Pocos cineastas de la animación son tan apreciados como Hayao Miyazaki, amante de la paz y la naturaleza, con una filmografía llena de valores que nunca ataca agresivamente a nadie. Por eso su opinión acerca de las caricaturas de Mahoma y otras creencias religiosas de la publicación parisina Charlie Hebdo cobra particular relieve.
Ganándose la vida con los dibujos, resulta natural que Hayao Miyazaki, retirado actualmente de la dirección de películas y responsable de obras maestras como El viaje de Chihiro y El viento se levanta, sea interrogado acerca de su opinión sobre los sangrientos atentados de París del mes de enero, que se cobraron 12 vidas, tras el ataque a la sede del semanario Charlie. Por supuesto, el director japonés condena la violencia en su entrevista con TBS Radio japonesa, pero eso no significa que apruebe las caricaturas que sirvieron a los terroristas para justificar sus crímenes: “Considero que es un error caricaturizar figuras veneradas en otras culturas. No deberías hacerlo.”
El artista piensa que cabe la sátira con los dibujos, pero “en vez de actuar de ese modo, deberías centrarte en hacer más caricaturas de los políticos de tu propio país. Me parece sospechoso atacar a los líderes políticos de otros países”.
