¿Quién construyó las pirámides? ¿Quién mató a Kennedy? A los grandes enigmas de la humanidad se une ahora si Telecinco Cinema producirá o no la tercera parte de “Ocho apellidos vascos” y, en caso afirmativo, dónde transcurrirá la acción.
Esta semana el mismísimo Paolo Vasile, máximo jerifalte de la compañía a la que pertenece la productora, Mediaset España, presentaba en persona las nuevas películas de la casa que ha logrado colocar once películas entre las veinte más vista del cine español de todos los tiempos. Habló de lo nuevo de Juan Antonio Bayona, de Álex de la Iglesia y hasta de la continuación de Tadeo Jones.
Pero el Consejero Delegado de la televisión que ha convertido en un mito a Belén Esteban no supo responder a una sencilla pregunta de los periodistas: ¿Tendrá tercera parte Ocho apellidos vascos? ¿Serán apellidos extremeños o maños?
Así que el italiano indicó que “había debate”, pero no pudo explicar bien la situación. “Ya hemos visto que catalanes vascos y andaluces tienen sentido del humor, sobre todo capacidad para reírse de sí mismos. Yo ya tengo en mente el título de la tercera parte”, explicó por un lado. Por el contrario añadió “pero no la haremos”.
¿A qué se debe? “Porque está demostrado que en ese nuevo sitio el sentido del humor es cero, no lo tienen”. No hubo manera de sonsacarle a qué lugar se refería. “Sólo yo lo tengo en la cabeza”, comentó, o sea que… ¿ni siquiera se lo ha comunicado a los guionistas? Entre la concurrencia se comenzaba a especular con el rincón de la geografía nacional que se distinga por la falta absoluta de ganas de reírse: ¿La Rioja? ¿Murcia? (posiblemente no, en ambos lugares se tomarían esta acusación a chirigota). Así que el Consejero Delegado aclaró que los nuevos apellidos “no tienen por qué ser necesariamente de España”.
En 2011 Badoo realizó una encuesta sobre el país con menos sentido del humor del mundo, y salió elegida Alemania. Según Lloyd Price, “la estructura del idioma alemán no permite que se puedan traducir las bromas procedentes del inglés”. Aunque tampoco en Corea del Norte posiblemente estén para muchas risas. ¿Adivinan cuál fue el país con mayor número de graciosos? Sí, efectivamente, España.
