saltar al contenido principal
Nota decine21
estrella
La máscara del Zorro
Tienda amazon Tienda fnac

La máscara del Zorro

The Mask of Zorro

Principales intérpretes

Crítica decine21.com

estrella
6
Con Z de Zorro
Con Z de Zorro

¡Ta-chín, ta-chán! Vuelve la gran aventura. Con un héroe como los de antes: ¡Su-per-zo-rro! California, 1821. Gracias a la actuación de un hombre enmascarado, el Zorro (bajo este apelativo se esconde el terrateniente don Diego de la Vega, que no es otro que el excelente actor Anthony Hopkins), los españoles se retiran de California. Ha triunfado la revolución de Santa Ana. Pero antes de la partida Rafael Montero, el comandante del ejército burlado, descubre la identidad del Zorro. Así que provoca la muerte de la esposa de don Diego, mientras éste va a parar a una tétrica mazmorra. Su hija pequeña, Elena, queda al cuidado de Montero, que la cría como si fuera de su propia sangre. Veinte años después Alejandro Murrieta, un simpático ladronzuelo (el inconmensurable Antonio Banderas), se encargará de resucitar la leyenda del Zorro.

Es difícil encontrar una peli de aventuras tan entretenida. Ésta posee todo el sabor de un film de Indiana Jones. Hay duelos de espada, tipos enmascarados, mujeres listas y hermosas (Catherine Zeta-Jones), injusticias que resolver, picaresca... ¿Qué más se puede pedir? Encima sirve el film para que el actor español más internacional, el gran Banderas, dé el salto a lo más alto.

Los otros Zorros

El personaje del Zorro fue creado en 1919 por el escritor Johnston McCulley. La primera historia del héroe enmascarado se tituló "The Curse of Capistrano", y apareció en el semanario All-Star Weekly. Antes de la muerte de McCulley en 1958 se habían publicado 65 historias del Zorro. Enseguida surgieron cómics (como el de Alex Toth) y películas varias. Antes de La máscara del Zorro hubo muchísimos Zorros en la pantalla. Douglas Fairbanks dio vida a uno en La marca del Zorro (Fred Niblo, 1924) y en su secuela, Don Q, hijo del Zorro (Donald Crisp, 1925). Si de Zorros a la europea se trata, destaquemos el de Alain Delon en Zorro (Duccio Tessari, 1975). Tampoco se puede olvidar la serie televisiva de Disney (con Guy Williams). Pero de los clásicos, el que se lleva la palma es El signo del Zorro (Rouben Mamoulian, 1940), con unos magníficos Tyrone Power como Zorro y Basil Rathbone como villano.

La gestación de un proyecto
La gestación de un proyecto

El olfato comercial de Steven Spielberg (productor de La máscara del Zorro) es, como todo el mundo sabe, enorme. Sólo a él se le podía ocurrir resucitar las aventuras del Zorro, y ganarse así a la audiencia de origen hispano, cada vez más importante en Estados Unidos. En 1992 se piensa en Andy García para dar vida al héroe enmascarado. Entre los directores comprometidos suenan Mikael Salomon y Robert Rodríguez (éste de origen hispano, que sorprendió con El Mariachi, film que costó sólo un millón de pesetas).

Pasan los años y la estrella de Andy decae un poco; Rodríguez quiere un presupuesto mayor, además de dar al film un tono demasiado sombrío. ¡Fuera! Entran en escena Antonio Banderas (que acaba de resolver con brillantez su papel de Evita) y el director Martin Campbell. Éste resuelve con pulso firme las abundantes escenas de acción del film; no en vano había dado muestras de su valía en un film del superagente 007 James Bond: el impactante Goldeneye.

Se rueda en México. Sus paisajes desérticos y sus haciendas se revelan ideales para el marco de la historia. Pero el trabajo es duro: las temperaturas son insoportables, algunos caen enfermos (entre ellos el propio Campbell), hay que negociar con las mafias locales... Para el film se construye un enorme decorado que representa una mina de oro, donde se requirieron ochenta toneladas de madera y tres de clavos.

Opinan los protagonistas

Banderas

"Esta película es algo más que un simple collage de efectos especiales. Se parece más a un western. Y creo que la gente aprecia la mezcla de estilos. La cosa empieza como una tragedia, luego se salta a la comedia antes de pasar al romance y al aspecto épico del film. Creo que el equilibrio de estos elementos lo que hace al film honrado. La película no se toma en serio ni pretende ser más de lo que es. Y, sorprendentemente, ha atraído a todos tipo de público: obreros, mujeres, hombres, adolescentes, gente mayor y nostálgica que quiere reencontrarse con el Zorro..."

Zeta-Jones

"Este Zorro es distinto a otros. La película reúne todo lo que me gusta: humor, danza, romanticismo, emoción y, sobre todo, acción. Porque yo soy una mujer de acción, tanto en la pantalla como en la vida real."

Hopkins

"En mis años mozos recuerdo haber visto las versiones del Zoro de Douglas Fairbanks y Tyrone Power. Pero nunca pensé que, como actor, llegara a hacer algún día ese papel. Sin embargo ahora, cuando me encuentro en la etapa otoñal de mi vida, creo que ha llegado el momento de disfrutar de un poquito de diversión."

El discípulo y el maestro
El discípulo y el maestro

Los dos Antonios: Banderas y Hopkins. Uno es el jovenzuelo impetuoso, guaperas y algo inexperto. El otro es zorro viejo (nunca mejor dicho): tiene la sabiduría que dan los años. La relación entre el aprendiz y el profesional es típica de los films de aventuras. Lo hemos visto en un montón de westerns (el "pipiolo" al que da una lección John Wayne), en La guerra de las galaxias y El imperio contraataca (Luke con Obi Wan Kenobi y Yoda), en la serie televisiva Kung Fu (¿alquien ha olvidado al maestro y su pequeño saltamontes?) y hasta en un film de Banderas: Asesinos, donde un asesino profesional (Sylvester Stallone) tenía a su lado al actor hispano, que hacía de asesino principiante. Y es que, como diría Yoda, "allí donde aprendiz hay, maestro seguro haber debe".

Bailando con caballos

Las escenas de caballos son muy importantes en el film. Cuatro caballos (3 frisios y 1 mustang mexicano) dan vida a Tornado, la montura del Zorro, que es descrito en el guión como "un enorme caballo, que resopla fuego". Cada uno tenía una habilidad especial: uno era estupendo para los primeros planos, otro destrozaba vallas de maravilla, otro hacía magníficas cabalgadas y el cuarto servía como caballo de refresco. Fueron entrenados por el legendario Corky Randall, que hizo un magnífico trabajo con caballos en el mítico film El corcel negro y en su secuela. Entre otros empleó, para manejar los corceles, el método "liberty", muy semejante al modo en que actúa un director de orquesta: con una leve indicación (un gesto, una voz, un látigo), el caballo sabía perfectamente lo que tenía que hacer.

Campbell asegura que cometió todos los errores de manual al tratar a los caballos, pero que por suerte ahí estaba Randall, que le echaba un cable. "Es un tipo muy divertido. Es como trabajar con John Ford", asegura el director del film. Randall afirma que lo más difícil de hacer fue los momentos en que el Zorro llamaba a su caballo para saltar desde cierta altura y emprender la huída; el caballo lo hacía un par de veces, pero cuando sabía de qué iba la cosa empezaba a poner pegas; aquello no le gustaba un pelo.

DVD
Distribuye: Sony
Extras: Español e inglés 5.1. Tráiler. Comentarios. Vídeo musical. Escenas eliminadas. Entrevistas.
Cómpralo en... Tienda amazon Tienda fnac
También te pueden interesar
  • Comenta esta Película



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE

MAGAZINE



© ESTRENOS 21, S.L. Todos los derechos reservados. 2006-2014 Contacto