Podría escribir un artículo explicando lo bien que lo pasé con The Artist , sobre todo en secuencias tan logradas como la de
Podría escribir un artículo explicando lo bien que lo pasé con The Artist, sobre todo en secuencias tan logradas como la de Bérénice Bejo abrazada a la chaqueta, o la del baile conjunto cuando Jean Dujardin sólo puede ver los pies de ella. Pero eso ya lo van a hacer todos los demás blogueros y articulistas del mundo. Además, algunos añadirán que ya predijeron ellos su triunfo en los Oscar hace seis o siete meses, lo que por regla general suele ocultar que en realidad ni siquiera han visto la película.
Lo arriesgado, lo que verdaderamente sería un reto, consistiría en defender que The Artist no debería haber ganado los premios principales... ¿Existe alguien capaz de asignarse esta posturita? Pues sí, resulta que existe alguno, en concreto Carlos F. Heredero, el gurú de los críticos sesudos.
"El viaje propuesto por Scorsese en La invención de Hugo no sólo es más atrevido (al desplazar su verdadero universo de referencia mucho más atrás de lo que podría sugerir la época en la que transcurre su relato), más vertiginoso (en su simultáneo movimiento de expansión y contracción entre el futuro del cine y su momento fundacional) y más coherente (porque su inventiva digital y su despliegue de efectos visuales deviene tan audaz y envolvente como los trucos y las fantasías de Méliès), sino que Hazanavicius acaba por convertir a The Artist en un juguetón artefacto que, en realidad, se expresa con un lenguaje falseado", explica con su dinámico estilo Heredero, que un día de éstos es capaz de citar a Nietzsche y Kierkegaard, para defenestrar la gaseosa La Casera porque le gusta más La Pitusa. Le ha faltado decir que el perro Maximiliam de Scorsese se comería de una dentellada al ya famosísimo Uggie.
Por mi parte, disfruté como un enano con el film francés, y estoy convencido de que lo difícil es prescindir del sonido en los tiempos del surround y el 3D. También me gustaría añadir que Scorsese ha rodado un valioso homenaje al cine, y una apología de la capacidad de soñar, que ha tenido la mala suerte de haberse rodado el mismo año que The Artist. ¡Si cae en la edición de Una mente maravillosa habría sido el rey del mambo!
Como buen friqui, confieso que lo que más me emocionó fueron detalles como el momento en el que Christopher Lee, el inolvidable Drácula, le regala un libro de aventuras al niño protagonista. O cuando se sale el tren de la pantalla, como temían que ocurriera los primeros asistentes a las proyecciones de cine, pero ésta vez de verdad (por fin alguien que no sea Cameron le ha encontrado utilidad a las gafas del dolor).
Es además bastante fiel a los sucesos reales, salvo por algunas pequeñas licencias, muy aceptables teniendo en cuenta la potencia de la historia. Me escama un poco que en un film tan cinéfilo, Scorsese se esfuerce por mostrar al robot poniéndole una tilde al apellido "Méliès", ¿por qué no le pone las dos si le admira tanto? También que este legendario pionero le diga a su esposa "vamos a construir nuestro propio estudio de cine", como si hubiera más, ¡pero si Méliès construyó el primero del mundo! Y que se encuentre de buenas a primeras con el cine en una feria, pues en la realidad asistió a la primera proyección pública en un café...
Y para terminar con el rollo de ex profe de historia del cine que os estoy largando, quisiera comentar que también echo de menos que se contara la verdadera razón por la que se arruinó este ingenioso mago. No es que tras la I Guerra Mundial cambiaran los gustos del público (al contrario de lo que se dice en el film, cuando la gente lo pasa mal, tiende a ver películas fantasiosas o ligeras que le distraigan por completo). Pesó mucho más que Méliès fuera lo que hoy consideramos un director 'indie' que no pudo con la competencia de las grandes, Pathé y Gaumont, que empezaron a imponer el sistema de venta de películas por lotes, sacando a los pequeños del mercado.
En suma, que como la mayoría pienso que The Artist es la peli del año, pero ojo, pues menudo nivelazo tiene la de Scorsese...
