Tiene prohibido rodar, pero ha ganado el Oso de Oro en Berlín. El iraní Jafar Panahi ha triunfado en el certamen alemán con "Taxi", donde radiografía a la sociedad iraní.
En la cinta, el autor de El espejo conduce un taxi por las calles de Teherán, filmando a sus pasajeros mediante una cámara colocada en el salpicadero. Aprovecha para hacer preguntas a todo el que se sube al vehículo, personas de diferentes estratos sociales, entre ellas su sobrina, encargada de recoger el premio, pues los tribunales iraníes no sólo le han prohibido hacer cine, sino también salir del país. La crítica internacional también se ha subido al taxi de Panahi, pues le ha otorgado el premio de FIPRESCI.
Por lo demás, el jurado presidido por el realizador estadounidense Darren Aronofsky no ha dado grandes sorpresas. El Gran Premio del Jurado ha ido a parar al chileno Pablo Larraín por El club, un turbio drama en torno a sacerdotes pederastas. Su compatriota el veterano Patricio Guzmán ha obtenido el galardón a mejor guión por su documental El botón de nácar que forma un díptico con Nostalgia de la luz, y que también recibió el Premio Ecuménico.
El premio Alfred Bauer ha ido a parar a la guatemalteca Ixcanul, de Jayro Bustamante, "por abrir nuestros corazones y nuevas perspectivas en el cine", según ha explicado el jurado. El trofeo a la ópera prima ha sido para 600 millas, del mexicano Gabriel Ripstein, hijo de Arturo Ripstein.
