Hay más premios además de los Oscar. Por ejemplo, los César, y los franceses no temieron hacerlos coincidir casi con sus "primos" americanos. Parecía obligado premiar a "Timbuktu". La película mauritana de Abderrahmane Sissako, que aboga por la conciliación de fe y razón, y denuncia los horrores del fanatismo, es la película que se necesita en estos momentos de horrores propiciados por el Estado Islámico y compañía, y así lo han entendido los académicos franceses al premiar el film con 7 César, entre ellos el más importante, el de mejor película.