¡Cómo somos los periodistas! Mis colegas de Collider explican en un titular que " John Lasseter habla de una posible película
¡Cómo somos los periodistas! Mis colegas de Collider explican en un titular que "John Lasseter habla de una posible película Pixar/Marvel", lo que da a entender que el genial realizador está barajando el proyecto. Pero la realidad es que ha sido uno de nosotros, otro reportero, el que le preguntó al respecto durante su encuentro con la prensa en Escocia para presentar Brave (Indomable), el último trabajo de su factoría.
Por esa regla de tres, yo podría poner el titular que me diera la gana. La próxima semana viene a la capital de España nada menos que Andrew Garfield, el nuevo Spider-Man, por lo que yo podría preguntarle por ejemplo si interpretaría a Paquirrín en una película, y si me contesta que no desecha la idea a priori, o algo parecido, poner en el encabezamiento que el actor "baraja interpretar al hijo de Isabel Espantoja".
Desde que tanto Pixar como Marvel pertenecen a Walt Disney, se especula con la posibilidad de que los creadores de Toy Story lleven al cine las hazañas de alguno de los superhéroes de la editorial. Lasseter se muestra cauto en sus declaraciones. "En Pixar estamos enfocados en rodar films originales. Incluso nuestras secuelas tienen que tener nuevas ideas. Pero también estoy dirigiendo el estudio de animación de Walt Disney, donde colaboran numerosos cineastas, así que si uno de ellos me viniera con un proyecto en esa línea, estaría abierto a ello".
O sea que en realidad no ha dicho gran cosa, ni parece que por el momento haya nada en marcha, pero seguro que la noticia ha llamado la atención así que, ¿por qué estropearla con la realidad? Por ahora los fans de Pixar nos tendremos que contentar con soñar qué ocurriría si la compañía se pusiera a trabajar en un film protagonizado por superhéroes tan populares como los X-Men o Iron Man.
Aunque yo no soy cineasta, le tomo la palabra a Lasseter y le propongo tres proyectos, que integrarían el estilo propio de ambas empresas. Ahí van:
1. Superbichos. Golpeado en mal sitio por un tentáculo del doctor Octopus, a Spider-Man 'se le va la pinza' y muerde a una pobre araña que sólo intentaba vivir el día a día honradamente. Ésta adquiere la fuerza proporcional de un humano (o sea poca) y pierde la capacidad de trepar por las paredes, por lo que los de su especie piensan que se ha convertido en una "mindundi" y le discriminan. Para volver a ganarse la confianza de los suyos, decide que tiene que ganar por todos los medios el gran concurso anual de telarañas, aunque como ya no puede crearlas de forma natural, tendrá que aprender a tejer y tricotar para hacerlas con hilo.
2. Lobeznos. Lobezno sufre una crisis de identidad porque aunque su nombre en español hace referencia a la cría del lobo, el inglés 'wolverine' designa a un animal, el carcayú o glotón, que él no tiene ni idea de lo que es. Tras buscarlo en internet y descubrir que es una suerte de oso peludo con cola, decide unirse a una familia de esta especie para vivir como ellos a ver si encaja. Pero no puede evitar hacer cosas de humanos como comprarse una tele para ver jugar a la selección española y beber cerveza, así que al final le echan. Al final, descubre que su vida es una gran mentira, pues no es el auténtico Lobezno, sino una réplica del personaje en versión muñeco de peluche, que pertenece a un friqui de cuarenta años que todavía vive con sus padres.
3. Abrigos. La típica historia Marvel de supervillano que le amarga la vida a los superhéroes de turno, pero vista a través de los ojos de los abrigos de Los Vengadores, que cobran vida cuando los dejan en el perchero. El anorak que se pone Iron Man cuando bajan las temperaturas se ha enamorado de la cazadora de cuero de la Viuda Negra. Pero con el calentamiento global cada vez más intenso los abrigos protagonistas caen en desuso y son abandonados en un contenedor de basura, por lo que el film será en realidad una emotiva reflexión sobre el paso del tiempo y la muerte. El compositor Randy Newman ganará el Oscar con la canción principal: "Hay un abrigo en mí".
