Si hay algo que define a los villanos del cine no es su maldad, sino su total falta de sentido común. Gastan millones en armas supersónicas, ejércitos de clones y rayos de destrucción masiva, cuando con un poco de lógica (y tal vez un MBA) sus planes serían mucho más eficientes. Veamos algunos de los planes más absurdos de la historia del cine.
Thanos, el genocida aleatorio en Vengadores: Infinity War, tenía un plan claro: eliminar al 50% del universo con un chasquido para salvar los recursos. Lo absurdo es que, teniendo un guante capaz de alterar la realidad, el tiempo y el espacio, lo usa para… hacer un sorteo macabro. ¿Por qué no duplicar los recursos o hacer que las personas necesiten menos comida? Si borras al azar, puedes quedarte sin científicos, agricultores o, peor aún, sin los que saben arreglar el Wi-Fi. ¿De qué sirve un universo "equilibrado" si no hay nadie que sepa cultivar una lechuga? Una alternativa sensata sería usar las Gemas para crear un universo infinito de energía limpia, o, ya puestos, un Starbucks en cada planeta.
Mr. Freeze, el villano de Batman y Robin, tenía un plan igualmente desconcertante: congelar Gotham para salvar a su esposa criogenizada. Lo absurdo es que, si tienes tecnología para congelar ciudades enteras, ¿no podrías mejor descongelar a tu mujer y buscarle una cura? Si logras congelar el planeta, ¿dónde piensas vivir después? ¿O crees que a tu esposa le hará ilusión despertar en un mundo donde el único entretenimiento es ver icebergs derretirse? Una alternativa sensata sería usar tu invento para fundar la primera cadena de helados criogénicos. "Freeze Cream: ¡Más frío que tu ex!".
Ocean Master en Aquaman tenía la brillante idea de inundar el mundo para que los atlantes gobernaran sobre las ruinas humanas. Lo absurdo de este plan es que, si los humanos se ahogan, ¿a quién vas a esclavizar? ¿A los peces? ¿Quién te va a construir el palacio, un pez con un martillo?. ¿Y qué economía vas a tener? ¿Trueque de algas por perlas? Una alternativa sensata sería usar tu poder para crear el primer resort submarino. "Vacaciones en Atlantis: donde el Wi-Fi no llega, pero la vista es increíble".
Los alienígenas de Independence Day decidieron destruir los monumentos más famosos de la Tierra para que los humanos se rindieran. Lo absurdo es que, si desaparece la Torre Eiffel, ¿la humanidad entera se va a rendir? Igual decidimos que como ya no podemos hacernos selfies en sitios chulos para publicar en Instagram, mejor sacamos la bandera blanca. ¿Por qué no atacan algo útil, como las fábricas de café o las plantas de internet? ¡Eso sí que sería un golpe bajo! La alternativa sensata sería invadir silenciosamente las redes sociales y hackear memes. "Ríndanse o borramos TikTok". Guerra ganada en 24 horas.
En conclusión, el problema de los villanos no es la ambición, sino la mala estrategia. Con un poco más de pragmatismo, podrían hacer algo útil. Pero no, prefieren gastar su presupuesto en monólogos dramáticos y explosiones innecesarias. Y así les va: siempre pierden por un detalle tonto, como no prever que alguien desconectará su superarma o que el héroe tiene un amigo que sabe hackear. Así que, villanos del mundo, si queréis conquistar algo, empezad por un curso de gestión de proyectos.
