El cine Golem de Madrid acogió el evento organizado por decine21.com, el grupo SENDA y ASISPA. Tras la proyección, los asistentes participaron en un coloquio en el que se abordó la importancia de transmitir a la sociedad el valor de que tienen las relaciones intergenaracionales entre mayores y jóvenes.
Bajo el marco solidario de las relaciones intergeneracionales, ante profesionales del sector sociosanitario y voluntarios jóvenes que trabajan con personas mayores, tuvo ayer en Madrid el preestreno de la magnífica película Mi encuentro con Marilou. Era mucha la expectativa que había generado el preestreno en España de la última película del cineasta francés Jean Becker. Cuarenta minutos antes de la proyección ya se extendía una larga cola de personas a lo largo de la “acera de las estrellas” de la calle madrileña de Martín de los Heros. La película comenzó puntualmente a las 20.30h ante una sala abarrotada que albergaba alrededor de 200 personas, en su mayoría relacionadas profesionalmente con el mundo asistencial, sanitario y de la dependencia.
Mi encuentro con Marilou, una deliciosa comedia dramática
sobre un hombre mayor, pintor culto, que sufre una fuerte crisis personal y que encuentra la “salvación” en una desvalida adolescente a la que se ve empujado a ayudar, hizo las delicias de un público entregado a esta bella historia intergeneracional.
Tras la proyección, Pablo de Santiago, crítico de decine21.com, hizo una breve disertación acerca de los elementos más destacados de la película así como de la filmografía de su director Jean Becker. Quedó bien claro el carácter humanista de esta pequeña maravilla cinematográfica, llena de optimismo y hondura. "Los problemas personales terminan cuando uno se acaba ocupando de los demás, y Becker lo expresa sin moralina, sin incluir un mensaje, es la pura realidad", afirmó el crítico.
A continuación la directora general de ASISPA, Sabina Camacho, glosó la historia de su asociación y el tipo de actividades que vienen desarrollando en el mundo de la asistencia y el voluntariado desde hace más de 30 años. Las relaciones intergeneracionales (familiares, casuales o programadas), dijo Camacho, “favorecen la aceptación, valoración, seguridad y la mayor autoestima de jóvenes y mayores”. Así lo atestiguaron de hecho varios voluntarios jóvenes que tomaron la palabra en el coloquio.
Por su parte, Sonia García, directora editorial del grupo SENDA aseguró que desde la revista Senda SENIOR se impulsan las relaciones intergeneracionales como experiencias enriquecedoras. Concretamente, en el número de julio y agosto dedican un reportaje a esta temática en toda su dimensión. Esta periodista especializada en tema de mayores y dependencia definió la película como entrañable, “te hace pensar y apreciar lo que los jóvenes podemos aprender de los mayores y viceversa. Trata del enriquecimiento mutuo entre aquellas personas que son de distinta generación, con unas experiencias vitales completamente diferentes, pero viviendo en un mismo momento”.
