Adrien Brody, Felicity Jones y Guy Pearce protagonizan "The Brutalist", drama dirigido por Brady Corbet, que recrea la historia de László Toth, arquitecto húngaro que trata de abrirse camino en Nueva York, después de la Segunda Guerra Mundial.
El film ganó el León de Plata al mejor director en el Festival de Cine de Venecia. Además, The Brutalist se hizo con el Globo de Oro a la mejor película dramática, director y actor (Adrien Brody). Se perfila como una de las favoritas para el Oscar 2025.
¿Por qué se titula The Brutalist?
El título hace referencia al movimiento arquitectónico del brutalismo, un estilo funcionalista conocido por su uso del hormigón visto y diseños monumentales, que ganó notoriedad entre los años 50 y 70. Pero más allá de lo arquitectónico, el título también funciona como una metáfora. Al igual que el brutalismo busca la honestidad en los materiales, László Toth es un hombre que se esfuerza por construir su vida y su obra con autenticidad, enfrentándose a un mundo que muchas veces es frío, rígido y opresivo, como los edificios de este movimiento.
El brutalismo también simboliza la lucha y la resistencia frente a un entorno adverso, algo que encapsula perfectamente la experiencia de los personajes, especialmente como inmigrantes y artistas en una época turbulenta.
¿Qué es el brutalismo?
El brutalismo es un movimiento arquitectónico surgido durante la década de los 50, primero en Reino Unido y después en otros países, en los proyectos de reconstrucción de la era de la posguerra. Se distingue por su enfoque minimalista, pues los materiales de construcción se muestran de manera cruda y los elementos estructurales destacan por encima de la ornamentación. Los edificios brutalistas suelen emplear hormigón o ladrillo sin tratar ni pintar, utilizando formas geométricas angulares y una paleta de colores predominantemente monocromática. Además, se incorporan otros materiales como acero, madera y vidrio.Su nombre proviene del término francés béton brut, que significa "hormigón crudo", utilizado por el arquitecto suizo Le Corbusier para describir sus edificios construidos con este material.
El brutalismo fue una respuesta a las necesidades de la época, combinando pragmatismo y una estética austera que simbolizaba un nuevo comienzo, con edificios como viviendas públicas, bibliotecas y universidades. Sin embargo, sus estructuras, a menudo percibidas como frías y opresivas, polarizaron opiniones. Mientras algunos lo consideran audaz y sincero, otros lo ven como un estilo hostil.
En el contexto de The Brutalist, el movimiento se convierte en un paralelismo visual y narrativo: la fortaleza, la crudeza y la belleza que pueden surgir incluso en las circunstancias más difíciles. Así, la película no solo rinde homenaje al arte, sino que lo utiliza para profundizar en la experiencia humana.
