Está de moda hablar de crowdfunding, para referirse a lo que ha sido toda la vida una colecta o donación. Parece que los palabros en
Está de moda hablar de crowdfunding, para referirse a lo que ha sido toda la vida una colecta o donación. Parece que los palabros en inglés suenan más serios, por lo que cuando vas a la autoescuela no te ponen un profesor, sino un coach, y ya no hay gente que corre por el parque sino runners.
En España, se han dado algunos casos significativos de financiación colectiva, como la Ostrich Pillow que viene a ser como una almohada que te tapa por completo la cabeza, lo que te permite quedarte a oscuras y echar una cabezadita en la oficina o el autobús, en una curiosa reinvención de la siesta.
También se ha desarrollado así un film de ciencia ficción con buena pinta, El cosmonauta, en el que ha participado incluso algún ilustre compi de decine21.com, en concreto Carlos Viera, nuestro director de marketing. Resulta que el film es el quinto más caro producido a nivel mundial a través de este método (de sus 850.000 euros de presupuesto, más de la mitad se ha obtenido mediante crowdfunding).
El martes, preestreno en Madrid. Se pueden pillar entradas en ticketea. Después se podrá ver en DVD, canal plus, diferentes plataformas de internet e incluso gratuitamente en la web. Desde luego, sus jóvenes responsables, Nicolás Alcalá, Bruno Teixidor y Carola Rodríguez, han demostrado que con iniciativa se pueden hacer cosas muy chulas en España.
Y que conste que aunque lo del crowdfunding parece muy moderno, en realidad lo inventó Lola Flores, cuando a finales de los 80 tuvo problemas con Hacienda y dijo aquello de “si una peseta diera cada español”.
