Eric Close tiene en común con su agente Martin Fitzgerald la pasión por su trabajo. Al igual que él, cree en lo que hace y disfruta haciéndolo. En persona, Eric hace honor a su apellido. Cercano, que no cerrado. En simpatía gana al agente del FBI.
Sin Rastro es una serie que habla de desapariciones y muchas están protagonizadas por niños. Tú tienes dos hijas, ¿en qué medida afecta esto a tu trabajo?
Siempre he estado muy preocupado por el tema. De hecho, con mis hijas me siento a veces como si realmente trabajara para el FBI porque estoy muy pendiente de todo lo que sucede a su alrededor. El primer episodio que dirigí en la serie era sobre un niño que desaparecía en una zona llena de gente. Ese miedo lo tengo yo: pensar que a veces, en un sitio muy concurrido como un centro comercial, no voy a encontrar a las niñas.
¿Saben tus hijas que trabajas en Sin rastro?
Sí, pero no les importa (risas). Bueno, en realidad creen que es guay. De hecho, mi hija pequeña quiere salir en la serie interpretando a una jovencita detective. Sería divertido hacer un Sin rastro pero con pequeños investigadores (risas). Nunca se sabe.
Dentro de poco comienza el rodaje de la séptima temporada. ¿No te cansas del personaje o de la serie?
No, que va. Además, como ahora también dirijo, tengo energías renovadas. Así que la serie me sigue teniendo muy enganchado. Además, los personajes van evolucionando.
¿La próxima temporada tendrá también 24 episodios?
Sí, a menos que haya huelga. Pero que vayamos a rodar la séptima temporada está muy bien. Y estoy casi seguro de que habrá una octava, y puede que más, pero eso no se sabe. Yo no dejo la serie. ¡Aquí sigo hasta que dure!
¿Así que no sabéis cuándo acabará la serie?
Ni idea. A mí me encantaría que hubiera muchas más temporadas.
¿Cómo ha afectado la huelga de guionistas a Sin rastro?
Dejamos de hacer seis episodios, una pena. Al final tuvo que condensarse todo y eso es duro para el equipo. Pero por otro lado, el parón también tuvo su parte buena. Pude disfrutar de mi familia y hacer algún viajecito. Pero una huelga nunca supone nada bueno, aunque en este caso, me alegro porque los guionistas consiguieron lo que querían. Con un poco de suerte, los actores no llegaremos a la huelga (lo dice mientras cruza los dedos).
¿Cuál es la situación actual de los actores con respecto a la huelga?
Estuvimos hablando anoche, pero no sé qué va a pasar. Por el momento, se está especulando mucho desde las dos partes. Y yo todavía no tengo todos los datos como para decir qué va a pasar. Sólo espero que se tome la decisión adecuada.
Sin rastro se podría convertir en una nueva Ley y orden, que acaba de terminar su decimoctava temporada. De ser así, podría acabar teniendo spinoffs tipo CSI.
No lo creo, no creo que Sin rastro pueda convertirse en algo tipo CSI Miami, Las Vegas o Nueva York.
¿Pero te ves interpretando al mismo tipo durante 18 años?
No lo sé. También me gustaría hacer otras cosas como dirigir películas. Pero sí que me veo en la serie durante unos años más.
¿Existe competencia entre los personajes principales de la serie?
No. Es un gran trabajo y todos nos divertimos mucho haciéndolo. Además, nos llevamos muy bien y hacemos cosas juntos fuera del trabajo. Encajamos a la perfección. Y se nota que no hay celos porque, cuando yo dirijo un capítulo, todos me apoyan. Están pendientes, aunque me hacen trabajar muy duro (risas).
Tenéis una buena relación con el FBI, que os ayuda con vuestros personajes. ¿Con las víctimas existe algún tipo de contacto?
No. Ahora todo lo que hacemos es que al acabar un episodio ponemos una foto de alguien real que ha desaparecido. La idea es ayudar de alguna manera a estas personas que buscan a alguien.
Mi único contacto con una víctima real fue que una vez me llegó un mail de alguien que me decía que había desaparecido la hija de su mejor amiga. Así que le pasé la información al FBI, porque una cosa es la tele y otra la vida real. Eso es un trabajo para los profesionales.
¿Sientes que tienes algo en común con Martin?
Él es muy íntegro y yo conecto con él en algunos aspectos. Pero lo interesante para un actor no es interpretarse a sí mismo, por lo que buscas cosas diferentes a ti. Me encanta cuando te vienen a ver los guionistas y te preguntan sobre tu personaje y hablas con ellos sobre las posibilidades que ofrece. De hecho, ser actor consiste en recrear lo que los guionistas tienen en sus cabezas.
¿Estás contento con la evolución que ha experimentado Martin desde la primera temporada?
Por supuesto. Estoy deseando ver qué va a pasar con él en la próxima temporada.
¿Has tenido algún momento en que no te guste Martin?
No, aunque bueno, los actores siempre quieren más. Quieren sentirse realizados, y siempre están pidiendo cosas nuevas. Pero aún así, nunca me he sentido descontento con el personaje o con la serie.
He leído que eres una persona religiosa, quizás en esto tienes algo que ver con tu personaje.
No creo que sea muy religioso. Es decir, soy creyente y tengo fe, creo que existe Dios. De todas maneras, creo que esto que me preguntan tanto sobre mi faceta religiosa se debe no tanto al personaje, sino al tipo de relación que he tenido con las personas desde siempre. Y es que creo que simplemente el hecho de ser actor requiere de mucha fe, porque hay muchas cosas que se desconocen. En general vivir es una aventura y actuar también, y a mí eso me encanta.
Como actor me gusta interpretar a diferentes personajes. A veces interpretas a personas muy oscuras, pero que también forman parte de la vida. Y mi trabajo es recrear esa vida, que no siempre es tan perfecta, y encontrar así nuevos retos laborales.
Pero Martin es de los buenos. ¿Quieres decir que te gustaría interpretar a otro tipo de personaje más malvado?
Sí, claro. Ya lo he hecho, pero no me importaría que mi próximo trabajo fuera haciendo de malo. Hablando del futuro y de personajes, lo que realmente tengo en cuenta a la hora de elegir un proyecto no es el papel, sino la historia. Lo más importante es la historia y cómo los personajes están a su servicio.
¿Qué tal es el serio Anthony LaPaglia como compañero?
Fantástico. Es genial, además de un actor increíble. Le encantan los actores y es un líder natural para ellos. Le pasa como a su personaje, Jack Malone, que aglutina, que tiene una presencia muy fuerte. Y también es muy divertido, tiene un gran sentido del humor. Esto no se puede ver en la serie, pero es un tío muy gracioso. Y con respecto a la serie, es un profesional muy exigente, por lo que nos obliga a todos a dar lo mejor, y eso hace que el resultado sea mejor. Hace que la serie sea buena porque pone le listón muy alto.
En el pasado tuvisteis un problema con la emisión de un episodio.
Sí, es verdad. Como sabes, Estados Unidos es muy grande. El episodio del que hablas tenía un contenido sexual y por la diferencia horaria entre unos estados y otros, se emitió en un horario temprano en algunos lugares, lo que provocó quejas.
¿Y qué te pareció?
Bueno, cada estado tiene sus normas. Y no se quejaron de la serie, sino del horario en que se había emitido el capítulo. Fue un error, pero pagamos la multa correspondiente y se acabó.
Jerry Bruckheimer es el productor de Sin rastro, lo que implica el calificativo de gran producción. ¿Cómo afecta esto a la serie?
Unas de las razones por las que me involucré en la serie fue porque estaba respaldada por él. Me encantan sus películas y creo que él y su compañía hacen cosas muy buenas. Así que trabajar para él es un privilegio. Para él es muy importante que el material sea bueno, no se acomoda en la mediocridad. Que Jerry estuviera detrás de la serie para mí era una garantía.
Además, que esté Jerry Bruckheimer garantiza que la serie no se va a acabar con la primera temporada.
Sí, creo que sabe cómo luchar por sus series. Nunca se detiene y continuamente busca lo que puede mejorar.
¿Después de seis temporadas no sientes que ya no pueda haber más historias que contar?
No. Y volviendo a Ley y orden, creo que lo que hace interesante a las historias son los personajes. Y las posibilidades que ofrece cada persona son ilimitadas, por lo que puedes contar la historia de una desaparición desde muchísimos puntos de vista, en función de lo que viva cada personaje. Cada individuo tiene una personalidad diferente, una historia distinta. Así es que cada episodio muestra una nueva realidad.
¿Ves alguna otra serie de televisión?
Sí, veo The Wire y también me gusta mucho CSI. No veo mucha tele porque no tengo tiempo. En los ratos libres que me deja el trabajo también me gusta leer y ver películas. ¡Ah!, se me olvidaba, también he visto alguna vez 30 Rock y creo que es muy graciosa.
¿Por qué crees que series como Sin rastro tienen éxito?
Esta serie tiene misterio y creo que a la gente le gusta eso. Al final del día, a la gente le gusta llegar a casa y pasar un buen rato. Las dosis de misterio hacen que la gente piense un poco, pero tampoco obligan a un gran esfuerzo, por lo que al público le gusta y lo pasa bien. También creo que a la gente le gustan los personajes porque en algún momento se pueden sentir identificados con ellos. Y a mí, por ejemplo, me gusta que las series acaben bien y los capítulos de Sin rastro suelen tener finales felices.
Lo más visto ahora en Estados Unidos son programas tipo American Idol (versión norteamericana de Operación triunfo) y Dancing with the Stars (¡Mira quién baila!). ¿Qué opinas al respecto?
No los veo, pero entiendo por qué American Idol es un gran negocio. A cierto nivel todo el mundo tiene un artista dentro, cantamos en la ducha, en el coche, etc. Este programa ofrece la posibilidad de sacar al artista que llevamos dentro. Creo que al público le divierte ver cómo los elegidos trabajan muy duro para conseguir su sueño. Me parece mejor que otro tipo de “realities”, que todo lo que ofrecen es negativo. Pero lo que no me gusta son los castings previos que hacen para elegir a los participantes del concurso. Va gente que no sabe cantar, pero que tiene mucha ilusión, y el jurado es muy duro con ellos.
¿Temes que este tipo de programas puedan con las series?
No, porque son para públicos muy diferentes.
La pugna por el poder entre Obama y Clinton sería un buen argumento para una serie.
No lo sé. Bueno, podría ser una buena comedia, una sitcom, por todo lo que se monta para realizar una elección y todas las promesas que se hacen. No estoy muy implicado en política, precisamente por esto. Los debates me gustan, pero no puedo con los discursos. Pero en este caso, le he insistido mucho a mis niñas para que sean conscientes de que están viviendo un momento histórico. Hilary podría haber sido la primera mujer candidata a la Casa Blanca y Obama será el primer aspirante negro a la presidencia de los Estados Unidos. Y yo le digo a mis niñas que eso pasa cuando hace 100 años estábamos luchando por acabar con la esclavitud.
¿Tienes algún proyecto en cine?
No. Es muy difícil compaginar la serie con una película. De todas maneras ya llegará, por el momento me siento feliz, tengo un trabajo (risas). El cine llegará cuando tenga que llegar.
¿Qué tipo de película te gustaría protagonizar?
Estoy abierto a todo, aunque me encanta la acción. Sí, hacer algo tipo La jungla de cristal estaría muy bien. O tipo la trilogía Bourne.
De las series en las que has participado en el pasado, ¿de cuál guardas un mejor recuerdo?
Now and Again. Me gustó mucho esa serie, de hecho, no me importaría nada hacerla ahora. Tenía acción, era divertida..., ¡era genial!.
¡Ojo! Las preguntas que hay a continuación desvelan información sobre la cuarta temporada y siguientes. Así que si sigues leyendo te enterarás de lo que ocurre en la cuarta entrega y en sus sucesoras.
¿Ya sabes por dónde van los tiros en la séptima temporada?
Aún no he leído todo, pero creo que es posible que Martin se eche novia o algo así, y esto le va a traer problemas.
¿Puedes adelantarnos algo más?
Sé que Jack Malone va a tener problemas en el trabajo y es posible que llegue un personaje nuevo que, en cierta manera, lo va a sustituir. No es que Jack se vaya de la serie, es que en esta temporada va a aparecer menos. Como ya he dicho, Martin tendrá una historia de amor con alguien fuera del equipo.
En la cuarta temporada Martin tiene un problema de adicción a unos medicamentos.
Es una buena historia porque eso le pasa a mucha gente. Eso de que el médico te recete unas pastillas y tú acabes enganchado es muy común.
¿Se podría decir que la serie es realista?
Poco, en lo que se refiere a que en un sólo capítulo una persona desaparece y la encuentras. En cuanto a los personajes, tampoco es nada realista que vayamos vestidos de marcas tan caras como Prada, Versace o Hugo Boss (risas). Tampoco es nada real nuestra oficina, las auténticas son grises y están llenas de archivadores y cachivaches por todas partes. Lo nuestro es más bonito y más espacioso. Pero luego nuestras historias sí son bastante reales. Ahora, por ejemplo, Samantha ha tenido un bebé, es madre soltera, y eso pasa a menudo, como ocurre con la adicción de Martin.
¿Te gustaría hacer un crossover en CSI como en su día hicieron Grissom y Malone?
Por supuesto, me encanta esa serie. Sería estupendo. Los capítulos en los que Grissom vino a Sin Rastro y que Malone fue a CSI fueron geniales.
