Decine21

Análisis de guión

43) "Sin perdón", de David Webb Peoples

Hay películas que se convierten en clásicos instantáneos, y podemos asegurar que "Sin perdón" es una de ellas. Tiene rasgos de western desmitificador, pero a la vez explora con gran tino temas como la redención, la justicia, la amistad, el relato, la belleza, la nobleza. Desde luego fue el título que demostró de una vez por todas que Clint Eastwood era uno de los grandes, pero es que el actor, director y productor contó con un guión sencillamente memorable.

43) "Sin perdón", de David Webb Peoples

Sin perdón, la película que dio a Clint Eastwood sus primeros Oscar, cuenta con un guión de David Webb Peoples modélico, que también fue nominado. No solo en estructura, sino también porque sus grandes temas resuenan a lo largo de todo el relato, amplificando la fuerza del conjunto, unos elementos atornillan a otros.

Crimen sin castigo

Las primeras escenas sirven para establecer las bases de lo que se va a contar, con el detonante que pone en marcha la acción, y la presentación de personajes. Estamos en el año 1880 en el estado de Wyoming, en el pueblo de Big Whiskey. En una casa de lenocinio Quick y Davey, dos vaqueros, se desfogan con las prostitutas que ofrecen allí sus servicios, pero de un modo salvaje se propasan con una de ellas, Delilah, a la que desfiguran su rostro a navajazos, además de herirle en el pecho y otras partes del cuerpo. Sus compañeras, indignadas, denuncian los hechos al sheriff Little Bill, que trata a Delilah como si fuera una propiedad del dueño del saloon, más que una persona, imponiendo a los criminales una pena benigna, la entrega como compensación económica de varias cabezas de ganado.

Sin perdon hijos

Strawberry, que es la líder de las prostitutas, no se conforma sino que con las otras reúne una suma de dinero importante que se llevará quien haga justicia liquidando a los matones. Schofield Kid, el Chico, un joven fanfarrón e inexperto, sabedor de que se ofrece esta recompensa, acude al hogar donde está retirado el antaño sanguinario pistolero William Munny. Este lleva una vida honrada de granjero desde que formó una familia con su amada Claudia, y tiene dos niños. Pero ha enviudado y envejecido, el trabajo de la tierra se le hace duro. No le vendría nada mal ese dinero para salir adelante, así que se pone en camino con el Chico.

En marcha hacia Big Whiskey suma un tercer socio al grupo, su antiguo compañero negro de andanzas Ned Logan, casado con una india y también dejó atrás los años de violencia.

sin perdon torturados

Las distintas caras del relato

En el despliegue de estas fichas de tablero ya empiezan a resonar temas. Las prostitutas llevan una forma de vida que parece imposible abandonar, igual que la condición de pistolero parece marcar de por vida, también al sheriff Little Bill le vemos construyendo una casa, como añorando otro tipo de vida, aunque cuando llegue la lluvia veremos que hay goteras. Y el Chico habla con ligereza de matar hombres, como si fuera la cosa más sencilla del mundo, mostrando admiración por lo que se cuenta de William, y aseverando sin demasiada convicción que él también ha matado varios hombres. William se creía regenerado gracias al amor de su esposa, pero ahí está volviendo a las andadas, aunque con inseguridades, cuando practica puntería con las armas, se nota que está oxidado. Y los niños manifiestan dudas acerca de lo que se dice sobre su padre, que habría matado gente.

A esta cuestión de la realidad asesina y la leyenda que se propaga entre la gente y la opinión pública se suma el personaje de un pistolero británico, Bob el Inglés, que viaja en tren acompañado de su biógrafo oficial W.W. Beauchamp, que ante las noticia del asesino de origen francés que ha disparado al presidente Garfield, reacciona con aires de superioridad, no es lo mismo matar a un presidente que a un rey. Pero saldrá trasquilado cuando se encuentre con el sheriff yanqui Little Bill, que le vence y humilla en un enfrentamiento, hasta encerrarlo en la cárcel e incluso logrando que su biógrafo cambie de motivo literario, ahora parece que le inspira más este nuevo personaje. Aquello irá a más cuando conozca a William, una forma de subrayar la volubilidad de ciertos relatos, que se pergeñan a conveniencia.

sin perdon prostitutas

Las cosas no son lo que parecen

El primer punto de giro lo va a constituir la entrada en el pueblo una noche lluviosa del trío que conforman William, el Chico y Ned. Las prostitutas piensan que después del escarmiento sufrido por El Inglés, no habrá más pistoleros dispuestos a cobrar su recompensa tras impartir justicia. Pero han llegado esos tres hombres, y el Chico y Ned se toman un anticipo con los servicios en la alcoba, mientras William se queda en el saloon, en su viudez no quiere estar ya con mujeres, igual que ha renunciado al alcohol. Pero Little Bill se entera de la llegada de estos tres hombres con armas, y humilla y deja malherido a William, mientras los otros dos escapan por los pelos. Strawberry y las otras mujeres logran persuadir al sheriff de que esos hombres estaban ahí de paso por cuestiones laborales, ocultando que habían aceptado ser pistoleros a sueldo.

La leyenda de William se ha resquebrajado ante los ojos del Chico, que junto a Ned hacen sus averiguaciones acerca del paradero de sus objetivos. Mientras William se va recuperando, y cuando recupera el sentido, se ve cuidado por la mujer cortada, Delilah, y con ella cree ver un ángel. El intercambio dialógico entre los dos ahonda en la idea de que la fealdad moral es mucho peor que la física, de modo que el antiguo pistolero se considera peor persona que la mujer que se ha ocupado de ella. A la vez, Delilah admira su fidelidad a la esposa ausente, ignora que es viudo, nunca ha escuchado a un hombre decir que el estar caso fuera un inconveniente para acostarse con ella.

Bienvenidos al mundo real

La película prosigue con la desarticulación de que hay algo noble o heroico en quitar la vida a un hombre. De modo que cuando el trío marcha dispuesto a matar a Quick y Davey, se advierte es fácil errar el tiro, dejar a un hombre desangrándose, vacilar a la hora de disparar. La imagen de Quick liquidado en el cagadero es muy gráfica. Y en fin, vemos a Ned que es incapaz de retomar su antiguo oficio criminal, y al Chico cambiando completamente de óptica: acaba confesando que nunca antes había matado a nadie, y siendo consciente de que el hombre que ha matado nunca volverá a poder hacer nada, y que él esta vacío y roto por dentro, con la conciencia recriminándole. Hasta llega a reprochar a William que él no es un asesino como sí lo es el otro, lo que remacha su insensibilidad hacia el hombre que admiraba, ahora viéndolo de otra manera.

sin perdon ned torturad

En cualquier caso, han cumplido su misión, y se disponen a cobrar su recompensa, con la idea de William de dar a Ned su parte, aunque se haya echado atrás y vuelto supuestamente a casa.

Rematar la faena

Pero no, Ned no ha vuelto a casa, sino que ha caído en manos de Little Bill y sus hombres, lo que propicia el tercer acto, cuando la mujer que les paga lo debido les informa de este extremo y de que su amigo y socio ha sido asesinado. Es ante esta injusticia que la cólera de William se desata, porque Ned no había hecho nada, pero le han dado un escarmiento como supuesto asesino, en un “relato” servido a conveniencia del sheriff. El Chico deja a William, que le aconseja que no se deje ver, podrían acusarle de asesinato, y él, de nuevo en una noche lluviosa, se dirige a Big Whiskey para terminar de impartir justicia.

sin perdon lluvia

Lo hará con la frialdad y determinación que tenía en la juventud, de un modo implacable, en lo que constituye el clímax de la trama, empezando, en su entrada al saloon, por matar al dueño, que ha permitido que se exhiba a la entrada de su establecimiento el cuerpo de su amigo. Demuestra ser el más rápido ante Little Bill, y aun tendrá suerte cuando a su rifle le falte inesperadamente una bala. Y en fin, ahí está el relator cobarde Beauchamp, tratando de salvar la vida a toda costa.

Tanto el principio como el final de la película están acompañados de imágenes en plano general y texto que dan cuenta del destino de William Munny. Al principio, explicando su antiguo pasado y viudez, al final, dando cuenta de la mudanza de padre e hijos a San Francisco, y de la llegada al lugar de la madre de la difunta, que no puede explicarse como su querida Claudia pudo casarse con un asesino.

Lo último del mundo del cine

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot