Los avances tecnológicos no tienen límites. Como buen solterón que soy, no tengo en mi nevera fruta fresca ni nada que parezca excesivamente sano y
Los avances tecnológicos no tienen límites. Como buen solterón que soy, no tengo en mi nevera fruta fresca ni nada que parezca excesivamente sano y libre de colesterol. Pero este verano una prima me trajo una sandía. Para mi sorpresa resulta que ya no tienen pepitas, y es que los tiempos adelantan que es una barbaridad. Si siguen investigando, la próxima vez que me traigan una será cuadrada, para que se pueda apilar mejor.
Ya puestos a manipularlas genéticamente, podrían conseguir que al abrirlas, en lugar de sandía, hubiera jamón de jabugo.
Ahora, leo que científicos de todo el mundo están estudiando el cerebro humano, y que se acaba de publicar un informe sobre un experimento para grabar la actividad cerebral con ayuda de ordenadores. Los investigadores pusieron a varios tipos en scanners MRI, y les enseñaron diversos tráilers de película. Entonces, se convirtió en imágenes lo que estos sujetos tenían en la cabeza, y los resultados son bastante sorprendentes, como se puede ver en el vídeo.
O sea, que si se perfecciona la técnica, en unos pocos añitos, el director sólo tendrá que imaginar la película, y grabarla, con el consiguiente ahorro en decorados, estudios, etc., y encima podrá prescindir de trabajar con los actores... No tengo nada contra los actores, pero tienen sus cosas, en plan “no me siento cómodo diciendo esta frase”, o “es que tengo que interiorizar al personaje”. Además, podrán recordar a la protagonista a la carta, por ejemplo, a Nicole Kidman cuando aún no se había puesto botox, y que tenga como compi de reparto a Humphrey Bogart.
Ya puestos, estos científicos podrían trabajar también para facilitarnos el trabajo a los demás mortales. Digo yo que a mí también me podrían diseñar una máquina para redactores, que me permitiera venir aquí a las 9 de la mañana, imaginarme ya hechos todos los artículos del día, y que salieran ya redactados. Total, por muy cutre que fuera la máquina, como no tengo mucho talento, nadie notaría la diferencia. ¿Y por qué no podría existir una máquina para solterones que permitiera imaginar que sacas la basura, y que la basura se tirara sola y se limpiara toda la casa? En fin, usar la mente para soñar no cuesta nada.
