche, New York

La trayectoria existencial del autor teatral Caden en Nueva York. Casado y con una hija, prepara una nueva y ambiciosa obra, en cuyo contenido resuena su tragicómica vida de un modo asombroso, hasta el punto de que será difícil distinguir donde está la realidad y dónde la ficción. Así, vemos a Caden envejecer, sus tribulaciones sentimentales, en lo que se convierte su encantadora hijita, y al final, el horizonte de la muerte. Como en todo el cine del guionista Charlie Kaufman, que aquí debuta como director, estamos ante una obra inclasificable, coherente con su filmografía, que puede adorarse o provocar una tremenda irritación, aunque nadie podrá negar el talento de quien la ha pergeñado. Como el título indica, se acude a la figura retórica de la sinécdoque, tomar la parte por el todo, para señalar que una obra de teatro, o una vida entre millones, puede ser representativa de Nueva York, del artista, o del mundo entero. Así que las afecciones de salud de Caden, su decadencia física, su relación con distintas mujeres, conforman un arquetipo de la vida como absurdo en que uno desarrolla sus propias cualidades. El gran mérito de Kaufman, al igual que hiciera en los guiones de filmes como Cómo ser John Malkovich o Adaptation. El ladrón de orquídeas, es el trazado de la metahistoria de un modo ingenioso y medianamente coherente. Maneja un estupendo reparto encabezado por el gran Philip Seymour Hoffman, y sólo cabe reprocharle, tras el asumible artificio, su visión puramente ridiculesca del ser humano.

6/10
The Hottest State

2006 | The Hottest State

William es un joven que no ha podido superar que su padre lo abandonara cuando era un niño. Ahora es un joven con el corazón roto por una joven que ha hecho con él lo que ha querido en una relación muy pasional y que se ha esfumado de la faz de la Tierra cuando él le ha hablado de compromiso. Con el corazón destrozado, parece que ha llegado el momento de pedirle respuestas a su padre. Segundo largometraje de Ethan Hawke como director basado en su propia novela. Antes había dirigido el drama Chelsea Walls sobre los intereses y miedos de cinco peculiares personajes.

4/10
Brokeback Mountain

2005 | Brokeback Mountain

Signal, Wyoming. Dos jóvenes, Ennis del Mar y Jack Twist, consiguen trabajo en un rancho: cuidar hacia el final del verano un rebaño de ovejas, acampando en la ladera de Brokeback Mountain. Es un trabajo duro y poco agradecido, que hacen con profesionalidad. Ennis es un tipo parco en palabras, prometido con Alma, su novia de toda la vida, con la que espera casarse. Jack, más dicharachero, está soltero y sin compromiso, y el caso es que Ennis le gusta, y no sólo como amigo. De modo que una noche irrumpe en su tienda, y sin cortarse un pelo se arroja en sus brazos. Ennis querría pensar que aquello ha sido la locura de un momento, pero la pasión crece, y también el afecto. Terminada la temporada, sus vidas se separan. Ennis se casa con Alma, y Jack hace lo propio con Lureen, hija de un potentado. Ambos formas sus respectivas familias. Podría ser el punto y final. Pero no lo es. Pues incapaces de olvidar aquel verano en Brokeback Mountain, reanudan el contacto. De modo que ante una esposa que no quiere ver y otra que no se entera, echan una canita al aire anualmente. Será su secreto, pues no se atreven a ir más allá. Aunque aquello parece no bastar, sobre todo a Jack. Ang Lee (que ya abordó la temática gay en El banquete de boda, en tono de comedia) adapta un relato de Annie Proulx, convertido en guión por Larry McMurtry y Diana Ossana. Probablemente su peor defecto es que se nota la intención de vender una idea, la de la normalidad de las relaciones homosexuales. Pero Lee es un cineasta hábil, y sabe entre medias mostrar los desgarrones interiores de los protagonistas, incapaces de decir adiós a su relación, aunque sólo fuera porque ya se decantaron por otra opción (crear un hogar, cada uno con una mujer). Hay un buen trabajo de Jake Gyllenhaal y Heath Ledger, a costa de los personajes femeninos, muy esquemáticos y con comportamientos poco razonables.

6/10
Tierra de abundancia

2004 | Land of Plenty

Wim Wenders recibió muchas críticas por este drama, porque a pesar de ser alemán analiza las secuelas de los brutales atentados del 11 de septiembre en la sociedad estadounidense. Y lo hace a través de los puntos de vista de dos personajes diametralmente opuestos. Lana, joven cristiana comprometida, regresa a Los Ángeles tras una larga temporada ayudando en una misión en Palestina. En la gran ciudad descubrirá que muchos ciudadanos viven en la más absoluta miseria. Mientras tanto, su tío Paul, se ha vuelto paranoico y trata de evitar nuevos ataques terroristas, recorriendo las calles con su furgoneta, vigilando a cualquier sospechoso, sobre todo si tiene apariencia de musulmán. Win Wenders es uno de los cineastas que mejor han retratado el lado oscuro del sueño americano, como prueban París, Texas, El amigo americano, The Million Dollar Hotel. En lugar de caer en una simplificación fácil del asunto, retratando a los yanquis como belicistas y violentos sin motivo, Wenders muestra la ingenuidad y el miedo de la sociedad estadounidense, su voluntad intervencionista para resolver los problemas mundiales. Y trata de explicar por qué esta última visión suele ser incomprendida por el resto del globo. Prolífico en imágenes magnéticas como es habitual, Wenders también logra excelentes trabajos de la joven Michelle Williams y el veterano John Diehl. Aquí sus hipnóticas imágenes rodadas en digital, cámara en mano, acompañan a Paul patrullando las calles llenas de mendigos y desamparados. Wenders denuncia la falta de cobertura social y los desequilibrios que enturbian en cierto modo los logros del país de la libertad.

6/10
Héroes imaginarios

2004 | Imaginary Heroes

Tras una desgracia familiar, los Travis afrontan la situación de muy distinta manera. Ben, el padre, empieza a actuar como si no conociera a nadie, y Sandy, la madre, no hace más que fumar porros y desentenderse de sus dos hijos, en especial de Tim, un adolescente desorientado al que siempre han considerado la oveja negra. Más que interesante drama, de aires independientes, que expone los problemas de una familia y sus verdaderos traumas, que se irán conociendo poco a poco a lo largo de la historia. La cinta está salpicada con toques de un humor ácido que despierta la sonrisa, pero también hay otros de gran intensidad emotiva. El reparto encabezado por Jeff Daniels (Volando libre) y Sigourney Weaver (Las seductoras) está sobresaliente.

6/10
El mundo de Leland

2003 | The United States of Leland

Aunque Leland Fitzgerald parece un muchacho normal, asesinó a un niño retrasado, hermano de su novia, y está recluido en un correccional. Un profesor del centro intenta buscar explicación a la tragedia, que lógicamente ha arruinado las vidas de los padres y la hermana de la víctima. Pero también la de los padres del acusado, que se han separado, y la de una joven pareja, amigos de estos últimos. Debut como guionista y director de Marthew Ryan Coge, que ejerció durante dos años como profesor de jóvenes conflictivos y decidió compilar sus experiencias en una película. Aunque está narrada a base de flash-backs que a veces pueden parecer un tanto confusos, el tema es interesante y cuenta con buenos actores, como Kevin Spacey, que también ejerce de productor ejecutivo y Don Cheadle (Hotel Rwanda). El protagonista lo interpreta Ryan Gosling, que dejó un buen sabor de boca con The Believer.

4/10
Vías cruzadas

2003 | The Station Agent

Finbar McBride, un hombre enano, serio y de pocas palabras, marcha a un pueblo rural de New Jersey para tomar posesión del que será su nuevo hogar, una vieja estación de tren abandonada, heredada de un amigo recién fallecido. Allí, Finbar pretende llevar una vida de ermitaño, dedicado casi exclusivamente a disfrutar de su pasión preferida: contemplar trenes. Pero Finbar, que elude constantemente la compañía de los demás, no pasa desapercibido para nadie, especialmente para Joe, un cubano que vende perritos calientes, y para Olivia, una mujer que lucha por superar una dolorosa pérdida familiar. El actor secundario Thomas McCarthy (Conspiración, Los padres de ella) debuta como director y guionista con esta maravillosa película, premiada en Sundance y San Sebastián, entre otros festivales. Con una puesta en escena sobria, muy pocas localizaciones y un magnífico sentido del ritmo narrativo y el uso del silencio, McCarthy ofrece un poderoso drama, teñido de comedia, sobre la soledad, la autocompasión, el egoísmo y la necesidad de todo ser humano de estrechar lazos con sus semejantes. Los itinerarios afectivos de los personajes –sobre todo el de Finbar– son ejemplares a la hora de mostrar el que ha de ser el verdadero núcleo de una existencia que merezca la pena ser vivida. El reducido reparto logra que los personajes, extraordinariamente sencillos y reales, conmuevan al espectador por su carga de autenticidad. Destaca Patricia Clarkson, quizá la actriz más convincente y conmovedora de la actualidad.

8/10
Prozac Nation

2001 | Prozac Nation

Elizabeth, prometedora joven con mucho talento para la escritura, recibe una beca para estudiar periodismo en Harvard. Durante el curso académico sufre una profunda depresión que le hace acudir en busca de ayuda a Sterling, una psiquiatra que le receta Prozac. Debut como productora de Christina Ricci, que también interpreta a la protagonista, acompañada de Jason Biggs, como en Todo lo demás. Adapta un libro de enorme éxito escrito por una tal Elizabeth Wurtzel, que narraba su propia experiencia personal a mediados de los ochenta con el célebre fármaco antidepresivo.

2/10
No soy nadie sin ti

2001 | Me Without You

Sandra Goldbacher describe un fenómeno que ella misma vivió: las amistades juveniles obsesivas, que pueden conducir a cierto aislamiento. El film sigue los pasos de Marina y Holly durante 30 años en Londres, desde que a los 13 sellan un pacto con objeto de ser amigas para siempre. Durante ese tiempo, la extrovertida Marina sufre el divorcio de sus padres, mientras que Holly esconde su timidez volcándose en la lectura.

5/10
Mujer contra mujer

2000 | If These Walls Could Talk 2

Producción televisiva de la HBO que indaga en el mundo femenino a través de las relaciones lésbicas de tres parejas que tienen que hacer frente a su condición en diferentes épocas. El primer episodio se titula '1961', año en que la anciana Edith (Vanessa Redgrave) pierde a su amada Abby (Marian Seldes) tras años de oculta convivencia, y que, sin ningún derecho, se ve abocada al asilo. El siguiente, '1972', cuenta una historia de amor entre la joven feminista Linda (Michelle Williams) y la marimacho Amy (Chloë Sevigny). Mientras, el último transcurre en el '2000', donde el lesbianismo no choca tanto en la sociedad, y donde la pareja formada por Frank (Sharon Stone) y Kal (Ellen DeGeneres) quieren tener un hijo. Su primera parte, Si las paredes hablasen (If These Walls Could Talk, 1996), eran también tres episodios, dirigidos por Cher y Nancy Savoca, cuya temática versaba en torno al aborto.

5/10
Aventuras en la Casa Blanca

1999 | Dick

Puede parecer la típica película estúpida protagonizada por chicas adolescentes. Pero no. Tiene su rato de gracia. Porque retrata, sí, a dos jovencitas bastante cursis, pero son la simple excusa para reírse un poco de ellas, y montar una trama disparatada en torno al escándalo Watergate. ¿Y si la célebre Garganta Profunda que provocó la caída del presidente Richard Nixon hubiera tenido la cara de dos crías horteras a más no poder? Andrew Fleming logra un film más que presentable. Las chicas se ganan la confianza del presidente (Dick, el tramposo), y hasta sacan a pasear... ¡a su perro! Hay momentos divertidos, y la presencia de las jóvenes actrices Kirsten Dunst y Michelle Williams.

6/10
Dawson crece (3ª temporada)

1999 | Dawson's Creek | Serie TV

Llega el otoño y Dawson evita a Joey. Durante el verano, ambos han cambiado, y no se sabe muy bien en qué punto está su relación sentimental. En realidad, Joey sigue queriendo a Dawson, aunque él piensa que deben seguir separados. Un día en el que Dawson regresa a Capeside en autobús, conoce a Eve, una chica a la que invita a dar una vuelta en barco. La tercera temporada de esta serie para adolescentes retrata un tenso año escolar.

4/10
Dawson crece (2ª temporada)

1998 | Dawson's Creek (2ª season) | Serie TV

Dawson y Joew se han besado y están pensando en salir, por lo que la chica se quita de la cabeza la idea de marcharse a Francia. Por otro lado, Pacey decide hacerse un cambio de estilo para impresionar a la neurótica Andie; y Jen, por su parte, debe afrontar la reciente muerte de su abuelo. Siguen las historias de Dawson, Joew, Jen y Pacey, unos jóvenes que afrontan la vida y sus experiencias en un pequeño pueblo costero donde viven.

5/10
Dawson crece

1998 | Dawson Creeks | Serie TV

Dawson es un adolescente idealista que adora el cine de Spielberg. Vive feliz en Capeside, una ciudad costera, con Joey, su amiga de la infancia. Dawson está en esa edad en la que descubre que la vida no es tan bonita como en las películas que le gustan. Por ejemplo, su madre es infiel a su padre y ambos se pelean. Además, Joey se distancia de él. El guionista de Scream, Kevin Williamson, es el creador de esta serie juvenil, para la que se basó en sus propias experiencias juveniles.

4/10
Halloween H20

1998 | Halloween H20: 20 Years Later

Séptima entrega de la serie "Halloween", en su veinte aniversario, iniciada en 1978 con la mítica La noche de Halloween. Los seguidores están de suerte, pues se recupera al personaje de Laurie Strode, del primer film. Aunque han pasado 20 años, Laurie todavía tiene pesadillas por las noches, en las que ve al psicópata Michael Myers, con su máscara y su cuchillo. Bajo una falsa identidad, vive retirada en un pueblecito, ejerciendo de maestra. Sólo su hijo adolescente conoce los horrores que le tocó atravesar: pero lo ve un poco como "las batallitas de mamá"; y ya está harto, lo que quiere es vivir su propia vida. Tendrá ocasión, pues el asesino de la máscara ha vuelto. Steve Miner (director de Eternamente joven) devuelve la dignidad perdida a la saga, y orquesta un film eficaz, con los sustos y sanguinolencias justos. Seguramente el film no habría sido posible de no existir un tipo llamado Kevin Williamson, guionista de los éxitos recientes de terror Scream y Sé lo que hicisteis el último verano. Él ejerce de productor ejecutivo, y seguro que influyó en la actriz Jamie Lee Curtis (apodada entre los fans del terror como "la reina del grito"), que retomó su papel de Laurie. Un dato para los cinéfilos: Jamie Lee comparte algunas escenas con su madre, la mítica Janet Leigh, que hizo la famosa escena de la ducha en Psicosis de Alfred Hitchcock.

4/10
Heredarás la tierra

1997 | A Thousand Acres

Un viejo patriarca del Sur de los Estados Unidos reparte tierras y casas entre sus tres hijas. Al poco se desatan las pasiones ante la ingratitud de alguna de ellas, y la salida a la luz de oscuros secretos familiares. El padre se cree dejado de lado, una de las hijas tiene un cáncer de mama... y más, muchas cosas más. ¿Tragedia o culebrón? La historia de la Premio Pulitzer Jane Smiley bebe de la excelente fuente de El rey Lear de Shakespeare, aunque con fuerte contenido melodramático. Están magníficas Jessica Lange y Michelle Pfeiffer, dos actrices como la copa de un pino.

5/10
Species

1995 | Species

Sil es una hermosa mujer, mezcla de humano y alienígena, que está bajo vigilancia en un laboratorio científico. Un día escapa para cumplir el único propósito para lo que está hecha: aparearse y críar nuevos seres que destruirán a la humanidad. El experto Xavier Fitch tendrá que organizar un equipo de búsqueda para dar con ella cuanto antes. Cinta que mezcla la ciencia-ficción con el erotismo que derrochan las féminas, en especial la híbrida Natasha Henstridge, modelo que debutó en el cine con esta película. Entre el reparto figuran, además, actores de la talla de Ben Kingsley (Gandhi), Michael Madsen (Reservoir Dogs). La historia dio para dos secuelas más sin demasiadas pretensiones. Dirige Roger Donaldson (Cocktail).

4/10
El señor del tiempo

1995 | Timemaster

En el futuro el destino de la Tierra se encuentra en manos de unos malvados controladores virtuales. Jesse es un joven que, debido a una ruptura en el espacio-tiempo, viaja al pasado. Después deberá buscar la forma de volver al futuro para salvar a sus seres queridos. Del director James Glickenhaus (Blue Jean Cop) llega esta producción que mezcla con poca fortuna la ciencia ficción con el universo del western. Aunque pueda resultar original, sin embargo el conjunto es bastante flojo. Destaca la actuación de Michelle Williams, cuando aún no era una actriz célebre.

3/10
El regreso de Lassie

1994 | Lassie

Steve Turner acaba de casarse felizmente con una mujer encantadora, llamada Laura. Deciden irse a vivir a un pequeño pueblo del estado norteamericano de Virginia, la tierra natal de la difunta esposa de Steve. Les acompañan sus dos hijos, Matt y Jennifer, con la intención de empezar una nueva vida. Durante el camino se les une una perra collie llamada Lassie, que ha perdido a su dueño en un accidente. Pero en su nuevo hogar, Matt no está contento con su nueva madre, y hará la vida imposible al resto de la familia. Cuando decide escapar junto a Lassie, ésta le hará entender los valores de la amistad y del amor, mientras juntos corren innumerables aventuras. Una emotiva película con la famosa Lassie como protagonista principal. Llena de escenas en las que predominan los buenos sentimientos. Idónea para todos los públicos, especialmente para los más pequeños, a los que enternecerá la increíble inteligencia y la bondad de Lassie.

5/10

Últimos tráilers y vídeos