Para la gente más joven, la gala de los Oscar es sinónimo de aburrido show televisivo, más propia de abuelas y cinéfilos nostálgicos que de espectadores ‘cool’. Con idea de desprenderse de esta imagen, este año la Academia hollywoodiense ha optado por desmelenarse un poco explotando internet y las redes sociales.
Eso sí, la idea es combinar tradición y modernidad, tampoco se trata de ahuyentar al público fiel de cierta edad, que no quiere ver convertida la gala en un concierto de música pop. Por ejemplo, la página oficial de los Oscar, permite descargarse ‘gadgets’, como una quiniela –no tan buena como la nuestra, J–, o incluso un cartón para cantar bingo según se vaya sucediendo la ceremonia. Recetas para prepararse un cóctel Moet Starlet, se combinan con las propuesta de bebidas no alcohólicas, y la de aperitivos de cine como “huevos poseídos por caviar”, o “palomitas a la naranja”. O sea, que se combina el seguimiento de la gala por internet –además de por la pequeña pantalla-, con propuestas festivas la mar de tradicionales.
Otra forma de combinar la viejo y lo nuevo es la propuesta de la Academia de que las madres de los nominados se sumen a las redes sociales para que comenten sus nervios, las posibilidades de ganar, lo guapos que están sus hijos o hijas, o convertir sus grititos de alegría en mensajes cortos como los de Twitter. Estas buenos señoras, que conmoverán sin duda a las madres que sigan la gala, han sido bautizadas por la Academia como “mominees”, palabra que podría traducirse como “maminadas”.
¿Sabrán las ancianas mamás poner sus mensajes en Twitter? “No problemo”, que diría exGobernator, los productores de la gala les darán nociones básicas para publicar sus mensajes en internet, en el caso de que no tengan cuenta en las redes sociales.
Pero algunas ya están hechas todas unas internautas, y están dejando sus mensajes en Twitter acerca de sus retoños. Muy activa está Emilie Unkrich, madre de Lee, Unkrich, el director de Toy Story 3. También están dejando sus comentarios e incluso fotos Betsy Franco, mamá de James Franco, que además de nominado es copresentador de la gala. Y, ¡sorpresa!, la abuela del actor, Grandma Mitz, la que no se asustó cuando su nieto lucha a brazo partido en 127 horas.
Incluso nominados menos sonoros –a pesar de estar nominados por sus logros en el sonido–, tienen a su madre en Twitter, es el caso de Tatiana Yates, madre de la técnica Gwendolyn Yates Whittle. Y Marie Tamasy, madre del guionista de The Fighter Paul Tamasy.
En fin, no hay una muchedumbre de madres, las más forofas son las Franco, seguro que instigadas por su hijo y nieto, pero menos da una piedra, el caso es idear cosas nuevas, y nada mehor que impulsar las redes sociales en el año de La red social. Aunque sea dando más peso a Twitter que a Facebook.
