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Biografía

Sylvester Stallone

Sylvester Stallone

74 años

Sylvester Stallone

Nació el 06 de Julio de 1946 en Nueva York, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Inasequible al desaliento

11 Enero 2007

Tiene los ojos tristones y la boca torcida. “No se me puede considerar guapo en el sentido clásico del término”, reconoce el actor. Su capacidad como actor es tan limitada, que sólo puede interpretarse a sí mismo. Y como tiene dificultades para hablar, frecuentemente le dan personajes lacónicos, o que llevan una cerilla en la boca para ahorrarse las palabras. Con esas cartas, era bastante difícil mantener el estatus de estrella a lo largo de tres décadas. Pero Sylvester Stallone, ‘Sly’ para los amiguetes, ha subido las escaleras de la fama a base de fuerza de voluntad, como Rocky, el personaje por el que pasará a la historia del cine.

Michael Sylvester Stallone nació con mal pie el 6 de julio de 1946, en Nueva York. Una complicación durante el parto le causó la parálisis de un nervio facial. Con el tiempo, esto se ha convertido en un rasgo característico que aumenta su carisma. Su padre, Frank, peluquero, y su madre, Jacqueline, bailarina y corista, eran un matrimonio italiano forzado a emigrar al Nuevo Mundo, en busca de una vida mejor. Pero ambos discutían continuamente, por lo que Sylvester tuvo una infancia difícil. Esto explica que fuera un muchacho conflictivo, expulsado de varios colegios. Finalmente le mandaron a un internado para chicos estadounidenses en Suiza, donde se integró en el grupo de teatro y descubrió su vocación actoral. De regreso a Estados Unidos, se matriculó en arte dramático, en la Universidad de Miami.

Aunque al terminar sus estudios le reclutaron para un par de montajes teatrales en el circuito alternativo de Nueva York, lo cierto es que Sly tardó muchísimo tiempo en abrirse un hueco en el mundillo. Aunque no le contrataban para ningún papel, el futuro Rocky estaba decidido a aguantar hasta el final del primer asalto. En lugar de tirar la toalla, se dedicó a escribir guiones que mandaba infructuosamente a diversas productoras. Para poder comer, intervino incluso en películas porno, un paso oscuro en su carrera. A pesar de todo, Stallone logró salir de ese inframundo y fue contratado para No hay lugar para esconderse, un drama sobre estudiantes violentos. Woody Allen le dio un papel muy pequeño en Bananas, donde era uno de los matones que intentaban robar a una anciana en el metro.

A lo largo de la década de los 70, Stallone no acababa de despegar, a pesar de que cada vez le daban papeles más extensos, como el gángster de Capone, de Steve Carver, o el piloto sin escrúpulos ‘Ametralladora’ Joe Viterbo, que le hacía la vida imposible a David Carradine en La carrera de la muerte del año 2000, una cinta de ciencia ficción y acción de serie B, producida por Roger Corman.

Como era un actor de poca categoría, pasaba auténticos apuros económicos y su carrera parecía destinada a durar poco tiempo, Stallone decidió plasmar su lucha por el sueño americano en un guión repleto de elementos autobiográficos. El protagonista era un boxeador de poca monta, también italoamericano, empeñado en triunfar a toda costa. El primer borrador de la historia, titulada Paradise Alley, impresionó a los productores Irwin Winkler y Robert Chartoff, que tras leerlo se apresuraron a reunirse con Stallone. Ambos quedaron entusiasmados, pero exigieron cambiar el título por Rocky y que el guión fuera un poco más optimista. Stallone andaba tan desencantado en ese momento con el mundillo de Hollywood, que plasmó esa impresión en el final de la cinta, que al parecer acababa originalmente con el protagonista dejando el boxeo porque no quería tener nada que ver con los turbios manejos que había visto a su alrededor. Los productores querían también una estrella para interpretar al protagonista, por lo que tardaron en rendirse a la evidencia de que el personaje era el propio Stallone y que nadie lo encarnaría como él.

Aunque Rocky fue rodada en 28 días, con un presupuesto modesto (poco más de un millón de dólares), se convirtió en un exitazo de crítica y público. Obtuvo tres Oscar, de diez nominaciones, en las categorías de mejor película, director y montaje. El propio Stallone fue nominado como actor y guionista (únicas nominaciones de su carrera), una hazaña similar a la que lograba su personaje. De hecho, fue la tercera persona nominada al Oscar en ambos apartados, tras Charles Chaplin, por El gran dictador, y Orson Welles, por Ciudadano Kane.

“Es un personaje tan auténtico, que la gente se me acerca para preguntarme por mi carrera de boxeador. Es como si la gente quisiera creer que Rocky existe de verdad”, ha explicado Stallone. La secuencia del entrenamiento de Rocky, subiendo las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia, es de los momentos más recordados de la historia del cine, y Stallone se convirtió en una gran estrella. Hasta el momento, la saga ha tenido cinco secuelas de desigual calidad.

A continuación, Stallone coescribió con Joe Eszterhas F.I.S.T., sobre las desventuras de un sindicalista de los años 30. El propio Stallone interpretaría al protagonista del film, dirigido por Norman Jewison. Poco después, Stallone debutaría como director con La cocina del infierno, un drama sobre tres hermanos italoamericanos. El guión también era suyo, y como en Rocky, introducía muchos elementos de su propia vida.

En los 80, Stallone se convirtió en la máxima estrella del cine de acción. Inició la década encarnando a Hatch, el portero de Evasión o victoria, del maestro John Huston. Y después protagonizó el drama Acorralado, adaptación de la novela ‘Primera sangre’, de David Morrell, en la que Stallone encarnaba a John Rambo, un atormentado ex combatiente de la guerra de Vietnam. Stallone impuso a los productores que se dotara de cierta humanidad al personaje, que a pesar de su enajenación mental y su carácter vengativo no llegaba a matar directamente a ningún policía como en el libro. Aunque el film tuvo éxito, nada hacía presagiar el exageradísimo triunfo de su secuela, Rambo, con un guión de James Cameron que prescindió de los elementos dramáticos, centrándose en la acción y la violencia gratuita. A pesar de su inferior calidad, fue la película más taquillera de 1985, tras Regreso al futuro, y se convirtió en un fenómeno que trascendió la pantalla cuando el presidente Reagan se declaró admirador de la película. “Rambo es republicano”, llego a decir el fallecido mandatario. Por su parte, Stallone le desmintió. “No soy de izquierdas. No soy de derechas. Yo soy americano”, comentó. La tercera parte, en que Rambo ayudaba a los talibanes en Afganistán en su lucha contra los invasores soviéticos, alcanzaba cotas de hilaridad, en frases como “Lo que usted llama infierno, él lo llama hogar”, pronunciada por el coronel Trautman cuando advertía a sus secuestradores de que Rambo iba a ir a Afganistán en su busca y los iba a matar a todos.

Pero a Stallone no le iba bien en el terreno sentimental. Tras divorciarse de su esposa, Sasha Czack, con la que tenía dos hijos, en 1985, mantuvo un sonado pero breve romance con la modelo Brigitte Nielsen. Tras una época de extrema desorientación, al parecer ha acabado sentando la cabeza con Jennifer Flavin, su esposa actualmente, con la que ha tenido tres hijos. Además, Stallone se prodigó en películas repetitivas, de ínfima calidad y casi siempre de tono ultraviolento que le alejaban del público familiar, como Cobra, el brazo fuerte de la ley, Yo, el halcón, Encerrado y Tango y Cash. Tras tocar fondo, con Rocky V, la peor entrega de la saga, decidió tomar como modelo a su amigo y rival Arnold Schwarzenegger y probar fortuna en el terreno de la comedia. Pero Oscary ¡Alto! O mi madre dispara eran tan discretas que pasaron desapercibidas. Stallone volvió a situarse en la cima, interpretando a un montañero en Máximo riesgo, con escenas espectaculares gracias al buen hacer del director Renny Harlin. A continuación, decidió aprovechar su tirón para el cine de acción con películas como Demolition Man, El especialista, Juez Dredd, Asesinos y Daylight: pánico en el túnel, aunque interpretó uno de sus mejores papeles en un drama policial, Cop Land. En este interesante film de James Mangold, era un sheriff apacible, muy parecido al personaje de Rocky, que recibía una oportunidad de redimirse cuando un detective de asuntos internos le pedía ayuda para investigar a varios agentes corruptos.

Al principio del nuevo milenio, el público había abandonado definitivamente a Stallone, que empezaba a tener una edad avanzada para el cine de acción. Protagonizó títulos cada vez peores, como Get Carter, Driven, D-Tox (Ojo asesino) o Shade, juego de asesinos. Sólo tuvo éxito como secundario, con Spy Kids 3-D Game Over, donde interpretaba a ‘El fabricante de juguetes’, un temible supervillano.

En 2006, Stallone cumplió 60 años, y parecía predestinado a la jubilación anticipada. Popular y querido, se sentía desplazado del cine, pero seguía teniendo el gusanillo de intentarlo una vez más... Todo esto le sirvió de inspiración para recuperar a su personaje más popular, en Rocky Balboa, escrita, protagonizada y dirigida por él, y con una mayor carga autobiográfica que sus predecesoras. “He rodado esta película para demostrarle a la gente que la vida no acaba a los 40 ó 50 años. Yo mismo me encuentro en mejor estado que cuando filmé el primer Rocky”, explica el actor. La apuesta le ha salido tan bien que ahora Stallone está a punto de encarnar a su otro personaje fetiche, John Rambo, en John Rambo, cuyo estreno está previsto para 2008.

Oscar
2016

Nominado a 1 premio

Filmografía
Rambo: Last Blood

2019 | Rambo: Last Blood

Treinta y siete años después de su creación, Sylvester Stallone cierra la saga protagonizada por uno de sus personajes más emblemáticos, John Rambo. Nació en una época en donde el fracaso de la Guerra de Vietnam aún escocía en Estados Unidos y el cine denunciaba a menudo los traumas causados por el conflicto con un tono realista y amargado. Acorralado mostraba cómo la sociedad había dejado de lado a sus héroes y lo que éstos habían aprendido en la jungla para sobrevivir. Pronto se convirtió en un clásico de las películas de acción. La calidad de las siguientes partes no elevó el listón, desde luego, pero en 2006 Stallone recuperó al personaje en John Rambo, le dotó de mayor humanidad, dispuesto al fin a cerrar sus heridas, abandonar la selva y volver al hogar, a Arizona. Trece años después llega Rambo: Last Blood. John lleva una vida idílica en el rancho familiar, criando caballos. Le acompañan una abuela mexicana y su nieta, Gabriela, a la que Rambo ha criado y adora como si fuera su hija. Pero su tranquila vida va a quedar hecha trizas cuando la incauta jovencita es raptada por un cártel mexicano de trata de blancas. La ira tomará cuerpo en Rambo, que no descansará hasta recuperar a su pequeña. El guión es obra del propio Sylvester Stallone en colaboración con Matthew Cirulnick y es un ejemplo de cómo coger directamente el toro por los cuernos. Aquí nadie se pierde en la jungla, ni se va por las ramas. En 89 minutos vemos cómo se las gasta un John Rambo más desatado que nunca. En verdad que se ofrecen un par de escenas de una inusitada violencia y –aviso para navegantes– una de ellas quedará para siempre grabada en la retina, no apta para el público impresionable. Hay que reconocer el magnífico pulso en la dirección por parte de Adrian Grunberg, que ya demostró su talento en la única película en su haber, Vacaciones en el infierno. Sabe dónde poner la cámara e imprime un ritmo adecuado, con las elipsis y los tiempos bien confeccionados, y con una intensidad que va ‘in crescendo’ hasta el paroxismo final. Antes se nos ha preparado levemente, claro, con una bucólica calma hogareña, con paseos a caballo y conversaciones paternofiliales, al tiempo que comprobamos las luchas de Rambo por escapar de sus demonios bélicos del pasado, algo que desde luego no ha conseguido, pues sus tierras ocultan una red de túneles más propio de las trincheras de una guerra apocalíptica que de una vida retirada y pacífica. Puede achacarse al film que es directamente una exaltación de la venganza. Lo es. Aquí el héroe encarnado por Stallone da rienda suelta a su faceta más salvaje y justiciera, y lo hará de un modo implacable y premeditado, consciente de que la misericordia es imposible ya porque su corazón ha sido aniquilado. Y hay que decir que el actor mantiene el tipo extraordinariamente ¡a sus 73 años! Al fin, tras el subidón de adrenalina los fans agradecerán con entusiasmo el nostálgico epílogo, que recoge durante los títulos de crédito imágenes de todas las películas de una saga que, aunque les pese a muchos, se ha convertido indudablemente en clásico. Rodada en su mayor parte en las Islas Canarias, entre el reparto, destaca una terna de actores españoles de primera categoría: Óscar Jaenada, Paz Vega y Sergio Peris-Mencheta bordan sus personajes mexicanos, correctamente escritos y desarrollados.

6/10
Plan de escape III

2019 | Escape Plan: The Extractors

Plan de Escape 2: Hades

2018 | Escape Plan 2: Hades

Cuenta pendiente

2018 | Backtrace

Creed II. La leyenda de Rocky

2018 | Creed II

Filadelfia. Adonis Creed continúa su carrera triunfal en el ring, venciendo a Danny ‘Stuntman’ Wheeler, lo que le convierte en el Campeón Mundial de los Pesos Pesados. Está a punto de pedir en matrimonio a su novia, Bianca, que quiere que ambos comiencen una nueva vida en Los Ángeles para progresar en su carrera como cantante, lo que implicaría alejarse de Rocky Balboa, mentor de Adonis. Inesperadamente entra en escena Viktor Drago, hijo de Ivan Drago, el púgil que mató a su padre más de tres décadas atrás, que le desafía a medirse con él en el ring. Tras rejuvenecer la saga de Rocky con Creed. La leyenda de Rocky, Ryan Coogler no pudo ocuparse de la siguiente entrega porque prefirió rodar la superheroica Black Panther. Así que pasa el testigo de la realización al jovencísimo Steven Caple, Jr., hasta ahora autor de un único largometraje, el drama ‘indie’ The Land. Quizás el film no sorprende tanto como su predecesor, y abusa de repetir elementos ya conocidos de la saga, y de Rocky IV en particular.   El recién llegado Caple, Jr. ha rodado muy bien los combates, situando la cámara muy cerca de los combatientes, por lo que el espectador se ve involucrado. Pero se acierta al priorizar el interés dramático de los personajes por encima de una mera sucesión de peleas. Se habla sobre todo de relevo generacional, pues desarrolla más la relación casi paternofilial entre el icónico personaje de Sylvester Stallone y el de Michael B. Jordan, pues se ha convertido más que en un entrenador en un asesor para la vida. Pero al mismo tiempo el primero echa de menos a su hijo auténtico, del que se ha distanciado. Por otro lado, Drago utiliza al suyo para vengarse de la derrota sufrida en el pasado. Se reflexiona también sobre la necesidad de levantarse en los momentos en los que la vida se cae como un castillo de naipes, cuando resulta determinante el apoyo de las personas adecuadas. Como se espera, realizan un convincente trabajo de nuevo Michael B. Jordan y Tessa Thompson, y por supuesto Sylvester Stallone en un rol que no sólo lleva interpretando desde 1976, sino que es un trasunto de sí mismo. Pero sorprende en especial Dolph Lundgren, pues contra todo pronóstico el sueco aprovecha muy bien que el libreto humaniza a Ivan Drago, hasta ahora una especie de monstruo de Frankenstein, entendiéndose muy bien sus motivaciones, lo que da una nueva dimensión al film.

7/10
Guardianes de la galaxia, Vol. 2

2017 | Guardians of the Galaxy Vol. 2

Nuevas andanzas de los Guardianes de la Galaxia, los personajes de Marvel ya llevados antes a la pantalla por James Gunn, director y guionista, que da la impresión de encontrarse muy a gusto con ellos. Este volumen 2 es fiel a las señas de identidad del film que le precedió, de nuevo tenemos al equipo de buscavidas con un gran ego individual, pero también un fuerte sentido del compañerismo, integrado por el líder a lo Han Solo de la saga de La guerra de las galaxias, Peter Quill –también conocido como Star-Lord–, a la alienígena Gamora, al mapache Rocket, al descacharrante árbol.ramita Groot y al tosco y grandote Drax, con rasgos acentuados por un particular y divertido sentido del humor y por la nostalgia ochentera bien presente en temas musicales y estética colorista. Tras el cumplimiento de una misión de guardianes galácticos que desata las iras de la dama dorada y sacerdotisa Ayesha cuando descubre que Rocket ha “distraído” unas valiosas baterías, se desata una persecución que permite que Ego, presunto semidios y padre de Peter al que éste nunca conoció, establezca contacto con su hijo y procure establecer lazos paternofiliales con intenciones poco claras. Aunque de nuevo con un metraje algo excesivo, Gunn logra entregar una película dinámica y muy entretenida, con una trama que teje bien lo grande –planes malvados del villano de turno para sojuzgar el universo mundial, que dan pie a comportamientos heroicos en quienes no parecían capaces de ellos– y lo pequeño –conflictos domésticos y familiares de los personajes bien trazados: la relación de Peter Quill con Ego, más quien hizo las veces de padre con él, el contrabandista Yondu, el encuentro de Gamora con su hermana Nebula con la que mantiene una enemistad mortal, los desahogos cómicos de Drax con la empática e inocente Mantis, comparables a los que comparten Rocket y Root...–, y donde una vez más da la sensación de que esta saga podía formar parte perfectamente del universo Star Wars, a modo de spin-off sobre el mundo de los contrabandistas y aventureros que pueblan la galaxia. Es cierto que los efectos de naves y rayos, cuando se acerca la destrucción total, pueden agotar a más de un espectador, pero ahí no falla en unas cuantas ocasiones el recurso a canciones marchosas de ayer y de siempre. A los actores presentes en el anterior film, presentes con voz o muy caracterizados (Chris Pratt, Zoe Saldana, Bradley Cooper, Vin Diesel, Dave Bautista, Michael Rooker), se suman nuevos valores (Elizabeth Debicki, que sorprendió en la serie El infiltrado) y veteranos como Sylvester Stallone y Kurt Russell.

6/10
This Is Us (2ª temporada)

2017 | This Is Us | Serie TV

Segunda temporada de This Is Us, la lograda serie creada por Dan Fogelman acerca de las andanzas de la familia Pearson, los padres Jack y Rebecca, los hijos mellizos Kate y Kevin, más el adoptado afroamericano Randall, nacido el mismo día en el mismo hospital que sus nuevos hermanos. Mantiene el sólido y original esquema estructural de la temporada iniciática, o sea, seguir distintos planos temporales, donde se entregan piezas que componen un puzzle: Jack y Rebecca, con sus hijos niños y adolescentes, y éstos ya adultos, tratando de sacar adelante sus carreras profesionales, sus relaciones sentimentales, y en el caso de Randall, la nueva familia que ha creado. Entre las muchas subtramas que se van desarrollando, tenemos el alcoholismo de Jack y los esfuerzos con Rebecca para mantener la unidad familiar, a pesar de los errores que decepcionan; y elementos que han influido en la personalidad de Kevin –no ha sabido digerir la muerte de su padre–, Kate –además de sus problemas de sobrepeso, tiene el complejo de despertar la condescendencia materna– y Randall –la necesidad de conocer a sus padres biológicos, y el deseo de devolver lo recibido, adoptando de acuerdo con su esposa Beth y sus dos niñas a una adolescente problemática–. Es cierto que se ha perdido en parte el efecto “novedad”, pero se podría decir que Fogelman ha descubierto una fórmula que funciona muy bien y engancha, de modo que cada escena encierra una lección y un conjunto de emociones genuinas, evitando la sensación de que nos está ahogando con fácil moralina. En general tenemos personajes que se dejan llevar por la irritación y sus complejos, no son perfectos, pero que quedan en cierto modo desarmados por el amor y la comprensión que les muestran sus seres queridos, o al menos por su sinceridad sin tapujos; lo que en los tiempos cínicos que corren es muy de agradecer. Los actores se han hecho perfectamente con sus personajes. Y en las escenas emotivas, cuando conviene, se introduce equilibradamente el contrapunto del humor, o el recurso a las canciones. Además tienen su encanto los cameos de Ron Howard y, sobre todo, Sylvester Stallone, en algunos episodios, haciendo de sí mismos.

7/10
Creed. La leyenda de Rocky

2015 | Creed

La mejor película de la saga de famoso boxeador Rocky Balboa, junto a la primera, rodada 40 años atrás. Sabe tomar algunos de los mejores elementos del original, pero introduciendo una inteligente trama, completamente nueva, y muy adecuada para un Rocky avejentado, sencillo y cordial como siempre, pero solitario, las personas que más apreciaba ya no están en este mundo. Un día se presenta en el restaurante Adriane's de Filadelfia un joven negro, hijo ilegítimo del antiguo rival y amigo de Rocky, el gran Apollo Creed. Adonis atraviesa una verdadera crisis de identidad: está agradecido a la esposa de Apollo por haberle acogido en su casa generosamente tras fallecer su padre antes de que él naciera, cuando era un chico destinado al correccional. Pero ya adulto se debate entre la duda de dedicarse al mundo de los negocios y llevar una vida cómoda, o desarrollar un talento de púgil que está en sus genes. Decantado por la segunda opción, aunque rechazando que le liguen a su padre, acude a Rocky pidiéndole que le entrene para llegar a ser un día campeón. Estamos ante el primer film de Rocky no escrito por Sylvester Stallone, que fue nominado al Oscar por el inicio de la saga en las categorías de guión y actor. Pero sus sucesores en la tarea de guionistas, el casi debutante Aaron Covington, y el también director Ryan Coogler –formidable en su debut en el largo, la muy recomendable y no estrenada en España Fruitvale Station–, han capturado las esencias rockysticas: cambiando el color de la piel del tipo inadaptado que podría llegar a ser campeón de boxeo, pasamos del potro italiano a un joven negro, que conoce lo que es la calle, pero también la otra cara de la moneda, una vida acomodada. Al renunciar a esto último, los pasos de Adonis de entrenamiento en gimnasios modestos, el noviazgo con una chica encantadora, Bianca, cantante que se está quedando sorda, los trucos para mejorar la forma física como capturar gallinas, retrotraen por supuesto al original. Pero al tiempo tenemos muchos otros hilos narrativos bien desarrollados, no siendo el menor el de papel de mentor de Rocky, que concede al film un emotivo tono crepuscular, que invita a reflexionar sobre el sentido de la vida y las metas que merecen la pena. En tal sentido, está muy bien desarrollada la relación maestro-discípulo, resultando muy natural el joven Michael B. Jordan, que trabajó con Coogler en su anterior film, y Stallone, soberbio y creible al encarnar al hombre siempre dispuesto luchar. También Tessa Thompson atrapa el encanto de su personaje, la novia. No falta además el aire épico, de modo especial en el clímax, pero también en los entrenamientos, aunque justo es reconocerlo, Coogler no busca mimetizar lo antes hecho, y sabe entregar estos elementos típicos del subgénero con gran fuerza y personalidad. Igual ocurre con la partitura musical, Ludwig Göransson le da aires nuevos sin renunciar a lo que ya es un clásico, gracias a Bill Conti.

9/10
Los mercenarios 3

2014 | The Expendables 3

Tercera entrega de la saga de Los mercenarios, sin trampa ni cartón, da lo que se espera de ella, mucha acción adrenalítica, actores del género entrados en años –los habituales y nuevos fichajes–, sangre fresca –actores jovencillos, como la debutante luchadora, muy popular en Estados Unidos, Ronda Rousey– y autoparódico sentido del humor. La fórmula inventada por Sylvester Stallone vuelve a funcionar, esto resulta innegable. Y en tal sentido, la trama es casi lo de menos, un esqueleto con la mínima consistencia requerida: Barney Ross está a punto de perder a uno de sus hombres en una misión donde descubre que su eterno enemigo Stonebanks, con el que fundó el grupo de los "Expendables" sigue vivo y más villano que nunca; ve que él mismo y sus chicos ya están mayores, así que para cazar a Stonebanks recluta a un equipillo de jóvenes, menos brutos que sus antecesores y que saben algo de informática; pero claro, al final tendrá que tirar de los "viejos carrozas". La película es entretenida, y tienen gracia algunas de las nuevas incorporaciones, sobre todo Harrison Ford, Mel Gibson, Wesley Snipes y Antonio Banderas, que han tenido margen en algún caso para la disparatada improvisación. La idea de Galgo "Banderas" como un pesado que nunca deja de hablar, pese a cierto histrionismo, da pie a algunos de los momentos más divertidos de la función, donde la complicidad con el espectador permite reírse sanamente de sí mismos a los actores, "Hemos pasado un buen rato", dice Stallone a Ford en cierto momento de la película, frase que presenta inequívocamente un doble sentido sobre el espíritu que guía a estas películas.

5/10
Camino hacia el éxito

2014 | Reach Me

Plan de escape

2013 | Escape Plan

Las dos grandes estrellas del cine de acción de los 80, Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone, habían incluido referencias humorísticas cada uno del otro en sus películas. Pero no cruzaron sus carreras hasta Los mercenarios, de 2010, donde el ex gobernador de California tenía una aparición muy breve, prolongada un poco más en Los mercenarios 2. Ambos vuelven a coincidir en Plan de escape. Ray Breslin, que dedica su vida a escaparse de cárceles para probar si son a prueba de fugas, acepta el reto de una agente de la CIA, que le propone encerrarle en una prisión de máxima seguridad de última generación, de localización indeterminada. El sitio resulta estar muy bien diseñado, teniendo en cuenta sus informes anteriores, y además, el alcaide no está al tanto de que Breslin no es un criminal. De esta forma, debe asociarse con Rottmeyer, uno de los reclusos, para poder salir. El guión del debutante Miles Chapman y de Jason Keller –Blancanieves (Mirror, Mirror)– parte de un planteamiento clásico del subgénero de fugas que podría haber dado mucho más de sí, pues en un principio promete seguir los senderos de títulos como La gran evasión o Fuga de Alcatraz. Aunque en Plan de escape Stallone y Schwarzenegger no realizan, como se puede suponer, un gran esfuerzo interpretativo, han sabido rodearse de secundarios solventes, como Vincent D'Onofrio, Jim Caviezel y Sam Neill. Pero el sueco Mikael Håfström (Kops, 1408) no hace gala de una puesta en escena especialmente memorable. Además, los personajes acaban resultando un tanto planos, y el desarrollo demasiado convencional, con un final que se aparta mucho de los modelos que parecía imitar, y sigue más la línea de Rambo o Commando (1985), por citar dos grandes éxitos de ambos divos basados en los tiroteos superheroicos y las ensaladas de tortazos.

4/10
La gran revancha

2013 | Grudge Match

Película que parte de una idea de enorme gancho. La gran revancha reúne a los dos pesos pesados del cine pugilístico del último tramo del siglo XX, Robert De Niro, que fue Jake LaMotta, en Toro salvaje, de 1980, y la estrella que triunfó como actor y guionista con Rocky, en 1976, un Sylvester Stallone que últimamente parece triunfar únicamente repitiendo la fórmula 'reunión de viejas glorias', como en Los mercenarios y secuelas. La gran revancha sigue el periplo de Henry Razor Sharp (Stallone) y Billy Kid McDonnen (De Niro), dos púgiles de Pittsburgh que mantuvieron una enconada rivalidad treinta años atrás, hasta que el primero se retiró inesperadamente del ring, antes de poder mantener un tercer combate con el otro, que desempataría, tras una victoria de cada uno. Ambos se reencuentran cuando Dante Slate, Jr., el hijo de un tramposo promotor con el que trabajaron en el pasado, les ficha para prestar su imagen para un videojuego de boxeo, pero acaban a puñetazo limpio. Un vídeo casero de lo sucedido triunfa en la red, lo que revive su popularidad nacional, así que Slate decide organizar una pelea que desnivele la balanza. Poco cabe esperar de una cinta rodada por el rutinario especialista en comedias Peter Segal (50 primeras citas, Ejecutivo agresivo), que cuenta con guionistas televisivos de medio pelo, que además apuestan por un tono disparatado, y aluvión de palabras groseras. Pero a pesar de que su duración cercana a las dos horas se hace desmedida, La gran revancha mantiene el interés, está llena de momentos hilarantes –especialmente los diálogos rudos en los que los dos actores principales se descalifican mutuamente–, y hasta tiene cierto fondo, en torno a la importancia de la familia, y aunque éste resulta predecible, otorga al film una mínima entidad. Sin hacer grandes alardes, De Niro se toma La gran revancha un poco más en serio que la mayoría de comedias que interpreta en las últimas décadas, mientras que el poco versátil Stallone retoma el único registro que se le da bien. Además, el film cuenta como secundarios con la siempre convincente Kim Basinger, y con Alan Arkin, hilarante a pesar de que repite el mismo papel de viejo verde al que tanto jugo le sacó en Pequeña Miss Sunshine. El principio de los títulos de crédito contiene un memorable cameo deportivo.

5/10
Los mercenarios 2

2012 | The Expendables 2

Barney y sus mercenarios, después de resolver expeditivamente el secuestro de un millonario chino en Nepal, son requeridos por Iglesia para recuperar una misteriosa caja, que contiene los planos de una mina con toneladas de plutonio ideales para preparar armas nucleares. El muy apropiadamente llamado Vilain liquida a uno de los hombres de Barney, por lo que este clama venganza, al tiempo que salva al mundo y los lugareños de un pueblecito de Albania. Secuela de Los mercenarios, Los mercenarios 2 es más de lo mismo, se toma o se deja, que nadie espere un guión inteligentísimo, por aquello de no vivir de las rentas de la idea del original, hacer una peli reuniendo a los machotes iconos del cine de acción, o sea, Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Jason Statham, Chuck Norris y compañía. Es más, el film incluye dos "deus ex machina", o sea, situaciones insolubles pero que, porque sí, porque para eso tenemos con nosotros a unos increíbles hombres de acción supermachotes, encuentran fácil arreglo de modo absolutamente disparatado. Humor autoparódico sobre sí mismos de algunos actores, más un ligero toque femenino –la oriental Yu Nan, más las mujeres del pueblo–, la razón de ser de la película no es otra que la de ofrecer explosiones y mamporros para nostálgicos del cine de acción ochentero. Quien busque esto no saldrá decepcionado de Los mercenarios 2, sobre todo de la pelea de Stallone y Van Damme; aunque se echa un poco más de imaginación en las escenas moviditas, que suenan a mil veces vistas.

4/10
Una bala en la cabeza

2012 | Bullet to the Head

Tras una década sin dirigir, desde Invicto, el veterano Walter Hill adapta la novela gráfica "Du plomb dans la tête", de Alexis Nolent y Colin Wilson. Queda para el recuerdo que Thomas Jane, que iba a acompañar a Sylvester Stallone en este film, finalmente fue despedido por ser blanco, para sustituirle por un oriental (Sung Kang). En Una bala en la cabeza, Stallone interpreta a Jimmy Bobo, un asesino a sueldo que intenta vengarse de Keegan, cabecilla de una siniestra organización que ha corrompido a las altas esferas y a los agentes de la ley. Para llegar hasta él, tendrá que formar tándem con Taylor Kwon, peculiar policía adicto a los móviles, no muy acostumbrado a los brutales métodos de Bobo. Casi septuagenario, Walter Hill demuestra que sigue capacitado para rodar potentes imágenes y lograr un ritmo endiablado. Una bala en la cabeza viene a ser en el fondo una repetición del esquema de su mayor éxito, Límite: 48 horas, pero con un cambio de roles, ya que aquí el blanco duro es el delincuente (Stallone) y el más cómico es el policía (Sung Kang). La conjugación de 'bromitas' con secuencias de acción también recuerda al film que tenía como protagonistas a Nick Nolte y Eddie Murphy. Ya era violenta y subida de tono aquélla para su época, y ésta va por la misma línea. Una bala en la cabeza funciona como entretenimiento ligero. Sylvester Stallone y Sung Kang (La jungla 4.0) cumplen con papeles a su medida. Además, tienen frente a sí a un antagonista experto en encarnar a brutotes, Jason Momoa, mientras que el desaparecido Christian Slater interpreta con convicción a un secundario casi episódico.

5/10
Los mercenarios

2010 | The Expendables

Barney y su equipo de mercenarios es reclutado para acabar con el tirano al frente de un país sudamericano. La misión resulta más enredada de lo que parece, por los tejemanejes de la CIA, la traición de un amigo y el sincero patriotismo de Sandra, la hija del dictador. De modo que por una vez el grupo actuará por ideales y no vendiendo el alma por dinero. Sylvester Stallone coescribe, dirige y protagoniza una cinta de acción sin demasiadas pretensiones, cuyo "alto concepto" consiste en reunir a tantos actores identificados con el cine de acción como sea posible. Y allí acuden a la cita además del propio Stallone Jet Li, Jason Statham, Dolph Lundgren, Bruce Willis, Mickey Rourke, Arnold Schwarzenegger... De los "imprescindibles" sólo han dejado de participar Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal. Vin Diesel y Jackie Chan, ellos se lo pierden. La trama es lo de menos, lo importante es la adrenalina, muchas explosiones, coreografías de acción, torturas... Y los inevitables diálogos "solemnes", un poquito autoparódicos, cantando la lealtad al compañero y tal, o prometiendo al villano de turno darle su merecido. En tal sentido sólo una escena para Mickey Rourke, dentro de lo previsible, invita al actor a esforzarse en su interpretación. La verdad es que cabía esperar un poco de más de Stallone, pero es lo que hay.

4/10
John Rambo

2008 | Rambo

El éxito obtenido por Rocky Balboa, donde retomaba al célebre púgil, ha animado a Sylvester Stallone a recuperar a su segundo personaje más célebre, cuando se cumplen justamente veinte años del estreno de Rambo III, que era la última entrega hasta la fecha. El propio Stallone se ha encargado de la dirección, y ha escrito un guión que se sitúa entre Tailandia y Birmania, lo que sirve para denunciar las sistemáticas violaciones de derechos humanos cometidos por el ejército de este último país. En la jungla del norte de Tailandia, intenta superar sus traumáticas experiencias en Vietnam y otros frentes de batalla el duro John Rambo, que ahora lleva una existencia placentera dedicado a la caza y a la pesca. Un día, llega al lugar la joven Sarah, junto con un grupo de misioneros que le piden que les lleve en barco hasta la frontera con Birmania. Su objetivo consiste en llevar medicinas, alimentos y biblias a unos refugiados de la etnia karenni, que han sido obligados a dejar sus hogares por el ejército birmano. Dos semanas después, el pastor Arthur Marsh informa a Rambo de que los misioneros no han vuelto. Ha contratado a unos mercenarios para que acudan al rescate. Rambo decide acompañarles para echar una mano. Ciertamente, el último Rocky era superior a este nuevo Rambo, porque recuperaba a una saga de mayor calidad, sobre todo en lo referente a la primera entrega. Stallone ha mantenido las señas de identidad de la franquicia del boina verde imbatible, marcada por la violencia extrema, las secuencias de acción exageradamente heroicas que obligan a suspender la credibilidad, y las frases lapidarias, pues de hecho tiene una muy divertida (“vivir por nada o morir por algo”, etc.). Pero Stallone está en plena forma, como demuestra en las secuencias de acción. Viéndole en la selva masacrar enemigos como si estuviera metido dentro de un videojuego, nadie le echaría 61 años, su edad auténtica. La realización no se le da nada mal, pues de hecho la factura del film es muy superior a sus predecesoras. Despierta la nostalgia entre los seguidores del personaje, y además, acierta rotundamente al mostrarle en proceso de evolución, desde su ya conocido desencanto y desesperación absoluta, hacia una especie de rehumanización inesperada. Destaca en este sentido el diálogo inicial con la misionera, que le pregunta si todavía le queda familia, y descubrimos que hasta el mismísimo Rambo, ¡tiene padre como todo hijo de vecino! Todo está centrado en el propio Stallone, que apenas deja margen a los otros actores, pero brilla en las pocas secuencias que tiene la actriz Julie Benz, que se dio a conocer en la serie Dexter.

5/10
Rocky Balboa

2006 | Rocky Balboa

Han pasado treinta años desde el primer Rocky, y dieciséis desde el quinto, y hasta ahora, último. El regreso de Sylvester Stallone al ring cinematográfico se diría toda una parábola de la trayectoria del actor, director y guionista, que en sus años mozos algún comentarista audaz describió como “el nuevo Marlon Brando”, y que pese a su condición innegable de icono cinematográfico, ha conocido un inexorable declive. Rocky Balboa se plantea regresar al ring, a entablar combates de aficionados en pequeña escala, eso sí… Y Stallone intenta recuperar la estrella perdida a través de su personaje más emblemático, con el permiso de Johnny Rambo, y con un presupuesto limitado para lo que se estima en Hollywood, 24 millones de dólares. En ambos casos tales planes pueden verse como un disparate, el canto de cisne de alguien que un día fue “el número uno”… Para sorpresa de los incrédulos, Stallone, que es de quien nos debemos ocupar en estas líneas, se convierte no sólo en vencedor moral del embate –la película es más que digna–, sino en campeón de la taquilla (más de 50 millones de dólares en Estados Unidos). Stallone sabe pergeñar una trama razonable, con bastantes puntos de interés dramático. Adrian, la amante esposa de Rocky, murió de cáncer. Él debe sobreponerse a diario a su ausencia, ocupado en sacar adelante el restaurante italiano que lleva el nombre de ella. Su hijo, ya adulto, vive acomplejado por la alargada sombra de la fama paterna, no sabe labrarse su propia vida. Un regreso nostálgico al barrio donde se crió, propicia el encuentro de Rocky con Marie, una mujer a la que conoció siendo una chiquilla. Y movido por su buen corazón, tratará de ayudarla a ella y a su hijo. Por otro lado, hay que reconocer a Stallone su habilidad para inventar la excusa que propicia "el último combate" del "potro italiano", y que sabe entregar una pelea de tintes épicos, que enlaza con la climática del primer film. Stallone actor apuntala la sencillez de su personaje, que no es un prodigio de inteligencia y lo sabe, pero que procura luchar a diario en los combates de la vida, pone “a mal tiempo, buena cara”, y acude a visitar con frecuencia la tumba de su esposa. Vuelve a sonar la música vibrante de Bill Conti, inspiradas variaciones sobre los viejos temas, que producen un cosquilleo que retrotraen a la vieja saga con más talento que el demostrado por George Lucas en su segunda trilogía galáctica, a pesar de las partituras de un maestro de la banda sonora, John Williams. Con guiños como la subida a la escalera que conduce al Museo de Arte de Pensilvania Stallone se mete al espectador en el bolsillo.

6/10
Shade, juego de asesinos

2003 | Shade

Stevens, “The Dean”, un jugador de póker famoso entre los jóvenes aspirantes a “buscavidas” de la ciudad, se gana la vida participando en partidas ilegales de los bajos fondos de Los Ángeles. Con ayuda de dos cómplices tramará un plan para “desplumar” a un poderoso mafioso, al que retarán a una partida que intentarán amañar. Pero antes necesitan conseguir dinero para apostar con él. Stallone intenta recuperar el público perdido con este thriller sobre perdedores, para el que se ha rodeado de un reparto de auténtico lujo. Supone el debut de Damian Nieman como director y guionista.

4/10
Spy Kids 3-D Game Over

2003 | Spy Kids 3-D Game Over

Un nuevo supervillano amenaza al mundo. Se trata de ‘El fabricante de juguetes’ (que tiene la acartonada cara de Sylvester Stallone), que planea lanzar al mercado un videojuego con el que volver poco menos que idiotas a los niños de todo el planeta. Menos mal que andan por ahí Juni y Carmen Cortez. Pero el modo de enfrentarse a la amenaza lo es todo menos sencillo. Pues los chicos deben introducirse virtualmente en el juego, e ir superando diversos niveles. En el camino encontrarán la ayuda de varios chavales que también andan introducidos en el juego. Robert Rodríguez culmina su entretenidísima trilogía de cine infantil, dedicada a una familia de espías, los Cortez, que incluye a tres generaciones. La baza que juega en esta ocasión tiene atractivo doble. Por un lado, el film está situado en el mundo de los videojuegos, y quien esté enganchado a ellos, comprobará que Rodríguez ha hecho los deberes; es decir, habla con conocimiento de causa. Y por otra parte, en su versión tridimensional (pues el DVD ofrece la posibilidad de ver la peli de modo convencional), se recupera el viejo cine que se veía con gafas de colores, y que aunque no sea perfecto, tiene un muy agradable sabor añejo que nos retrotrae a viejas películas como Los crímenes del museo de cera. De nuevo los efectos especiales son la mar de originales, y el peso del protagonismo recae sobre todo en los dos chavales Alexa Vega y Daryl Sabara (de hecho, a Antonio Banderas y Carla Gugino casi no les vemos el pelo).

5/10
D-Tox (Ojo asesino)

2002 | D-Tox

Hecho polvo. Así se encuentra el agente Malloy, del FBI, después de que un asesino psicópata, al que le encanta cargarse policías, haya matado a su novia. Tanto, que ha terminado hundido en el alcohol. Buscando rehacerse, Malloy acepta ingresar en un sanatorio especializado en ayudar a policías traumatizados. Allí, en un lugar aislado en medio de la nieve, hay un montón de polis luchando con sus demonios interiores. Lo que no imaginan es que el asesino va a trasladarse al lugar, para hacer de las suyas. Jim Gillespie, el director de Sé lo que hicisteis el último verano, vuelve a regalarnos un montón de sustos en el caserón donde están recluidos los policías enfermos, a medida que se topan con la muerte violenta. También incluye un poco de “psicoviolencia” en las terapias de grupo, donde los diversos agentes (incluido un musculoso Sylvester Stallone, a pesar de sus 52 años) comparten sus traumas. Stallone ha descrito el film como “un descenso a los infiernos”.

4/10
El protector (2002)

2002 | Avenging Angelo

Jennifer Barrett es hija de un alto capo de la mafia, aunque ella lo ignora. Cuando su padre es asesinado, su guardaespaldas tendrá que proteger a Jennifer de los asesinos de su padre. Sylvester Stallone protagoniza este convencional thriller de acción, que no está a la altura de las expectativas. La dirección es pobre y plana, y el guión tiene muy poco aliciente. Tampoco da la talla Madeleine Stowe, diez años después de rodar El último mohicano.

3/10
Driven

2001 | Driven

Como nuestro inigualable Fernando Alonso, Jimmy Blai es un joven y prometedor piloto de carreras, pero a diferencia del asturiano no aguanta con serenidad la presión de las competiciones profesionales. Además se distrae frecuentemente porque está enamorado de la novia de su máximo rival. Para intentar solucionar el problema, el dueño de la escudería le pone como tutor a una antigua gloria, la estrella del automovilismo Joe Tanto, que se retiró tras una trágica colisión que casi le cuesta la vida a él y a otro piloto.  Sylvester Stallone se resiste con uñas y dientes a ser olvidado. Esta vez ha escrito él mismo el guión, basándose en la figura de su admirado Ayrton Senna, el famoso corredor brasileño que falleció en un accidente automovilístico en plena competición. Además, le cede el protagonismo al joven Kip Pardue, aunque él quería a Leonardo DiCaprio, y vuelve a confiar en la dirección del especialista en acción Renny Harlin, con el que rodó Máximo riesgo, uno de sus más espectaculares trabajos. El musculoso italoamericano no volvió a ponerse de moda hasta poco después, interpretando al malo de Spy Kids 3, pero al menos consigue “adrenalina pura”, como aseguraba la publicidad de la cinta. Es decir, trepidantes secuencias de conducción a toda pastilla no aptas para cardiacos, que harán las delicias de los aficionados a la Fórmula 1.

4/10
Get Carter

2000 | Get Carter

Carter es un matón de la mafia de poca monta: hace lo que le dicen y no hace preguntas. Pero descubierto el asesinato de su hermano, está dispuesto a llegar hasta el fondo de la cuestión, caiga quien caiga. Se trata de un "remake" del film protagonizado por Michael Caine en 1971, sustituido esta vez por Sylvester Stallone. Pese a todo, Caine cuenta con un pequeño papel.

4/10
¡Arde Hollywood!

1998 | Burn Hollywood Burn

Peculiar y corrosiva mirada a la producción de películas en Hollywood. Como si se tratara de un documental, los personajes explican las dificultades de rodaje de un film de Alan Smithee, que resulta ser el nombre de una persona real y no sólo un seudónimo. A pesar de contar con actores de renombre en pequeños papeles (Sylvester Stallone, Jackie Chan, Whoopi Goldberg, etc.) se da la paradoja de que la película la firma... Alan Smithee.

2/10
Cop Land

1997 | Cop Land

Murray (Michael Rapaport) es un policía de Nueva York que tiene un altercado con unos individuos que van conduciendo en el coche que va delante de él. En unos instantes, el coche de ellos, que está atravesando un puente, choca brutalmente y los ocupantes mueren. Al lugar, acuden en seguida, las autoridades policiales y el sheriff Heflin (Sylvester Stallone), que llevará el caso. El suceso empieza a convertirse en una bola de nieve donde Murray no sabe si saldrá bien parado. Entretenido thriller policíaco que, a pesar de no ser la octava maravilla del mundo, alcanza un nivel bastante por encima de la media. Cuenta con un conjunto de buenos actores, donde destaca Harvey Keitel, Ray Liotta, un fugaz Robert De Niro y un orondo Sylvester Stallone, en uno de sus papeles más convincentes. James Mangold (Inocencia interrumpida, En la cuerda floja) dirige la cinta, donde hace una crítica de la corrupción policial.

6/10
Pánico en el túnel

1996 | Daylight

Un enfermero, Kit Latura, debe rescatar a un grupo de personas atrapadas en un viejo túnel de Nueva York, obstruido y en llamas. Bien rodada y con brillantes efectos especiales, tiene el look de los filmes catastrofistas de los 70, cuando el género logró su mayor apogeo. Ciertos matices dramáticos enriquecen el convencional argumento: un grupo de gente queda atrapada en un túnel bajo el río Hudson tras una explosión. Buen reparto encabezado por Sylvester Stallone.

4/10
Asesinos

1995 | Assassins

Película al servicio del lucimiento de sus dos interpretes principales, Sylvester Stallone y Antonio Banderas. Nos narra el enfrentamiento entre dos asesinos profesionales, que tiene su origen en un oscuro caso de fraude informático. Se trata de un duelo entre titanes, pues ellos son los mejores en su "especialidad". Tiros, explosiones y persecuciones componen el hilo argumental de este film. Richard Donner dirige eficazmente este thriller de acción. Loable es el esfuerzo de Sylvester Stallone de alejarse de los papeles de Rocky y Rambo, que tanta fama le dieron en su día; y Antonio Banderas, consigue subir un peldaño más en el mundo de Hollywood. Destacable es también la interpretación de Julianne Moore. Estamos ante una eficaz película la de acción, que en especial hará las delicias de los "fans" de Stallone.

4/10
Juez Dredd

1995 | Judge Dredd

En un inquietante futuro, la humanidad vive en Megaciudades. La proteccion de la ley y el Orden están encomendados a una élite de Agentes Especiales que son a la vez Juez, Jurado y Ejecutor. El mejor de ellos es el juez Dredd, una auténtica leyenda viviente reverenciada por los jóvenes cadetes. Los problemas surgen cuando el juez Dredd, víctima de un complot para acabar con él, es acusado de asesinato, aplicándosele la pena máxima. Eficiente película de ciencia ficción, basada en las aventuras de un célebre personaje del cómic norteamericano. Danny Canon dirige con pulso el film, lleno de acción trepidante, que cuenta con unos soberbios efectos especiales. Sylvester Stallone de vida al famoso juez, en uno sus intentos por desencasillarse de los papeles de Rocky y Rambo que tanta fama le proporcionaron. Le acompañan en el reparto Armand Assante (Gotti), Diane Lane y Max Von Sydow (El Séptimo Sello).

4/10
El especialista

1994 | The Specialist

Un experto en explosivos, interpretado por Sylvester Stallone, y una exuberante belleza con ganas de aventuras, interpretada por Sharon Stone, se enfrentan a un trío de temibles e implacables asesinos. Unos ingredientes que se mezclan bajo el sofocante calor de Miami. La reunión de estas dos estrellas, que pueden pasar por la bella y la bestia, es el máximo atractivo de esta película. Acción a raudales y mucho suspense, en una trama en la que los personajes deben enfrentarse a terribles peligros. Detrás de su instinto de supervivencia, se esconden otras pasiones, que van desde el amor hasta la irreprimible obsesión por la venganza.

4/10
Demolition Man

1993 | Demolition Man

1996. Tras una brutal lucha de igual a igual, un criminal psicópata llamado Simon Phoenix (Wesley Snipes) hace saltar en pedazos un edificio con 30 rehenes dentro. El policía John Spartan (Sylvester Stallone), apodado "demoledor", no puede evitarlo. Ambos son condenados a ser congelados. En el año 2032, en San Angeles reina la paz hasta que Phoenix es descongelado, consigue escapar y siembra el pánico. A pesar de sus cuestionados métodos, las autoridades deben descongelar a Spartan, el único que puede detener al peligroso asesino. Es uno de los títulos más conocidos de acción futurista. Interpretado por un especialista en el género, como es Stallone, y un compañero que no le va a la zaga en músculos y en frialdad: Snipes. Las aventuras que vivirán en una ciudad del futuro, en una sociedad distinta a la que ellos conocieron, son un aliciente más a su enfrentamiento.

5/10
Máximo riesgo

1993 | Cliffhanger

Gabe Walker (Sylvester Stallone) es un antiguo miembro del servicio de rescate de montaña. Era muy eficaz en su trabajo, hasta que un desgraciado accidente le hizo apartarse de la profesión. Ahora, un grupo de personas andan perdidas en lo más alto de una peligrosa montaña, Rocky Mountain, porque han sufrido un accidente. Consiguen pedir auxilio por radio, y Gabe Walker debe entrar de nuevo en acción. Pero cuando acude a su rescate, se da cuenta de que en realidad son una banda de criminales que acaban de cometer un asalto en un avión federal. Gabe Walker no sólo debe enfrentarse a ellos, sino también salir con vida de los innumerable peligros de la montaña. Una estupenda película de acción, hecha a la medida de Sylvester Stallone. Cuenta con espectaculares y arriesgadas escenas de escalada en la alta montaña. Recomendable para los aficionados al género.

4/10
¡Alto! O mi madre dispara

1992 | Stop! Or My Mom Will Shoot

Una madura, encantadora y simpática mujer (Estelle Getty) está convencida de qué cosas son las mejores para su hijo, tanto personal como profesionalmente. Sin embargo, éste, el sargento de policía de Los Angeles Joe Bomowski (Sylvester Stallone), no quiere ni oír hablar de los consejos de su madre. Él vive apaciblemente su soltería y su vida independiente, aunque algo desordenada. Mentalmente se encuentra a mil millas de su madre. Un día, ésta viaja desde New Jersey para hacerle una inesperada visita a su hijo. Sin embargo, su estancia en California se convierte en una aventura insospechada cuando es testigo de un crimen. Involucrada entonces ella en la investigación policial, no dudará en acompañar a Joe en todas sus peligrosas misiones. Entretenida película que aúna comedia y acción de manera bastante eficaz, con un papel más que convincente por parte del duro Stallone. Ideal para ver en familia.

4/10
Oscar

1991 | Oscar

Adaptación de la obra teatral del francés Claude Magnier, que ya había sido llevada al cine con Louis de Funès de protagonista con el título Oscar: una maleta, dos maletas, tres maletas. Ahora es Sylvester Stallone el que utiliza esta farsa como vehículo de lucimiento, tratando de cultivar una imagen cómica que le permitiera despegarse de la etiqueta de hombre de acción que propiciaron sus sagas de Rambo y Rocky. Sly encarna a un gángster que promete a su padre en el lecho de muerte dejar el mundo del crimen y dedicarse a negocios honrados. Lo que no va a ser fácil. Muchas de las risas provienen de cierta confusión que se produce con un intercambio de maletas. Sin embargo, y a pesar del cuidado reparto, John Landis no acaba de hacerse con la película, y Stallone carece de la necesaria vis cómica.

4/10
Rocky V

1990 | Rocky V

En esta última película de la saga, Rocky se da cuenta de que toda la fortuna lograda durante todos sus combates, ha desaparecido en manos de su asesor financiero. Para empeorar aún más las cosas, las heridas sufridas durante su carrera como boxeador, le obligan a retirarse del ring. Rocky decide trasladarse junto con su mujer y su hijo Rocky Jr. a un barrio de las afueras en el Sur de California. Allí tendrá que luchar por recuperar a su hijo, resentido por la excesiva atención que Rocky presta a un joven boxeador, Tommy Gunn, al que entrena para convertirle en una estrella internacional. Pero todo se complica aún más cuando Tommy se enfrenta públicamente a Rocky, obligándole a luchar una vez más.

6/10
Encerrado

1989 | Lock Up

Brillante película al más puro estilo de Sylvester Stallone. Como siempre, el gran forzudo de Hollywood se ve envuelto en una serie de episodios que él solo tendrá que resolver con el uso de sus habilidades. Frank Leone (Sylvester Stallone) es un preso que ha permanecido en prisión durante muchos años y ahora sólo le restan seis meses para salir en libertad. Pero un viejo enemigo (Donald Sutherland), alcaide de Gateway, una prisión de alta seguridad, quiere impedirlo a toda costa. Frank verá cómo es trasladado allí injustamente y tratado con insultante crueldad. Deberá luchar con todas sus fuerzas contra la persona que tiene todo el poder sobre su vida. Acción sin descanso encierra esta correcta película carcelaria que, además de su protagonista, cuenta con el siempre soberbio y extraño Donald Sutherland.

4/10
Tango y Cash

1989 | Tango & Cash

En Los Ángeles, dos policías que luchan contra el narcotráfico llamados Ray Tango y Gabe Cash no hacen más que mostrar su rivalidad constantemente intentando competir el uno con el otro para demostrar que son los mejores. Pero hay algo que les une, y es una conspiración contra ellos por un delito que no han cometido. Tras pasar varios meses en una dura prisión y conseguir escapar, su objetivo ahora será ayudarse mutuamente para demostrar su inocencia. Acción y ritmo sin pausa en esta película llena de persecuciones, tiros y musculitos, a cargo de Sylvester Stallone y Kurt Russell. El malo de la cinta es un mafioso Jack Palance (Raíces profundas) y la chica de turno, Teri Hatcher (Mujeres desesperadas). Guión, puesta en escena y trama sencillita y sin demasiadas pretensiones, pero entretenida para pasar un buen rato disfrutando de la mezcla de acción y humor de los dos protagonistas.

5/10
Rambo III

1988 | Rambo III

Rambo vuelve al ejército tras la noticia de que el coronel Samuel Trautman está en Afganistán, como prisionero de los rusos. Sin vacilar el héroe de acción va en busca de su amigo. Tercera película de la saga Rambo protagonizada por Sylvester Stallone. Esta vez, el bruto de John ha de vérselas con los soviéticos. A pesar de que el nivel ya había empezado a decaer en la segunda parte, los seguidores volverán a disfrutar con la misma acción y violencia que suele alimentar a estos filmes. En este caso cuenta con Peter MacDonald (Soldado de fortuna) llevando la batuta y Stallone vuelve a colaborar en el guión como ya hizo en las otras películas.

3/10
Yo, el halcón

1987 | Over the Top

En el momento álgido de su carrera Sylvester Stallone protagonizó esta película de acción con buenas dosis de drama familiar, donde el final feliz está asegurado. Lincoln Hawk es un camionero que vive con la obsesión de que abandonó a su hijo pequeño muchos años atrás, cuando se separó de su esposa. pero Lincoln quiere recuperar el tiempo perdido y volver a entrar en la vida de su vástago que ahora se encuentra en una academia militar. Para ello se verá envuelto en una serie de luchas, en donde se enfrentará haciendo pulsos a sus oponentes.

4/10
Cobra, el brazo fuerte de la ley

1986 | Cobra

Marion Cobretti, conocido como Cobra, es un policía implacable, fuerte y valiente con ametralladora en mano que reparte justicia allí por donde va. Un grupo de asesinos tiene en su contra a Ingrid, una testigo a la que quieren eliminar, pero Cobra no sólo la protegerá sino que acabará con ellos. Título para lucimiento del musculoso Sylvester Stallone, que andaba rodando las secuelas de Rocky y Rambo, y un film nostálgico para muchos que crecieron en los 80. Desde luego el papel le va ni que pintado al protagonista, y a pesar de tener un guión algo cogido por los pelos, la historia se sostiene gracias a las dosis de acción y violencia que requieren ese tipo de films. Un protagonista duro como pocos, que no tuerce el gesto ni para dormir, con gafas de sol ochenteras que esconden una mirada vengadora, y el palillo que no falte a la hora de repartir camorra... eran los ingredientes básicos para el éxito. Le acompaña Brigitte Nielsen, por entonces, esposa de Stallone, y la trama está basada en una novela de Paula Gosling, que también sirvió de inspiración para la película de 1995 Caza legal.

3/10
Rambo

1985 | Rambo: First Blood Part II

John Rambo ha salido de la cárcel y le encargan la misión de comprobar si quedan prisioneros estadounidenses en Vietnam. Cuando llega a la jungla debe fotografiar el terreno sin enfrentarse al enemigo pero tras verse traicionado, los planes cambian y será él quien tome el mando de la situación. Segunda entrega del héroe de guerra más conocido que vuelve a estar en la piel del forzudo Sylvester Stallone. Con la cara manchada y la boca torcida, Stallone carga con la metralleta y reparte camorra a diestro y siniestro demostrando que a bestia no le gana nadie. La escena del helicóptero es 'la bomba'. Acción, violencia y explosiones se vuelven a dar cita, esta vez de la mano del director George P. Cosmatos (Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp). Entre el reparto, repite Richard Crenna.

4/10
Rocky IV

1985 | Rocky IV

Rocky pierde la calma con un luchador soviético, corrompido, quien literalmente mató a su último oponente Sylvester Stallone escribe, dirige y actúa en esta guerra entre naciones en la cual la única batalla se realiza en un cuadrilátero de boxeo. Rocky debe defender el campeonato mundial de boxeo peso pesado, pero hay un nuevo retador al frente: Drago. El amigo de Rocky, Apollo Creed pelea con Drago en una pelea de exhibición, pero después de la trágica derrota de Creed, Rocky sabe que debe vengar a su amigo y vencer al adversario soviético. El régimen de entrenamiento de Rocky lo lleva a la fría Siberia, donde se prepara para una pelea globalmente televisada en el corazón de Moscú. Stallone una vez más realiza una fascinante película que vibra con humor, drama agudo y patriotismo descarado.

5/10
Acorralado

1982 | First Blood

Un vagabundo estadounidemse, ex boina verde, que está haciendo autoestop es arrestado por la policía y llevado a prisión. El vagabundo se llama John Rambo y nadie presupone que este hombre es un héroe de Vietnam, preparado para la batalla. Tras permanecer en la cárcel, y recibir malos tratos, Rambo recuerda su época bélica y las torturas que soportó allí, por lo que reacciona con violencia. Es cuando huye y se esconde en las montañas cuando comenzará para él una arriesgada aventura, pues la policía le sigue la pista. Pero para Rambo, las montañas son el terreno bélico que mejor conoce y no será tan fácil atraparle. Gran película de acción con un Sylvester Stallone en uno de los papeles con el que será más recordado, aparte de la saga de Rocky. Un soldado vuelve perjudicado de una guerra en la que arriesgó la vida por su país, en donde perdió a muchos de sus amigos y por la que sufre daños psicológicos que pueden ser irreversibles; y se encuentra a su vuelta, con un hogar que en vez de tratarle como un héroe, le recibe con humillaciones y desprecios. Ante esto, Rambo reacciona con furia y no se deja amedrentar, iniciando su propia guerra personal. Al igual que ocurrió con Rocky previamente, Acorralado supuso el principio de una serie de entregas que ha reunido a miles de adeptos.

6/10
Rocky III

1982 | Rocky III

En esta poderosa continuación,  Rocky se tendrá que enfrentar con el feroz Clubber Lang, papel que es interpretado por Myster T. Tras numerosos combates, Rocky Balboa se convierte en el gran héroe que ocupa los corazones de millones de personas en todo el mundo. La vida parece sonreirle, ya que tras ganar 10 combates seguidos, le ofrecen los mejores contratos. Pero todo parece acabar para Rocky cuando Clubber Lang lo derrota en un combate humillante. Es entonces cuando cada vez golpea en su mente con más fuerza la idea de colgar sus guantes. Pero Rocky recibe el inesperado apoyo del que en otro tiempo fue su peor pesadilla: Apollo Creed. Con su ayuda Rocky tendrá que prepararse para poder enfrentarse con Lang en un duro combate por el título del campeonato mundial de pesos pesados. Sylvester Stallone escribe, dirige y protagoniza esta película con una pasión e intensidad explosiva. El resultado es una de las películas clásicas del cine de acción.

6/10
Halcones de la noche

1981 | Nighthawks

Durante la fiesta de fin de año explota una bomba dentro de unos grandes almacenes en Londres. Días después otra bomba explota en París y posteriormente en Nueva York. Dos veteranos policías son enviados a luchar contra una criminal organización. Entretenido film que reúne al poli Sylvester Stallone y al malvado Rutger Hauer en una historia criminal, con susmomentos de tensión y accion, cuando ambos no eran demasiado conocidos, aunque Stallone ya había rodado Rocky.

5/10
Evasión o victoria

1981 | Victory

John Colby, capitán inglés, es enviado a un campo de prisioneros nazi. Transcurre la II Guerra mundial, y Colby ha visto truncada su carrera como futbolista al ser reclutado. El mayor Karl Von Steiner, máximo oficial de los alemanes, le propone un extraño reto. Colby deberá reunir jugadores para celebrar un partido con un equipo germano. El entonces veterano John Huston (La reina de África) obtuvo un gran éxito con esta cinta deportiva sobre fugas de prisioneros. Además de actores profesionales como Michael Caine o Sylvester Stallone, participaron astros reales del fútbol como el mítico brasileño Pelé, el británico Bobby Moore o el argentino Osvaldo Ardiles.

5/10
Rocky II

1979 | Rocky II

La continuación de una de las películas de mayor éxito de la historia del cine comienza con el segundo combate del siglo cuando Rocky Balboa lucha contra Apollo Creed. Sylvester Stallone interpreta de nuevo al gran Rocky Balboa en esta película en la que además de actor, es guionista y director. Después de que Rocky Balboa se enfrentase con el campeón de los pesos pesados Apollo Creed los fans piden un nuevo combate. Pero Rocky, tras las heridas sufridas en la última pelea, anuncia su retirada para dedicarse más a Adrian con la que acaba de casarse. Pero se da cuenta de que no puede huir de su auténtica pasión.

7/10
F.I.S.T.

1978 | F.I.S.T.

Antes de que la carrera de Stallone se torciera, protagonizó filmes estupendos como éste de un sindicato de camioneros, con el combativo nombre de F.I.S.T., “puño” en inglés. El guión es de Joe Eszterhas.

5/10
La cocina del infierno

1978 | Paradise Alley

Tragicomedia escrita, dirigida y protagonizada por el popularísimo Sylvester Stallone, uno de los reyes de la taquilla de fines de los ochenta. Tras su debut en papeles secundarios en largometrajes como Bananas y Evasión o victoria obtuvo un gran éxito con papeles protagonistas en filmes como Rocky y Acorralado. La cocina del infierno es la historia de tres hermanos italoamericanos, los Carboni, que viven en un barrio marginal de Nueva York en 1946. Su único sueño es abandonar este conflictivo lugar para siempre. Cosmo (interpretado por Sylvester Stallone) trazará un plan para conseguir un millón de dólares y hacerlo.

5/10
Cannonball

1976 | Cannonball!

Una carrera de coches, unos participantes, y el primero que llega a la meta, gana. Éstas son las únicas reglas, y con esta premisa Paul Bartel dirige una cinta de 'autos locos' llena de acción y secuencias espectaculares. David Carradine, que le había cogido el gusto a las carreras de coches tras La carrera de la muerte del año 2000, protagoniza la cinta junto a su hermanastro Robert, Bill McKinney (Acorralado), Martin Scorsese haciendo de mafioso y un Sylvester Stallone que no aparecío en los créditos.

4/10
Rocky

1976 | Rocky

Los suburbios de Filadelfia ven pasar a diario a Rocky Balboa. Él es un boxeador vocacional que subsiste como puede. Sin embargo, su mediocre vida va a dar un vuelco. Inesperadamente, es elegido para enfrentarse en combate al campeón mundial de peso pesado. El afán de superación, el amor de su novia y la esperanza le llevarán en volandas hacia una gloria jamás imaginada. Nunca antes la recreación del sueño americano en la gran pantalla había causado tanta conmoción. De un sencillo relato nació algo más que dos horas de magnífico entretenimiento: un popular personaje (hasta el momento incombustible sobre el ring), la recuperación de un cine que ahonda en los buenos sentimientos (Frank Capra dijo que le hubiera encantado firmar el film) y, sobre todo, la aparición estelar de Sylvester Stallone, alma mater del fenómeno, responsable del guión y protagonista. Y es que Rocky reúne todos los elementos para atraparnos en sus redes. Hay acción, romanticismo y drama. Magnífica es la puesta en escena de John G. Avildsen, demostrando sensibilidad en desnudar las motivaciones de los entrañables personajes. También resulta espectacular cuando sobre el cuadrilatero rueda, con cuatro cámaras, un combate apasionante. Todo a flor de piel, apoyado por una banda sonora imprescindible en cada uno de los fotogramas. No falta la ajustada y vibrante exaltación del mito, ese momento de laurel en el que todos quisieramos ser el héroe para dar el golpe de gracia.

8/10
El prisionero de la segunda avenida

1975 | The Prisoner of Second Avenue

Mel y Edna son un matrimonio de mediana edad que vive en un magnífico apartamento en Manhattan. Pero van a encadenar una tribulación tras otra, empezando porque Mel se queda sin trabajo, y siguiendo con el robo del apartamento, el nuevo trabajo de Edna, los desequilibrios mentales que empiezan a aflorar, y unos vecinos que no contribuyen a que mejoren las cosas. Neil Simon adapta su propia obra teatral, una simpática comedia, tal vez no memorable, pero que permite lucirse a Jack Lemmon, Anne Bancroft y compañía.

5/10
Capone

1975 | Capone

Reconstrucción de la carrera criminal de Al Capone, desde que empieza a escalar posiciones en el submundo del hampa. Ben Gazzara interpretó al protagonista, acompañado de un joven Sylvester Stallone.

4/10
Adiós, muñeca

1975 | Farewell, My Lovely

Adaptación de una de las muchas novelas que Raymond Chandler escribió sobre el cínico detective Philip Marlowe. El resultado es una obra maestra que consigue crear el ambiente de los años 40 gracias a una magistral dirección artística de Dean Tavoularis (colaborador de Coppola), una fotografía atmosférica de John A. Alonzo y una sensual banda sonora de David Shire. Rodada en las localizaciones de Hollywood Boulevard descritas en su trama, cada plano guarda un trozo inenarrable del mejor cine negro en un tono poético digno de figurar en las antologías cinematográficas. Su reparto está a la altura con Robert Mitchum como Marlowe, acompañado de una sugerente Charlotte Rampling, John Ireland y Sylvia Miles (nominada al Oscar como mejor secundaria). Además aparece Sylvester Stallone, en un breve papel de matón. Marlowe es contratado para encontrar a una chica desaparecida, en una trama ya llevada al cine en 1942 como The Falcon Takes Over y dos años después como Historia de un detective. ¡Quién puede pensar ahora que Adiós, muñeca fue una de las primeras producciones de Jerry Bruckheimer!

7/10
La carrera de la muerte del año 2000

1975 | Death Race 2000

Una peculiar competición se celebra todos los años en Estados Unidos y es considerada un deporte que reúne a gran número de aficionados. Consiste en una carrera de automóviles por todo el continente donde casi todo vale y el ganador resulta aquel que haya atropellado a más personas. Dos participantes lucharán a muerte entre ellos para ganar y son 'Frankenstein' y Joe 'Ametralladora'. Con un estilo muy particular a la hora de narrar la película, pues casi parece que el espectador es el propio público de la competición, Paul Bartel dirige una cinta de carreras con grandes dosis de acción y por supuesto de violencia. David Carradine (Kung Fu) y Sylvester Stallone antes de hacerse conocido por la saga Rocky, protagonizan la cinta.

5/10
Bananas

1971 | Bananas

Fielding Mellish, un tímido intelectual que se gana la vida probando diferentes productos, se enamora de Nancy, activista política que lucha por derrocar al despótico dictador de San Marcos, un imaginario país latinoamericano. Deprimido ante la noticia de que Nancy le abandona, para ir a San Marcos, Fielding decide que su vida no tiene sentido sin ella. De esta forma, acaba viajando también a San Marcos, en busca de Nandy, involucrándose en una revolución. Tercer film dirigido por Woody Allen, sin duda uno de sus trabajos más decepcionantes. En cualquier caso incluye críticas a algunos líderes revolucionarios de Sudamérica, como Fidel Castro, pues el líder revolucionario de esta película, cuando llega al poder, acaba convirtiéndose en un déspota que aprueba normas absurdas (una de ellas es que la gente debe llevar la ropa interior por fuera). Además, contiene algunos momentos divertidos, como la escena en la que Woody Allen intenta defender con su torpeza habitual a una pobre mujer atacada por unos macarras en el metro. Uno de los asaltantes es un jovencísimo Sylvester Stallone, en uno de sus primeros papeles. El título, que en inglés equivale a "locura", también hace referencia a las repúblicas bananeras, como el lugar donde transcurre la acción. En cierta ocasión, le preguntaron a Woody Allen por qué se llamaba así la película. Contestó que porque en su país no había bananas.

5/10
Rambo: Last Blood

2019 | Rambo: Last Blood

Treinta y siete años después de su creación, Sylvester Stallone cierra la saga protagonizada por uno de sus personajes más emblemáticos, John Rambo. Nació en una época en donde el fracaso de la Guerra de Vietnam aún escocía en Estados Unidos y el cine denunciaba a menudo los traumas causados por el conflicto con un tono realista y amargado. Acorralado mostraba cómo la sociedad había dejado de lado a sus héroes y lo que éstos habían aprendido en la jungla para sobrevivir. Pronto se convirtió en un clásico de las películas de acción. La calidad de las siguientes partes no elevó el listón, desde luego, pero en 2006 Stallone recuperó al personaje en John Rambo, le dotó de mayor humanidad, dispuesto al fin a cerrar sus heridas, abandonar la selva y volver al hogar, a Arizona. Trece años después llega Rambo: Last Blood. John lleva una vida idílica en el rancho familiar, criando caballos. Le acompañan una abuela mexicana y su nieta, Gabriela, a la que Rambo ha criado y adora como si fuera su hija. Pero su tranquila vida va a quedar hecha trizas cuando la incauta jovencita es raptada por un cártel mexicano de trata de blancas. La ira tomará cuerpo en Rambo, que no descansará hasta recuperar a su pequeña. El guión es obra del propio Sylvester Stallone en colaboración con Matthew Cirulnick y es un ejemplo de cómo coger directamente el toro por los cuernos. Aquí nadie se pierde en la jungla, ni se va por las ramas. En 89 minutos vemos cómo se las gasta un John Rambo más desatado que nunca. En verdad que se ofrecen un par de escenas de una inusitada violencia y –aviso para navegantes– una de ellas quedará para siempre grabada en la retina, no apta para el público impresionable. Hay que reconocer el magnífico pulso en la dirección por parte de Adrian Grunberg, que ya demostró su talento en la única película en su haber, Vacaciones en el infierno. Sabe dónde poner la cámara e imprime un ritmo adecuado, con las elipsis y los tiempos bien confeccionados, y con una intensidad que va ‘in crescendo’ hasta el paroxismo final. Antes se nos ha preparado levemente, claro, con una bucólica calma hogareña, con paseos a caballo y conversaciones paternofiliales, al tiempo que comprobamos las luchas de Rambo por escapar de sus demonios bélicos del pasado, algo que desde luego no ha conseguido, pues sus tierras ocultan una red de túneles más propio de las trincheras de una guerra apocalíptica que de una vida retirada y pacífica. Puede achacarse al film que es directamente una exaltación de la venganza. Lo es. Aquí el héroe encarnado por Stallone da rienda suelta a su faceta más salvaje y justiciera, y lo hará de un modo implacable y premeditado, consciente de que la misericordia es imposible ya porque su corazón ha sido aniquilado. Y hay que decir que el actor mantiene el tipo extraordinariamente ¡a sus 73 años! Al fin, tras el subidón de adrenalina los fans agradecerán con entusiasmo el nostálgico epílogo, que recoge durante los títulos de crédito imágenes de todas las películas de una saga que, aunque les pese a muchos, se ha convertido indudablemente en clásico. Rodada en su mayor parte en las Islas Canarias, entre el reparto, destaca una terna de actores españoles de primera categoría: Óscar Jaenada, Paz Vega y Sergio Peris-Mencheta bordan sus personajes mexicanos, correctamente escritos y desarrollados.

6/10
Creed II. La leyenda de Rocky

2018 | Creed II

Filadelfia. Adonis Creed continúa su carrera triunfal en el ring, venciendo a Danny ‘Stuntman’ Wheeler, lo que le convierte en el Campeón Mundial de los Pesos Pesados. Está a punto de pedir en matrimonio a su novia, Bianca, que quiere que ambos comiencen una nueva vida en Los Ángeles para progresar en su carrera como cantante, lo que implicaría alejarse de Rocky Balboa, mentor de Adonis. Inesperadamente entra en escena Viktor Drago, hijo de Ivan Drago, el púgil que mató a su padre más de tres décadas atrás, que le desafía a medirse con él en el ring. Tras rejuvenecer la saga de Rocky con Creed. La leyenda de Rocky, Ryan Coogler no pudo ocuparse de la siguiente entrega porque prefirió rodar la superheroica Black Panther. Así que pasa el testigo de la realización al jovencísimo Steven Caple, Jr., hasta ahora autor de un único largometraje, el drama ‘indie’ The Land. Quizás el film no sorprende tanto como su predecesor, y abusa de repetir elementos ya conocidos de la saga, y de Rocky IV en particular.   El recién llegado Caple, Jr. ha rodado muy bien los combates, situando la cámara muy cerca de los combatientes, por lo que el espectador se ve involucrado. Pero se acierta al priorizar el interés dramático de los personajes por encima de una mera sucesión de peleas. Se habla sobre todo de relevo generacional, pues desarrolla más la relación casi paternofilial entre el icónico personaje de Sylvester Stallone y el de Michael B. Jordan, pues se ha convertido más que en un entrenador en un asesor para la vida. Pero al mismo tiempo el primero echa de menos a su hijo auténtico, del que se ha distanciado. Por otro lado, Drago utiliza al suyo para vengarse de la derrota sufrida en el pasado. Se reflexiona también sobre la necesidad de levantarse en los momentos en los que la vida se cae como un castillo de naipes, cuando resulta determinante el apoyo de las personas adecuadas. Como se espera, realizan un convincente trabajo de nuevo Michael B. Jordan y Tessa Thompson, y por supuesto Sylvester Stallone en un rol que no sólo lleva interpretando desde 1976, sino que es un trasunto de sí mismo. Pero sorprende en especial Dolph Lundgren, pues contra todo pronóstico el sueco aprovecha muy bien que el libreto humaniza a Ivan Drago, hasta ahora una especie de monstruo de Frankenstein, entendiéndose muy bien sus motivaciones, lo que da una nueva dimensión al film.

7/10
Los mercenarios 3

2014 | The Expendables 3

Tercera entrega de la saga de Los mercenarios, sin trampa ni cartón, da lo que se espera de ella, mucha acción adrenalítica, actores del género entrados en años –los habituales y nuevos fichajes–, sangre fresca –actores jovencillos, como la debutante luchadora, muy popular en Estados Unidos, Ronda Rousey– y autoparódico sentido del humor. La fórmula inventada por Sylvester Stallone vuelve a funcionar, esto resulta innegable. Y en tal sentido, la trama es casi lo de menos, un esqueleto con la mínima consistencia requerida: Barney Ross está a punto de perder a uno de sus hombres en una misión donde descubre que su eterno enemigo Stonebanks, con el que fundó el grupo de los "Expendables" sigue vivo y más villano que nunca; ve que él mismo y sus chicos ya están mayores, así que para cazar a Stonebanks recluta a un equipillo de jóvenes, menos brutos que sus antecesores y que saben algo de informática; pero claro, al final tendrá que tirar de los "viejos carrozas". La película es entretenida, y tienen gracia algunas de las nuevas incorporaciones, sobre todo Harrison Ford, Mel Gibson, Wesley Snipes y Antonio Banderas, que han tenido margen en algún caso para la disparatada improvisación. La idea de Galgo "Banderas" como un pesado que nunca deja de hablar, pese a cierto histrionismo, da pie a algunos de los momentos más divertidos de la función, donde la complicidad con el espectador permite reírse sanamente de sí mismos a los actores, "Hemos pasado un buen rato", dice Stallone a Ford en cierto momento de la película, frase que presenta inequívocamente un doble sentido sobre el espíritu que guía a estas películas.

5/10
El protector (Homefront)

2013 | Homefront

Tras compartir la pantalla con él en la saga iniciada con Los mercenarios, Jason Statham parece haber hecho buenas migas con Sylvester Stallone. Por esta razón, el británico ha desempolvado un viejo guión del veterano Rocky, que adapta una novela de Chuck Logan. Hasta ahora, "Sly" sólo había sido guionista de un film en el que no actúa una única vez, en Staying Alive, donde ejercía como director. En El protector (Homefront), Statham interpreta a Phil Broker, agente de la DEA amenazado de la muerte por un narcotraficante al que envió entre rejas. Decide refugiarse en una remota localidad junto con su pequeña hija, a la que cría en solitario tras la muerte de su esposa. Pero la niña se pelea en el colegio con la sobrina de un capo local que se entera de quién es Broker y decide delatarle al tipo que le persigue para sacar tajada. Statham se repite una y otra vez, y en El protector (Homefront) vuelve a interpretar a un ex poli con niña, como en Safe, envuelto en las típicas secuencias de acción que inundan su filmografía. Pero es consciente de que últimamente sólo tiene éxito con las reuniones de viejas glorias propiciadas por Stallone, así que necesitado de salvar su carrera, se asocia a profesionales con talento. Aquí comparte la pantalla con actores de enorme talento, especialmente James Franco, que consigue hacer cercano a su personaje, un villano, que por desgracia pese a sus esfuerzos no tiene nada de particular. Tampoco logra sobresalir la prácticamente olvidada Winona Ryder, en un papel muy insulso, y otros actores solventes que pasan por la pantalla como Kate Bosworth, Frank Grillo o Rachel Lefevre. También desperdicia en cierta medida su talento el director seleccionado, Gary Fleder, responsable de títulos como Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto, que poco puede hacer para sacar adelante una trama que transcurre por caminos muy trillados. Al menos, logra una realización digna cuyo máximo acierto consiste en que se esfuerza por traer a la mente y rendir tributo a los subproductos de acción de videoclub de los años 80.

4/10
Los mercenarios 2

2012 | The Expendables 2

Barney y sus mercenarios, después de resolver expeditivamente el secuestro de un millonario chino en Nepal, son requeridos por Iglesia para recuperar una misteriosa caja, que contiene los planos de una mina con toneladas de plutonio ideales para preparar armas nucleares. El muy apropiadamente llamado Vilain liquida a uno de los hombres de Barney, por lo que este clama venganza, al tiempo que salva al mundo y los lugareños de un pueblecito de Albania. Secuela de Los mercenarios, Los mercenarios 2 es más de lo mismo, se toma o se deja, que nadie espere un guión inteligentísimo, por aquello de no vivir de las rentas de la idea del original, hacer una peli reuniendo a los machotes iconos del cine de acción, o sea, Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Jason Statham, Chuck Norris y compañía. Es más, el film incluye dos "deus ex machina", o sea, situaciones insolubles pero que, porque sí, porque para eso tenemos con nosotros a unos increíbles hombres de acción supermachotes, encuentran fácil arreglo de modo absolutamente disparatado. Humor autoparódico sobre sí mismos de algunos actores, más un ligero toque femenino –la oriental Yu Nan, más las mujeres del pueblo–, la razón de ser de la película no es otra que la de ofrecer explosiones y mamporros para nostálgicos del cine de acción ochentero. Quien busque esto no saldrá decepcionado de Los mercenarios 2, sobre todo de la pelea de Stallone y Van Damme; aunque se echa un poco más de imaginación en las escenas moviditas, que suenan a mil veces vistas.

4/10
Los mercenarios

2010 | The Expendables

Barney y su equipo de mercenarios es reclutado para acabar con el tirano al frente de un país sudamericano. La misión resulta más enredada de lo que parece, por los tejemanejes de la CIA, la traición de un amigo y el sincero patriotismo de Sandra, la hija del dictador. De modo que por una vez el grupo actuará por ideales y no vendiendo el alma por dinero. Sylvester Stallone coescribe, dirige y protagoniza una cinta de acción sin demasiadas pretensiones, cuyo "alto concepto" consiste en reunir a tantos actores identificados con el cine de acción como sea posible. Y allí acuden a la cita además del propio Stallone Jet Li, Jason Statham, Dolph Lundgren, Bruce Willis, Mickey Rourke, Arnold Schwarzenegger... De los "imprescindibles" sólo han dejado de participar Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal. Vin Diesel y Jackie Chan, ellos se lo pierden. La trama es lo de menos, lo importante es la adrenalina, muchas explosiones, coreografías de acción, torturas... Y los inevitables diálogos "solemnes", un poquito autoparódicos, cantando la lealtad al compañero y tal, o prometiendo al villano de turno darle su merecido. En tal sentido sólo una escena para Mickey Rourke, dentro de lo previsible, invita al actor a esforzarse en su interpretación. La verdad es que cabía esperar un poco de más de Stallone, pero es lo que hay.

4/10
John Rambo

2008 | Rambo

El éxito obtenido por Rocky Balboa, donde retomaba al célebre púgil, ha animado a Sylvester Stallone a recuperar a su segundo personaje más célebre, cuando se cumplen justamente veinte años del estreno de Rambo III, que era la última entrega hasta la fecha. El propio Stallone se ha encargado de la dirección, y ha escrito un guión que se sitúa entre Tailandia y Birmania, lo que sirve para denunciar las sistemáticas violaciones de derechos humanos cometidos por el ejército de este último país. En la jungla del norte de Tailandia, intenta superar sus traumáticas experiencias en Vietnam y otros frentes de batalla el duro John Rambo, que ahora lleva una existencia placentera dedicado a la caza y a la pesca. Un día, llega al lugar la joven Sarah, junto con un grupo de misioneros que le piden que les lleve en barco hasta la frontera con Birmania. Su objetivo consiste en llevar medicinas, alimentos y biblias a unos refugiados de la etnia karenni, que han sido obligados a dejar sus hogares por el ejército birmano. Dos semanas después, el pastor Arthur Marsh informa a Rambo de que los misioneros no han vuelto. Ha contratado a unos mercenarios para que acudan al rescate. Rambo decide acompañarles para echar una mano. Ciertamente, el último Rocky era superior a este nuevo Rambo, porque recuperaba a una saga de mayor calidad, sobre todo en lo referente a la primera entrega. Stallone ha mantenido las señas de identidad de la franquicia del boina verde imbatible, marcada por la violencia extrema, las secuencias de acción exageradamente heroicas que obligan a suspender la credibilidad, y las frases lapidarias, pues de hecho tiene una muy divertida (“vivir por nada o morir por algo”, etc.). Pero Stallone está en plena forma, como demuestra en las secuencias de acción. Viéndole en la selva masacrar enemigos como si estuviera metido dentro de un videojuego, nadie le echaría 61 años, su edad auténtica. La realización no se le da nada mal, pues de hecho la factura del film es muy superior a sus predecesoras. Despierta la nostalgia entre los seguidores del personaje, y además, acierta rotundamente al mostrarle en proceso de evolución, desde su ya conocido desencanto y desesperación absoluta, hacia una especie de rehumanización inesperada. Destaca en este sentido el diálogo inicial con la misionera, que le pregunta si todavía le queda familia, y descubrimos que hasta el mismísimo Rambo, ¡tiene padre como todo hijo de vecino! Todo está centrado en el propio Stallone, que apenas deja margen a los otros actores, pero brilla en las pocas secuencias que tiene la actriz Julie Benz, que se dio a conocer en la serie Dexter.

5/10
Rocky Balboa

2006 | Rocky Balboa

Han pasado treinta años desde el primer Rocky, y dieciséis desde el quinto, y hasta ahora, último. El regreso de Sylvester Stallone al ring cinematográfico se diría toda una parábola de la trayectoria del actor, director y guionista, que en sus años mozos algún comentarista audaz describió como “el nuevo Marlon Brando”, y que pese a su condición innegable de icono cinematográfico, ha conocido un inexorable declive. Rocky Balboa se plantea regresar al ring, a entablar combates de aficionados en pequeña escala, eso sí… Y Stallone intenta recuperar la estrella perdida a través de su personaje más emblemático, con el permiso de Johnny Rambo, y con un presupuesto limitado para lo que se estima en Hollywood, 24 millones de dólares. En ambos casos tales planes pueden verse como un disparate, el canto de cisne de alguien que un día fue “el número uno”… Para sorpresa de los incrédulos, Stallone, que es de quien nos debemos ocupar en estas líneas, se convierte no sólo en vencedor moral del embate –la película es más que digna–, sino en campeón de la taquilla (más de 50 millones de dólares en Estados Unidos). Stallone sabe pergeñar una trama razonable, con bastantes puntos de interés dramático. Adrian, la amante esposa de Rocky, murió de cáncer. Él debe sobreponerse a diario a su ausencia, ocupado en sacar adelante el restaurante italiano que lleva el nombre de ella. Su hijo, ya adulto, vive acomplejado por la alargada sombra de la fama paterna, no sabe labrarse su propia vida. Un regreso nostálgico al barrio donde se crió, propicia el encuentro de Rocky con Marie, una mujer a la que conoció siendo una chiquilla. Y movido por su buen corazón, tratará de ayudarla a ella y a su hijo. Por otro lado, hay que reconocer a Stallone su habilidad para inventar la excusa que propicia "el último combate" del "potro italiano", y que sabe entregar una pelea de tintes épicos, que enlaza con la climática del primer film. Stallone actor apuntala la sencillez de su personaje, que no es un prodigio de inteligencia y lo sabe, pero que procura luchar a diario en los combates de la vida, pone “a mal tiempo, buena cara”, y acude a visitar con frecuencia la tumba de su esposa. Vuelve a sonar la música vibrante de Bill Conti, inspiradas variaciones sobre los viejos temas, que producen un cosquilleo que retrotraen a la vieja saga con más talento que el demostrado por George Lucas en su segunda trilogía galáctica, a pesar de las partituras de un maestro de la banda sonora, John Williams. Con guiños como la subida a la escalera que conduce al Museo de Arte de Pensilvania Stallone se mete al espectador en el bolsillo.

6/10
Driven

2001 | Driven

Como nuestro inigualable Fernando Alonso, Jimmy Blai es un joven y prometedor piloto de carreras, pero a diferencia del asturiano no aguanta con serenidad la presión de las competiciones profesionales. Además se distrae frecuentemente porque está enamorado de la novia de su máximo rival. Para intentar solucionar el problema, el dueño de la escudería le pone como tutor a una antigua gloria, la estrella del automovilismo Joe Tanto, que se retiró tras una trágica colisión que casi le cuesta la vida a él y a otro piloto.  Sylvester Stallone se resiste con uñas y dientes a ser olvidado. Esta vez ha escrito él mismo el guión, basándose en la figura de su admirado Ayrton Senna, el famoso corredor brasileño que falleció en un accidente automovilístico en plena competición. Además, le cede el protagonismo al joven Kip Pardue, aunque él quería a Leonardo DiCaprio, y vuelve a confiar en la dirección del especialista en acción Renny Harlin, con el que rodó Máximo riesgo, uno de sus más espectaculares trabajos. El musculoso italoamericano no volvió a ponerse de moda hasta poco después, interpretando al malo de Spy Kids 3, pero al menos consigue “adrenalina pura”, como aseguraba la publicidad de la cinta. Es decir, trepidantes secuencias de conducción a toda pastilla no aptas para cardiacos, que harán las delicias de los aficionados a la Fórmula 1.

4/10
Máximo riesgo

1993 | Cliffhanger

Gabe Walker (Sylvester Stallone) es un antiguo miembro del servicio de rescate de montaña. Era muy eficaz en su trabajo, hasta que un desgraciado accidente le hizo apartarse de la profesión. Ahora, un grupo de personas andan perdidas en lo más alto de una peligrosa montaña, Rocky Mountain, porque han sufrido un accidente. Consiguen pedir auxilio por radio, y Gabe Walker debe entrar de nuevo en acción. Pero cuando acude a su rescate, se da cuenta de que en realidad son una banda de criminales que acaban de cometer un asalto en un avión federal. Gabe Walker no sólo debe enfrentarse a ellos, sino también salir con vida de los innumerable peligros de la montaña. Una estupenda película de acción, hecha a la medida de Sylvester Stallone. Cuenta con espectaculares y arriesgadas escenas de escalada en la alta montaña. Recomendable para los aficionados al género.

4/10
Rocky V

1990 | Rocky V

En esta última película de la saga, Rocky se da cuenta de que toda la fortuna lograda durante todos sus combates, ha desaparecido en manos de su asesor financiero. Para empeorar aún más las cosas, las heridas sufridas durante su carrera como boxeador, le obligan a retirarse del ring. Rocky decide trasladarse junto con su mujer y su hijo Rocky Jr. a un barrio de las afueras en el Sur de California. Allí tendrá que luchar por recuperar a su hijo, resentido por la excesiva atención que Rocky presta a un joven boxeador, Tommy Gunn, al que entrena para convertirle en una estrella internacional. Pero todo se complica aún más cuando Tommy se enfrenta públicamente a Rocky, obligándole a luchar una vez más.

6/10
Rambo III

1988 | Rambo III

Rambo vuelve al ejército tras la noticia de que el coronel Samuel Trautman está en Afganistán, como prisionero de los rusos. Sin vacilar el héroe de acción va en busca de su amigo. Tercera película de la saga Rambo protagonizada por Sylvester Stallone. Esta vez, el bruto de John ha de vérselas con los soviéticos. A pesar de que el nivel ya había empezado a decaer en la segunda parte, los seguidores volverán a disfrutar con la misma acción y violencia que suele alimentar a estos filmes. En este caso cuenta con Peter MacDonald (Soldado de fortuna) llevando la batuta y Stallone vuelve a colaborar en el guión como ya hizo en las otras películas.

3/10
Yo, el halcón

1987 | Over the Top

En el momento álgido de su carrera Sylvester Stallone protagonizó esta película de acción con buenas dosis de drama familiar, donde el final feliz está asegurado. Lincoln Hawk es un camionero que vive con la obsesión de que abandonó a su hijo pequeño muchos años atrás, cuando se separó de su esposa. pero Lincoln quiere recuperar el tiempo perdido y volver a entrar en la vida de su vástago que ahora se encuentra en una academia militar. Para ello se verá envuelto en una serie de luchas, en donde se enfrentará haciendo pulsos a sus oponentes.

4/10
Cobra, el brazo fuerte de la ley

1986 | Cobra

Marion Cobretti, conocido como Cobra, es un policía implacable, fuerte y valiente con ametralladora en mano que reparte justicia allí por donde va. Un grupo de asesinos tiene en su contra a Ingrid, una testigo a la que quieren eliminar, pero Cobra no sólo la protegerá sino que acabará con ellos. Título para lucimiento del musculoso Sylvester Stallone, que andaba rodando las secuelas de Rocky y Rambo, y un film nostálgico para muchos que crecieron en los 80. Desde luego el papel le va ni que pintado al protagonista, y a pesar de tener un guión algo cogido por los pelos, la historia se sostiene gracias a las dosis de acción y violencia que requieren ese tipo de films. Un protagonista duro como pocos, que no tuerce el gesto ni para dormir, con gafas de sol ochenteras que esconden una mirada vengadora, y el palillo que no falte a la hora de repartir camorra... eran los ingredientes básicos para el éxito. Le acompaña Brigitte Nielsen, por entonces, esposa de Stallone, y la trama está basada en una novela de Paula Gosling, que también sirvió de inspiración para la película de 1995 Caza legal.

3/10
Rocky IV

1985 | Rocky IV

Rocky pierde la calma con un luchador soviético, corrompido, quien literalmente mató a su último oponente Sylvester Stallone escribe, dirige y actúa en esta guerra entre naciones en la cual la única batalla se realiza en un cuadrilátero de boxeo. Rocky debe defender el campeonato mundial de boxeo peso pesado, pero hay un nuevo retador al frente: Drago. El amigo de Rocky, Apollo Creed pelea con Drago en una pelea de exhibición, pero después de la trágica derrota de Creed, Rocky sabe que debe vengar a su amigo y vencer al adversario soviético. El régimen de entrenamiento de Rocky lo lleva a la fría Siberia, donde se prepara para una pelea globalmente televisada en el corazón de Moscú. Stallone una vez más realiza una fascinante película que vibra con humor, drama agudo y patriotismo descarado.

5/10
Rambo

1985 | Rambo: First Blood Part II

John Rambo ha salido de la cárcel y le encargan la misión de comprobar si quedan prisioneros estadounidenses en Vietnam. Cuando llega a la jungla debe fotografiar el terreno sin enfrentarse al enemigo pero tras verse traicionado, los planes cambian y será él quien tome el mando de la situación. Segunda entrega del héroe de guerra más conocido que vuelve a estar en la piel del forzudo Sylvester Stallone. Con la cara manchada y la boca torcida, Stallone carga con la metralleta y reparte camorra a diestro y siniestro demostrando que a bestia no le gana nadie. La escena del helicóptero es 'la bomba'. Acción, violencia y explosiones se vuelven a dar cita, esta vez de la mano del director George P. Cosmatos (Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp). Entre el reparto, repite Richard Crenna.

4/10
Staying Alive

1983 | Staying Alive

Tony Manero (John Travolta) es un joven que tiene una afición apasionada por el baile de discoteca. Le conocimos en Fiebre del sábado noche (1978). Un chico ambicioso, con un fuerte carisma, que sólo quiere divertirse bailando cada fin de semana en la discoteca. Son los años de la fiebre por la música disco. En esta ocasión, a Tony se le presenta la oportunidad de subirse a un escenario de Broadway como bailarín principal. Pero el camino hasta la gloria no va a ser fácil. Deberá trabajar mucho, perfeccionar sus números, y luchar contra los contratiempos que inesperadamente le surgen. El éxito de la mítica Fiebre del sábado noche, que lanzó al estrellato a John Travolta, oscurece esta segunda parte. Las coreografías y los efectos de luces y de música son espectaculares, pero Staying Alive no tiene el atractivo de la primera película. John Travolta ha sofisticado sus bailes al ritmo de las nuevas canciones de Bee Gees, los reyes blancos de la música disco.

4/10
Rocky III

1982 | Rocky III

En esta poderosa continuación,  Rocky se tendrá que enfrentar con el feroz Clubber Lang, papel que es interpretado por Myster T. Tras numerosos combates, Rocky Balboa se convierte en el gran héroe que ocupa los corazones de millones de personas en todo el mundo. La vida parece sonreirle, ya que tras ganar 10 combates seguidos, le ofrecen los mejores contratos. Pero todo parece acabar para Rocky cuando Clubber Lang lo derrota en un combate humillante. Es entonces cuando cada vez golpea en su mente con más fuerza la idea de colgar sus guantes. Pero Rocky recibe el inesperado apoyo del que en otro tiempo fue su peor pesadilla: Apollo Creed. Con su ayuda Rocky tendrá que prepararse para poder enfrentarse con Lang en un duro combate por el título del campeonato mundial de pesos pesados. Sylvester Stallone escribe, dirige y protagoniza esta película con una pasión e intensidad explosiva. El resultado es una de las películas clásicas del cine de acción.

6/10
Acorralado

1982 | First Blood

Un vagabundo estadounidemse, ex boina verde, que está haciendo autoestop es arrestado por la policía y llevado a prisión. El vagabundo se llama John Rambo y nadie presupone que este hombre es un héroe de Vietnam, preparado para la batalla. Tras permanecer en la cárcel, y recibir malos tratos, Rambo recuerda su época bélica y las torturas que soportó allí, por lo que reacciona con violencia. Es cuando huye y se esconde en las montañas cuando comenzará para él una arriesgada aventura, pues la policía le sigue la pista. Pero para Rambo, las montañas son el terreno bélico que mejor conoce y no será tan fácil atraparle. Gran película de acción con un Sylvester Stallone en uno de los papeles con el que será más recordado, aparte de la saga de Rocky. Un soldado vuelve perjudicado de una guerra en la que arriesgó la vida por su país, en donde perdió a muchos de sus amigos y por la que sufre daños psicológicos que pueden ser irreversibles; y se encuentra a su vuelta, con un hogar que en vez de tratarle como un héroe, le recibe con humillaciones y desprecios. Ante esto, Rambo reacciona con furia y no se deja amedrentar, iniciando su propia guerra personal. Al igual que ocurrió con Rocky previamente, Acorralado supuso el principio de una serie de entregas que ha reunido a miles de adeptos.

6/10
Rocky II

1979 | Rocky II

La continuación de una de las películas de mayor éxito de la historia del cine comienza con el segundo combate del siglo cuando Rocky Balboa lucha contra Apollo Creed. Sylvester Stallone interpreta de nuevo al gran Rocky Balboa en esta película en la que además de actor, es guionista y director. Después de que Rocky Balboa se enfrentase con el campeón de los pesos pesados Apollo Creed los fans piden un nuevo combate. Pero Rocky, tras las heridas sufridas en la última pelea, anuncia su retirada para dedicarse más a Adrian con la que acaba de casarse. Pero se da cuenta de que no puede huir de su auténtica pasión.

7/10
La cocina del infierno

1978 | Paradise Alley

Tragicomedia escrita, dirigida y protagonizada por el popularísimo Sylvester Stallone, uno de los reyes de la taquilla de fines de los ochenta. Tras su debut en papeles secundarios en largometrajes como Bananas y Evasión o victoria obtuvo un gran éxito con papeles protagonistas en filmes como Rocky y Acorralado. La cocina del infierno es la historia de tres hermanos italoamericanos, los Carboni, que viven en un barrio marginal de Nueva York en 1946. Su único sueño es abandonar este conflictivo lugar para siempre. Cosmo (interpretado por Sylvester Stallone) trazará un plan para conseguir un millón de dólares y hacerlo.

5/10
F.I.S.T.

1978 | F.I.S.T.

Antes de que la carrera de Stallone se torciera, protagonizó filmes estupendos como éste de un sindicato de camioneros, con el combativo nombre de F.I.S.T., “puño” en inglés. El guión es de Joe Eszterhas.

5/10
Rocky

1976 | Rocky

Los suburbios de Filadelfia ven pasar a diario a Rocky Balboa. Él es un boxeador vocacional que subsiste como puede. Sin embargo, su mediocre vida va a dar un vuelco. Inesperadamente, es elegido para enfrentarse en combate al campeón mundial de peso pesado. El afán de superación, el amor de su novia y la esperanza le llevarán en volandas hacia una gloria jamás imaginada. Nunca antes la recreación del sueño americano en la gran pantalla había causado tanta conmoción. De un sencillo relato nació algo más que dos horas de magnífico entretenimiento: un popular personaje (hasta el momento incombustible sobre el ring), la recuperación de un cine que ahonda en los buenos sentimientos (Frank Capra dijo que le hubiera encantado firmar el film) y, sobre todo, la aparición estelar de Sylvester Stallone, alma mater del fenómeno, responsable del guión y protagonista. Y es que Rocky reúne todos los elementos para atraparnos en sus redes. Hay acción, romanticismo y drama. Magnífica es la puesta en escena de John G. Avildsen, demostrando sensibilidad en desnudar las motivaciones de los entrañables personajes. También resulta espectacular cuando sobre el cuadrilatero rueda, con cuatro cámaras, un combate apasionante. Todo a flor de piel, apoyado por una banda sonora imprescindible en cada uno de los fotogramas. No falta la ajustada y vibrante exaltación del mito, ese momento de laurel en el que todos quisieramos ser el héroe para dar el golpe de gracia.

8/10
Los mercenarios

2010 | The Expendables

Barney y su equipo de mercenarios es reclutado para acabar con el tirano al frente de un país sudamericano. La misión resulta más enredada de lo que parece, por los tejemanejes de la CIA, la traición de un amigo y el sincero patriotismo de Sandra, la hija del dictador. De modo que por una vez el grupo actuará por ideales y no vendiendo el alma por dinero. Sylvester Stallone coescribe, dirige y protagoniza una cinta de acción sin demasiadas pretensiones, cuyo "alto concepto" consiste en reunir a tantos actores identificados con el cine de acción como sea posible. Y allí acuden a la cita además del propio Stallone Jet Li, Jason Statham, Dolph Lundgren, Bruce Willis, Mickey Rourke, Arnold Schwarzenegger... De los "imprescindibles" sólo han dejado de participar Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal. Vin Diesel y Jackie Chan, ellos se lo pierden. La trama es lo de menos, lo importante es la adrenalina, muchas explosiones, coreografías de acción, torturas... Y los inevitables diálogos "solemnes", un poquito autoparódicos, cantando la lealtad al compañero y tal, o prometiendo al villano de turno darle su merecido. En tal sentido sólo una escena para Mickey Rourke, dentro de lo previsible, invita al actor a esforzarse en su interpretación. La verdad es que cabía esperar un poco de más de Stallone, pero es lo que hay.

4/10
John Rambo

2008 | Rambo

El éxito obtenido por Rocky Balboa, donde retomaba al célebre púgil, ha animado a Sylvester Stallone a recuperar a su segundo personaje más célebre, cuando se cumplen justamente veinte años del estreno de Rambo III, que era la última entrega hasta la fecha. El propio Stallone se ha encargado de la dirección, y ha escrito un guión que se sitúa entre Tailandia y Birmania, lo que sirve para denunciar las sistemáticas violaciones de derechos humanos cometidos por el ejército de este último país. En la jungla del norte de Tailandia, intenta superar sus traumáticas experiencias en Vietnam y otros frentes de batalla el duro John Rambo, que ahora lleva una existencia placentera dedicado a la caza y a la pesca. Un día, llega al lugar la joven Sarah, junto con un grupo de misioneros que le piden que les lleve en barco hasta la frontera con Birmania. Su objetivo consiste en llevar medicinas, alimentos y biblias a unos refugiados de la etnia karenni, que han sido obligados a dejar sus hogares por el ejército birmano. Dos semanas después, el pastor Arthur Marsh informa a Rambo de que los misioneros no han vuelto. Ha contratado a unos mercenarios para que acudan al rescate. Rambo decide acompañarles para echar una mano. Ciertamente, el último Rocky era superior a este nuevo Rambo, porque recuperaba a una saga de mayor calidad, sobre todo en lo referente a la primera entrega. Stallone ha mantenido las señas de identidad de la franquicia del boina verde imbatible, marcada por la violencia extrema, las secuencias de acción exageradamente heroicas que obligan a suspender la credibilidad, y las frases lapidarias, pues de hecho tiene una muy divertida (“vivir por nada o morir por algo”, etc.). Pero Stallone está en plena forma, como demuestra en las secuencias de acción. Viéndole en la selva masacrar enemigos como si estuviera metido dentro de un videojuego, nadie le echaría 61 años, su edad auténtica. La realización no se le da nada mal, pues de hecho la factura del film es muy superior a sus predecesoras. Despierta la nostalgia entre los seguidores del personaje, y además, acierta rotundamente al mostrarle en proceso de evolución, desde su ya conocido desencanto y desesperación absoluta, hacia una especie de rehumanización inesperada. Destaca en este sentido el diálogo inicial con la misionera, que le pregunta si todavía le queda familia, y descubrimos que hasta el mismísimo Rambo, ¡tiene padre como todo hijo de vecino! Todo está centrado en el propio Stallone, que apenas deja margen a los otros actores, pero brilla en las pocas secuencias que tiene la actriz Julie Benz, que se dio a conocer en la serie Dexter.

5/10
Rocky Balboa

2006 | Rocky Balboa

Han pasado treinta años desde el primer Rocky, y dieciséis desde el quinto, y hasta ahora, último. El regreso de Sylvester Stallone al ring cinematográfico se diría toda una parábola de la trayectoria del actor, director y guionista, que en sus años mozos algún comentarista audaz describió como “el nuevo Marlon Brando”, y que pese a su condición innegable de icono cinematográfico, ha conocido un inexorable declive. Rocky Balboa se plantea regresar al ring, a entablar combates de aficionados en pequeña escala, eso sí… Y Stallone intenta recuperar la estrella perdida a través de su personaje más emblemático, con el permiso de Johnny Rambo, y con un presupuesto limitado para lo que se estima en Hollywood, 24 millones de dólares. En ambos casos tales planes pueden verse como un disparate, el canto de cisne de alguien que un día fue “el número uno”… Para sorpresa de los incrédulos, Stallone, que es de quien nos debemos ocupar en estas líneas, se convierte no sólo en vencedor moral del embate –la película es más que digna–, sino en campeón de la taquilla (más de 50 millones de dólares en Estados Unidos). Stallone sabe pergeñar una trama razonable, con bastantes puntos de interés dramático. Adrian, la amante esposa de Rocky, murió de cáncer. Él debe sobreponerse a diario a su ausencia, ocupado en sacar adelante el restaurante italiano que lleva el nombre de ella. Su hijo, ya adulto, vive acomplejado por la alargada sombra de la fama paterna, no sabe labrarse su propia vida. Un regreso nostálgico al barrio donde se crió, propicia el encuentro de Rocky con Marie, una mujer a la que conoció siendo una chiquilla. Y movido por su buen corazón, tratará de ayudarla a ella y a su hijo. Por otro lado, hay que reconocer a Stallone su habilidad para inventar la excusa que propicia "el último combate" del "potro italiano", y que sabe entregar una pelea de tintes épicos, que enlaza con la climática del primer film. Stallone actor apuntala la sencillez de su personaje, que no es un prodigio de inteligencia y lo sabe, pero que procura luchar a diario en los combates de la vida, pone “a mal tiempo, buena cara”, y acude a visitar con frecuencia la tumba de su esposa. Vuelve a sonar la música vibrante de Bill Conti, inspiradas variaciones sobre los viejos temas, que producen un cosquilleo que retrotraen a la vieja saga con más talento que el demostrado por George Lucas en su segunda trilogía galáctica, a pesar de las partituras de un maestro de la banda sonora, John Williams. Con guiños como la subida a la escalera que conduce al Museo de Arte de Pensilvania Stallone se mete al espectador en el bolsillo.

6/10
Rocky IV

1985 | Rocky IV

Rocky pierde la calma con un luchador soviético, corrompido, quien literalmente mató a su último oponente Sylvester Stallone escribe, dirige y actúa en esta guerra entre naciones en la cual la única batalla se realiza en un cuadrilátero de boxeo. Rocky debe defender el campeonato mundial de boxeo peso pesado, pero hay un nuevo retador al frente: Drago. El amigo de Rocky, Apollo Creed pelea con Drago en una pelea de exhibición, pero después de la trágica derrota de Creed, Rocky sabe que debe vengar a su amigo y vencer al adversario soviético. El régimen de entrenamiento de Rocky lo lleva a la fría Siberia, donde se prepara para una pelea globalmente televisada en el corazón de Moscú. Stallone una vez más realiza una fascinante película que vibra con humor, drama agudo y patriotismo descarado.

5/10
Staying Alive

1983 | Staying Alive

Tony Manero (John Travolta) es un joven que tiene una afición apasionada por el baile de discoteca. Le conocimos en Fiebre del sábado noche (1978). Un chico ambicioso, con un fuerte carisma, que sólo quiere divertirse bailando cada fin de semana en la discoteca. Son los años de la fiebre por la música disco. En esta ocasión, a Tony se le presenta la oportunidad de subirse a un escenario de Broadway como bailarín principal. Pero el camino hasta la gloria no va a ser fácil. Deberá trabajar mucho, perfeccionar sus números, y luchar contra los contratiempos que inesperadamente le surgen. El éxito de la mítica Fiebre del sábado noche, que lanzó al estrellato a John Travolta, oscurece esta segunda parte. Las coreografías y los efectos de luces y de música son espectaculares, pero Staying Alive no tiene el atractivo de la primera película. John Travolta ha sofisticado sus bailes al ritmo de las nuevas canciones de Bee Gees, los reyes blancos de la música disco.

4/10
Rocky III

1982 | Rocky III

En esta poderosa continuación,  Rocky se tendrá que enfrentar con el feroz Clubber Lang, papel que es interpretado por Myster T. Tras numerosos combates, Rocky Balboa se convierte en el gran héroe que ocupa los corazones de millones de personas en todo el mundo. La vida parece sonreirle, ya que tras ganar 10 combates seguidos, le ofrecen los mejores contratos. Pero todo parece acabar para Rocky cuando Clubber Lang lo derrota en un combate humillante. Es entonces cuando cada vez golpea en su mente con más fuerza la idea de colgar sus guantes. Pero Rocky recibe el inesperado apoyo del que en otro tiempo fue su peor pesadilla: Apollo Creed. Con su ayuda Rocky tendrá que prepararse para poder enfrentarse con Lang en un duro combate por el título del campeonato mundial de pesos pesados. Sylvester Stallone escribe, dirige y protagoniza esta película con una pasión e intensidad explosiva. El resultado es una de las películas clásicas del cine de acción.

6/10
Rocky II

1979 | Rocky II

La continuación de una de las películas de mayor éxito de la historia del cine comienza con el segundo combate del siglo cuando Rocky Balboa lucha contra Apollo Creed. Sylvester Stallone interpreta de nuevo al gran Rocky Balboa en esta película en la que además de actor, es guionista y director. Después de que Rocky Balboa se enfrentase con el campeón de los pesos pesados Apollo Creed los fans piden un nuevo combate. Pero Rocky, tras las heridas sufridas en la última pelea, anuncia su retirada para dedicarse más a Adrian con la que acaba de casarse. Pero se da cuenta de que no puede huir de su auténtica pasión.

7/10
La cocina del infierno

1978 | Paradise Alley

Tragicomedia escrita, dirigida y protagonizada por el popularísimo Sylvester Stallone, uno de los reyes de la taquilla de fines de los ochenta. Tras su debut en papeles secundarios en largometrajes como Bananas y Evasión o victoria obtuvo un gran éxito con papeles protagonistas en filmes como Rocky y Acorralado. La cocina del infierno es la historia de tres hermanos italoamericanos, los Carboni, que viven en un barrio marginal de Nueva York en 1946. Su único sueño es abandonar este conflictivo lugar para siempre. Cosmo (interpretado por Sylvester Stallone) trazará un plan para conseguir un millón de dólares y hacerlo.

5/10
Creed II. La leyenda de Rocky

2018 | Creed II

Filadelfia. Adonis Creed continúa su carrera triunfal en el ring, venciendo a Danny ‘Stuntman’ Wheeler, lo que le convierte en el Campeón Mundial de los Pesos Pesados. Está a punto de pedir en matrimonio a su novia, Bianca, que quiere que ambos comiencen una nueva vida en Los Ángeles para progresar en su carrera como cantante, lo que implicaría alejarse de Rocky Balboa, mentor de Adonis. Inesperadamente entra en escena Viktor Drago, hijo de Ivan Drago, el púgil que mató a su padre más de tres décadas atrás, que le desafía a medirse con él en el ring. Tras rejuvenecer la saga de Rocky con Creed. La leyenda de Rocky, Ryan Coogler no pudo ocuparse de la siguiente entrega porque prefirió rodar la superheroica Black Panther. Así que pasa el testigo de la realización al jovencísimo Steven Caple, Jr., hasta ahora autor de un único largometraje, el drama ‘indie’ The Land. Quizás el film no sorprende tanto como su predecesor, y abusa de repetir elementos ya conocidos de la saga, y de Rocky IV en particular.   El recién llegado Caple, Jr. ha rodado muy bien los combates, situando la cámara muy cerca de los combatientes, por lo que el espectador se ve involucrado. Pero se acierta al priorizar el interés dramático de los personajes por encima de una mera sucesión de peleas. Se habla sobre todo de relevo generacional, pues desarrolla más la relación casi paternofilial entre el icónico personaje de Sylvester Stallone y el de Michael B. Jordan, pues se ha convertido más que en un entrenador en un asesor para la vida. Pero al mismo tiempo el primero echa de menos a su hijo auténtico, del que se ha distanciado. Por otro lado, Drago utiliza al suyo para vengarse de la derrota sufrida en el pasado. Se reflexiona también sobre la necesidad de levantarse en los momentos en los que la vida se cae como un castillo de naipes, cuando resulta determinante el apoyo de las personas adecuadas. Como se espera, realizan un convincente trabajo de nuevo Michael B. Jordan y Tessa Thompson, y por supuesto Sylvester Stallone en un rol que no sólo lleva interpretando desde 1976, sino que es un trasunto de sí mismo. Pero sorprende en especial Dolph Lundgren, pues contra todo pronóstico el sueco aprovecha muy bien que el libreto humaniza a Ivan Drago, hasta ahora una especie de monstruo de Frankenstein, entendiéndose muy bien sus motivaciones, lo que da una nueva dimensión al film.

7/10
Creed. La leyenda de Rocky

2015 | Creed

La mejor película de la saga de famoso boxeador Rocky Balboa, junto a la primera, rodada 40 años atrás. Sabe tomar algunos de los mejores elementos del original, pero introduciendo una inteligente trama, completamente nueva, y muy adecuada para un Rocky avejentado, sencillo y cordial como siempre, pero solitario, las personas que más apreciaba ya no están en este mundo. Un día se presenta en el restaurante Adriane's de Filadelfia un joven negro, hijo ilegítimo del antiguo rival y amigo de Rocky, el gran Apollo Creed. Adonis atraviesa una verdadera crisis de identidad: está agradecido a la esposa de Apollo por haberle acogido en su casa generosamente tras fallecer su padre antes de que él naciera, cuando era un chico destinado al correccional. Pero ya adulto se debate entre la duda de dedicarse al mundo de los negocios y llevar una vida cómoda, o desarrollar un talento de púgil que está en sus genes. Decantado por la segunda opción, aunque rechazando que le liguen a su padre, acude a Rocky pidiéndole que le entrene para llegar a ser un día campeón. Estamos ante el primer film de Rocky no escrito por Sylvester Stallone, que fue nominado al Oscar por el inicio de la saga en las categorías de guión y actor. Pero sus sucesores en la tarea de guionistas, el casi debutante Aaron Covington, y el también director Ryan Coogler –formidable en su debut en el largo, la muy recomendable y no estrenada en España Fruitvale Station–, han capturado las esencias rockysticas: cambiando el color de la piel del tipo inadaptado que podría llegar a ser campeón de boxeo, pasamos del potro italiano a un joven negro, que conoce lo que es la calle, pero también la otra cara de la moneda, una vida acomodada. Al renunciar a esto último, los pasos de Adonis de entrenamiento en gimnasios modestos, el noviazgo con una chica encantadora, Bianca, cantante que se está quedando sorda, los trucos para mejorar la forma física como capturar gallinas, retrotraen por supuesto al original. Pero al tiempo tenemos muchos otros hilos narrativos bien desarrollados, no siendo el menor el de papel de mentor de Rocky, que concede al film un emotivo tono crepuscular, que invita a reflexionar sobre el sentido de la vida y las metas que merecen la pena. En tal sentido, está muy bien desarrollada la relación maestro-discípulo, resultando muy natural el joven Michael B. Jordan, que trabajó con Coogler en su anterior film, y Stallone, soberbio y creible al encarnar al hombre siempre dispuesto luchar. También Tessa Thompson atrapa el encanto de su personaje, la novia. No falta además el aire épico, de modo especial en el clímax, pero también en los entrenamientos, aunque justo es reconocerlo, Coogler no busca mimetizar lo antes hecho, y sabe entregar estos elementos típicos del subgénero con gran fuerza y personalidad. Igual ocurre con la partitura musical, Ludwig Göransson le da aires nuevos sin renunciar a lo que ya es un clásico, gracias a Bill Conti.

9/10

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