A muchos creadores les enoja profundamente que les plagien, pero otros se sienten felices, pues en el fondo viene a ser una forma de reconocimiento
A muchos creadores les enoja profundamente que les plagien, pero otros se sienten felices, pues en el fondo viene a ser una forma de reconocimiento profesional. A Marc Cherry parece haberle halagado profundamente que los mexicanos fusilaran literalmente su serie, Mujeres desesperadas, en el culebrón Ellas son la alegría del hogar. Tanto es así que al término de las peripecias de Lynette Scavo and company, ha comprado los derechos de la fotocopia, y la ha adaptado para el público estadounidense. Nace así Criadas y malvadas.
Rememorando lo bien que me lo hicieron pasar la señora Solis y demás, y puesto que mi queridísima Eva Longoria ejerce como productora ejecutiva, decido ver los primeros episodios, a pesar de la espantosa campaña publicitaria de Tele 5, donde dan la vara todo el día con anuncios que se valen de chistecitos fáciles a base de dobles sentidos. “Estos polvos van a ser muy difíciles de limpiar”, dicen los ‘ingeniosos’ spots. Pues muy bien. Como la serie vaya en esa línea estamos ‘apañaos’.
Cherry arriesga muy poco, o nada. A ver si os suena la premisa. Resulta que las protagonistas son cuatro amigas. Una quinta acaba de morir en circunstancias misteriosas, lo que origina un misterio que durará toda la temporada. Sí, señor, muy novedoso todo. Básicamente, Criadas y malvadas es idéntica a Mujeres desesperadas pero protagonizada por empleadas domésticas latinas.
Existe otra criada desesperada con mucho papel, la hija de otra de las protagonistas, enamorada de su jefe. Su madre trata de apartarle de él para que no sufra, pero ella encuentra una inesperada aliada: la dueña de la casa, su futura suegra (subtramas así recuerdan su origen culebronesco). El estreno de Criadas y malvadas estuvo rodeado de cierta polémica, pues recoge el estereotipo de siempre de la mujer latina (son todas sensuales y entrometidas).
Pero claro, tal vez por ser un apasionado de las peripecias de las particulares damas de Wisteria Lane, debo confesar que yo personalmente me lo pasé como un enano, como si estuviera viendo Mujeres desesperadas pero con nuevos personajes. Se mantiene el tono, y el tipo de humor. Se supone que la nueva serie transcurre en el mismo universo, y de hecho Carmen, la criada que interpreta Roselyn Sanchez, ya apareció brevemente en la otra. No sería de extrañar que de repente asomaran por allí mi adoradísima Susan Mayer o la neurótica Bree Van De Kamp. ¡Sería genial! Yo seguiré pegado a la pantalla por si acaso.
